Hijos de todos

Resulta extremo, ese latir rápido del corazón de un chiquillo escondiéndose del desamparo, acurrucado en sus adentros, pisando una tierra fértil pero teñida con llantos y rojo. La cual lo vio nacer, que es suya y, ahora fragmentada, no le corresponde, es escurridiza ante sus ilusiones, necesidades y anhelos.

Él, siendo simiente de un mañana sólo obtendrá como fruto el miedo: Miedo a la barbarie que reconoce a su alrededor. Dolor, muerte, angustia y, como única recompensa, el no morir ajusticiado por pertenecer a una etnia o a otra, o por no someter a su esperanza ante la destrucción que su alma soporta al vivir cercana al peso incontrolado de una sinrazón, sometida a esa determinación que ni establece ni conoce la mano misma que tortura o asesina, que cruel ajusticia (respondiendo a intereses ajenos, a suculentos beneficios económicos, a las finanzas de los opulentos); mano cual empuña el rifle o el puñal mercenario e irónicamente hermano.

Mientras tanto, a seis aldeas de distancia, son violadas y asesinadas sus propias mujeres e hijas, sus propias hijas y las de sus mismos hermanos. Así es como se masacra lo mejor que hay dispuesto en todos: la fuerza, confianza e ilusiones que comportan las esperanzas.

El engaño se tercia situando suculentos manjares que nunca llegarán a avistar y disfrutar en su mañana. Están encadenados, se convirtieron, por necesidad o codicia, en lacayos de seres poderosos a los cuales ni conocen y dicen supuestamente aborrecer, esos mismos que les brindan horrores y los sitúan dentro de grandes jaulas.

África, Asia, América latina, grandes porciones de la esperanza que vive dentro de este planeta, subyugada a conceptos y entendimientos engañosos, continentes y gentes tristemente manipulados.

Tierras poseedoras todavía de una esencia primigenia y vital. De esa porción de pureza cual el mundo occidental ya perdió hace bastante tiempo, e incapaz de valorarla y recuperarla ahora, simula despreciar cuando en realidad la envidia.

Soledad de cientos de tribus que sobreviven en unas míseras tierras sobre las cuales les han ido arrinconando los estados. Las riquezas no entienden de lazos sanguíneos, siempre están prestas a hacerle un tentador guiño a la ambición de cualquiera. Podemos luego buscar razones que escondan esos ciertos propósitos y no nos hagan acarrear el insoportable peso de una indigna conciencia, caer en el abismo más miserable de la condición humana.

Pero, en el fondo, sabemos que en buena medida, desde aquí, nosotros, estamos contribuyendo a promover tales delitos que se cometen en otros continentes. Hipócritamente nos disfrazamos con la falsa y conveniente interpretación o respuesta, para continuar satisfaciendo a ese bienestar superficial que precisa de ingentes tributos, tributos humanos que resultan de un descaro insolente.

Así, chiquillos que podrían ser hijos de cualquiera, con ojos limpios y adivinados por su sonrisa; y luz propia con la que resurgirían mil grandes imperios, están siendo utilizados, torturados, expulsados de su tierra, masacrados por el mero hecho de nacer en un lugar del planeta, con uno u otro color de piel, creencias o cultura.

Son considerados como valor cero dentro de un sistema mundial en el que no se aplican siempre las leyes que se acuerdan. En un sistema global en el que la justicia es una gran farsa y nuestros hijos siempre pierden.

“Sé de mis lazos estelares contigo, hijo de cualquier tierra, reconócete en el vínculo, éste pretende y puede darte abrigo.”

318-omu G.S. (Bcn. 2007)

 
 

Hijos de…

Hijos de…
Hijos de madre capaz…
madre capaz de palabrería
madre parca en enseñanza bondadosa
y enjuta de miras.

Perros con dentadura tenaz y afilada
de mandíbula férrea
que al apresar desgarran aquello que pillan.

