Aguadores

La vida es ola encrespada
que regala atracciones
y concede entradas
e invita a salidas;
es ola inabarcable
con muchas puertas.
Es ola interminable
donando nacimientos.
Es ola dándonos de beber
la musicalidad del espacio:
Una oda a la comunicación.
El espacio posee,
todo lo alumbra mientras resuena;
rumorea vigor con regusto a salado:
Es un mar-mineral
extendiendo vaivenes,
cardinales y seres;
seres energéticos e ingrávidos
que alcanzarán
la dual virulencia de la materia,
y cazarán el peso
así como la dureza y la fragilidad
que nos demuestra maleables.
… Y pescaremos, el saludo y la despedida;
la metamorfosis
que nos trae o aleja de la gravedad.
¡Cuándo hombre!
Si me mantuviera ajeno del presente
quedaré siendo;
vaina sin semillas,
mero adorno contemplativo
falto de ejemplo.
¿Cómo sumergirse en la ola
pretendiendo ir de puntillas.
Cómo encontrar la simbiosis
sin quererse mojar?
¿Cómo saber acerca de la magnitud del mar
y la alternancia de las costas,
y no rebelársenos un millar de caras
que nos transportan,
así reconociendo que somos, eternidad?.

318-omu G.S. (bcn.2017)

Menos fieras

Porque aristas no quiero promuevo un mundo redondo: Balón que mientras gira enlaza, y empuja y empuja la rueda. ¡Ay. Ay. Ay!. Hay placer y hay salud cuándo encontramos un universo que traspasa la terca y nimia soledad del yo que, por ajeno al resto, se muestra estancado y gélido.
Cambio por sonrisas, abrazos y sueños, esa tristeza profunda que, inmersa en los corazones, converge en tantas miradas con las que me cruzo. Cambio: Distancia por comunicación. Palabrería por acción. Voluntad decidida por desesperación. Aspereza por dulzura. Polvo cuadrado por un infinito basado en la transmutación. Pero no deseo cambiar, ni la luz del agua ni la de tus ojos, ni la uva que pende de la vid, ni este brindis con el que pretendo ensalzar este vínculo de hermanos que sostiene el santo grial.
¡El circo también merece tener unos cuantos prestidigitadores!. Cuales, desdiciendo rechazos y pesadumbre, presenten los hallazgos convincentes cabidos en la similitud y las hábiles coincidencias.
Cambio razones matemáticas por lámparas «geniales» y alfombras voladoras que me lleven hasta el canto improvisado que gustan de escuchar los árboles. Canto; y este canto propone mañanas que sitúen calidez lumínica, donde habiten noches traicioneras que forjen jaulas y laberintos o blandan hábitos y vicios que se pasean entre sepulturas y con guadaña.
¡Hay demasiados motores!, vivan y perduren los cantos de los jilgueros y los ruiseñores. ¡Hay demasiados motores!, que comportan ruido improductivo, toxicidad enfermiza, un suma y sigue de decadencia y de horrores.
Porque no deseo razones ni demencia insalubre, atajo la senda de adultos que son pescados por anzuelos, cuales llevan nombres y fechas y hechos, que más que dar vida nos matan.
Busco el juego (dentro de mis adentros, quizás perdura la gracia de mi yo de chiquillo). Juego y comparto balón. Juego por saber que tengo voz; para cantar, para opinar, para dialogar y para reír… Juego a lo mejor… Y que hay de mejor sino vivir!.

Presencia

Desde mi yo caído
nacerán mañanas
dentro de ti.
Aunque leve vapor
penetraré invisible,
así mi tiempo extendiéndose
bajo la memoria y actos
que arraigados al cielo
pisan la tierra… para perdurar.
Con que recuerden
las gotas de agua
y las motas de polvo
y cada respiro invisible,
serás infinito
¡nunca morirás!.
Aquí latiendo,
sin comprender ningún existir valioso
que contuviera pérdidas
con talante de matar.
318-omu G.S (bcn.2016)

