Redoble


Una mañana de paseo por los jardines, de estanque y de remos, de peces y cisnes, de mantel extendido sobre la hierba y de vino tinto llenando una bota de cuero que pasa de tu mano a mi mano.
Mañana y tarde. Donde quedan relegados a la ausencia; el trabajo, las preocupaciones y el tiempo que como peso nos entristece y arruga -solamente atendemos a las voces del presente, contamos, más que nunca, la vida por instantes-
Liberados del qué será… Avanzando nuestros pies y nuestras manos al unísono; protegidos por Cupido que nos lanza caramelos y corrobora su fe universal en los enamorados.
Consentimos en ser amnésicos, o quizás, somos simples nostálgicos aferrándose a la eternidad; negados a reconocerse en esos treinta que ya pasaron y también en esos sesenta que aún están por llegar.
No nos cuestionamos los antes ni padecemos de una ansiedad fruto de la incertidumbre por lo que vendrá, al sabernos, igual, inseparables como prolongados.

Anuncios

¡ viva la comunicación !

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s