Progres de otrora que ya desistieron
que aparcaron sus reivindicaciones
y hoy son tiburones cosmopolitas
jactándose del poder
estipulando con la vara de mimbre
impuestos desafiantes y leyes sobornables
sobre cómodos butacones.

Los hijos de otros hombres que ondearon
la igualdad por bandera.
Hijos con una astucia anclada en ese pragmatismo tan extremo
que saca la esencia más fatal de nuestra verdad zorruna.

Cazadores que cazan desleales
y utilizan como cepos argucias maquiavélicas.
Leñadores ambiciosos que por su hambre insaciable
talan bosques y selvas que corresponden a futuro
y les conceden el aire que respiran.

Seres de naturaleza enranciada y esquiva.
Hijos de otros hombres
que hacen de la fortuna presente suerte ladina.
Suerte que quiebra tobillos ¡el paso!
y dando pie a un diálogo sucio con el destino
obstruye las mejores rutas:
Obligando al dolor
a que el infortunio sea retrato habitual
que quede enmarcado claro
como seña de identidad de nuestra (in)civilización.

Hijos de un adonis narcisista,
de un Baco artificial
que rehúsa beber el vino de sus viñas
y que, coito tras coito,
a Venus y Artemisa desvirtúa.

Hijos irresponsables.
Padres del sumo consumo adictivo
cuales asumen competir
bajo efectos del sorbo de un éxtasis
más bien hitleriano, anfetamínico
de todo menos budista.

Cuales experimentan con el resto de seres
llenando sus arcas particulares
con la transgénesis alimentaria
y medicamentos obsoletos inoportunos
que solamente atienden a beneficios anuales.

Hijos de un “dios” muy atrayente (para mí, poco convincente)
desconocedores del hombro con hombro
de la verdad que hace grande a un equipo.
Hombres que omiten el saber de aguadores y de arrieros
cuales jamás se pararon a escuchar
el eco sabio nacido
de entre las montañas o desde el pozo.

Hijos de un ¿dios? que olvidó la razón de la creación
e hizo olvidar a esos hombres la potente voz de sus abuelos.
Hijos amnésicos
debido a la avaricia que exprime incesante a sus hermanos como a tragaperras
así dando cabida a las segundas residencias
al lujo de doscientos caballos
e invocando a fantasmas con publicidades
que martirizarán por siempre a su propia sangre.

Hijos amnésicos hasta de la lumbre de la vela
que fogonea amarillenta entre muros cálidos y resistentes
dentro de casas de piedra encaladas
donde todavía perdura la fe y el olor a leña.

Padres del suplicio del que nace la soledad
no esa soledad instructiva y grata
sí aquella aberrante del individuo que extravió familia
y percibe a los demás como insignificantes hormigas
como a extraños cuales no merecen
ni la compasión ni el saludo.

Hijos de la especulación
del tráfico de influencias
de manos ensangrentadas aunque enjabonadas.
Hijos del delito sin condena
que se pavonean de su infinidad de tréboles
afianzados en coronas elaboradas a razón del llanto ajeno
de próximos aterrados que sólo reciben
inseguridad, precariedad y miedo.

Hijos que se desmarcan ante la palabra genocidio
que bajan su mirada al tiempo que le dan la espalda
al horrible y laboral infanticidio.
Hombres a cuales les significa un trabalenguas
pronunciar humanidad
que pululan, intocables, almorzando con proxenetas y traficantes de armas
con diputados y congresistas
que pregonan la paz y fomentan la guerra
también con estadistas y monarcas cínicos
que manipulan el estramonio y el arsénico a su antojo
mientras le dan el visto bueno a reformas y convenios.

Hijos de pe… de peculiar raciocinio
buscando el cáliz
el elixir de la eterna juventud
la flor de la inmortalidad.
Buscando el reconocimiento vanidoso
pero sin presentar sus verdaderos rostros ante el mundo.
¡Padres de la guadaña!

