Apuntes de amor XXXV (Ente)

Cuando me pregunto qué es amor
leo mujer, hermanos, padres
e hijos y amigos.
Cuando… comprendo:
Compañeros de planeta
minerales
vegetales
especies
una galaxia
y otra sumada a otra
¡todo el universo comunicador
conectando energías y formas!.
Comprendo y sonrío
perdiendo la carga: mi Yo,
—el que sujeta
la férrea y perenne esclavitud—
entro a formar parte de un lenguaje inmenso.
Ese abandono equivale
a frotar la lámpara y, al pedir el deseo,
existir como soplo inmortal.
Siendo, entonces, tanto bocado tangible
como bocado onírico
ruedo pletórico
¡alas y piernas hacen su servicio!.
Entre paseo y paseo
vuelo que vuelo
eludo los ruidos y beso el amor.
Respiro el saber que desacredita a la porción.
Consigo completo y soy libre.
Grito hazaña.
Puedo llegar y me desvanezco.
Siento que estoy:
Cuando abandono la lucha.
Al reconocer la igualdad
y desestimar la soledad del egoísmo y la presunción.
Amor.
Amor.
Amor.
Lazo que pasa por cada elemento
para lograr la medida exacta
y alcanzar su peso.

318-omu G.S (bcn. 2016)

De vuelta (apuntes de amor XXXIV)

de vueltaEscribo para decirte
inventemos rosas faltas de espinas
«no vengan cruces sobre nuestro amor».
Pido jardines
cuando leamos detalles,
el paraíso no necesita
de manos ni lenguas cortadas.
Somos naturaleza culminante
que despereza ideales
y vuelca creación.
Escribo para resaltar
un hallazgo: el origen,
donde dos quedan como pasado
al latir siendo un solo corazón.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Te esperaré… (Apuntes de amor XXIX)

Te esperaré
transparente y liviano.
Donde los vacíos perecen.
Donde siendo eximidos de nudos y preguntas
comprendemos
que la voracidad de la vida nos engulle
sólo para reinventarse y actualizada parirnos
junto a una realidad perpetrada
por las que eran nuestras ilusiones imposibles

Allí; te esperaré.
Donde a todas las presencias invisibles
se les caen los velos
y queda ridiculizado el valor de la materia.
Ante un compendio irresistible de pedacitos de nada
que consiguieron ser contundentes y conquistaron el verbo.
E hinchan e hinchan, audazmente, una burbuja,
para que nos sorprendan otras atracciones
adheridas al estallido de nuevos mundos.

Mezclado
¡contigo, contigo y contigo!.
Alejado del sentido agresivo y abrupto y corrupto de la soledad
del hoy distante de mi individuo… te esperaré.
Amalgamado
con las ocurrencias más elementales
y bellas, por simples, de la naturaleza.

Irás e iré.
Te esperaré para gozar de tu conjunto,
para ser TÚ.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Sarmiento (apuntes de amor XXVI)

Ser ciego.
Negar
que tu cuerpo es capaz de borrar
la prisión de una mente.
Al vocalizar un torrente sensitivo
recubierto de tacto,
con las notas suficientes
para viajar unido a su sonido
hasta la luz inmortal.

Abandonar la ceguera.
Afirmar
que hay lugares envidiables y asombrosos
adonde los pies jamás nos podrán acercar.

Alcanzar la lucidez.
Confirmar
que tu eres un gran seno.
Misiva placentera.
Torbellino que gira y gira
y avanza irrefrenable versionando futuro.
Rompiendo distancias
a la vez que desmantela fronteras.
Ensalzando novedosos espacios
en cuales caben el batir de las alas
junto al marchar de las piernas.

Sobrepasar la fe.
Constatar
que somos una apuesta del líquido
logrando equilibrar
aquella que es nuestra única verdad.
Somos
cómplices de una hora
sentimientos
agua de minutos.

Reconocerte complaciente.
Comprender
que tu cuerpo habla tanto como aliento.
Doma miserables e inútiles recuerdos
¡ celebrando mi hoy !
el saber que los grilletes están atenazando
la razón infructuosa y rectilínea
y anegando a la jaqueca cuándo memoria
para que mi fantasía sea coronada con olvido
y levite liviana.

Tú.
Yo:
Adentro.
Y entonces…
lo demás sobra.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Apuntes de amor (XXV)

La puerta del cielo resuena,
sirve como timbre del hogar.
Cuándo tu boca ampara a mi boca
dispuesta a recibirme
abierta.
Abierta
bebe con agrado
la tierra consistente
y las llamas y las nubes
que propiamente guardo.
La puerta del cielo nunca chirría.
Elude mostrarse esquiva
y enseñarme su espalda.
Se le ofrece a mi vida
tan cercana como a tocar.
Presume de tener camino.

Por prestarte a ser mi compañera
traspaso la fortuna que fue sueño
y durmió encerrada;
puedo saludar sintiéndome completo.
Creo en dos con privilegios,
en venas aliadas que clausuran
prolongaciones perentorias que vagan
entre condiciones y con término.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

«ar» de desear hasta venerar (tal vez amor)

caiguda sol tibiDeseé tu pozo:
porque desde él surgía
el agua que quería beber
mi parte masculina:
El alma que, supongo, tengo
en continua locomoción,
presa de una deriva lobezna
o sujeta a la composición regeneradora.
Y el mismo espíritu que traspasa
todas las puertas habidas,
sabidas y desconocidas, o aún por crear
para donarle revolución a mis entrañas.

Amé tus aciertos y tropiezos,
tus disloques e imprecisión
y aquellas pócimas extrañas
que preparabas
y siempre consideré privilegios.

