Duelo

Y me quedarán los ojos
como lagunas negras,
alejados del agua clara
que transporta el río
desde los cielos hasta el mar.
¡Cómo pedirle a la pisada
que reniegue de ser huella!
¡Cómo prometerle a la luz
que jamás su magia
será vestida por tinieblas!
Y me quedarán los ojos
como ostras tristes
porque perdieron sus perlas.
Situados donde perecen
los peces y las aves
del universo hecho para el hombre.
Arrastrados por la ausencia.
Allí donde la ceniza impera
y sacudiendo el horizonte
escribe soledad.
Ayer volví de ser asfixia.
Ayer sentí rotas las vías.
Y de nuevo aquel recuerdo
se acerca de imprevisto
y llama y traspasa mi puerta,
su visita impregna mi cobijo
queriéndose quedar.

318-omu G.S. (bcn. 2018)

Presencia

Desde mi yo caído
nacerán mañanas
dentro de ti.
Aunque leve vapor
penetraré invisible,
así mi tiempo extendiéndose
bajo la memoria y actos
que arraigados al cielo
pisan la tierra… para perdurar.
Con que recuerden
las gotas de agua
y las motas de polvo
y cada respiro invisible,
serás infinito
¡nunca morirás!.
Aquí latiendo,
sin comprender ningún existir valioso
que contuviera pérdidas
con talante de matar.
318-omu G.S (bcn.2016)

Enfilant la vida / Enhebrando la vida

enhebrando la vida

 

Perduri sempre fresc,

el record; un passat;

gràcies al seu parlar

gràfica diu la tinta.

Passat que reneix com llibre escrit,

i ple de racons i personatges

que atresoren veritats, explica.

 

Les vivències li regalen

grans ales al futur,

asseguren corriols

i alliberen camins,

a on després, tard o d’hora,

tots els homes, trobant-nos,

remarem junts cap endavant.

 

Agrairia que aquesta vida tingués a bé,

donar-los un gran cor i la virtut del seny,

als meus éssers propers, i també, a tots els altres.

 

            ***

 

Li agraeixo a la vida

la humitat complaent.

El desig humà i els jocs d’amants,

que repartint goig ens fan cridar

demanant esperança.

 

Agraït quedo a l’eternitat,

perquè va desfer el nus

que em retenia; com a llavor,

encara penjat o en les arrels,

o tal com sàvia, dintre del arbre.

 

Dono gràcies a l’aire

per cadascun dels glops

que, despertant del son,

porten pas i respir,

tant com brots eixerits

i la justa temprança.

 

Li agraeixo molt a la natura

que girés la clau dintre del pany

i obrint el ventre de l’univers

filés per mi un espai terrenal,

per com a home, donar la cara.

 

Aquí, jo, noucasat

amb el cel i la mar,

amb idíl·lics clavells

i amb rosers perfumats.

En rellegir el guió

aprenc a rebutjar;

 

tant els cops donats pels punys ferotges

com les idees i els pensaments

que aixecant les banderes incendien;

cremant la pau i portant tempestes.

 

Aquí em trobo torçant,

els punyals que clavant-se s’endinsen

travessant dolços cors per l’esquena,

i espases despietades

que esmicolen, fent malbé la terra.

 

Aquí em trobo; esborrant

amb la fresca netedat de l’aigua,

noves i antigues taques vermelles

taques plenes d’egoisme,

pròpies i alienes taques de sang.

 

318-omu G.S. (Bcn-2014)

 

____________

(castellano)

 

Perdure siempre fresco,

el recuerdo; un pasado;

gracias a su habla,

gráfica dice la tinta.

Pasado que renace como libro escrito,

y pleno de rincones y personajes

que atesoran verdades, explican.

 

Las vivencias le regalan

grandes alas al futuro,

aseguran sendas

y liberan caminos,

donde después, tarde o temprano,

todos los hombres, encontrándonos,

remaremos juntos hacia adelante.

 

Agradecería que esta vida tuviera a bien,

darles un gran corazón y la virtud de la cordura,

a mis seres cercanos, y también, a todos los otros.

 

***

 

Le agradezco a la vida

la humedad complaciente.

El deseo humano y los juegos de amantes,

que repartiendo gozo nos hacen gritar

pidiendo esperanza.

 

Agradecido quedo a la eternidad,

porque deshizo el nudo

que me retenía; como semilla,

todavía colgado o en las raíces,

o como sabia, dentro del árbol.