… Por todo lo dicho jamás se precipitará el edén
sobre ninguna de sus aventuras.


318-omu G.S. (Bcn. 2012)

¡Ay! de hermanos

Estaron

“Me río de la crisis de occidente.
Lloro por el consumo desmedido
mientras la decadencia inventa
nuevas locuras”

**

Por muchos lugares y escenarios
la muerte se pasea dando bocados,
el hambre contornea con sorna millones de vientres,
la salud es desvirtuada sin contemplaciones.

Hace ya bastante tiempo que en muchos lugares
naufragó la cordura dentro del reloj de los hombres,
al arrancársele el mordisco indispensable
a los más humildes de nuestros congéneres,
porque el egoísmo atrapó el alma
y el desatino las mentes
de unos pocos desalmados
egoístas e indecentes.

(Los cuerpos se marchitan.
Los respiros se quiebran
para los tantos enfermos
que enmudecieron sus ojos
cabiendo un remedio.)

Hace mucho tiempo
que es causa de nostalgia la empatía.
Hace largo tiempo
que a millones de manos les cuesta
de enlazarse sinceras;
más diría que omiten y rechazan
antes que proponerse como ayuda:
Porque el significado de hermano
suena como jeroglífico extraño;
y reparten miseria
¡y prefieren cadenas!
y sentencian a esclavos
escondidos tras vocablos
tales como “obrero” o “extranjero”.

318-omu G.S. (bcn. 2020)

Sustancias tóxicas en los productos de higiene y cosmética

Una buena parte de nosotros desconocemos o no somos del todo conscientes de la toxicidad implícita en algunos de los componentes con que se elaboran los productos de higiene personal así como en los cosméticos y en los alimentarios.
Nuestra piel absorbe y envía al torrente sanguíneo y, a posteriori, remite hacia cada uno de los órganos indispensables de nuestra persona, cualquier sustancia que le demos a tomar. Es así, como tanto los agradables perfumes que aromatizan nuestro cuerpo, las inocentes y revitalizantes cremas hidratantes, los champús que nos confieren un tono y brillo y volumen inmaculado, los maquillajes que nos ayudan a esconder los defectos propios de nuestra piel o a disimular nuestra edad, los desodorantes que coartan el sudor y los malos olores inherentes a cada uno tras el esfuerzo, y una interminable lista de productos que están de manera cotidiana atentando contra nuestra salud.
A partir de aquí, aprovecho para citaros las diversas fuentes con sus consiguientes elementos que pueden comportarnos algún tipo de riesgo:

*Colorantes.
Son aquellas sustancias empleadas para darle color a los productos, y, tras diversas pruebas científicas realizadas sobre ratones, se ha demostrado que es capaz de alterar las moleculas de ADN, así como, siendo uno más, potenciar la aparición de cánceres. Las denominaciones de estos productos contienen las sílabas o terminaciones, anilin y anilid.

*Aceites minerales: Sustancias derivadas del petróleo y de bajo coste que sirven como agentes antibacterianos y para concederle una agradable textura a sus productos. Los efectos nocivos principales de éstos aceites serían:

-Taponar los poros de nuestra piel, mermando la respiración de las celulas.
-Extraer la humedad de la piel y dejarla incapacitada para ejercer sus misiones como defensa.
-Incapacitar a la piel para eliminar toxinas nocivas (a causa de ello puede devenir; el acne e irritaciones, y demás desordenes capaces de hacer envejecer prematuramente nuestra piel).

Algunas de estas sustancias son: Paraffinum. Paraffinum liquidum. Petroleum.
Y los correspondientes derivados del petróleo como: Metilsianol. La cera microcristalina. El Ozoquerite. El Ceresín y la Vaselina. Pero el que destaca por su utilización extendida y sus más que demostrados efectos nocivos es el Glicol propileno, cual provoca dermatitis y alteraciones en riñón e higado, igual que podría causar problemas gastrointestinales, dolor de cabeza, vomitos y afectar al sistema nervioso central.

