Corazón por bandera

Simplemente maravillosos…
Hábiles y oportunos:
Aquel y este hombre racional
que se apresta a utilizar las herramientas
para prosiguiesen volteando
las aspas del molino.
Hombres que… Crédulos,
exentos de la vileza escondida
en la hipocresía de esas leyes nefastas
y en toda cultura cuando ya enmohecida
y en cada imagen tramposa
y en cualquier falsa moral,
viven movidos por su corazón
confiando y ofreciéndose a los demás.
¡Simplemente maravillosos!
Pasan tan ligeros
como un “ni darse cuenta”.

Des de l’arbre / Desde el árbol

La dona creix
i es gronxa, eterna, sent flor,
més enllà de qualsevol cos
traspassa planetes.
Ella ens imanta.
Ella narra contes
recordant-nos que som poetes.
Ella enlaire l’amor com perfum,
sacsejant-li la pols,
esborrant-li l’edat al príncep
que viu dins de l’home.
**
(castellano)
La mujer crece
y se columpia, eterna, siendo flor,
más allá de cualquier cuerpo
traspasa planetas.
Ella nos imanta.
Ella narra cuentos
recordándonos que somos poetas.
Ella alza al amor como perfume,
sacudiéndole el polvo,
borrándole la edad al príncipe
que vive dentro del hombre.

Tras decenas de silencios…

Tras decenas de silencios que me atraparon pude descubrir lo que quería… ¡Diálogo!.
Ya conseguí apartarme de la egolatría sujeta a mi bla… bla… bla…
Bla… Bla… Bla… Bla, prepotente. Bla, divinizado. Bla, presumido. Bla que esconde sordera es propio de extremos y equivocación.
Comprendo que las voces demuestran ser sabias, cuándo, permaneciendo calladas, optan por escuchar los demás sonidos con atención. Tras la escucha esmerada consiguen suficiente riqueza como para compartir los bailes resaltando muchas canciones valiosas que el universo espera para multiplicar su creación.
Hay veces que los silencios reconfortan al tiempo que son maestros; desintoxican y reposicionan mediando el arte esforzado de la reflexión.
Tras decenas de silencios, juego y me divierto más que nunca, encuentro la mía y otras vidas cargadas de razones y sentido, dispongo de ingenio e imaginación igual que de soluciones.

A una

Hay mar sudando nubes benditas
repletas de mensajes.
Cada día quisiera regaran sus gotas…
lloviera sobre mí su correspondencia
para indicarme cuál equipaje.
Nubes: Olas alzadas
esbozando grisáceas. Celeste ceremonia.
Sal volátil repitiendo
«¡Vida. Conjúgate, Vida!».
Y mientras, el mar; guarda, reparte y recoje.

318-omu G.S. (bcn.2016)

Tarde de cuento, futuro de libro

Cuántas son las veces
que caminos que son mutuos
y saben a nuestros
muestran su espalda.
Marchan.
Se pierden.
Siendo neonatos;
como fantasmas
tuercen esquinas…

Acera frente a acera.
Calzada es río
mientras los autos pasan corridos;
como cortinas nos separan
del hola y los diálogos,
de la dulce mordedura de los ojos
y del tacto alfombrado
que sería buenaventura y bienvenida.

Acera frente a acera
y aquí, nosotros,
pendiente arriba
o calle abajo:
Vecino sobre vecino.
Camino cruce de caminos.
Dentro de una vivienda reja,
creando y creyendo
en extraños y ladrones;
extraviando gozos
y desestimando buenos días;
café y tostadas
almohada, colchón
y Dios mañanas.

Aún nosostros…
Sobreviviendo como ambas orillas
esperando el juntos como regalo.

¿Puedes mirar y verme?
traspasar la distancia
vergonzosa del cuerpo
y pasear
por las plazas y callejas
que desde siempre
para ti guardo.

318-omu G.S. (bcn. 2015)