Desde la chistera

Nuestro amo: ¡Radiante!
El sol pestañea con sabor a pan
mientras nos digiere

… digo, huyendo de fantasías,
sujeto al vestir de pragmático.

**

Siendo mar:
Vibras amplia,
resuenas comunicativa;
como el metal enérgico de campanas
—¡piedras hartas de lenguaje y de vida!—
cual extendiendo sus muchas alas
desconociendo el tamaño y los nombres
de ciudades y pueblos
es maestro que cuenta.
O como la Madera de todo árbol
ya se presente erguida
o siendo lumbre se exprese
más allá de hojas y de semillas,
superando al invierno y al fuego.
Saber de agua y de reflejos.
Saber que hay duendes maravillosos
que habitan los lagos
y quieren darnos respuestas.
Saber que vestimos fealdad antes de belleza
y que a un tornillo sin rosca no le cabe otra vuelta.
Saber de sol y de universo:
Engrandezco y empequeñezco
tomando aliento de cometas raudos
y de estrellas fugaces que esquivan a la muerte
al refugiarse en tantos deseos
que no se cansan de buscarlas.

… Existe prolongación
porqué siempre esperan muchas cunas
donde dormitan albores…
Así nuestros ojos avanzan,
así nuestra mente crece:
asidos a una misma raíz,
dentro de un solo corazón.

318-omu G.S. (bcn. 2020)

De partos, lleno el corral

Cuándo el puñal reluce cazador
y su presa resulta ser la espalda
suma tristeza y duelo en el camino
el hielo nos invade ¡es traición!
quedan rotas las mejores alianzas.

**

Mi ojalá es marchar lejos
lejos del veneno y de la astilla
fuera de marionetas y de tiburones
ausentado de la acechante crueldad
que torna la tierra fértil en tierra yerma.

Tras cruzar multitud de puertas
preguntar «¿Quién es familia?»
¡Ay de la sangre que invalida su esencia
y negándose el sol y el aire
jamás sale de las cavernas!
¿Será Platón quién abraza tal verdad inquebrantable?
Y dentro del mundo busco la seda
y encuentro la voz del gallo y el apocalipsis.
Paseo entre espejos
Sufro y río ante reflejos
Desnudo frente a los espejos
descubro mi realidad versátil desgranada:
Hallo una misma sangre —¡digo misma con la boca grande!—
interpretando naturaleza dentro del teatro.
¿Podemos interpretar un antifaz
aunque nunca lleguemos a serlo?
Las bocas se llenan de amor
—¡hipócritas creyéndolo!—
El cielo se recita azul mientras las nubes gritan terror
y los seres humanos
albergamos el pensamiento y la dicción
como verdaderos contrapuestos…
¿Sucedemos conscientes?
¿De quién fieles tus-mis gestos?
diría que, ante todo, fieles del suicidio.
… ¿Qué es familia?
Ficción imposible.
La ceguera apresando unos pies de barro
que relatan soledad e intemperie.
¡Esto no es!
¿Qué es familia?…
Mucho más que sangre.

318-omu G.S. (bcn.2020)

 

Visión conjunta

Cuándo padres haremos mejor de hijos -si es que la vida nos permitiera aportar, así añadiéndole a nuestra especie otro pedacito más de continuidad sobre este planeta-.
Podremos, tras ser padres, deleitarnos y recordar un antes de efervescencia máxima y ofrecernos como amable consecuencia si todavía hijos de padres presentes; respaldados por una madurez que advierte la grandeza de compartir una misma sangre, y sentir, de una familia, cuánto apoyo reparte calor.
Mientras padres… Comprobaremos cómo de salvaje nace y brota y corretea el agua ya surgida desde la fuente. Vendrá delatada y será esparcida la dulzura de los niños encima de cualquiera que fuera nuestro carácter o nuestra edad.

Sed de lluvia

sed de lluvia...

Las madres le agradecieron al universo los hijos tenidos (consideraron la deuda. De él, loaron su gracia).
« Son bienvenidos todos los frutos que nos acercas. »

Pero, el universo, empedernido altruista evolutivo, renunció a las ofrendas, no quiso saber sobre cuestiones de deudas y, descartándolas, más hijos les dio.
Los padres, conscientes de su enorme responsabilidad, instruyeron a esos hijos ante su inexperiencia (tomaron las herramientas y descartaron las armas).
« Marchen al frente; el valor, el esfuerzo, el tesón y la confianza, pues, todo resulta campo al que recordarle que su fertilidad merece la siembra y la consiguiente cosecha; no existe aquí para ser pérdida. » Sigue leyendo

Carta a un germà / Carta a un hermano

SANG

(I)

 

No hi ha foscor capaç

d’apagar per complet aquella vida,

que algun cop, gaudint de l’amor,

va obtindre el riure i l’alegria

llegint el dir savi del cor.