 

Doy gracias al aire

por cada uno de los tragos

que, despertando del sueño,

traen paso y respiro,

tanto como brotes vivarachos

y la justa templanza.

 

Le agradezco mucho a la naturaleza

que girara la llave dentro de la cerradura

y abriendo el vientre del universo

hilara para mí un espacio terrenal,

para como hombre, dar la cara.

 

Aquí, yo, recién casado

con el cielo y la mar,

con idílicos claveles

y con rosales perfumados.

Al releer el guión

aprendo a rechazar;

 

tanto los golpes dados por los puños feroces

como las ideas y los pensamientos

que levantando las banderas incendian;

quemando la paz y trayendo tormentas.

 

Aquí me encuentro torciendo,

los puñales que clavándose se adentran

atravesando dulces corazones por la espalda,

y espadas despiadadas

que desmenuzan, echando a perder la tierra.

 

Aquí me encuentro; borrando

con la fresca pulcritud del agua,

nuevas y antiguas manchas rojas

manchas llenas de egoísmo,

propias y ajenas manchas de sangre.

318-omu G.S. (Bcn-2014)

Prisioneros de paisajes

prisionero de paisajes 

Antes: un lápiz o una pluma delatora

cuales descorren pensares o vivencias,

o sentimientos que adueñándose de uno

conceden precipicio u otorgan gozo.

 

Antes resultaban frecuentes

millones de mensajes escritos a mano;

odio y esperanza,

la ayuda deletreada,

viajes, proyectos y amor;

una carta que fue metida dentro de una saca

tras ser comida por la boca de un famélico buzón.

 

Antes transcurría un tiempo,

existía un remite igual que una esperada respuesta

con la consiguiente espera.

 

(Envío cartas y aguardo respuesta;

vengan dentro de un sobre; saludos y abrazos,

noticias y ánimos,

imágenes y recuerdos;

en un simple y bien doblado papel

el contenido de un inmenso arcón).

 

Ahora: Una pantalla habla al instante

mediante las alineadas teclas

de un teléfono móvil o de un ordenador.

Asoman cortas las distancias

y primitivos quedan los tiempos de espera.

 

(Confieso que añoro

los triangulares pliegues de los sobres.

Lo mismo que echo mucho en falta

aquellas manchas de tinta

que reseñaban las huellas de mis dedos).

 

« El progreso jamás olvide

que la nostalgia forma parte de mi condición.»

 

Antes: Multitud de piernas haciendo camino

y carromatos tirados por caballos y burros

que cargando los víveres recolectados

los repartían por ciudades y pueblos.

Antes; mil kilómetros: Lejanía.

Un verano y sillas en los portales.

Botijos y porrones amanerando

largas y amenas tertulias.

 

Ahora: Transcurridas nueve horas

cruzamos vastos océanos

recorriendo tres mil millas.

(Café en Marraquech

y cena en Alejandría).

Ahora los vecinos de puerta ni se saludan

y los transgénicos, disfrazados de salud,

irrumpen en los estómagos, invaden nuestras cocinas.

 

Ya pasó el tiempo de las gruesas cuerdas de esparto.

Las manos olvidaron las trenzas y el mimbre,

cual, triste y lloroso, quedó arrinconado.

Ya convino el hombre en una resistente alianza

con las herramientas eléctricas,

con los monótonos moldes y el plástico.

 

« ¡Madre!, vísteme con algodón.

¡Madre!, bríndame el roce del hilo,

que es mi piel tan fina como delicada

y cualquier áspero roce le causa quemazones.»

 

Hoy la velocidad le ha ganado la partida

al sosiego y a la pausa,

estropeados chirrían los frenos,

detenerse suena a imposible

y hacerle un quiebro al reloj

aduce como irrisorio;

sería como convertir en apuesto príncipe

al rechoncho sapo de un estanque

con el beso de una endiosada princesa

que solamente sabe de espejos e imágenes

cuando la belleza del mundo compara.

 

( Libérense los domingos de relojes y alarmas.

Protéjase el reposo que contiene un buen respiro

para, al menos, alguno de los días de la semana).

 

Antes; arbolados valles, hablando cercanos,

vertían sus gracias;

a dos pasos y frecuentes resonaban los trinos,

las estridencias sonoras desafinaban lejanas.

