De expedición

 

«Una casa donde traspaso nombres y cuerpos. Donde no resuena ninguna de las puertas por bien aceitadas. Una casa donde existiré, vivo y nací.»

Nací
alineado con la causa soluble
que navega y repite.
Antes
ni recuerdos.
Los pensamientos apremiaban al olvido
para seguir huerfanos.
Los porqué, difuntos.
Ni afirmaba.
Ni negaba.
Ni definía mi quién soy
hasta carecía de nombre.
Antes…
Tal vez alimentaba como detalle
gracias a designios tribales
que exclamaban «libertad».
Antes nací
para crecer pequeño.
Crecí y crecí pero quedé pequeño.
Y cuándo pensarme, fornido y grande; suficiente,
siendo sobradamente diminuto y frágil
¡explosioné!.
Fue cortada mi lengua en millares de pedazos
y el cristal que fue mi lenguaje
gano en resistencia y brillo y diccionarios.
Dejé la razón solitaria que da lectura de mundos aparte
y saltaron a viajar por el espacio
vergeles personales anquilosados
y secretos precintados por el miedo y la vergüenza.
¡Estallé!
para compartir y comprender que soy boca-fuente
piel-plumas-escama
neón-sol-luna-cuerpos
contenido-imagen-reflejos
poros elásticos
agudeza renaciendo.

Ahora cuento
que tu identidad sabe
y en ella caben mis segundos
¡es nuestra eternidad!.
Que viví intrépido y por ser aventura
probaré comedido, irresponsable y valiente y cobarde.
Ahora es cuando reconozco mis alas
perdiendo razón de cautiverios.
Advierto esa verdad que puede subsistir
y está en todo; somos simples sonrisas de la alternancia
combinándonos con un sinfín de atuendos dispares
junto a los principios y los intermedios y los finales
que vivamente auspicia el acordeón; un solo tiempo.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Posiciones 2

Que fácil resulta llevar a la práctica una política que defiende los intereses del capital. Otra cosa, sumamente difícil y muy distinta, es elaborar unas leyes que defiendan al pueblo llano, dándole lo que le corresponde por esfuerzo, retornándole su dignidad.

**
Puñales lanzados desde un estrado. Dosificar contrincantes. Simular enfrentamientos encarnizados, cuando en realidad ciertamente hay: Actuaciones de estatuilla. Consentimiento de manos y espalda. Enemistades televisivas. Copas compartidas en la barra de un bar o comidas copiosas donde son cerrados acuerdos dantescos. Abrazos comedidos y besos amigables entre actos y adjuntos a una frase cordial «saludos a la familia». Sólo hay: Falsedad a raudales.

**
En las entrañas del comercio
¡la política!.
Anida el rutinario bla… bla… bla… ceremónico
que alienta absurdos,
trivialidad,
banalidades humanas
y fijaciones repetitivas.
¡La política!.
Indispensable (según cuentan).
Lamentable (muchos dirían).
Elucubra y provoca
contrariedad social.
Aduce razones a una locura
llamada desigualdad
desde las entrañas mismas de la hipocresía.

Hay que ver cuanta satisfacción y riqueza
se nos muestra ofrecida
tan cercana como imposible;
mezclándose con honda pobreza
que exuda; lamento, dolor y desdicha
cuales resultarían
de moratoria posible.

En las entrañas de occidente
pestañea continuamente la ambición desmesurada
mientras vocean, inútilmente,
los tantos frutos de la ciencia y la tecnología
¡resuenan para unos pocos!.
Política muta en política:
Iglesia de falsos credos revive entre siglas.
Dicta, occidente.
Manda y envía consumismo exacerbado
a sus feligreses abduce y zambulle con causas
y los captura en el gasto volviéndoles adictos.
Desde las entrañas de occidente
un gran desazón ¡el capitalismo!.
Consumo que pesa como pena de tantos congéneres.
Consumo que paso y pasará indecente y sin gloria,
que por desdeñar la virtud del amor, es irreverente.

Consumismo intoxicante
que oprime inclemente,
que manipula y destruye la tierra y el cielo.
Consumismo configurado bajo las ordenes
de la vanidad y el poder,
admitido como el método adecuado
por cada uno de los que están situados
como gobernantes.

En las entrañas de los trabalenguas.
En las entrañas de la corrupción y de las payasadas;
legiones de bufones
escuadrones de parlanchines
diseñadores confeccionando
políticas nefastas.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Hecho de tragos

dintre de la natura (2)Llenar con luz y de rosas
la oscuridad hedionda
que penetro sigilosa
invocando suciedad y cavernas.
Poder —por voluntad—
cambiar el vinagre y la cal
por avena y frutas jugosas
que tornen suaves y dulces
todos los pasos que dieran
estos jugadores y los que vendrán.
Recuperar, del corazón, su pulso partido.
Llamar a la paz, untarla con gestos.
Desterrar la venganza.
Extirpar rencores enfermizos,
todo yugo y al odio.
Erradicar las guerras,
a la violencia y a sus sedientos.
Hasta perecer, si con tal… las manos se brindaran amnésicas
olvidadas de flaquezas y ambiciones.

