Hondo

Porque somos y fuimos fieles al lenguaje fresco del corazón, nos demostramos fuertes frente a desiertos, guerras y naufragios. Domesticamos la ira. Doblegamos al egoísmo y amansamos venganzas. Donde habitaban arbustos secos surgen los verdes mediando ramas que al poco florecen. Surge, clara, y como espejo corretea el agua, allí donde hubo grietas a causa de la sed.

Pegado a un libro de instantes

Dentro de cada instante cabe algo impresionante… Siempre, detalles de vida.

Desde el nacimiento: La alegría y satisfacción que brota en la madre tras el parto (nunca confundir ese llanto). Hasta la mirada infantil que aún guarda el anciano, reflejando el recuerdo grato o esa vuelta al inicio que reclama transformación.

Un continuo de muertes y nacimientos se encadenan en pos de dar evolución.

Así es y así juega la vida, a multiplicar y engrandecer este universo mediante iguales y opuestos… Tal vez utiliza unas técnicas con métodos creativos o viste y reviste debido a casualidades o coincidencias.

Así la vida repara en ofrecer el anhelo y cosquilleo que siente cualquier enamorado (pasajero… Pasajeros). Igual que vuelca la angustia y zozobra del ser cuándo sufre el desgarro al sentirse traicionado.

Así la vida sucede y permanece porque tras las muertes sobrevienen nacimientos. ¡La vida es madre en parto infinito!.

La vida es magia que asombra por la virtud de los cambios:

Cuándo asoma el capullo… Paciente y frágil. Sedoso.

Cuándo la oruga descubre el empuje irresistible de la gravedad mientras saborea la consistencia dual de la tierra.

Cuándo la mariposa revolotea desentendida del tiempo que durarán sus alas.

Cuándo los árboles lucen el luto y padecen la severa calvicie, para vestir, sobre la dureza, una dulce alfombra. Y cuándo, por el contrario, acogen infinidad de colores como vestuario.

La vida suele ser una recta llena de esquinas que reportan sorpresas; se entremezcla la paz con los sobresaltos. El terror y el encanto. La consistencia y el sueño. La ciencia exacta con lo indemostrable y con la ilusión.

 

Así la vida… Y nosotros, ante ella, dentro de ella ¡transformándonos!. Sin valernos la ceguera ni la negación.

¡Cómo no sentir que somos agua en medio de un diluvio!.

 

Donde los pálpitos

Hay voz que perdura inmortal… Desde los tiempos.

¿Qué voz es imparable y procura incontestable, crecimiento?.
¡Tus ojos la delatan!
¡Sólo guiños!
¡Somos niños!
¡Caramelos!
Esa voz posa dentro de ti los cimientos, que amansan batallas; donde me asiento.

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Oíd su voz prendida de alimentos. Esa voz que penetra hondo ausente de afonías. Ella resulta mensajera del edén, capítulo aparte, solapa enfermedades, condiciones y desastres. Ella, descoraza aquella piel que perdió la sensibilidad, a causa de pudores implantados y de miedos malnacidos durante otros días.
Oíd su voz colmados de atención; con la misma que le prestan, igual las noches solitarias como las engalanadas, a ese alba, embelesante y musical, que siembra colorida.
Escuchad la voz atemporal; el susurro que desata un lenguaje impoluto y virginal, el cual cabalga en perpetua vigilia.
Ante la escucha… Separado queda el lodo de la hermosura en calma que brinda el loto: Reflejo posado en tierra de este cielo que intercambia trébol sobre lo que fue tierra baldía.

Camins oberts / Caminos abiertos

Hi han cops que som tan dolços com el cotó, així totes les espines tirant cap enrere. Altres vegades som espart que esgarrapa fins sentir que raja la sang; fins i tot sembla que demanem arribar i sentir la carn viva, per esbrinar aquest univers omplert de misèries.

Som originals?. Disposem d’identitat personal o som fruit de llavors alienes que ni varem escollir?.

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Aquí estem!… Presoners de la bojeria extrema. Donant cops seguits de petons i més cops. Estem llençant pedres damunt de la pròpia taulada, fins que la casa s’enfonsi enderrocada i ens quedin només les tantes runes que no poden tragar ni les clavagueres.
Aquí estem!… Simulant ser originals. Dissimulant el xai que portem. Tastant els desgavells que altres ens imposen a força de lleis, morro i collons.
Aquí anem!… Retorsant camins drets. Complicant-nos el pas endavant. Deixant d’estar acer per convertir-nos en filferro. Seguim en mans d’uns extranys poc humans a quins els convé generar ignorància i confusió per continuar manant en el joc.
Anem pujats ambdós cavalls que són impulses i raons; majorment enfrontats amb la vida que construeix plena de fantasia quan arrela des de l’amor.