*Los ftalatos (se encuentran, principalmente, en cremas, desodorantes, esmaltes de uñas y perfumes)
Son sustancias que sirven como disolvente y suavizante. Se les puede considerar disruptores hormonales (sustancias que interfieren y suplantan nuestras hormonas naturales, bloqueando nuestro propio sistema natural hormonal, así pudiendo provocarnos exceso o deficit, una severa alteración de la funcionalidad de nuestras hormonas).

-Daños en el sístema reproductor y endocrino.
-Asma
-Cáncer

Algunas de las sustancias perjucidiales pero todavía autorizadas para elaborar cosméticos son:
Dietilhexiloftalato (DEHP).
Dibutiftalato (DBP).
Butilbenzilftalato (BBP).
Diisononilftalato (DINP).
Diisodeciloftalato (DIDP).
Dinoctilftalato (DNOP).

*Sustancias utilizadas como desinfectantes dentro del ámbito de la medicina y como conservantes en el campo de la cosmética, el Fenol Y el Fenil, utilizadas dentro del mundo de la cosmética puede acarrear problemas para nuestra salud:
El Fenol, cual puede aparecer descrito bajo las siguientes denominaciones (Nitropheno, Phenolphthalein, chlorophenol), resulta ser un alcohol proveniente del benceno y puede llegar a influir de forma negativa en nuestra salud en los siguientes apartados:

-Sistema nervioso central.
-Corazón
-Hígado
-Riñón
-Piel

En cuanto al Fenil, indicar que su principal perjuicio está en poder ser causante de problemas hepáticos. Suele venir indicado en los productos de cosmética como “phenylenediamine sulfate”, ellas se empleándose de manera más que habitual en la elaboración de enjuagues bucales. Está comprobado que ambas sustancias contribuyen a debilitar los tejidos de nuestras bocas. Se las indica como causantes probables, según los estudios realizados, de provocar incluso tumores de garganta y boca.

*Para la elaboración de champús, jabones, mascarillas, limpiadores faciales, dentífricos, lociones, acondicionadores del pelo y otros productos de embellecimiento e higiene personal, se utilizan ingredientes artificiales y sintéticos como el “Glicol polietileno” (PEGs), en si mismo no es una sustancia tóxica pero actua eliminando la protección natural de nuestra piel.
Otro de los más empleados es el “sodium lauryl sulfate”, cual es un detergente muy irritante usado en un 90% de dentífricos y champús. Algunos de los efectos adversos más que observados al contacto con éste, al absorverse y quedar almacenado dentro de nosotros, en los tejidos tanto del corazón, el hígado y los pulmones, como de nuestro cerebro y ojos, es que deteriora el sistema inmune, además de poder modificar el factor genético contenido en las células y favorecer la aparición de tumores.

Otro agente químico extremadamente peligroso que es utilizado con frecuencia es el diethalonamine (DEA). Dicho producto es una base detergente espesante que, según los doctores especialistas en los estudios en cuestión, puede aumentar considerablemente la aparición de cánceres de riñón e higado simplemente mediante el contacto repetido con nuestra piel.

*Solventes.
Es una sustancia derivada del petróleo incluída en tintes de pelo, espumas de afeitar, cremas, exfoliadores, colonias y otros muchos cosméticos. Se usan, también, como solventes en productos de pintura y en los antecongelantes de nuestros vehículos. ¡Como no! puede incidir en la formación de tumores.

*Fragancias artificiales.
Baratas y de fácil producción, son sustancias que se consideran bioacumulativas. Se llegan a encontrar en desodorantes, perfumes, jabones, cremas en general y hasta en productos para bebes. Se está valorando que puedan tener incidencia en trastornos del sistema reproductos y endocrino.
Algunas de estas sustancias aparecen bajo la denominación de acetil hexametil o bromocinnamal, cuales son capaces de alterar el sistema nervioso o ser claros irritantes de la piel. Tonalide es el nombre con que se presenta una de las que podemos encontrar con mayor frecuencia.

