Violines electrizantes

Hay instrumentos que, a mi entender, dentro de una posible catalogación, no se les da la merecida importancia que les correspondería, pueden aparecer, a la vista de muchos, como instrumentos minoritarios; uno de ellos, creo que es el violín.
Con los violines se consiguen sonoridades totalmente diferentes a cualquiera de los otros instrumentos existentes; sonoridades que llegan a alcanzar un aspecto personalisimo, diría que electrizante.
Comentar también sobre las capacidad que tiene de poder fusionarse con cualquier género de los habidos en la música; partiendo desde la clásica y pasando por el jazz, el blues, el rock o músicas innovadoras y alternativas. Podemos evidenciar, al escucharlo, los múltiples efectos y posibilidades sonoras que se puede extraer de él, llegando el oyente a percibir un sinfín de tesituras.
Acostumbrados a asociarlo con los grandes orquestales clásicos, no se ha tenido suficiente en cuenta, a mi parecer, a la hora de contar con él con mayor frecuencia en los géneros actuales, salvo, claro está, en excepciones, cuales son las que claramente demuestran sus posibilidades, la gran capacidad de acoplamiento que contiene su características y cordales notas. Ha solido quedar relegado, como instrumento de acompañamiento, en segunda fila, así, en la actualidad, mayormente apartado de ser voz principal; instrumento solista.
Está, por supuesto, su innegable fundamento en las música tradicionales, principalmente la celta. También ha demostrado ganarse un lugar, al resultar bastante utilizado en la tendencia “new age” y en formaciones de rock progresivo, principalmente de los décadas setenta y ochenta y, como no, siempre ha perdurado vigente en quartetos y quintetos de jazz, como así mismo, en el apartado de la música ambiental y melódica, donde consigue perfectamente asociarse, con aquellos estados y sentimientos de índole romántica.
Hacer especial hincapié, en la carga sonoro-energética que lleva desde sus raíces. De él y con el fluyen muchas de las músicas del mundo; desde Asia , pasando por Europa y hasta las Américas, mostrándonos la multitud de variantes que posee, así como su capacidad de adaptación.
Diversificación y posibilidades infinitas, es lo que desde hace ya tiempo que aprecio con agrado en dicho instrumento, y por lo tanto, invito a que le ofrezcáis unos ratitos de vuestro tiempo, para llegar a disfrutar de las notas que esparce, advertiendo el musical gozo que reparte cuando habla.
violines electrizantes
Recomiendo, de entre los grandes violinistas, a Yehudi Menhuin en lo clásico, a
Stephane Grappelli, a caballo entre el jazz y lo clásico, a Jean Luc Ponty, fusionándose
con lo electrónico, técnicamente exquisito, y uno por el que tengo especial predilección; Didier Lockwood, el cual se a atrevido a lanzarle guiños a las músicas del mundo, juntando creatividad y técnica, así llegando a generar atmósferas increíbles. 
   
 Como no, también daros unos cuantos nombres de músicos, menos conocidos pero actuales, que fundamentan sus trabajos en él. Músicos, algunos, que provienen de la Europa Oriental, y los cuales pueden ser capaces de transportarnos en el tiempo, al haber mantenido su tradicional pureza. Violines y trompetas con ritmos trepidantes, de grupos y solistas como: Ara Malikian, Fanfare Ciocarlia, Emir kusturica, Taraf de Haidouks… y tantos otros que se me quedan en el tintero (digo teclado).
… Animaros a prestarle vuestro tiempo para disfrutar de su diversidad con la audición!
 
Anuncios

¡ viva la comunicación !

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s