(castellano)

Hay veces que somos tan dulces como el algodón, así todas las espinas echándose hacia atrás. Otras veces somos esparto que araña hasta sentir que brota la sangre; hasta parece que pedimos llegar y sentir la carne viva, para adivinar este universo plagado de miserias.
¿Somos originales? ¿Disponemos de una identidad personal, o somos fruto de unas semillas ajenas que ni escogimos?.

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¡Aquí estamos!… Prisioneros de una locura extrema. Dando golpes seguidos de besos y más golpes. Estamos lanzando piedras encima del propio tejado, hasta que la casa se hunda derrumbada y nos queden, tan solo, los muchos escombros que no pueden ni tragar las alcantarillas.
¡Aquí estamos!… Simulando ser originales. Disimulando el cordero que llevamos. Probando la irracionalidad que otros nos imponen a fuerza de leyes, morro y cojones.
¡Aquí vamos!… Retorciendo caminos derechos. Complicándonos el paso adelante. Dejando de ser acero para convertirnos en alambre. Seguimos en manos de unos extraños poco humanos, a quienes les conviene generar ignorancia y confusión para continuar mandando en el juego.
Andamos subidos en dos caballos que son impulsos y razón; mayormente enfrentados con la vida que construye llena de fantasía cuándo enraiza desde el amor.

Viatjar, viatjar, viatjar…
Viatjar, no per els cims ni per la mar
ni per pobles ni ciutats;
viatjar per dintre i trobar-nos
amb aquell ésser nostre
que estant un desconegut fins ara
disposa de la llibertat i els remeis.

(castellano)

Viajar, viajar, viajar…
Viajar, no por las cumbres ni por el mar
ni por pueblos ni ciudades;
viajar por dentro y encontrarnos
con aquel ser nuestro
que siendo un desconocido hasta ahora
dispone de la libertad y los remedios.

¿A cuál problema darle vista?

Ya no se trata de una cuestión de un sí o de un no ante la propuesta de independencia; el problema estriba en la raíz, dado a quién, los ciudadanos, mayoritariamente y de manera sucesiva, le han otorgado el poder de las decisiones y el control de cualquier gestión.

Hasta ahora ha habido mucha gente que no le ha dado la suficiente importancia al hecho voluntario de acudir a las urnas, creen que la política no va con ellos, se declaran, por desconocimiento, agnósticos de una realidad que les atañe hasta las entrañas. Parece que no bastan las pruebas, más que demostrables, de los tantos robos y estafas que han significado la ruina o muerte de ciudadanos inocentes. Ha significado el vacío de unas arcas del estado que logramos llenar mediando el esfuerzo de todos (los que estamos hoy y los que ya marcharon).

Parece que no resulta suficiente la tantísima corrupción que ha quedado patente en los grupos políticos a quiénes, legislatura tras legislatura, se les ha ido concediendo la dirección del estado español, estado multilingüistico y pluricultural que por diverso resulta maravilloso. Políticos que mancillan la palabra honestidad, al falsear, durante sus discursos, la realidad social de algunos lugares así como mentir al respecto de las cifras que barajan y reciben desde cada una de las comunidades autonómicas, o en la manera desproporcionada e injusta en como gestionan y reparten esas cantidades que les llegan. Políticos que se han dedicado a promover rencillas y odios.

Mandatarios actuales que representan una España que más que grande es casposa. Que convierten la magia cultural que cabe en nuestra diversidad en una herramienta que incrementa las fronteras humanas al servir desconfianza. Mandatarios que aprueban rescates y firman contratos perjudicando, de todas todas, a los ciudadanos; basando la aprobación de estos en sus interés propio o de partido, o en unos “amigismos” que repercuten, muy negativamente, sobre la sociedad que representan (resulta como regalarles, a ciertas empresas, un bono donde consta escrito “apuesta segura a caballo ganador”.

Lo que queda claro es que nadie debe quedarse en casa el día que toque decidir, mediante el voto, a quién concederle la batuta; BASTA de quejarse cuando ya es demasiado tarde (recalcar que esto les ocurre hasta a ciertos políticos que se mueven y posicionan según les conviniera, personal o partidistamente, no por buscar un bien para la sociedad que dicen representar).

Insisto; nosotros, como pueblo, no podemos permitirnos perder los derechos civiles, cabe abogar por que impere una justicia basada en la humanidad. Debemos contribuir, individualmente y como colectivo, al cambio y a la construcción. Debemos atrevernos y confiar en una apuesta totalmente nueva ya que lo conocido no funciona. Quiénes han estado a cargo de la dirección de nosotros (estado: Amalgama y fusión repleta de creatividad; capaz de repartir bastantes y buenos pasos adelante), no creo que se hayan ganado el respeto del pueblo que los hizo electos. Ninguno de nosotros puede permitir que nadie (y mucho menos los organismos que nos representan), se cague, literalmente, sobre los derechos civiles que tanto nos ha costado de conseguir; unos derechos civiles que deben protegerse a capa y espada para que perduren intocables y prevaleciendo como autoridad.