*Liberadores de formaldehído.
Son las sustancias que ayudan a conservar los productos en aparente buen estado (exentos de moho y hongos). Está prohibida su utilización dentro de la cosmética, pero, al ser muy económicos, la industria de dicho sector se las ha ingeniado para crear sustancias que no pueden ser consideradas como tales pero que lo liberan.
Citaros el nombre de dos de estas sustancias comprobadamente nocivas:
“imidazolidinil urea y DM hidantoina”.

-Dolores articulares y de cabeza o de pecho.
-Irritación y envejecimiento prematuro de la piel.
-Daños en las membranas celulares y alteraciones en los fetos.

A todo esto añadir el Bisfenol A: más que probado disruptor hormonal cuyo uso está muy extendido en la industria agroalimentaria de nuestro pais.

Voluntat / Voluntad

Res és perpetu.
On queda tot el dol de l’ahir?
Ja ha marxat!
… Avui, el ciment que trepitjo, deixant de ser dur,
convé en ser tou i perfumat,
apareix guarnit d’ocells
i omplert de flors acolorides.

—Decideixo.
Faig meva una elecció
i resulta inalterable,
encara que mil cops siguin tombats
els vents que m’enlairen
i que per sempre desitjo respirar—

En aquí on em trobo:
De les rajoles trencades
els seus dibuixos reviuen;
llençant mots oblidats atorguen vida
més enllà de la son i d’uns ossos
que, lluny de desfer-se i marxar,
encara estan i recorden
un món construït sense cants ni sentit;
i des d’aquest enllà (desconegut per molts)
aquests ossos gastats
demanen canvis dins dels fets terrenals
que havent-hi estat seus
són, encara avui, la nostre vida.

Qui vol quedar-se endinsat
en l’ofec pudent d’un ahir
on tot l’existent pateix?

(castellano)

Nada es perpetuo.
¿Dónde queda todo el duelo del ayer?
¡Ya ha marchado!
… Hoy, el cemento que piso, dejando de ser duro,
conviene en ser blando y perfumado,
aparece adornado de pájaros
y lleno de flores coloridas.

—Decido.
Hago mía una elección
y resulta inalterable,
aunque mil veces sean tumbados
los vientos que me alzan
y que por siempre deseo respirar—

Aquí donde me encuentro:
De las baldosas rotas
sus dibujos reviven;
lanzando palabras olvidadas otorgan vida
más allá del sueño y de unos huesos
que, lejos de deshacerse y marchar,
todavía están y recuerdan
un mundo construído sin cantos ni sentido;
y desde este allá (desconocido para muchos)
estos huesos gastados
piden cambios dentro de los hechos terrenales
que habiendo estado suyos
son, todavía hoy, nuestra vida.

¿Quién quiere quedarse adentrado
en el ahogo maloliente de un ayer
donde todo lo existente sufre?

PP (puta pandemia)

Esta puta pandemia equivale a multiplicar los índices de esclavitud. Multitud de sectores serán engullidos por aquellas empresas que disponen de capital suficiente como para hacer frente a este tiempo de espera (siempre los mismos); como así mismo, los obreros, nuevamente, tendremos que aceptar las condiciones laborales que nos dicten si queremos sobrevivir. Ante esta realidad ¡Cómo no ser conspiranoide!. ¿Puede existir una casualidad que incline tanto la balanza en contra de los desfavorecidos?. Es cierto que han sucedido otras pandemia que han condicionado la vida y la muerte de muchos, pero tal cual se está dando ésta (dado los avances científicos a cuales unos pocos acceden -a escondidas-, igual que a los condicionantes económicos que lastran a una mayoría), somos nosotros, los ciudadanos de a pie, principalmente los seres humanos del tercer mundo que gozan de una mayor miseria e invisibilidad, los que pagaremos con creces todo aquello que nos cuentan nos están prestando durante este tiempo de magia humana pero bien negra.

