Trata de rosa negra (r)

… los colores rosáceos y morados del pensamiento de mi jardín, me susurraron al oído… “busca la lucidez en cada respiro; junto al nacer de cualquier suspiro; en la vitalidad de lo visto y de lo invisible” -prosiguió… “no seas ni un día, ni un mes, ni el año finito de un calendario. Abraza el funambulismo mágico que descansa sobre cada paso. En cada uno de los latidos de tu corazón, viviendo en ti, está adherida, por siempre, la eternidad.               

Sí-Si…

Sí.
Si como ángel flotas sobre los desastres.
Si como ángel descartas todas las miserias.
Renacerás en la orilla del río
donde se acuñan montones de certezas
cuales abolen los criterios y los límites
impuestos por los hombres y sus ciencias.
Si como ángel sobrevuelas los recuerdos.
Si como ángel interpretas las ausencias.
Si como ángel
eres mordisco o eres bocado,
eres pisada o eres huella dentro del cielo o encima del la tierra.
Si como ángel borras, de desiertos,
la quemazón inhóspita y sangrante de la arena…
Liviana será la edad.
No acorralará, tiempo ni lugar,
el movimiento de tus alas o tus piernas.
Retornará aquel lenguaje principal,
aquel hacer que torna real utópicas quimeras.
Si como ángel deshaces telarañas.
Si como ángel interpreta tu conciencia,
los campos se extenderán floridos,
al desvanecerse todas las cadenas.

Frente al espejo

Cuanto de útil és el reconocer el peso de nuestras pisadas al observar la pista dejada por otras huellas.

**
Por qué tanta sangre, tantas espadas y tanto veneno: Enfermedad y dolor se dan la mano. Me da que pensar… ¿A parte de egoístas somos un tanto sadomasoquistas?.
No nos hace falta observar, en la distancia, elementos grandilocuentes; podemos advertir una realidad detestable porque acaece en nuestro círculo más íntimo.
Resulta muy cómodo señalar como terribles los actos de otros. ¿Cómo puede suceder que la destrucción suele depender de causas ajenas? (solamente ironía).
Hipócritas. Frágiles, miedosos y con la inopia más importante como lastre: Nos resistimos a reconocernos frente al espejo. ¿Cómo crecer entonces?. ¿Ángeles o demonios u hombres endiosados y en pedestal?… ¡Bestias!… Simplemente bestias viscerales, petulantes y maleducadas con un inmenso ombligo, que cayeron y caen en el desuso del raciocinio.

Fuera de nubes

Vivir ahora y, a cada paso, elegir adelante.

De qué sirve seguir varados en los hechos de otro tiempo, cuando claramente vemos, que esto equivale a óxido cuál corroe los cimientos hasta convertirnos en castrados.

Vivir ahora y, aún con memoria, volver liviano el pasado.

Sin prisas… El respiro nos da vida; y aunque el reloj prosiga su curso no nos pesan sus manillas. 

De cada pieza como parte

Soy un universo que gira alejado de teorías complejas y de religiones confusas, de leyes que encorsetan y de dioses castigadores. Existo, tal cual soy, como parte de una naturaleza, inquebrantable y cambiante, que engendra y moldea todo lo habido y lo que vendrá. Soy un cero que pretende completar su círculo. Un alumno que repasa. Una balanza que bascula teniendo en cuenta, que la bondad y la maldad tan sólo dependen de la intencionalidad de los seres que transitan; no deriva de alas y aureolas o tridentes, ni de destinos ni conjuros, no deviene por imposiciones infernales, ni por nadie más que no sea, nosotros mismos. ¡Ay, paraíso!. ¡Podemos coexistir sobre una balsa de aceite!. Podemos existir templados y que como filo vivieran sonrisas.

Soy un universo que juguetea con un conjunto. Soy un universo tan efímero como eterno. Soy ciclo… A veces nieve y a veces nube sobre el espacio.

¡Somos llave!

Cuentan que hay llave…
Escojamos un sueño donde manden sonrisas; abrámosle las ventanas a nuestra casa terrenal.
Llenémonos de vida ¡respiremos!, dándole prioridad al corazón.

Cuentan que hay llave a la cual no se le resisten cerraduras: Que existen seres capaces de al desvestirse de encierros liberar los tesoros.

**

¡Completo!
Que con cuerpo voy
y espíritu tengo
desde el inicio.
Por más que quisiera
no puedo perderme,
porque tarde o temprano
nos hallamos, sin venda,
frente a nosotros mismos.
(así trampas y falacias se desvanecen
resituándose los mundos oníricos
-que difícil es hallar sólo una verdad,
leer la realidad sin caleidoscopios).

Mi yo tiene palacios.
Mi yo tiene desiertos.
Soy un yo que,  apresado en selvas,
doma sus instintos.
Soy un yo que sube a las cimas
y ajusta el raciocinio,
hasta desestimar el absolutismo y los extremos.

¡Completo!
Cuándo siento y comprendo que soy pedazos;
una hormiga laboriosa
aprendiz del universo.

318-omu G.S. (bcn. 2019)