Cajón de tiempos

“Cómo cualquier ventisca:
Jamás igual. Nunca quieta”.

Una parte de mi vigencia
depende de ti, memoria.
Memoria…
Sabiamente selectiva
recoges y guardas
y seleccionas y borras.
Te ajustas a la necesidad
de cada peldaño
hasta la hora mustia
en que renqueas desfallecida.
Al limitarse tu espacio
requieres de precisión;
aprovechar a la perfección
ese cajón tuyo
que personaliza nuestro pasar
alegando circunstancias y sentires
y nombres y lugares y fechas.

318-omu G.S. (bcn. 2017)

A uno mismo

a uno mismo

quieres saber
cuánta liberación
cuando dejas de ser.

Tú.
Amarrado con sogas
—gruesas y delgadas—.
Yo:
Ni maniatado por alas
ni forzado por cadenas.

Tú.
Yo.
Así mismo o a la inversa.
Reconoce que conoces y conozco
hasta la relatividad de la importancia.

**
Por qué callas.
Padeciendo de mudez
sujetas con obstinación,
estiras hacia adentro.
Reniegas de repasar el diario
¿cuerdo?-terrícola de instantes
y contrastar experiencias.
Eludes compartir el agua de tu pozo,
te fuiste con ella.
La supiste, turbia.
La pretendiste, limpia,
sin barro ni lava ni azul,
la querías de vacío natal
completamente llena.

Apartado.
Renuncias al conocimiento racional
y adoptas al loco sideral que despega
¡relámpago!
¡impacto fugaz!
¡cohete!
a la caza de mundos
… dejando atrás
concurrencias aciagas.
Universos de otros
que se disimulan y amparan dentro de algún disfraz
mientras dicen mitades
y hacen e inventan, confusos,
y malogran
tan equivocados como endiosados
Otros (que espero no tú, que espero nunca yo),
cuales viven emparedados,
cuales viven porciones contadas
dentro de diminutos recintos
e inhalando respiros siembran cipreses
para darle hospedaje a los réquiem
y predecir un siempre
plagado de difuntos.

Por qué giras la cara
e indagas, ausente:
Latitudes y frentes.
Grados que aguardan
soportando
nuevos ambientes y esquinas.

Porque yo:
Explorador,
desenpolvo puertos y óxidos,
útiles inútiles aparto.
Pensar que pensar que desgasta
¡maquinaria imparable
causante de logros y estragos!.
Desacelero lejanías.
¡Improviso!.

Porque yo:
Transeunte minúsculo,
¡desencarcelo!.
Considero la suerte fatigosa y cabal
que auguran y esconden los pensamientos:
Simple complemento. Nunca fundamento.
Ruidoso elemento que prometiendo cofres
aporta cercos y aisla
anegando reuniones y viajes.
Por rodar limitado solamente queda
como nudos, pies y kilómetros.

Porque yo:
Demasiadas palabras.
Porque yo:
Cerceno anhelo.
Demando poco equipaje.
Porque yo
pretendo liviano
y flotar siendo nada
¡merezco marchar!
la gratitud del olvido
con sus descubrimientos.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

A un segundo de los árboles

atreverme...Atreverme.
A flotar y a caer.
A besar y morder
el universo que me vela.
Atreverme.
A ajustar mis impulsos y a reconocerme ante los espejos.
A cargar con el peso tanto de los sentimientos.
A empujar el enorme carromato
que saciado hasta los topes es la vida
— brillante y opaca,
oscura y multicolor,
asalvajada y adornada,
alentadora y variopinta —.
Atreverme.
A soltar o sujetar
los actos que portan aciertos
y los hechos dantescos e inoportunos.
A ser un dardo que viaja hasta que impacta
o una diana claramente delimitada pidiendo una cita.
A palpar la ingravidez inconsistente de los sueños
y a despreciar la solidez inquietante de las esferas.
Atreverme — asociado con el gesto sincero —
a mirarte a los ojos
y decirte cuánto te amo o cuánto te odio.
A saberte distante y desearte hasta la ternura.
A clavarte mil estacas puntiagudas por reconocerte demonio.
Atreverme a ser acorde falto de voluntad,
a dejarme guiar y asir por otros.
¡ Atreverme a confiar y a ser locura !.
A volver a mi animal y abandonar razón…
para encontrar un vergel donde manden fuentes.
Atreverme a desguazar las previsiones y la cautela.
Atreverme a soplar las velas cada año
y que siempre asomen éstos, como, pocos, pocos, pocos.
Atreverme a ser, joven, joven, joven,
mitad realidad, mitad cuento;
intempestivamente joven,
eternamente joven;
una pieza restaurada,
una innovación que jamás pronuncia «viejo»:
Aunque el asunto se me levante menos veces
y mis cabellos ambicionen marchar cayendo como hojarasca
y las articulaciones crujan, torpes, delatando estar desengrasadas.
Atreverme — así de frágil —
a lidiar con derrotas corpulentas;
como un copo que cayó y, al presentir su fugacidad,
animado degusta cada uno de los misterios
y conversa con todos los elementos de la tierra.
Atreverme — así de casual. ¡ Persistente ! —.
Hasta decir adiós frente al sol,
ante una primavera cardinal
o la fogosidad febril del verano
o la serenidad otoñal
o los mimos acuosos de un invierno.
Atreverme a creer en el «hasta luego»
a denunciar la estanqueidad y a renunciar al yo mortuorio.
Atreverme.
Al ritual clandestino
y al imprevisto colosal que lo gira todo.
Al jolgorio que invoca a los amantes a romper las partituras.
A padecer la certeza del hallazgo
y quedarme embelesado con la duda.
A venerar la itinerancia y las transformaciones
a que me somete cualquier fuga.
Atreverme a apostar mi palabra y mi silencio a una sola carta.
A proseguir adentrado en la corriente
y alimentar a mi nada insignificante
haciéndola mayor.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