 

El ajetreo de ciudades resoplaba extrañamente,

sus calles, todavía de tierra fértil,

admitían ser sembradas,

y los hombres, alejados del inútil consumo,

con un indispensable poco se conformaban.

 

Ahora; la tala indiscriminada

es una evidente fatalidad que extravía el oxígeno.

Es ladrona devorando los bosques.

 

Asesina es la ambición,

por desproporcionada acuchilla al imprescindible equilibrio.

Perdidas quedan las palabras gracias y perdón

cuando por la ciudad, (deshumanizado hormiguero),

agudizando mis sentidos transito.

 

En estos ahoras perece la confianza,

todo recaba inundado por el miedo.

Cual insta a que sean multiplicadas las cerraduras,

y a que el helor penetrante de verjas y candados

envuelva y precinte la lumbre de hogares

que por tantos siglos estuvo,

sin remilgos ni renuncias, para otros dispuesta.

 

Insaciable y voraz: El tejido asfáltico recubre

la frondosa hierba, engulle gratos aromas.

Conforma aburridos paisajes,

asemejando ser sus cárceles grises

un insulso laberinto.

Y su inseparable pareja, el musculoso hormigón,

se presenta alzándose

con su apariencia omnipotente

escondiendo su verdad babilónica.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

Tan sols en sé d’una – Tan sólo sé de una

delta de l'Ebre

 

“Per molt que fos llarga,

el temps bufa fort, xiula impertèrrit.

Disposant d’unes esmolades tisores

                                                                                         aquesta vida humana ens retalla.

                                                                                         I el que semblava molt tros i destí llunyà;

                                                                                         lleva com curt i prop, queda escurçat aviat.”

 

             ***

Més val tindre en compte el camí que ens espera,

deixar de banda el pes que suposen

insofribles successos avui vestits de record.

 

Millor és aprendre a nadar i gaudir de les aigües.

Fugir d’enfonsar-nos enredats per errades.

Marxar de circumstancials qüestions

que ens emmanillen i aturen

donant presidi i sent ancora.

 

M’esperen raons importants

i aquestes m’ompliran de prou forces;

per estripar les xarxes

que trenades per el desconeixement

arrapant-se m’ofeguen.

I llimar fins esmicolar

els barrots de les gàbies

que, dissimuladament disposades,

com a trampa em pretenen.

 

Cerco i recerco motius tacats de plaer

i tants ni han que no pot enfonsar-me el dolor,

i tants ni han que ja son dolces les llàgrimes

i esborrades moren les penes.

 

És per això que, ajuntant-se prop meu,

s’enlairen tantes copes,

que el so del cristall ens fa l’ullet

quan marejades per l’escuma

les mateixes sonen melodioses.

Quan els pensaments apunten somrients

al disfressar-se la esperança de bombolles.

 

Hi han estones lluminoses que em sembla estar despert,

i dintre d’aquests trossets de temps;

volo i pujo, pujo i rodo… com una ona.

Aprenc a ajupir-me, humilment,

i m’aixeco tants cops com calgui.

Sempre torno i torno, incansable,

per repetir-li, agraint-li a la mar,

cadascun dels petons que, generosa, ella em porta.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

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(castellano)

 

“Por mucho que fuera larga,

el tiempo sopla fuerte, silba impertérrito.

Disponiendo de unas afiladas tijeras

esta vida humana nos recorta.

Y lo que parecía mucho trozo y destino lejano;

leva como corto y cerca, queda acortado pronto.”

 

          ***   ***

 

Más vale tener en cuenta el camino que nos espera,

dejar de banda el peso que suponen

insufribles sucesos hoy vestidos de recuerdo.

 

Mejor es aprender a nadar y disfrutar de las aguas.

Huir de hundirnos enredados por errores.

Marchar de circunstanciales cuestiones

que nos esposan y paran

dando presidio, siendo ancla.

 

Me esperan razones importantes

y estas me llenarán de suficientes fuerzas;

para desgarrar las redes

que trenzadas por el desconocimiento

agarrándose me ahogan.

Y limar hasta desmenuzar

los barrotes de las jaulas

que, disimuladamente dispuestas,

como trampa me pretenden.

 

Busco y rebusco motivos manchados de placer

y tantos ni han que no puede hundirme el dolor,

y tantos ni han que ya sueño dulces las lágrimas

y borradas mueren las penas.

 

Es por eso que, juntándose cerca mío,

se elevan tantas copas,

que el sonido del cristal nos hace un guiño

cuando mareadas por la espuma

las mismas suenan melodiosas.

