Cuestiones de ganado (así para otros)

Vivimos a merced de un sistema que fomenta las divisiones para mantenerse en pie. Aceptamos, como dogma inquebrantable, las diferencias como hecho y causa suficiente para el distanciamiento y la separación; las diferencias son utilizadas en nuestra contra, contribuyen a que nos miremos, unos a otros, por encima del hombro o de reojo, agudizan la desconfianza; aunque en realidad, las diferencias por su variedad significan la senda que nos conduce a un continuo apogeo. No solo aceptamos esas “mal entendidas diferencias” como credo inquebrantable, sino que también pregonamos a los cuatro vientos su razón de ser, razón cual no parte, en infinidad de ocasiones, desde la lógica que contribuye al progreso ni se fundamenta en unas conclusiones a cuales hemos llegado por nosotros mismos; somos presos de unos intereses, minoritarios y ajenos, que superan la conveniencia del bien común, el crecimiento del bienestar para una mayoría.
Esta sociedad esta construída a base de proclamas que sentencian y otras tantas que justifican un sinfín de barbaridades que acaecen sobre el planeta (las guerras, el hambre, la esclavitud y las muertes sólo las entienden los “¿poderosos?”). La sociedad y el individuo actual se jacta de personalidad, cuando en realidad vivimos sometidos, bajo el yugo de un comportamiento y de una imagen que no hemos creado y ni tan siquiera decidido; vivimos usando aquella piel e incluso el sentir o los pensamientos que unos pocos nos han impuesto tras un seguido de hechizos detestables y coartadas; vivimos abducidos por la competitividad, por el triunfo y por el ansia de lo exclusivo (falsamente) y de lo propio. En esta etapa de la humanidad, aparecemos como víctimas del esnobismo: aceptamos tendencias sin cuestionarnos si de veras actuamos en consonancia. Reclamamos cambios sociales que reduzcan las injusticias, al tiempo que demostramos que nos importa absolutamente nada lo que le suceda al vecino, a ese vecino que tenemos puerta con puerta, o al que está a dos horas de coche o a dos horas de avión. Reconozcamos la incoherencia e hipocresía de nuestro sistema y sociedad, más diría, del individuo que somos. Sería valioso empezar la labor desde nuestro ámbito más minúsculo, desde esa pequeña escala que tenemos a nuestro alcance. Siendo honestos podremos percibir en que grado contribuímos al estadio actual de sucesos, para, desde este punto de partida, empezar a aplicar una renovación de conciencia y así cambiar, en muchos aspectos, nuestra respuesta e interpretación.
Aun tras lo expuesto: Reconozco que existen grandes personas, que no renuncian al esfuerzo y de sobras dan la talla durante la busqueda de un oasis y del paraíso; ojalá, en breve, ocurra para estos, su multiplicación.

Voces continuas

Desempolvo razones y espacios
y sus raíces esconden, luces y sombras;
brea dando lumbre al recorrido,
ambas son múltiplo de miel y polinización.
Todos los caminos devendrán como ceniza
tras su quema inevitable,
así resurgiendo ramas, flores, frutos y hojas
¡Hawaii espera!

Son tantas las pócimas y los influjos.
Son tantas las burbujas que retozan
sabiendo a creación.
¿Dónde la gloria?
Aquí, en la fuente.
Surge desde la sencillez más humana
y la lápida más ancestral,
lejos de Sodoma y Gomorra.

Tras beber…
Desprendernos de invasores.
Acunar hasta que creciera el hijo
solidario y comprensivo
que siempre anduvo con nosotros.
Honrar la budeidad que respeta la vida
hasta librarnos del karma y convertirnos
en células pacíficas de luz.

Tras beber…
Adquirir el juicio que merece visibilidad;
y que éste penetre e inunde
la cara oculta de la luna y toda trastienda.
Recobrar y sentir
la majestuosidad del cielo;
vernos, como árbol, ante tal espejo
¡alzándonos desnudos!

318-omu G.S. (bcn. 2020)

Ensimismamientos

¡Ególatra!
que babeas abstraído.
De tanto mirarte
tu ombligo se ha engrandecido
hasta llegar a cegarte;
y tu espíritu llora empobrecido
por la gran soledad de tanto amarte.

¡Narcisista!
Harta está el agua del río
de más reflejarte;
ya que observa en ti aquel frío
cual desde el desprecio parte
la hermosura insuflada en el gentío
para así mayormente cortejarte.

¡Vanidoso!
que virtud de alrededor,
necio, desmereces.
Engreído es tu valor
e imperfecto me pareces
pues olvidaste el rojizo rubor,
del color encarnado, tú careces.