En punto

la millor industrial 2Ya es la hora.
Quiero saber a qué se debe
tu interés por las letras y los apuntes,
la apetencia que tienes
por los disfraces, decorados y telones.
Deduzco que indagas las formas y rebuscas contenidos
pretendiendo componer.
Estrenar una obra que evidencie, acto tras acto,
la impresionante extensión que cabe en tu universo.

Ya va siendo hora de reconocer
que tu mundo nunca estuvo lejos de mi mundo.
Ambos absorbemos el aire como simples flautas
y sentimos como depende del tacto sensible
tanto nuestra guitarra como nuestro piano.

Sometidos al empeño
cruzamos puertas y cercados
engullidos por el hambre famélica que posee la vida
¡ somos sueño en constante vigilia !.
Transeúntes originales.
Mordedura y bocado.

Sólo somos bocas pidiendo agua,
habladoras y sedientas.
Descubriendo el placer repetitivo del interrogante,
de más gallos y caminos plateados,
de la inspiración surgida
tras equilibrios, golpes y vacíos,
conjunciones y aislamientos,
y el orden puntual que acomete
ya domesticadas muchas derivas.

Necesitar.
Depender de la incógnita y de la duda
y de que siempre quede pendiente un saber…
Otra cosa sería la petulancia.
Considerar que todas las casillas están llenas.
Las sorpresas canceladas al creer hallado el máximo conocimiento.
Eso equivaldría a llamarnos muerte y a renunciar a la obra,
a fijar una hora donde estar separados.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Tarde de cuento, futuro de libro

Cuántas son las veces
que caminos que son mutuos
y saben a nuestros
muestran su espalda.
Marchan.
Se pierden.
Siendo neonatos;
como fantasmas
tuercen esquinas…

Acera frente a acera.
Calzada es río
mientras los autos pasan corridos;
como cortinas nos separan
del hola y los diálogos,
de la dulce mordedura de los ojos
y del tacto alfombrado
que sería buenaventura y bienvenida.

Acera frente a acera
y aquí, nosotros,
pendiente arriba
o calle abajo:
Vecino sobre vecino.
Camino cruce de caminos.
Dentro de una vivienda reja,
creando y creyendo
en extraños y ladrones;
extraviando gozos
y desestimando buenos días;
café y tostadas
almohada, colchón
y Dios mañanas.

Aún nosostros…
Sobreviviendo como ambas orillas
esperando el juntos como regalo.

¿Puedes mirar y verme?
traspasar la distancia
vergonzosa del cuerpo
y pasear
por las plazas y callejas
que desde siempre
para ti guardo.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Més enllá de les línies / Más allá de las líneas

espontàneas Tan fosc; com aquelles hores que parlant-nos afòniques ens demanen intuïció per tal de conèixer alguns dels continguts importants que guarda un dia.

Presentant-se les ombres i convidant-me la llum. Tenint de tot!. Detenint-me a llegir… quasi al punt de trobar-me, diria que arribant.

A mitja llum; com convidat; prop d’un precipici temptador a on el sol decreix per deixar-nos veure quant hi ha de petit formant una essència gran.

Atrevir-se i volar, fins aconseguir tocar la serenor que porta una flor semblada a la veritat. Olorar-la i vèncer a la confusió.

Entrant. Passar i perdre el meu jo trivial, inútil i antiquat. Oblidat de la bogeria que comporta la fe de creus, vicis, llunes i banderes. Allunyat de l’esperpèntic egoisme.

Desembolicar misteris per trobar que totes les vides caminen sent una sola identitat conquerint maneres i formes diferents, per desfer-se, deixant enrere a la monotonia.

***

Tan oscuro; como aquellas horas que hablándonos afónicas nos piden intuición para conocer algunos de los contenidos importantes que guarda un día.

Presentándose las sombras e invitándome la luz. ¡Teniendo de todo! Deteniéndome a leer… casi al punto de encontrarme, diría que llegando.

A media luz; cómo invitado; cerca de un precipicio tentador donde el sol decrece para dejarnos ver cuánto hay de pequeño formando una esencia grande.

Atreverse y volar, hasta conseguir tocar la serenidad que trae una flor parecida a la verdad. Olerla y vencer a la confusión.

Entrando. Pasar y perder mi yo trivial, inútil y anticuado. Olvidado de la locura que comporta la fe de cruces, vicios, lunas y banderas. Alejado del espepéntico egoísmo.

Desenvolver misterios para encontrar que todas las vidas andan siendo una sola identidad conquistando maneras y formas diferentes para deshacerse, dejando atrás a la monotonía.