Cuando los pensamientos apuntan sonrientes

al disfrazarse la esperanza de burbujas.

 

Hay ratos luminosos que me parece estar despierto,

y dentro de estos trocitos de tiempos;

vuelo y subo, subo y ruedo… como una ola.

Aprendo a agacharme, humildemente,

y me levanto tantas veces como haga falta.

Siempre vuelvo y vuelvo, incansable,

para repetirle, agradeciéndole a la mar,

cada uno de los besos que, generosa, ella me trae.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

Amante y dueña de su destino

 

callejas árabesPresumidamente roja ¡como el fuego!.

Por insaciable era hambre

devorando infatigable;

dulces moras que colgaban en los bosques

e inocentes y prematuras flores esparcidas por campiñas.

De los mares y ríos, grandes peces; magníficos ejemplares.

Como, así mismo, cazaba excelentes venados,

apostada en cualquier risco de esa sierra

que, tan bien, ella conocía.

 

Presumía de autosuficiencia.

Utilizaba a su antojo

prescindiendo de sujetarse a alguien.

Se salvaba de compartir miedos y dudas,

tampoco precisaba sentirse cuidada,

ni reposar tranquilamente

y apoyando su vida y la cabeza

atisbar la confianza.

 

Ella se desentendió de soñar junto a nadie,

hubo sido como solitaria la elección de su suerte.

Paseaba sola aún acompañada,

sola descansaba y sola decidía

cuando iba y venía.

(Cada palabra de su diccionario

nunca pretendió tener más que un significado).

 

Altanera: Al saberse mirada

más aún se erguía su porte, así ensalzando su cuerpo;

desdén servía con este acto,

jamás se giraba su cuello.

(Diosa de un onirismo olímpico

vestía perfectas proporciones,

y al tiempo esclava,

sellada impenetrablemente

por unas formas exclusivas y limitadas).

 

Selectiva: Elegía escrupulosa los manjares,

nunca se prestaba a tener un dueño;

concurriendo en el festín convenía,

en cómo y cuándo, en el quiero o no quiero.

(Conociendo sus dotes

era sabia en maneras).

 

Pero hollín acaba siendo

todo lo que antes quemó como leña.

Los otoños resultan muy crudos

si a estos no les esperas.

Y más triste es oír crujir el hielo

cuando el amor no es escucha ni abrigo

asomando tan lejos y a mano

como a nuestra vera.

 

Y de imprevisto… se hizo noche la mañana.

No aguardó ni al influjo de la luna, (hasta eludió ser marea).

No esperó ni a aquella imantante ensoñación

que portan las estrellas.

 

Y el triunfo que le otorgaron cientos de amantes,

quedó relegado, resultó ser ahora;

un pasaje banal, ansiedad y desdicha.

 

Ya dejó de saciarla el canibalismo sujeto a una cama,

el alocado e improvisado desparpajo de conciertos.

El lujo de las cenas erotizadas con billetes

o los palcos de tantos exultantes teatros

en donde ningún verso romántico reposaba.

 

Ella… ella añoró lo que nunca tuvo.

Recordó palabras hermanas

y le embargo una extraña nostalgia.

 

Ella, indigesta de juegos triviales,

de champagne, cocktails y buenos vinos,

¡al fin rompió el libreto!,

cedió la plaza ocupada.

Dando un paso adelante,

borró una cuenta pendiente y perdió esa ignorancia.

Opto por, gozosa, amarrarse a una pareja.

 

Sabedora del sublime ardor

que arroja toda famélica pasión

y hace desbordar el líquido de las copas;

añadió, no renunció ni perdió

ni un pellizco de su fuego.

 

Descubrió nuevas gracias añadidas

a aquella de quemar y nunca ser dañada.

Miró a su alrededor y pudo ver.

Aprendió a recolectar otros muchos colores

que dentro de ella también tintinaban.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

 

De un pozo y sus corredores

 El Hallazgo del pozo

No se perdieron,

sólo se esconden los años.

Dentro de un pozo cayeron,

el pozo de la memoria.

 

Un mismo cubo desciende al pozo,

el cubo es cada ahora.

 

Cualquier ahora puede llenarse,

(voluntaria o traidoramente),

con el agua de dicho pozo.

 

Agua que nos saluda.

Agua siempre presente.

Agua: recuerdos;

recuerdos que saben a más que a razones y mente.

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