Vallon de Challandre (Alpes marítimos —Francia—)

 

Descenso a realizar en el valle du Cians, dentro del parque nacional de Mercantour. Todo el recorrido resulta abierto y configuradas sus paredes con “perlita roja”. A resaltar la panorámica que avistaremos al iniciar una zona donde se encadenan cinco verticales.

Inmerso en la escala

Demasiado temprano para despedirme de la gracia cabida en tu boca, de la voracidad placentera contenida en tu sexo, y de la desbordante atracción que desde tus entrañas rebosa.
Demasiado joven para permitir que mi brazo se tuerza, vencido, olvidado de rebatirle a la vida cualquier inclinación que denotara derrota.
Demasiado viejo para desaprovechar cada uno de los minerales y tragos que me aproximara el mar con sus olas.
Demasiado tarde…
Para ser ingenuo.
Para cohabitar con el vacío
o mantener los miedos.
Para negarme al abrigo cordial
o despreciar la lumbre festiva
mientras mantuviera mi pulso…
Antes que resuene por mi jardín
esa tijera sigilosa
campaneando poda.

318-omu G.S. (bcn. 2017)

Foz de Fago (Huesca)

Descenso ubicado entre los pueblos de Fago y Majones (Huesca), con un tramo principal que, excavado en roca caliza, se convierte en una preciosa garganta repleta de formas encantadoras. Dentro de este descenso podremos realizar saltos diversos (desde tres a diez mts.), rápeles de hasta quince mts., así como nadar y sumergirnos en aguas cristalinas o recorrer pasillos increíbles donde abundan los puentes naturales (a tener en cuenta un sifón de aproximadamente 5 mts., el cual, con caudal abundante, puede resultar peligroso).
Foz de Fago es uno de esos lugares extraordinarios que incitan a creer que existen los duendes y las hadas.

«Qué petits som davant la tanta immensitat cabuda en la natura… Tan sols ens queda ser llestos i aprofitar cadascun dels nostres valuosos instants.»

«Qué pequeños somos delante de la tanta inmensidad cabida en la naturaleza… Tan solo nos queda ser listos y aprovechar cada uno de nuestros valiosos instantes.»

Renacimiento

“Nunca deambuló ninguna muerte
incapaz de sortear la mayor profundidad:
el sentir inhóspito de un final
cual sostiene el adiós rotundo.
Todavía no existe tal
y es por ello un gesto adelante
ondeando renacidos.”

Te acercas
tras disfrazarte de invierno.
Acicalada.
Porque usas vestido de primavera
conminas a la transgresión.
Desprendes vigor
y riegas resurrección
sobre todos aquellos cuerpos
que interpretasen adormecidos.
Llenas espacios insípidos
de razones prósperas y motivos de vida
con sabores despiertos:
Concedes un racimo de luz
que siendo privilegio
dispone de sabios mensajes
y resonando como un millar de instrumentos
extiende los cánticos
entre salvas a la purificación.
Te acercas…
Porque, tú, primavera,
siento el ingenio de las estaciones
y me reconozco trascendido.
Háblenme de otras muchas bocas,
maravillosas y políglotas,
al mencionarme a la vida
que se esconde detrás de los sueños
y esas muertes cariñosas
que cambian el atuendo
y donde habito.

318-omu G.S. (bcn. 2017)

Qui sap? / ¿Quién sabe?

“Avui i aquí, de flors vull parlar. De flors que, amb veu, s,obren arrapades a l,ànima; i d,aquelles altres que, encisadores i inalterables, parlen per sempre dins dels esperits. Desitjo parlar de gaudir… aprofitant tots els temps.”

Quan els instants deixen de fabricar minuts
i els segons s,escurcen fins desaparèixer.
Quan una porta, ja esgotada de sentir
el soroll del calendari,
es tanca, de cop,
sense escoltar-se ni un adéu,
es tanca sostenint una presa
que té regust a derrota.
Quan no val ni la voluntat
ni la força ni el seny
tingut com a homes,
ni serveix de res
tindre diners o paciència.
Quan mai sabem
si vindrà la tardor
o caurem dins l,hivern,
o si resonará una cançó
donant-li la benvinguda
a la setena primavera.
Quan penetrem;
i reconeixent la veritable fondària
del penúltim sospir
pot ser que ens esperi
una ona del tot nova.

318-omu G.S. (bcn. 2017)

**
“Hoy y aquí, de flores quiero hablar. De flores que, con voz, se abren pegadas al alma; y de aquellas otras que, seductoras e inalterables, hablan por siempre dentro de los espíritus. Deseo hablar de disfrutar… aprovechando todos los tiempos”

Cuándo los instantes dejan de fabricar minutos
y los segundos se acortan hasta desaparecer.
Cuándo una puerta, ya agotada de sentir el ruido del calendario,
se cierra, de golpe,
sin escucharse ni un adiós,
se cierra sosteniendo una prisa
que tiene regusto a derrota.
Cuándo no vale ni la voluntad
ni la fuerza ni el juicio
tenido por los hombres,
ni sirve de nada tener
dinero o paciencia.
Cuándo nunca sabemos
si vendrá el otoño
o caeremos dentro del invierno,
o si resonará una canción
Dándole la bienvenida
a la séptima primavera.
Cuándo penetramos;
y reconociendo la verdadera profundidad
del penúltimo suspiro
puede ser que nos espere
una ola del todo nueva.