Sacar partido

Porque podemos transgredir frustraciones, debilidades y fracasos… Tras la flor que equivale a tabla de salvación: Hermosura que alberga aromas, seductores y agradables, cuales contrarestan el desequilibrio y el derrumbe que acude junto al peor de los ocasos.

**

Tiempo de mascarillas. Tiempo de introspección y de puntos suspensivos. Tiempo de cambios y decisiones. Tiempo de advertir el misterio, la profundidad, la avidez, la timidez, el miedo, la dulzura o el candor que reside dentro de un alma y transmiten nuestros ojos.
Observar con los mejores ojos. Destapar el frasco mágico que resulta ser el corazón.
Tiempo de hermandad. De recuperar el vigor de los sentidos esenciales. De desenmascarar embustes. De degustar lo tanto de bueno que esparce y esparció la vida.

Cuestiones de ganado (así para otros)

Vivimos a merced de un sistema que fomenta las divisiones para mantenerse en pie. Aceptamos, como dogma inquebrantable, las diferencias como hecho y causa suficiente para el distanciamiento y la separación; las diferencias son utilizadas en nuestra contra, contribuyen a que nos miremos, unos a otros, por encima del hombro o de reojo, agudizan la desconfianza; aunque en realidad, las diferencias por su variedad significan la senda que nos conduce a un continuo apogeo. No solo aceptamos esas “mal entendidas diferencias” como credo inquebrantable, sino que también pregonamos a los cuatro vientos su razón de ser, razón cual no parte, en infinidad de ocasiones, desde la lógica que contribuye al progreso ni se fundamenta en unas conclusiones a cuales hemos llegado por nosotros mismos; somos presos de unos intereses, minoritarios y ajenos, que superan la conveniencia del bien común, el crecimiento del bienestar para una mayoría.
Esta sociedad esta construída a base de proclamas que sentencian y otras tantas que justifican un sinfín de barbaridades que acaecen sobre el planeta (las guerras, el hambre, la esclavitud y las muertes sólo las entienden los “¿poderosos?”). La sociedad y el individuo actual se jacta de personalidad, cuando en realidad vivimos sometidos, bajo el yugo de un comportamiento y de una imagen que no hemos creado y ni tan siquiera decidido; vivimos usando aquella piel e incluso el sentir o los pensamientos que unos pocos nos han impuesto tras un seguido de hechizos detestables y coartadas; vivimos abducidos por la competitividad, por el triunfo y por el ansia de lo exclusivo (falsamente) y de lo propio. En esta etapa de la humanidad, aparecemos como víctimas del esnobismo: aceptamos tendencias sin cuestionarnos si de veras actuamos en consonancia. Reclamamos cambios sociales que reduzcan las injusticias, al tiempo que demostramos que nos importa absolutamente nada lo que le suceda al vecino, a ese vecino que tenemos puerta con puerta, o al que está a dos horas de coche o a dos horas de avión. Reconozcamos la incoherencia e hipocresía de nuestro sistema y sociedad, más diría, del individuo que somos. Sería valioso empezar la labor desde nuestro ámbito más minúsculo, desde esa pequeña escala que tenemos a nuestro alcance. Siendo honestos podremos percibir en que grado contribuímos al estadio actual de sucesos, para, desde este punto de partida, empezar a aplicar una renovación de conciencia y así cambiar, en muchos aspectos, nuestra respuesta e interpretación.
Aun tras lo expuesto: Reconozco que existen grandes personas, que no renuncian al esfuerzo y de sobras dan la talla durante la busqueda de un oasis y del paraíso; ojalá, en breve, ocurra para estos, su multiplicación.