Porque los hombres avanzaron y crecen
¡evolucionan!
a razón de la entrega y sus esfuerzos
y de un leño llamado credulidad.
Cual aviva las fuerzas
y desmantela lutos y pincela incesante
hasta lograr que el arco iris abandone su voz humilde
y proclame su presencia tangible
así empujando a las ilusiones para no quedaran siendo
sólo ansiados deseos; futuro y sueños.

Porque desear el bien que traspasa
las morales perniciosas y la justificación liberal
dispongo de una claridad que destierra el ateismo
e invoca
e invita a Dios a ser polifacético y políglota.
A ser aceptado y reconocido
como un tu-yo indivisible repartido en porciones.
Lo incita… a ser y hablar como algo nuestro.

Porque poder.
Porque recuperé
degusto cada mota escondida dentro de las zonas invisibles
y valido cualquier lazo terrenal.
Tengo el privilegio de calzar zapatos nuevos.
El horizonte se me muestra ameno y amplio.

No desperdicio segundos deletreando amé; escogí amar.
Y el huerto rejuvenece fértil y el campo luce interminable.
Y reviento grilletes y candados y aprendo a llenar…
al sopesar con un corazón sangre-cielo mis elecciones.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

¡Esto es!

Baño de color caído
sobre la quietud que dosifica
el vigor de las brumas
y adorna la transición de las sombras.
Color parlanchín.
Color completando
la seriedad del silencio.
¡Esto es!.
Vuelta de tuerca y compendio.
Latidos asalvajados e indomables.
Saludos desperezados.
Amuleto degollando a la modorra,
colgado de mi cuerpo
y adosado a tu nombre, también;
como a nuestro espíritu y a cualquier alma.
¡Esto es!.
Hechizo que convierte
el aburrimiento y la mansedumbre aparente
que convive junto a la nada
en permutación,
en un baile imparable
donde danza todo lo existente
desvergonzadamente desnudo.

Que la vida que conozco
son silbares variopintos.
Un concierto inusitado
dentro de la inmensidad.
¡Sorpresa aguardando sorpresas!.

¡Esto es!.
Soplo vital.
Ajedrez ingenioso
donde vence la virtud que quiere
que los peones prueben a ser reyes.
Y uno abajo y luego arriba,
ya con termómetros y balanzas y brújulas perdidas
porque el triunfo pervive en cambiar.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Aliento (apuntes de amor XXX)

Hallar nido
donde estés
—no me preguntes por qué—
y racimos de uvas
junto a días festivos
y ramas de olivos
con los que aceitar
aptitudes y actos,
decisiones chirriosas.
Detrás de la impetuosidad
de huracanes, tus pestañas
son y traen albor:
Exclaman palomas
que aclaman y esconden
un mundo mejor.
—No me preguntes por qué—

318-omu G.S. (bcn. 2016)

De soplo y tierra

1-Terrenal

Aquí —intuyo, que por causalidad—
Zambullido en este traje,
con tela teñida
por glaciares y volcanes.
Pasajero de un planeta
que es pasajero a la vez;
burbuja hecha de tierra y agua revueltas,
burbuja especiada con salivas vegetales,
con minerales fornidos e indelebles
y con sangre animal de hombre
alimentada por ubres gustosas de mujer.
Aquí. Soy.
Trapecista dando vueltas
que alternando ritmos
cruza de un salto las esquinas
mientras escucha cuanto de reales son las estrellas,
que ellas son mis ancestros
paseando como descubridores
para bordar un después.
Apresado por un reloj, imparable y pertinaz,
que cuenta y cuenta… días y años y siglos
circuncidando con segundos
que pasan dando memoria y ojos renovados
con los que interpretar los pasos y el vuelo
tras voltear del revés.
Aquí; como soñador empedernido,
preso del gesto romántico, libre de funambulismo;
anhelo cambiarme de disfraz
y prolongarme hasta el infinito.
Aquí —aun fugaz por medido bajo este vehículo—
Sujeto pasos.
Soy dependiente.
Cazo respiros.
Siendo viajero; recorro instantes
y desabrocho imposibles.
Pesco sin anzuelo ni lombriz
y se descascarilla mi propio huevo,
desnudo renaciendo; girándoseme el mundo.
Aquí y ahora, compañeros confirmo
que no existe instante alguno
mereciera rechazo, fuera desperdicio.
Aquí estoy.
Atento a la música y lecciones
que mediante las cuerdas del espacio
esparcen, la verborrea impetuosa de la luz
la algarabía de las sombras,
la perpetuidad de la oscuridad
y la quietud amable del silencio.