318-omu G.S. (bcn. 2017)

Una medida de ilusión puede más que cien cerebros

“Sobre una báscula: No me seducen las bondades del hombre frente a tanta falsedad e hipocresía”.

Este sistema mundial dispara, indiscriminadamente, odio y violencia, discriminación incontrolable, guerra dónde el hambre y la miseria, esconde y dosifica los conocimientos para una mayoría, utiliza malamente las herramientas, ejecuta incompasivo faltándole el respeto a cualquier especie, a todo tipo de vida; su lema está basado en la contradicción: Los placeres se consiguen alentando al egoísmo y dando muerte.
Porqué proseguir dentro de una línea destructiva cuándo podríamos demostrarnos el tanto juicio del que disponemos, al verter, mediante nuestros actos, grandes pellizcos de responsabilidad y sabiduría.
Los hombres, cuándo niños, queremos compartir juegos y, deseando que pasen prontamente los años, anhelamos crecer; cuándo ya hombres adultos, reverenciamos a la individualidad, a los caprichos y a la inmadurez, y también consentimos a la necedad que convive solamente junto a la erudición y descarta la simpleza de cualquier existencia como la mejor de las sabidurías. Resaltamos como irrenunciable y sumamente importante un mundo corpóreo que, repleto de vacuidad, nos aleja del entendimiento esencial que otorga la salud inmensa que acompaña siempre a la paz. Aceptamos al callar o hablar con la boca pequeña. Indefinidos, no reclamamos lo suficiente. Somos vagos y cobardes que no se atreven con una huelga verdadera. Abogamos, de una manera u otra, por mantener unos métodos que nos apartan de la reconstrucción anhelada y posible que salpicaría prosperidad hacia todas partes -hoy, espero que por poco tiempo, todavía pasaje puntual y onírico-.
Quiénes dirigen este planeta, desde su castillo, avioneta, yate o elegante despacho y cómodo sillón, consienten en atentar contra sus propios nietos, hijos y hermanos. Señalan como detestables algunos tipos de radicalismo, pero, ellos, dirigen permitiendo otras variantes de radicalismo cuales provocan mayor cantidad de dolor y muerte que aquel radicalismo que señalan por erradicar, y declaran como vergonzoso e inhumano e indeseable.
Cómo creer en una justicia que no penaliza, como debiera, tantos delitos ruines cercanos, y otros tantos muchos, de internacionales, que son de una indecencia cruel e injustificable. Cómo creer y considerar fiable una justicia manipulada que omite los derechos humanos ya considerados como elementales y legalmente admitidos, la misma que acepta sobornos y admite argumentos que sólo son una tapadera para que muchos mantengan sus índices de desgracia y unos pocos retengan el poder y el control que les supone incrementar sus beneficios. Esos pocos que, ya preñados de oro, se valen de los ciudadanos de a pie para mantener las dotes y privilegios de sus imperios, esos otros pocos que se valen de nosotros, los obreros, mientras nos consideran rebaño, inculto y estúpido, y vociferan que el tipo de esclavitud que estipulan es nuestra salvación.
La vanidad y la ambición dirigen el mundo -resultan energías que vagan dentro de la continua materialización-. Desde los pequeños a los grandes actos pretendemos, al precio que sea, la complacencia. Solemos tender a menospreciar otros estadios de situación y cultura, así como a banalizar motivos y perspectivas que difirieran de la propia. Posicionados como máximos radicales, alzamos la bandera de la democracia (falsa) y gritamos “viva la libertad”.
Por favor -estoy perdido-, defínanme, ustedes, el significado de “contradicción”.
¿Demostramos, con nuestra aptitud y funcionamiento, disponer de suficiente raciocinio y coherencia?.
Dónde situar a nuestra especie ¿Cucarachas inmundas o dioses?.
Alguien sabe hacia dónde nos dirigimos; si el camino que emprendimos, hace unos pocos días, evidencia claros síntomas de   evolución.
¿Caracoles o cangrejos?.

Visión conjunta

Cuándo padres haremos mejor de hijos -si es que la vida nos permitiera aportar, así añadiéndole a nuestra especie otro pedacito más de continuidad sobre este planeta-.
Podremos, tras ser padres, deleitarnos y recordar un antes de efervescencia máxima y ofrecernos como amable consecuencia si todavía hijos de padres presentes; respaldados por una madurez que advierte la grandeza de compartir una misma sangre, y sentir, de una familia, cuánto apoyo reparte calor.
Mientras padres… Comprobaremos cómo de salvaje nace y brota y corretea el agua ya surgida desde la fuente. Vendrá delatada y será esparcida la dulzura de los niños encima de cualquiera que fuera nuestro carácter o nuestra edad.