(…)

(…) Recuerda, alfarero, que los vientos han de pasar portando huracanes y brisa. Que, tú, no debes recoger el llanto y resguardarte bajo las lágrimas. Debes, por juicio y con corazón, oír la melodía que silban y agradecerla y rememorarla.
Recuerda, alfarero, que eres y sostienes todas las formas y contenidos que ha tenido y tendrá el barro. Que, tú, escoges la que quede como firma.
¿Cielo o infierno?… Barro. Barro.

(de “Fuera dados”)

Sí-Si…

Sí.
Si como ángel flotas sobre los desastres.
Si como ángel descartas todas las miserias.
Renacerás en la orilla del río
donde se acuñan montones de certezas
cuales abolen los criterios y los límites
impuestos por los hombres y sus ciencias.
Si como ángel sobrevuelas los recuerdos.
Si como ángel interpretas las ausencias.
Si como ángel
eres mordisco o eres bocado,
eres pisada o eres huella dentro del cielo o encima del la tierra.
Si como ángel borras, de desiertos,
la quemazón inhóspita y sangrante de la arena…
Liviana será la edad.
No acorralará, tiempo ni lugar,
el movimiento de tus alas o tus piernas.
Retornará aquel lenguaje principal,
aquel hacer que torna real utópicas quimeras.
Si como ángel deshaces telarañas.
Si como ángel interpreta tu conciencia,
los campos se extenderán floridos,
al desvanecerse todas las cadenas.

Sol de principio

Mientras nuestros sentidos sobreviven

a millares de publicidades, conjeturas y desastres…

Perseguidos por frecuencias tóxicas

y atrapados dentro de ratoneras diminutas y gigantes…

Dejar atrás el temple inadecuado,

la fractura sospechosa que contiene fragilidad inapetente.

Posicionar al cielo del derecho.

Escapar de ser enigma

y confirmarnos como oasis.

Collage

Atreverme.
Acercarme
y asomarme hasta mi mismo,
para percibir el vértigo que provoca
el colapso y el vacío.
Vencer el temor a perderme, y…
encontrarme/te.

**
Soy prisionero del pasado,
jinete del presente
y fantasma del futuro.
¡Soy!
Una exclamación que expresa fe,
un interrogante que equivale a muelle
y una pausa refrescante
cuál hila inventos igual que músculos.
Soy mano suave: Caricias.
Latigazo inesperado: Carácter.
Una vuelta al mundo
en tan sólo un pensamiento,
una sonrisa o una frase.
Soy la muerte en vida
cuándo solapo la buena ventura;
al guiñarle el ojo al egoísmo
ensalzándolo como arte.
Soy la vida itinerante.
Un guión interminable.
Millares de epitafios antes escritos.
Un algoritmo inquebrantable
en aras de un principio.

318-omu G. S. (bcn. 2019)

¡Somos llave!

Cuentan que hay llave…
Escojamos un sueño donde manden sonrisas; abrámosle las ventanas a nuestra casa terrenal.
Llenémonos de vida ¡respiremos!, dándole prioridad al corazón.

Cuentan que hay llave a la cual no se le resisten cerraduras: Que existen seres capaces de al desvestirse de encierros liberar los tesoros.

**

¡Completo!
Que con cuerpo voy
y espíritu tengo
desde el inicio.
Por más que quisiera
no puedo perderme,
porque tarde o temprano
nos hallamos, sin venda,
frente a nosotros mismos.
(así trampas y falacias se desvanecen
resituándose los mundos oníricos
-que difícil es hallar sólo una verdad,
leer la realidad sin caleidoscopios).

Mi yo tiene palacios.
Mi yo tiene desiertos.
Soy un yo que,  apresado en selvas,
doma sus instintos.
Soy un yo que sube a las cimas
y ajusta el raciocinio,
hasta desestimar el absolutismo y los extremos.

¡Completo!
Cuándo siento y comprendo que soy pedazos;
una hormiga laboriosa
aprendiz del universo.

318-omu G.S. (bcn. 2019)

A merced

“El hombre…
Si créese gigante
se sabrá pluma
(cuestión elemental).”
**
Llevados
porque el viento aprieta.
Caídos
porque la tormenta golpea.
Sostenidos.
Equilibrados.
Sobre la cuerda floja
del instante,
del respiro
que nos sujeta
hasta que nos suelta.
¿Quién manda más que los hombres?
Dime ¿Tú decides?
¿Pisas donde quieres?
¿Eres sepultado,
o eres elevado
porque así lo eliges?.
Frágil o acerado
por la vorágine insalvable
de la austera selva
que embiste al individuo
e incendia o humedece
posicionando las llanuras
y las cumbres.
Barro.
Sólo barro…

318-omu G.S. (bcn.2018)