2-Espacial

Marcharé, sonriendo.
Pasará el placer.
Cesará el dolor,
tal cual ahora mismo los conozco.
Partiré satisfecho;
como un ave o un árbol
a cuales se les marchitan alas y hojas
para sobrevenirles
nuevas ramas y otros plumajes.
Sonriendo.
Satisfecho.
Porque amo y deseo
cada hola y cada adiós
que aúpa este universo
aligerando albas y crepúsculos.
Ya comprendí…
que volará hacia arriba,
caminara enrasado,
o buceara por abajo,
toda la arena cae como fuente
ofreciendo un agua que es:
Suma grata. Florecimiento.
Ventisca catapultando
saber de cabalgadura y privilegios.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

S.O.S Rescate

¿ Conoces la libertad, o procede que actúes para llevar a cabo tu propio rescate ?.
—Empujados. Sometidos a introducciones astutas y a mensajes subliminales que nos inclinan hacia decisiones que no son nuestras—.
¿ Escogemos nuestra identidad o nos la imponen ?.
Eludimos sentirnos mal y reconocer una realidad que consentimos; entonces, enmascaramos porciones de nuestra vida, amasamos subterfugios. Pugnamos entre caracteres mientras defendemos una personalidad impersonal inventada, interesadamente, para que el poder prosiga sostenido por unos pocos.
Inercia. Inopia. Sumidos en la manipulación que da como resultado; seres inmutables, seres clonados.

 

Distraernos para no advertir la perdición. Simular disponer de conocimiento y vocear, dando a entender que poseemos una gran verdad. Anhelar ser mitos.
Hablar y hablar. Sufrir de verborrea mientras estamos sometidos al influjo de una caja hermética.
Planeta Hollywood. Teatro-mundo repleto de actores. Avergonzarnos de la desnudez cuando es y representa placer, completud y nacimiento, cuando es delicia. Optar por la sordera y presumir de ver aun padeciendo la ceguera.
Era de engaños y confusión. Credulidad absurda. Embeleso hasta el babeo. Siglo de «narcisos» rodeados de centenares de espejos donde admirar sus imágenes e incluso sus equivocaciones. Personajes que fueron engullidos por un sistema antinatural y preconcebido. Individuos tragados por el fango pegajoso del yo competitivo e inmutable que camina ajeno, desentendido de la empatía y la solidaridad del grupo.
La muerte cierta sobrevive, lastimosamente, dentro del barro de la vida. Alguien sabría decirme dónde se hallan los límites que evidencian la realidad y la ficción.
Lado-Pájaro. Lado-Espino. Me agrada escuchar su nombre nativo «hierba húmeda».

Corto

«Sé, acerca del ayer…
Y del hoy que es instante y resultará
un leve y fugaz chasquido de dedos.»

Poco.
Atados corto.
Aliento efímero es cuerpo.

Corto.
Tan corto como relativo:
El orgasmo.
El calvario.
El mareo.
La resaca.
El sueño.
La vigilia.
La claridad y la confusión.

Corto.
Tantos descubrimientos pendientes
me llevan a comprenderla como brevedad.
La cáscara está todavía caliente.
Ni aprendí a caminar.
Un suspiro
y ya mismo muero.

Digo,
—mientras confirmo la evidencia—,
que su gusto marcha pronto,
sabe a corto.

Para alcanzar la virtud de fantasma
… desaparezco.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

¿Dónde?

Atrapado dentro de los surcos del espacio
vago entre causas temporales
que ven difuminadas sus verdades
al poseerlas millares de velos.

Recorriendo las páginas de la naturaleza
Como aliado, aliño, antes que como hijo
de ningunas entrañas concretas.

Aquí, los años pasan siendo zarpa,
arañan nuestra alma y dibujan nuestro rostro
con su ineludible código;
como tormenta insalvable
reportan la suma que nos hace crecer
a base de experiencias.

Allá: Determinación.
Mitades y tercios completados
por la elasticidad de los movimientos.
Aquí: Intermitencias. Fracciones.
Fijación cual reposo.

Aquí y Allá…
delimitando las zonas de nuestro gran sinsentido.

Aceleran las astros, y, al hacerlo,
rejuvenezco hasta aquella muerte
que intercambia los cuerpos y esencias
repartiendo las cartas.

Y
resulta recompuesta y aceitada mi máquina;
y
aprendo
y
recuerdo
y
olvido.
y olvido lo que fue olvido
para añadirle perspectivas
y formas a mi existencia
volteando el absurdo y la razón
de cada sentir y palabra.
Y reaprendo que…
una gota de sudor es lluvia que siempre retorna
a beber de una misma labor,
por su inquietud es frágil y robusta
¡ciclo de vida!.