 

(II)

 

Arriben a ser tan altes les ones d’una vida,

que ens demanen prou coratge per nadar.

Arriben a ser tan calmes (a estones)

les aigües de la vida,

que encisen a la pau

desfent guerres i boires

i al repòs ens fan besar.

 

***   ***

 

Només dir-te germà:

Per més cecs i sords que caminem,

tard o aviat, ens pertocarà veure i escoltar.

 

Ni les hores ni els vents

apareixen invisibles o muts,

idèntiques o inútils.

Mai esdevenen, 

les hores, inflades pel mateix.

Els vents, bufant igual.

 

Jo vull dir-te, germà,

que té un final i un trajecte el principi

per poder dir-se tal.

Que les mitats són fruits dels extrems,

i així d’amplis els conceptes demostren;

quant d’unit està tot,

quant de junt i lligat.

(El dolç es dolç

darrera de tastar-se el salat.

Els contraposats estan a tocar).

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Equilibrándonos

Me invade la tristeza
al verte perdido,
sumido en un letargo pasivo.
Rendido a verbos mudos;
nulos tus actos.
No simulas,
envejeces sin interpretar.
Sin cesar
no cejan de blandirse sobre ti
milicias quejosas,
estruendosas penas.

Eres y has sido:
justo embajador
rico en el amor
pregonero
trovador

señor exento de traje y de corbata
todo, menos perdedor.

Me lastima…
el verte ahora negativo
cabizbajo
compungido
apesadumbrado
inerte, opaco, estéril
sordo y ciego
ante vistosas musicalidades,
ante clásicas bellezas
rociadas como pastel,
cual se reparte por los paisajes.

Tú, que apercibistes intermitencias
luces,
a la gravedad suculenta.
Tú, que moviste con tus dedos
el epicentro del universo
(aun sin quererlo ni pretenderlo).
Un universo, a su vez,
plagado, repleto

de pequeñas obras valiosas

que evadiéndose de opulencias

se muestran hermosas, 

son antología de grandeza.
Tú, que ayer viste y sentiste
el amasar dando costado
a la levadura y a la harina.
Tú, que adornaste y vestiste
liberando encierros y nebulosas.
Tú, que barajaste los centros
descomprimiendo los vibrados de éstos:
Los humanos, los energéticos, los físicos
los espirituales y psíquicos
por los que, inevitablemente,
pululan las especies,
por los que descalzos
y desnudos se transita.

Es evidente…
a los tambores ya no respondes,
ni a los mensajes positivos
ni a correos tan importantes
como personales e incitantes.
¿Serán acaso males de ojo
zurciendo sobre trescientas
de tus anaranjadas lunas
eslabones encadenantes?.
Sé… Te atraparon las brumas
los fantasmas,
se descorcharon los vacíos
sumiéndote en el hastío,
¡anulandote!
¡mermando tus fuerzas!
convirtiendo a las carnes en huesos
y a los músculos en alambres espartanos;
desintegrando palmeras
pozos, estanques, oasis,
hasta vetándole arenas al desierto.

El océano se inundó de llanto
hundiendo a las cumbres en los abismos;
ahogadas, las temperaturas se desvanecieron,
renegaron de fecundar esta tierra,
se desvencijó la conjunción
de la lava, la uva perdió los sarmientos.

Amigo, te busco…
Y estás más que nunca alejado
de aquel yo decidido,
del arquitecto osado shakesperiano
merecedor del ser, estoy y existo.
Estás abatido, derrotado;
eres tensión presa de lipotimia,
ya no te saludan las alquímias.
Estás trémulo:
Eres hipotermia.
Eres iceberg fraguado en la sal.
Eres poro cerrado y seco.
Eres yodo.
Eres sustancia infectada,
clorhídrica.

Fuiste yegua.
Un octavo en la mar.
Aleta.
Pulmón
branquias y espinas.
Ahora…
ya te deshaces
componiendo reflejos azules
(pero sin cielo)
deshauciados por el agua,
por las celestes y marítimas transparencias.

Sé que estás donde estás
al darte tanta tristeza
las polaridades sujetas
a densidades obsoletas.
Radicales patrulleras
ladronas, maleantes, asesinas.
Densidades pesadas coronadas
con una egoísta avaricia
llena de injuriosa codicia,
que torna paralíticas,
tetrapléjicas, complejas,
a aquellas globalidades
exhimidas de fronteras.

Ante esto,
(razón suficiente)
resuelvo abrir mi pecho
usar la sierra
astillar un pedazo de mis entrañas,
del espíritu
que mantiene latiendo a mi corazón…
e insertártelo, amigo.
Opto, por mutilar a mi vanidad,
por dejar atras antiguas rencillas
y extraer de lo hondo la suficiente honestidad,
como para juntos remodelar
a esa vitalidad surgida
al unir la leche de nuestras arcillas.

… ¡Dame la mano y moldeemos!