El meu Déu / Mi Dios

El meu Déu és com un arbre,
té arrels que s,endinsen,
fulles amb prous colors
i molts rostres,
i branques que es perllonguen
i estiren i estiren
per que gaudeixi de l,infinit.
El meu Déu és un arbre antic;
conserva i afegeix formes,
es manté ferm enfront dels segles.
Convidant a la terra i al cel
proposa ombra
i xiula balls i descans
mentre regala un joc de respirs.
Al meu Déu no li sobra
ni un polsim de misteri
ni li falta claredat.
Ell es disfressa,
no rebutja aspectes,
disposa de totes les veus
per parlar.
318-omu G.S (bcn. 2016)
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Mi Dios es como un árbol,
tiene raíces que se adentran,
hojas con suficientes colores
y muchos rostros,
y ramas que lo prolongan
y estiran y estiran
para que disfrute del infinito.
Mi Dios es un árbol antiguo;
conserva y añade formas,
se mantiene firme frente a los siglos.
Invitando a la tierra y al cielo
propone sombra
y silba bailes y descanso
mientras regala respiros.
A mi Dios no le sobra
ni una pizca de misterio
ni le falta claridad.
Él se disfraza,
no rechaza aspectos,
dispone de todas las voces
para hablar.
318-omu G.S (bcn. 2016)

Azul

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Atrapado.
Preso de la lejanía
aliento una decisión:
Abandonar el encierro
y la sumisión,
concebir un cielo
donde no le falte espacio
a mi gaviota.
Para ello… Azul.
Elegirte como favorito
después de la criba;
adentrarme en tu audacia y expandirme
junto a la renovación común que proclama
cuánto de inquieta es la vida.
Azul,
capaz de combinarte con el respeto
siendo oráculo que confirma
la posibilidad de liberación.
Me reconozco porción de tus luces
y bocina de tus sombras;
hago y desdigo identidades,
sueno como te convenga:
Creo en cada baile que marques
siendo batuta o como sonajero.
Transcurro y danzo,
desde la efervescencia de tu núcleo
hasta la exactitud de tus equinoccios.
Valoro, la vitalidad intrigante
de tus plazas
y la soledad educadora
que ronda tus esquinas;
aprecio en suma
todos tus recorridos.
¡Me convenciste!
para ahondar en la necesidad
tanto de la duda como de la aceptación:
La una; muta la monotonía,
mientras la otra demuestra
la diversión implícita en los misterios.
Ya alteradas las posturas efímeras
¡al fin comprendo!
que no existe reloj que acertara
a medir y contar
la elasticidad de tu tiempo.
Azul es mi tierra
porque refleja ilusiones
y defiende universos
que contrastan instintos.
¿Será casual que anhele oxígeno
estando obligado a alternar
instantes de gozo y de perdición?.
Azul es el aire
que habilita direcciones y potencia encuentros,
es respiro donde reconocernos y amarnos
exterminando los puntos medios.
Es enlace y claridad nativa
que desestima entuertos
adentra alas -dejando atrás su hora de fantasía-
y domestica heridas y cuernos.
Se me aparece azul…
¡la Libertad que venero!.
Una realidad
donde cabiendo los sueños
relucen resplandecientes
los aromas y colores
de hasta las flores marchitas.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Siento capaces

Cae.
Igual que llovizna
aparece y corre
y fluye y pasa
dejando formas;
lluvia y lava es hombre.
Presentando edades
se desata
donando afluentes
que han de posarse
dentro del río.
A medida que se desprenden todas  las gotas
humedecen hasta tornarse
aves y peces, capaces e híbridos,
que abarcan pedacitos de totalidad
durante los viajes.
-Re re recuerdos, que porque hay amnesia se escaparán-
Gotas
y Aves
y Peces
que absorben y han de aportar,
temperaturas y consistencias
educativas e inexpresables.
¡Quisiera. Quisiera!.
Como los lagos…
Saben de las nubes
y del mar que les espera,
serena es la distancia que les separa del resto,
reposan cercanos a su identidad.
¡Quisiera. Quisiera!.
Como la nieve helada…
Conocedora de las cimas,
de las llanuras,
de los surcos y de las simas,
¡apresurándose!
asiente ante la evidencia del estar desecha,
agradecida del movimiento que llegará.
¡Quisiera. Quisiera!
Como los océanos…
Creyendo en una providencia
constructora y que depende
de muchos deltas,
extendiendo más costas
donde atracar.
Siendo hombre
en siglo veintiuno.
¡!  ¡!
¿? ¿?
exclamo y exclamo
mientras ingenio problemas
y sitúo interrogantes;
sometido a una propiedad que ahorca
reniego de reconocer
más allá de mi maniatadora e interesada y única verdad;
aquí prosigo,
contradiciéndome e ilusionando «co(s)mos».
318-omu G.S  (2016)

Mi hoy de eligieses (El saber del tú/yo)

