Sí-Si…

Sí.
Si como ángel flotas sobre los desastres.
Si como ángel descartas todas las miserias.
Renacerás en la orilla del río
donde se acuñan montones de certezas
cuales abolen los criterios y los límites
impuestos por los hombres y sus ciencias.
Si como ángel sobrevuelas los recuerdos.
Si como ángel interpretas las ausencias.
Si como ángel
eres mordisco o eres bocado,
eres pisada o eres huella dentro del cielo o encima del la tierra.
Si como ángel borras, de desiertos,
la quemazón inhóspita y sangrante de la arena…
Liviana será la edad.
No acorralará, tiempo ni lugar,
el movimiento de tus alas o tus piernas.
Retornará aquel lenguaje principal,
aquel hacer que torna real utópicas quimeras.
Si como ángel deshaces telarañas.
Si como ángel interpreta tu conciencia,
los campos se extenderán floridos,
al desvanecerse todas las cadenas.

Collage

Atreverme.
Acercarme
y asomarme hasta mi mismo,
para percibir el vértigo que provoca
el colapso y el vacío.
Vencer el temor a perderme, y…
encontrarme/te.

**
Soy prisionero del pasado,
jinete del presente
y fantasma del futuro.
¡Soy!
Una exclamación que expresa fe,
un interrogante que equivale a muelle
y una pausa refrescante
cuál hila inventos igual que músculos.
Soy mano suave: Caricias.
Latigazo inesperado: Carácter.
Una vuelta al mundo
en tan sólo un pensamiento,
una sonrisa o una frase.
Soy la muerte en vida
cuándo solapo la buena ventura;
al guiñarle el ojo al egoísmo
ensalzándolo como arte.
Soy la vida itinerante.
Un guión interminable.
Millares de epitafios antes escritos.
Un algoritmo inquebrantable
en aras de un principio.

318-omu G. S. (bcn. 2019)

¡Somos llave!

Cuentan que hay llave…
Escojamos un sueño donde manden sonrisas; abrámosle las ventanas a nuestra casa terrenal.
Llenémonos de vida ¡respiremos!, dándole prioridad al corazón.

Cuentan que hay llave a la cual no se le resisten cerraduras: Que existen seres capaces de al desvestirse de encierros liberar los tesoros.

**

¡Completo!
Que con cuerpo voy
y espíritu tengo
desde el inicio.
Por más que quisiera
no puedo perderme,
porque tarde o temprano
nos hallamos, sin venda,
frente a nosotros mismos.
(así trampas y falacias se desvanecen
resituándose los mundos oníricos
-que difícil es hallar sólo una verdad,
leer la realidad sin caleidoscopios).

Mi yo tiene palacios.
Mi yo tiene desiertos.
Soy un yo que,  apresado en selvas,
doma sus instintos.
Soy un yo que sube a las cimas
y ajusta el raciocinio,
hasta desestimar el absolutismo y los extremos.

¡Completo!
Cuándo siento y comprendo que soy pedazos;
una hormiga laboriosa
aprendiz del universo.

318-omu G.S. (bcn. 2019)

A merced

“El hombre…
Si créese gigante
se sabrá pluma
(cuestión elemental).”
**
Llevados
porque el viento aprieta.
Caídos
porque la tormenta golpea.
Sostenidos.
Equilibrados.
Sobre la cuerda floja
del instante,
del respiro
que nos sujeta
hasta que nos suelta.
¿Quién manda más que los hombres?
Dime ¿Tú decides?
¿Pisas donde quieres?
¿Eres sepultado,
o eres elevado
porque así lo eliges?.
Frágil o acerado
por la vorágine insalvable
de la austera selva
que embiste al individuo
e incendia o humedece
posicionando las llanuras
y las cumbres.
Barro.
Sólo barro…

318-omu G.S. (bcn.2018)

Mimético

“Valioso, el ayer,
por demostrarse tan hábil
como para encarar y, torciendo esquinas,
proseguir viviendo
llamándose, hoy.

Y yo…
Sensitivo.
Resistente
y avistando
más futuro
al estar dentro de ti…
Y de ti…
Y de ti…
Y de ti.”
**
Es cierto que continuamos
alterando el significado
de las ascuas moribundas.
Continuaré porque estarás.
Y, tú, sabes de mí.
Y, tú, me recoges y me guardas
hasta la voz e imaginación y actos
me traspasas.
Y, tú, oruga de hoy
alcanzarás vitalidad y mariposa
para vestir mañana.
Por alimentar la sangre
y brillo y nebulosa de los bosques
te alzarás en la importancia
de la huella inmortal.

Una rueda de registros resiste
cuchillos, sierras y torceduras.
¡Inquebrantable,
envuelve y ata con lazos!.
Esta rueda no perdona
la virtud de la memoria exacta.
Siendo ecuánime
visita a la decrepitud
concediéndole salud de niño.

318-omu G.S. (bcn. 2017)

Renacimiento

“Nunca deambuló ninguna muerte
incapaz de sortear la mayor profundidad:
el sentir inhóspito de un final
cual sostiene el adiós rotundo.
Todavía no existe tal
y es por ello un gesto adelante
ondeando renacidos.”

Te acercas
tras disfrazarte de invierno.
Acicalada.
Porque usas vestido de primavera
conminas a la transgresión.
Desprendes vigor
y riegas resurrección
sobre todos aquellos cuerpos
que interpretasen adormecidos.
Llenas espacios insípidos
de razones prósperas y motivos de vida
con sabores despiertos:
Concedes un racimo de luz
que siendo privilegio
dispone de sabios mensajes
y resonando como un millar de instrumentos
extiende los cánticos
entre salvas a la purificación.
Te acercas…
Porque, tú, primavera,
siento el ingenio de las estaciones
y me reconozco trascendido.
Háblenme de otras muchas bocas,
maravillosas y políglotas,
al mencionarme a la vida
que se esconde detrás de los sueños
y esas muertes cariñosas
que cambian el atuendo
y donde habito.

318-omu G.S. (bcn. 2017)

Cero distancia

“Cuándo troceado significa completo y es posible sentirlo todo.”
**
Si me preguntas acerca de la naturaleza que cabe en mi Dios…
Tiene una cuenta incontable de números.
Es entretenido;
Siempre está dispuesto
como juego sobre la mesa.
Nunca presume de imagen
aunque todo denota su presencia
-por lo tanto, es vulgar-.
Inclusive renuncia a separar de la dicha
a la Ceguera y a la Soledad.
Él:
Sonido y Silencio,
siempre compañía e ilustrativo.
Árbol.
Monolito.
Selva.
Edificio.
De alas
con piel o plumas
y también escamas;
no duda en tener tridente y tentarnos
para conceder la decision.
¿Dónde quedan las huellas sino en su muro?
¿Tendrá Facebook mi Dios?
Él continuará siendo
penumbra
contraluz
retablo colorido
que reclama sume mis actos
para ser tal cual y pintar.
Él:
Desnudo hasta las entrañas;
viste a la lluvia y al humo
de arte y de lenguajes.
O como aquel que ama su casa
anda en calzoncillos o pijama
abrazando cada elemento de su hogar.
Yo:
-Todavía sujeto a los remolinos propios de la edad-.
Aprendiz de lector.
Estudiante inexperto.
Intransigente e impaciente
porque escaso recorrido.
Alcanzaré la serenidad y paciencia
vertida, mayormente, por los tonos maduros.
-Confieso:
No lo sé, ciertamente.
Eso espero
¡ojalá!.

318-omu G.S. (bcn.2017)