Des d’un abans que ressona / Desde un antes que resuena (r)

(I)

¡He arribat!
ara sóc fill de la raó objectiva.
Canto i canto, fins i tot,
sense sentir com a pròpies
les cordes vocals.

Abans vaig recórrer aigües i vies
trobant vida i mort 
cel, infern i purgatori 
sepulcres i eternitat.
Abans vaig ser vagabund i també nàufrag:
em vaig enfonsar i vaig caure mil vegades
i mil vegades vaig recuperar l’aire
i em vaig aixecar.
Abans vaig patir la falta de seny
els cops i les tortures
els abusos i els deliris
que apareixen dins d’aquesta gàbia
anomenada, subjectivitat.

—Encara somric—
Sóc un infant alimentat per fe:
Crec en els petons onírics i la seva lírica.
Sóc un avi que camina amb el pas canviat:
Crec en somnis i utopies.
Crec que l’horitzó ens guarda
molt bones sorpreses per demà.

Sé, del filferro que cus boques fins a matar
i d’ocells que filen i filen
donant tant de meravellós per parlar.
Sé, d’una bufada de temps (diguem-li destí)
que esborra cultures sense parpellejar.
De portes que es tanquen
i d’altras que s’obren, recordant-nos,
“camineu endavant; només cap, avançar”.

«Sóc fill d’una gramàtica
més antiga que els homes:
Sóc fill de l’aigua
i de l’aire i del foc,
qui millor explicaria
sentiments i raons.»

*castellano

(I)

¡He llegado!
ahora soy hijo de la razón objetiva.
Canto y canto, incluso,
sin sentir como propias
las cuerdas vocales.

Antes recorrí aguas y vías
encontrando vida y muerte
cielo, infierno y purgatorio
sepulcros y eternidad.
Antes fui vagabundo y también náufrago:
me hundí y caí mil veces
y mil veces recuperé el aire
y me levanté.
Antes sufrí la falta de cordura
los golpes y las torturas
los abusos y los delirios
que aparecen dentro de esa jaula
llamada, subjetividad.

—Todavía sonrío—
Soy un niño alimentado por fe:
Creo en los besos oníricos y su lírica.
Soy un abuelo que anda con el paso cambiado:
Creo en sueños y utopías.
Creo que el horizonte nos guarda
muy buenas sorpresas para mañana.

Sé, del alambre que cose bocas hasta matar
y de pájaros que hilan e hilan
dando tanto de maravilloso para hablar.
Sé, de un soplo de tiempo (digámosle destino)
que borra culturas sin pestañear.
Sé, acerca de puertas que se cierran
y otras que se abren, recordándonos,
“caminar adelante; sólo cabe, avanzar”.

«Soy hijo de una gramática
más antigua que los hombres:
Soy hijo del agua
y del aire y del fuego,
quién mejor explicaría
sentimientos y razones.» Sigue leyendo

Carnavales (r)

Pilatos nada empáticos.
Romanos: Traidores de las causas justas
que apresándonos nos crucificáis.
Vuestra cojera de espíritu
desatiende la mudez de neveras;
como expertos prestigitadores
hacéis que la vivienda sea un espejismo.
Vuestra ingratitud da vida a una hora difunta
para los que rondan vejez
o son pobres invalidos.
Vendéis al mismo dios público
(a ese amado por todos)
por plazas y mercados:
Vendéis la salud y la educación de los más desvalidos
para así salvaguardar el ambicioso banquete
de empresarios y banqueros,
de fulanos prepotententes y engreídos:
Personajes medievales
que todavía creen en amos y lacayos,
en un latifundio sólo suyo
donde valemos menos que ganado.
Sois pederastas de la economía:
sólo violáis al pequeño,
siempre arremetéis contra el débil.
Sois infieles bastardos:
simuláis proteger a cualquier bando.
Sois violentos desconocidos
cuales experimentan con las mentes y los corazones
echando mano de la guerra fría.
Refrendáis el proxenetismo:
traficáis con la vida de vuestros propios hermanos.
—Faltándoos la vergüenza
no os importan las vicisitudes de ninguno—
Pretendéis siervos. ¡Fabricáis adictos al consumo!
Vuestro canto “¡impere por siempre el sistema!”
Queréis cualquier trabajo a precio de saldo.
Hace bastante tiempo que extraviásteis el corazón
quedando seco vuestro pozo.
Sois cobras malnacidas:
os erguís y bailoteáis
al son y ritmo del oro.
No dudáis en despellejar a la sociedad
y con vuestro látigo fustigar
con la crueldad más austera.