¿Arañazos o caricias?
¡tú respondes!.
Siempre
cuándo eliges
¡tú respondes!.
¿Cuántas veces?
¡Siempre!
Uno puede marchar
o asiente al quedarse.
Renunciar al dolor
tras elegir
arrullos y zarpazos
muy diversos.
Pretender.
Abogar por el placer
tanto en la suavidad
como en los golpes.
¡Advertir!…
Hay martillos que atinan sobre los clavos
y forjan donde vive el fuego.
Y hay hazadas que nunca sembrarán
ninguna de las muchas semillas
esparcidas en los huertos.
¿Quién dirige los instrumentos?.
Aquí… nosotros,
siempre los mismos
¡una raza confundida!.
Ansiar un edén…
prescindiendo de ángeles y santos
que se ausentan al ser ficciones.
Querer un edén
tal vez hecho
tan solo de hombres
que pragmáticos deciden.
Siempre.
Y digo «siempre quisiera
conocer la resta que dona dicha
por cancelar conflictos».
Sumido dentro del contraste dialogante
me niego a ser
atropellado por la indiferencia:
Bebo ladridos
y onomatopeyas
y discursos.
Me amamanto del Silencio
y entiendo que nos ronda
un Rumor espacial
que roza prodigios acuáticos
con tonos celestes.
Me arrimo al aderezo de la mímica
y jugueteo.
O, adherido al saltar comunicativo de las palabras,
pierdo motivos recurrentes y gano versos
¿Qué es poético?…
Hablar —con paciencia y sin frenesí—
del crecimiento excelente
que alcanza la máxima de trenzar
mediante cualquier lenguaje;
nunca engullido por los conceptos
«extraño-ajeno»
jamás dándole la espalda
a la comprensión empática
que dicta, sin pausa,
el paso adelante—.
Asimilación.
Aceptación de conductas
que por propia inercia
eludirán convertirse en perpetuas
¡vivan los cambios!.
Manos aliándose.
Consciencias que se transforman,
así evaporándose,
ojos tuertos y polémicas.
Tener a bien considerar
toda variedad que base sus fundamentos
en la ayuda mutua y el respeto.
Y el triunfo sobre la mesa
pues ya suena quebrado el odio inútil
y los rechazos desabidos
y las rencillas pordioseras.
Estar y seguir adelante
con una buena medida de oído
y sorber y lamer
y repetir el comer insatisfacción,
hasta reconocer a qué sabe
una gota cualquiera de tu/mi sangre.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Baile de disfraces


«Leo y leo, rechazo y atracción
que sólo han de durar;
un fragmento de la obra
como retal de la prenda
¡una corta aparición!
cinco letras, de entre los millares,
de la carta leída.»

Deshojado por la arena
que obstinada
cayendo rauda empuja cruel;
dentro del paso
deletreo y describo aromas:
flor todavía.
Prosigo fiel
a un presente de color
antes de proclamarme, lánguida,
sobre un fin de escalera
en que una rueda animosa
y refulgente nos lleva
hasta otras vueltas nacidas.
Admitido por el cielo
y dotado de insignificancia
descubro espacio
y hallo infinito como resolución.
Recogido en una copa
soy y beso,
sed y agua;
soy sujeto amador de la lógica
cual traspasa sueño y delirio.
Absorvido por la tierra
voy y vuelvo
a vestirme y desvestirme
de sentimientos y pasiones;
de desafectos y huellas
y de nudos y de huesos.
Asisto a muchas escenas
para encontrarme
entre chispazos y repeticiones
con más y más nacimientos,
así y así, hasta perderme desleído
dentro de una graciosa levedad
hecha de olvidos.
Tras cada pellizco
siempre quedará;
sabor de sentir,
saber por vida.
Aunque no recordase
los trazos que esconden
las puertas solemnes
que aquí mencionamos
como trágica muerte
siendo alas y lima.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Sin falta de fechas ni nombres (Argamasa)

Sobre una hoja
siendo presente
luzco futuro.
Sobre una hoja
danza la tinta.
Sobre una hoja
un instrumento
suena dispuesto.
¡Quiero ser aire!
¡Quiero ser nota!
Quiero prestarme,
pasar y añadir.
Naturaleza
alberga dicha
tras la constancia;
cumple deseos,
renueva moldes,
siempre precisa
pasos y huellas
para conseguir.
Naturaleza me llama
«ser diminuto».
Naturaleza me aguarda
como grandeza.
Naturaleza reclama
nacer y apuesta.
Naturaleza se alia,
cuida de todos
¡ella es vivir!
318-omu G.S (bcn. 2016)