Tejidas por letras

Cuantas partes de un libro han salido, salen y saldrán, debido a la probeta inexperta de estos cuantos que, desconocidos dentro del hacer literario, describen la vida o una ficción por devoción a las letras. Esos cuales que sin interés ni aspavientos expresan con talante original.

Desde la red cuelgan millones de mensajes, bellos y preciados, llegados como consecuencia de la gracia natural y la labor esmerada dispuesta en algunos.

Sacar partido

Porque podemos transgredir frustraciones, debilidades y fracasos… Tras la flor que equivale a tabla de salvación: Hermosura que alberga aromas, seductores y agradables, cuales contrarestan el desequilibrio y el derrumbe que acude junto al peor de los ocasos.

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Tiempo de mascarillas. Tiempo de introspección y de puntos suspensivos. Tiempo de cambios y decisiones. Tiempo de advertir el misterio, la profundidad, la avidez, la timidez, el miedo, la dulzura o el candor que reside dentro de un alma y transmiten nuestros ojos.
Observar con los mejores ojos. Destapar el frasco mágico que resulta ser el corazón.
Tiempo de hermandad. De recuperar el vigor de los sentidos esenciales. De desenmascarar embustes. De degustar lo tanto de bueno que esparce y esparció la vida.

Hasta el penúltimo trazo

 

Como leyes insalvables, muerte y nacimiento: ¡voz evolutiva!.

Reconozco océanos de vida allá donde vaya ¡la vida es vida por sorpresa y por torbellino!. Se suceden nacimientos y ocasos que simplemente significan abono para el camino. Tanto nacimientos como ocasos resultan espontáneos; su sinceridad revienta debilidades: corazas, disfraces y mentiras.

Construyamos un hogar olvidando cualquier estigma: mano asida a mano, piedra sobre piedra, sonrisa sumada a sonrisa; todo es posible, pues disponemos de la Decisión. La destrucción es aterradoramente fácil, siempre está dispuesta junto a la inconsciencia; colaborar con la destrucción nos muestra dónde las almas enfermas. Contempla a la destrucción invadiendo tu casa y gritando a tu alrededor, reconocerás el enorme sinsentido cabido en ella, sabrás de la tanta crueldad habida en cada una de las mordeduras cuándo bestias —¿existe la involución?—.

Captar las maneras de la vida tras domesticar al entendimiento y reconocer el inmenso valor que recoge la muerte —aunque, la muerte, como gran desconocida, duela y duela… porqué también somos emociones—. Si hablamos de naturaleza, amplia y diversa, citar a la muerte equivale a naturaleza salvaje, naturaleza sabia, naturaleza ancestral. La muerte es viajera que conoce y comprende más allá de los hombres, es trayecto inexcusable escrito sobre todo destino.

De animales y colores

“La oscuridad de hoy puede cambiar para ser agua donadora de destellos.”

Vivir en una granja donde los gallos kikirikan al acercarse la noche, y omiten y callan mientras se esconden del amanecer.

Vivir en una selva donde los hombres se visten de ratas, y resultan engullidos por sucias y apestosas cloacas, al soñar deseos que encementan los pies.

Vivir respiros con la mente limpia, con la mente, sonriente y clara. Adolecer de angustia y vivir sorpresas porque Venus anida en nuestro alma.

Encarar camino. Ser viajeros nunca huérfanos. Ser viajeros anclados al sí del ser que perdura eterno… El horizonte nos espera, cual color al cuadro, para colorear más y más albas.

 

Caso “fe”

 

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“No existe mayor tisteza que la de reconocernos como seres estáticos. Inmensa es la necedad del ser que, creyéndose gigante, resulta ser mucho menos que enano.”

Parto.
Parto desde mis adentros
tras visitarme tanto ausencias como compañías y silencios.
Necesito padecer la virtud de la llama y el amanecer y el ocaso del eclipse:
Marchar de mí hasta sentir destrozados mis zapatos.
Necesito desfallecer en la vergüenza para encontrar la medida exacta de mi Dios (sin contraluces ni artificios).
Tocar con los pies desnudos el cielo que, manteniéndome vivo, me concede los deseos de “Más” y de “Despierto”.
Hermano de los pasos y de las huellas que, animalescamente universales, salpican una vida con los aciertos que devienen tras los saltos y los vítores, y las caídas y los puñetazos, y los abrazos y los besos y las dudas. Hermano de una luna extraplanetaria, cual quiso acogerme tras presenciar mi búsqueda suplicante o los naufragios sufridos tras millares de derivas. Creciente, lleno, vacio o menguante… ¡Nuevo!. Alcanzo evolución y nuevo, al reconocer los lazos cuales, confesando identidad, tejen y tejen; y, al hacerlo, rompen la cáscara del huevo. Disfruto del enlace que embaraza al viaje inquebrantable. Te reconozco y me reconozco; y, debido a ello, convergo en sol para dar luz. Me siento reflejado tanto en una sonrisa de estrella como en una lágrima de sueño, mientras acepto las caras y los reveses sólidos durante mi pasar y gozar y pesar pragmático. He de confesaros que acepto como mi fe teológica la que entrañan las hadas y los duendes. ¡Creo en unicornios!.