Atrapado dentro de los surcos del espacio
recupero los juegos; ya que fiel…
conviene en aguardarme una pieza del puzle
para encasillarse.
Me espera una cuestión banal por resituar.
Una piel para camuflarme tras desvestirme.
Un latido espera —siendo un estallido—,
como presumida fuente;
para presumir de las eclosiones innatas que provocan
un divertido yo travestido.
Un pensamiento para reprender a otro pensamiento
y demostrarle que hasta los cielos tienen techo,
que todo tiene culo y espalda.
Una astilla por desenclavar me aguarda
junto a una gota de sangre por chupar
y otra que sólo reclama suicidio; rellenar un charco.

Aquí sucede que luce apresado mi allá
—triste realidad—.
Cuando él sostiene la energía protectora
que auspicia un abrazo cordial y muchas sonrisas sinceras
capaces de corregir a los aduladores de la fatalidad
que apagaron la luz de la oscuridad
compitiendo por el terror con sonámbulos.

Mi aquí decide convertir en verdad
la balada que era sueño,
destierra el absolutismo ponzoñoso
anudado en «terminar».

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Contradicciones

Cuántos y cuántos son los hombres que mientras llenan sus bocas repitiendo y repitiendo querer justicia y libertad, manipulan las leyes de un estado, la suerte de otros seres, las normas de este mundo, adjudicándoles; gruesas cadenas, penuria y hambre a sus vecinos, dictando desequilibrio, dolor y muertes innecesarias junto a esclavitud.

***
La corrupción no es parte pequeña dentro del sector laboral y bien lucrativo que es la política, tanto da que la lengua de los parlamentarios sea una o sea otra, o que teológicamente estén ubicados en una posición de credulidad religiosa o filosófica o defendieran el ateísmo, o que su afiliación a unas determinadas siglas haga aparecer a su persona así como inclinándose y posicionada hacia unas tendencias concretas; la corrupción impera, de una forma u otra, por todos los lugares del planeta. El poder suele equivaler a corrupción y es imposible que un individuo se mantenga en la élite del poder sin estar tocado o de algún modo permitiendo u omitiendo la tanta corrupción que deambula imposibilitando la ejecución de que se constituyan y materialicen los mejores proyectos comunes para el total de los habitantes de esta tierra, sin diferenciarse ninguna de las posiciones o de las culturas a la hora de renovar las maltrechas directrices de nuestra sociedad.
La corrupción es posiblemente una de las partes que nos sobreviene como furtiva y latente a la condición humana, quizás cabe dentro de nosotros como una inclinación que acontece inherente. Tal vez contribuyan a esta tendencia las grandes dosis de información que nos lanzan y lanzan para manipularnos con mayor facilidad. A esa insolente cantidad de mensajes subliminales que utilizan para programarnos, sin tan siquiera, nosotros, ser conscientes de ello. La corrupción termina por aparecer a medida de que nos procuramos concesiones que redundan egoísmo, al creernos con el derecho de cerrar los ojos y dejar de escuchar las verdades desagradables e innecesarias que acontecen cercanas y de las que somos participes, que existen, porque a ellas contribuimos.
Habitan muchos automatismos en nosotros, algunos que acaecen por la dejadez y otros que aparecen y perduran al prevalecer, siendo respuesta, este interés personal que menciono. La reiteración constante de que nos debemos a la constitución y reafirmación de nuestro yo como individuos solamente está abanderando competición y fronteras, hemos sido conducidos hacia la normalización de las diferencias, a esa meta donde las diferencias asoman como deficiencias y como realidad destructiva, no como eficiente fusión que reportará mejoras en nuestro avance. Nuestros mandatarios, el poder que establece, visible o en la trastienda, se ha olvidado o para nada le conviene evidenciar y demostrarnos que una buena predisposición, en todos los seres, a la solidaridad y en todos los ámbitos, provocará el entendimiento saludable, es la más eficaz de entre las tantas herramientas de las que disponemos para ejecutar el cambio hacia una tierra que desde siempre ya tenemos, pero que perdió, por alguna causa, la lógica y razón de la mejor de las conciencias.

Los efectos colaterales que repercuten en la vida de cada uno debido al estado ajeno acaban por demostrarse evidentes; los humanos renunciamos a ser realmente humanos cuando demostramos cuanto es de grande nuestra parte de incivilizados.
Generación tras generación, si prestamos atención, observamos como incluso ha llegado ese tiempo en que confundimos lo que significa victoria, llegando al punto triste de venerar un seguido de ruindades, miserias y derrotas.