Veus / Voces

Cedint-li el pas als núvols
el blau desembolicat
permet que el maquillen.

Les branques parlen fulles
i aquestes, verdes, respiren;
gronxant-se, orquestren
imaginatives, xiulen.
Com si reguessin canten les fulles!
canten
prop dels petons del cel.

El blau canvia de cares.
Convida a imaginar
i regira perspectives
portant el que no hi ha.
Les branques
són mans volent agafar
tot allò que el no res desconegut
té dintre del sac.
Les branques creixen gaudint de danses,
properes a totes les adreces
bategen espais.
Creixen perquè tasten
trossets de sol
gotes d’ombra que passegen
i la humitat quan, perdent les formes,
mostra i dóna el seu sexe, tot nua.
El cel. Les branques.
I una arrel és cor
que en arrapar-se fort a la terra
cuida i bomba vida.

El cel anomena mots.
Volca elements
dintre de la sang.
Dóna savia a tots els horts.
Ressona coral
«vent i més vent!».
Desconeix les presses contingudes
en cadascuna de les empremtes,
desmereix el pes de moltes trepitjades.
Els arbres
juguen a ser aigua
remullen i esquiven les pedres.
Com a cofre guarden la sal;
la sal que s’amaga
la sal que s’enfonsa
la sal que grimpa i la que neda
fan que set anys siguin cent!
Els seus troncs són tan tous
com per inclinar-se
i reverenciar tanta grandesa,
fent-li veure al cel
que entenen i pensen
i diuen i somnien
en trobar les mesures.

Cel i arbres encerten
«sí… no… blanc… negre…
a baix… a dalt…»
fins i tot quan juguen
a equivocar-se

318-omu G.S. (bcn. 2016)

(castellano)

Cediéndole el paso a las nubes
el azul desenvuelto
permite que lo maquillen.

Las ramas hablan hojas
y estas, verdes, respiran;
columpiándose, orquestan
imaginativas, silban.
Como si regasen ¡cantan las hojas!
cantan
cerca de los besos del cielo.

El azul cambia de caras.
Invita a imaginar
y revuelve perspectivas
trayendo lo que no está.
Las ramas
son manos queriendo coger
todo aquello que la nada desconocida
tiene dentro del saco.
Las ramas crecen disfrutando de danzas,
cercanas a todas las direcciones
bautizan espacios.
Crecen porque prueban
trocitos de sol
gotas de sombra que pasean
y la humedad cuando, perdiendo las formas,
muestra y da su sexo, toda desnuda.
El cielo. Las ramas.
Y una raíz es corazón
que al agarrarse fuerte en la tierra
cuida y bombea vida.

El cielo nombra palabras.
Vuelca elementos
dentro de la sangre.
Regala savia a todos los huertos.
Resuena coral
«viento y más viento!».
Desconoce las prisas contenidas
en cada una de las huellas,
desmerece el peso de muchas pisadas.
Los árboles
juegan a ser agua
remojan y esquivan las piedras.
Como cofre guardan la sal;
la sal que se esconde
la sal que se hunde
la sal que nada y la que trepa
¡hacen que siete años sean cien!
Los troncos son tan blandos
como para inclinarse
y reverenciar tanta grandeza,
haciéndole ver al cielo
que entienden y piensan
y dicen y sueñan
al encontrar las medidas.

Cielo y árboles aciertan
«sí… no… blanco… negro…
abajo… arriba»
incluso cuando juegan
a equivocarse

318-omu G.S. (bcn. 2016)

¡ viva la comunicación !

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s