 

Orgasmos

¡Cada cual sabe!

¿Quién guarda la llave de los placeres?

Cada cual sabe durante su día cuántos orgasmos.

¿Quién tiene todos los placeres contados y sería capaz de enumerarlos?

… Solamente tú. Nada más que tú conoces aquello que te hace gozar; no existe nadie que pueda rebatirte o pudiera negarte lo que te resultan placeres.

¡Cada cual sabe!

Si suave o si áspero. Si amargo o si dulce. Si un espejo o un lago.

Fuera de nubes

Vivir ahora y, a cada paso, elegir adelante.

De qué sirve seguir varados en los hechos de otro tiempo, cuando claramente vemos, que esto equivale a óxido cuál corroe los cimientos hasta convertirnos en castrados.

Vivir ahora y, aún con memoria, volver liviano el pasado.

Sin prisas… El respiro nos da vida; y aunque el reloj prosiga su curso no nos pesan sus manillas. 

Cajón de tiempos

“Cómo cualquier ventisca:
Jamás igual. Nunca quieta”.

Una parte de mi vigencia
depende de ti, memoria.
Memoria…
Sabiamente selectiva
recoges y guardas
y seleccionas y borras.
Te ajustas a la necesidad
de cada peldaño
hasta la hora mustia
en que renqueas desfallecida.
Al limitarse tu espacio
requieres de precisión;
aprovechar a la perfección
ese cajón tuyo
que personaliza nuestro pasar
alegando circunstancias y sentires
y nombres y lugares y fechas.

318-omu G.S. (bcn. 2017)

Qui sap? / ¿Quién sabe?

“Avui i aquí, de flors vull parlar. De flors que, amb veu, s,obren arrapades a l,ànima; i d,aquelles altres que, encisadores i inalterables, parlen per sempre dins dels esperits. Desitjo parlar de gaudir… aprofitant tots els temps.”

Quan els instants deixen de fabricar minuts
i els segons s,escurcen fins desaparèixer.
Quan una porta, ja esgotada de sentir
el soroll del calendari,
es tanca, de cop,
sense escoltar-se ni un adéu,
es tanca sostenint una presa
que té regust a derrota.
Quan no val ni la voluntat
ni la força ni el seny
tingut com a homes,
ni serveix de res
tindre diners o paciència.
Quan mai sabem
si vindrà la tardor
o caurem dins l,hivern,
o si resonará una cançó
donant-li la benvinguda
a la setena primavera.
Quan penetrem;
i reconeixent la veritable fondària
del penúltim sospir
pot ser que ens esperi
una ona del tot nova.

318-omu G.S. (bcn. 2017)

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“Hoy y aquí, de flores quiero hablar. De flores que, con voz, se abren pegadas al alma; y de aquellas otras que, seductoras e inalterables, hablan por siempre dentro de los espíritus. Deseo hablar de disfrutar… aprovechando todos los tiempos”

Cuándo los instantes dejan de fabricar minutos
y los segundos se acortan hasta desaparecer.
Cuándo una puerta, ya agotada de sentir el ruido del calendario,
se cierra, de golpe,
sin escucharse ni un adiós,
se cierra sosteniendo una prisa
que tiene regusto a derrota.
Cuándo no vale ni la voluntad
ni la fuerza ni el juicio
tenido por los hombres,
ni sirve de nada tener
dinero o paciencia.
Cuándo nunca sabemos
si vendrá el otoño
o caeremos dentro del invierno,
o si resonará una canción
Dándole la bienvenida
a la séptima primavera.
Cuándo penetramos;
y reconociendo la verdadera profundidad
del penúltimo suspiro
puede ser que nos espere
una ola del todo nueva.

318-omu G.S. (bcn. 2017)