Corazón por bandera

Simplemente maravillosos…
Hábiles y oportunos:
Aquel y este hombre racional
que se apresta a utilizar las herramientas
para prosiguiesen volteando
las aspas del molino.
Hombres que… Crédulos,
exentos de la vileza escondida
en la hipocresía de esas leyes nefastas
y en toda cultura cuando ya enmohecida
y en cada imagen tramposa
y en cualquier falsa moral,
viven movidos por su corazón
confiando y ofreciéndose a los demás.
¡Simplemente maravillosos!
Pasan tan ligeros
como un “ni darse cuenta”.

Duelo

Y me quedarán los ojos
como lagunas negras,
alejados del agua clara
que transporta el río
desde los cielos hasta el mar.
¡Cómo pedirle a la pisada
que reniegue de ser huella!
¡Cómo prometerle a la luz
que jamás su magia
será vestida por tinieblas!
Y me quedarán los ojos
como ostras tristes
porque perdieron sus perlas.
Situados donde perecen
los peces y las aves
del universo hecho para el hombre.
Arrastrados por la ausencia.
Allí donde la ceniza impera
y sacudiendo el horizonte
escribe soledad.
Ayer volví de ser asfixia.
Ayer sentí rotas las vías.
Y de nuevo aquel recuerdo
se acerca de imprevisto
y llama y traspasa mi puerta,
su visita impregna mi cobijo
queriéndose quedar.

318-omu G.S. (bcn. 2018)

Des de l’arbre / Desde el árbol

La dona creix
i es gronxa, eterna, sent flor,
més enllà de qualsevol cos
traspassa planetes.
Ella ens imanta.
Ella narra contes
recordant-nos que som poetes.
Ella enlaire l’amor com perfum,
sacsejant-li la pols,
esborrant-li l’edat al príncep
que viu dins de l’home.
**
(castellano)
La mujer crece
y se columpia, eterna, siendo flor,
más allá de cualquier cuerpo
traspasa planetas.
Ella nos imanta.
Ella narra cuentos
recordándonos que somos poetas.
Ella alza al amor como perfume,
sacudiéndole el polvo,
borrándole la edad al príncipe
que vive dentro del hombre.

Cajón de tiempos

“Cómo cualquier ventisca:
Jamás igual. Nunca quieta”.

Una parte de mi vigencia
depende de ti, memoria.
Memoria…
Sabiamente selectiva
recoges y guardas
y seleccionas y borras.
Te ajustas a la necesidad
de cada peldaño
hasta la hora mustia
en que renqueas desfallecida.
Al limitarse tu espacio
requieres de precisión;
aprovechar a la perfección
ese cajón tuyo
que personaliza nuestro pasar
alegando circunstancias y sentires
y nombres y lugares y fechas.

318-omu G.S. (bcn. 2017)