Participé gustosamente de tu carne,
bocado y sorbo y gemido y saliva
¡derretido dentro del gusto!
incluso al deleitarme del carbón
al destaparse tus claroscuros.

Deseo de amar.
Amar — quizás por caprichoso
y complacido y desear —
Pude aprender,
incluso al arrimarme a tu Lucifer,
a disfrutar por entero
de la virgen-diosa-yegua-mujer
que con sagacidad escondes.

Pasado y presente
a la caza del futuro.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

-apuntes de amor XXIV-

Proclama adictiva

proclama adictiva

Abandonadas:
La decencia que somete adosada a culturas antiguas
y la vergüenza, opresiva y absurda,
que siendo velatorio
describe entierro y define difuntos.

Ya destronados los pudores que hieden a rancio,
suenan expresiones frescas
que terminan con encierros y marginación.
(Queda bien resaltado
que el sexo también invierte grafismos
para que luzca excelso mi estandarte,
cuando completo mi existencia humana
acertando de pleno
la significación de lascivia).

Lo consigo.
Dejo de intuirte e imaginarte
—aunque todos estos pasajes, reconozco,
resultaron placenteros—.
Converso dando un paso al frente,
adelanto al deseo y traspaso los límites
que marcaste para otros.
Toco tu prenda y afirmo finura…
asiento ante tanta delicadeza.
Indago y descubro
la paz que albergas y tu lado salvaje.
Insisto e insisto
hasta ser poseedor y guardián
de tu verdad más preciada:
Tus adentros hechiceros me liberan,
de dudas, incógnitas y pesos.

Quiero conocer y pegarme
a la humedad contagiosa,
a cada una de las gotas musicales que, cercanas,
reconocen el origen y los conciertos
que otorgan placer y placer
extendiendo la vida.

Porqué será…
que la existencia nos consiente.
Nos tiene permitido
inventar planetas que leviten,
eclosionen incesantes y viajen tan redondos
como orgasmo siguiendo orgasmos.

No desperdicio ninguno de los granos de arena;
fusiono alas con cuerpo
y marcho decidido por tal vereda
¡Hoy de mujeres!.

318-omu G.S. (bcn.2015)

Andar…

« Estanys blaus-coll del Certascan (Alt Pirineu) »

Andar entre montañas y sentirme tan diminuto, tan minúsculo, que consigo diluirme y ser parte misma de los elementos. Un fragmento de letra buscando un enclave dentro de la fuerza de la naturaleza cuándo pretende ésta de todo para llegar a optimizar su potencia vocal.
Aire. Viento. Silbido. Acento pletórico que, aun capaz de ser contundente y tumbar o de suavemente acariciar, siempre transporta oxígeno para llenar de abecedario cualquier vida, todos los pulmones.
Agua. ¡Transformación!… Nubes. Glaciar. Lago. Río. Presencia políglota. Una gota de lluvia agazapada sobre una piedra, tomando minerales, y dándole de beber, a la pizarra, a la caliza, a las hormigas y arañas y al musgo… para que avancen y crezcan.
Andar entre montañas y abandonar mi yo de hombre. Sentirme volcán y cosmos. Voltear cualquier identidad concreta hasta conseguir hallarme fuera de cárceles, autoengaños y derivas.
Hacer camino y observar que la existencia es consistente o se difumina, pero, se prolonga, elástica y maleable, ella me lleva consigo, mientras perdura infinita.

Contorsiones del Amo pasado

contorsiones del amo pasado 1Amé, de durar.
De traspasar los instantes
que quedan rápidamente diluidos.
Amé el pretérito ambicioso
desconocedor del ayer caduco.

Toco. Observo cercano
¡como un ya mismo!,
el pasado vivaz que, obstinado,
se resiste a morir y ser difunto.
Amé el amor resistente
que por más palos que reciba
nada se achica, crece y perdura.

Llegué hasta el principio y me quedé.
Amé, de seguir amando tras amar;
eludiendo todo aquello que le resta
significado y la suerte primordial
al existir de corazones.

Amé con actos.
No soporto aquel amar que queda siendo;
retórica promiscua, especulación y falsedad:
verbo tergiversado.

Amé tanto y tanto…
como para prolongar
hasta tornar indefinido:
El Amo, siendo fe de vida.
El Amo, de libertad y lacayo.
El Amo, de feligrés complacido
que acepta serle fiel eternamente
al matriarcado del Amar.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Pollo con pimientos y a la miel

filetes de pollo con pimientos y a la miel

-Ingredientes-

* 2 pechugas de pollo
* 2 pimientos rojos
* 2 cebollas
* miel
* romero
* 125cl. caldo de verdura
* aceite y sal

-Preparación-

Tras poner a calentar un poco de aceite en una sartén, cortar en forma de aros o anillas (pluma), un par de cebollas y ponerlas dentro de la misma, dejar que adquieran color dorado (la cebolla siempre debe hacerse a fuego muy bajo para que el calor penetre en ella pero nunca llegue a quemarla). Salar y especiar con romero (dicha especie resulta idónea para combinarla con el pollo), las pechugas de ave (ya fileteadas), he incorporarlas en la sartén, tapándolas. Girarlas en cuestión de aproximadamente 8′ minutos y poner sobre ellas el pimiento rojo que previamente hemos cortado a tiras de un dedo de ancho por todo su largo (bastón). Es el momento de repartir una cucharada sopera de miel por encima de los alimentos y seguidamente la proporción de caldo de verdura citada (en su defecto nos puede servir también la misma medida, pero de agua). Remover y dejando la sartén tapada y a fuego lento esperar por espacio de 15′. Pasados estos minutos ya daremos por finalizada la elaboración de este plato; por cierto… facilísimo de preparar.

Bon profit!