Cuándo el yo significa parca gruta
y el ser gorgorea con desplante
vive autocomplaciéndose distante:
¡egocéntrico!
Como aberrante deidad absoluta
ese ser veta formas, carácteres y diversidad
creyendo disponer de la única verdad.
Bien lejos —queden perdidas—
hordas y legiones de los arriba citados.

318-omu G.S. (bcn. 2011)

Desde la chistera

Nuestro amo: ¡Radiante!
El sol pestañea con sabor a pan
mientras nos digiere

… digo, huyendo de fantasías,
sujeto al vestir de pragmático.

**

Siendo mar:
Vibras amplia,
resuenas comunicativa;
como el metal enérgico de campanas
—¡piedras hartas de lenguaje y de vida!—
cual extendiendo sus muchas alas
desconociendo el tamaño y los nombres
de ciudades y pueblos
es maestro que cuenta.
O como la Madera de todo árbol
ya se presente erguida
o siendo lumbre se exprese
más allá de hojas y de semillas,
superando al invierno y al fuego.
Saber de agua y de reflejos.
Saber que hay duendes maravillosos
que habitan los lagos
y quieren darnos respuestas.
Saber que vestimos fealdad antes de belleza
y que a un tornillo sin rosca no le cabe otra vuelta.
Saber de sol y de universo:
Engrandezco y empequeñezco
tomando aliento de cometas raudos
y de estrellas fugaces que esquivan a la muerte
al refugiarse en tantos deseos
que no se cansan de buscarlas.

… Existe prolongación
porqué siempre esperan muchas cunas
donde dormitan albores…
Así nuestros ojos avanzan,
así nuestra mente crece:
asidos a una misma raíz,
dentro de un solo corazón.

318-omu G.S. (bcn. 2020)

De partos, lleno el corral

Cuándo el puñal reluce cazador
y su presa resulta ser la espalda
suma tristeza y duelo en el camino
el hielo nos invade ¡es traición!
quedan rotas las mejores alianzas.

**

Mi ojalá es marchar lejos
lejos del veneno y de la astilla
fuera de marionetas y de tiburones
ausentado de la acechante crueldad
que torna la tierra fértil en tierra yerma.

Tras cruzar multitud de puertas
preguntar «¿Quién es familia?»
¡Ay de la sangre que invalida su esencia
y negándose el sol y el aire
jamás sale de las cavernas!
¿Será Platón quién abraza tal verdad inquebrantable?
Y dentro del mundo busco la seda
y encuentro la voz del gallo y el apocalipsis.
Paseo entre espejos
Sufro y río ante reflejos
Desnudo frente a los espejos
descubro mi realidad versátil desgranada:
Hallo una misma sangre —¡digo misma con la boca grande!—
interpretando naturaleza dentro del teatro.
¿Podemos interpretar un antifaz
aunque nunca lleguemos a serlo?
Las bocas se llenan de amor
—¡hipócritas creyéndolo!—
El cielo se recita azul mientras las nubes gritan terror
y los seres humanos
albergamos el pensamiento y la dicción
como verdaderos contrapuestos…
¿Sucedemos conscientes?
¿De quién fieles tus-mis gestos?
diría que, ante todo, fieles del suicidio.
… ¿Qué es familia?
Ficción imposible.
La ceguera apresando unos pies de barro
que relatan soledad e intemperie.
¡Esto no es!
¿Qué es familia?…
Mucho más que sangre.

318-omu G.S. (bcn.2020)

 

En-globo

Expandir los límites del microuniverso
hasta dónde mi-tú ser humano ya nada legisla.
Perder el molde y besar el jardín.

**
Inventar poesía:
Hundir la llave hasta encontrar
flores donde antes calaveras.
Volcar lechos igual que alfileres.
Ensalzar la piel
hasta surgirnos plumas y escamas
que nos llevan hasta crestas y cimas
y hasta fondos abisales.
Sentir que existen tableros
negados al ajedrez
y que las cartas igual se cuentan
desde su cabeza como desde sus pies.
¡Poesía es sirvienta a cual sólo le sirve jugar!
Reconocer como nuestra la pisada
de cualquier animal… letra tras letra.
Somos tierra hecha de cielo.
Somos tierra recibiendo estrellas
las cuales embarazan al mirlo
convirtiéndolo en ruiseñor.
Saber del trono que esconde la tinta:
Fluir como Aire-Fuente.
Subir como Humo-Señales.
Servir de Tumba-Puente.
Proseguir como Senda infinita:
allí dónde hubo muerte
tener presente, presente,
que viven mañanas cuales esperan
a cualquier viajero.
Inventar poesía
sin perder la sabiduría de niños;
para quitarle telarañas al corazón
y devolverle sus ojos de tigre:
la agilidad inmaculada de sus ojos azules.

318-omu G.S. (bcn. 2020)