**

Ellos —tan cercanos como distanciados—
igual zorrean que montan cepos:
Argumentan futuro entre verbos hipócritas.
Utilizan argucias y seducen
mientras cuentan mentiras.
Su astucia les proclama ciudadanos sencillos:
Hombres del pueblo, hombres de a pie.
Hombres garantizándose pensiones
—pase lo que pase—
Hombres que llenan sus mochilas
vaciando, por completo, la cartera del resto
¡Ay, de las arcas!

Maúllan… son gatos en celo
se les da bien (digamos) fornicar:
Su ambición flirtea constantemente
con la intención de engendrar dinero.
Hipnotizan
engatusan
interpretan como miserables artistas
usando malvadas artimañas.
Aúllan… llevan pegada —de quita y pon—
adjuntan sobre su piel de lobo la del cordero.
¡Bendita la escopeta del pastor
que le provoque, a su aptitud, entierro!

Como habitantes prehistóricos hurtan la lumbre
¡son incendiarios! ¡prenden el fuego!
matan deseos que concedieron.
Quemando la salud de las familias
incineran su bienestar sin contemplaciones.

Putean como anuncios:
Publicitan sus caras por las esquinas.
Encubiertos, detrás de disfraces y máscaras
e impregnados de maquillaje.
Visten ademanes aprendidos
cuales inclinan la balanza sumidos en el pulso
¡bien merecen un estudio!
… un estilista es apuesta segura
nunca falte en su equipaje.

Prostituyen los medios al corromperlos:
Adulteran. Mienten.
Modifican los datos.
Destruyen la verdadera información.
Son altivos: manipulan según les conviene
hasta las tarifas del mismísimo sol.

Simulan ser egipcios
artesanos
matemáticos;
elevando sus pirámides demenciales cuadran los números.
Parecen ser expertos relojeros:
Ajustan las cuentas hasta un tiempo concreto.
Aciertan cual será el equilibrio de la balanza
y la ubicación que guarda el disimulo
o el momento preciso para hallarse presentes
o el tiempo exacto para desvanecerse.
Se posicionan en la presunta inocencia
que termina por regalarles la absolución
Se cobran favores de antaño
y están, como por arte de magia,
en el lado perfecto.

Entre cacareos embaucan
a liebres, cerdos, vacas, patos, corderos y conejos.
Repiten y repiten con gestos estudiados
como hace el eco del cuello
de insistentes y cobardes gallinas.
¡IDIOTAS!
Sólo son aves del corral
les queda muy lejos la verdadera libertad.
Resultan ser necios e ingenuos:
Picotean el veneno;
se alimentan olvidados de la sal de la vida.
Dicen ser los mejores ponedores
se jactan como capaces de cubrir necesidades
con la pericia de sus huevos
—¿dónde quedan el aire y el sentido?—
Voltean el corral aparentando bondad
pero todo, absolutamente, lo inundan de mierda.
Sus excrementos huelen, manchan y fomentan
la suciedad, la intoxicación y muerte social.

Insisten en sus pautas reticentes a la escucha.
Su cocina le brinda a este planeta
una impresionante bola de mierda.

318-omu G.S. (bcn-2012)