Desde mi yo caído
nacerán mañanas
dentro de ti.
Aunque leve vapor
penetraré invisible,
así mi tiempo extendiéndose
bajo la memoria y actos
que arraigados al cielo
pisan la tierra… para perdurar.
Con que recuerden
las gotas de agua
y las motas de polvo
y cada respiro invisible,
serás infinito
¡nunca morirás!.
Aquí latiendo,
sin comprender ningún existir valioso
que contuviera pérdidas
con talante de matar.
318-omu G.S (bcn.2016)
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Mi hoy de eligieses (El saber del tú/yo)
¿Arañazos o caricias?
¡tú respondes!.
Siempre
cuándo eliges
¡tú respondes!.
¿Cuántas veces?
¡Siempre!
Uno puede marchar
o asiente al quedarse.
Renunciar al dolor
tras elegir
arrullos y zarpazos
muy diversos.
Pretender.
Abogar por el placer
tanto en la suavidad
como en los golpes.
¡Advertir!…
Hay martillos que atinan sobre los clavos
y forjan donde vive el fuego.
Y hay hazadas que nunca sembrarán
ninguna de las muchas semillas
esparcidas en los huertos.
¿Quién dirige los instrumentos?.
Aquí… nosotros,
siempre los mismos
¡una raza confundida!.
Ansiar un edén…
prescindiendo de ángeles y santos
que se ausentan al ser ficciones.
Querer un edén
tal vez hecho
tan solo de hombres
que pragmáticos deciden.
Siempre.
Y digo «siempre quisiera
conocer la resta que dona dicha
por cancelar conflictos».
Sumido dentro del contraste dialogante
me niego a ser
atropellado por la indiferencia:
Bebo ladridos
y onomatopeyas
y discursos.
Me amamanto del Silencio
y entiendo que nos ronda
un Rumor espacial
que roza prodigios acuáticos
con tonos celestes.
Me arrimo al aderezo de la mímica
y jugueteo.
O, adherido al saltar comunicativo de las palabras,
pierdo motivos recurrentes y gano versos
¿Qué es poético?…
Hablar —con paciencia y sin frenesí—
del crecimiento excelente
que alcanza la máxima de trenzar
mediante cualquier lenguaje;
nunca engullido por los conceptos
«extraño-ajeno»
jamás dándole la espalda
a la comprensión empática
que dicta, sin pausa,
el paso adelante—.
Asimilación.
Aceptación de conductas
que por propia inercia
eludirán convertirse en perpetuas
¡vivan los cambios!.
Manos aliándose.
Consciencias que se transforman,
así evaporándose,
ojos tuertos y polémicas.
Tener a bien considerar
toda variedad que base sus fundamentos
en la ayuda mutua y el respeto.
Y el triunfo sobre la mesa
pues ya suena quebrado el odio inútil
y los rechazos desabidos
y las rencillas pordioseras.
Estar y seguir adelante
con una buena medida de oído
y sorber y lamer
y repetir el comer insatisfacción,
hasta reconocer a qué sabe
una gota cualquiera de tu/mi sangre.
318-omu G.S. (bcn. 2016)
Baile de disfraces
«Leo y leo, rechazo y atracción
que sólo han de durar;
un fragmento de la obra
como retal de la prenda
¡una corta aparición!
cinco letras, de entre los millares,
de la carta leída.»
Deshojado por la arena
que obstinada
cayendo rauda empuja cruel;
dentro del paso
deletreo y describo aromas:
flor todavía.
Prosigo fiel
a un presente de color
antes de proclamarme, lánguida,
sobre un fin de escalera
en que una rueda animosa
y refulgente nos lleva
hasta otras vueltas nacidas.
Admitido por el cielo
y dotado de insignificancia
descubro espacio
y hallo infinito como resolución.
Recogido en una copa
soy y beso,
sed y agua;
soy sujeto amador de la lógica
cual traspasa sueño y delirio.
Absorvido por la tierra
voy y vuelvo
a vestirme y desvestirme
de sentimientos y pasiones;
de desafectos y huellas
y de nudos y de huesos.
Asisto a muchas escenas
para encontrarme
entre chispazos y repeticiones
con más y más nacimientos,
así y así, hasta perderme desleído
dentro de una graciosa levedad
hecha de olvidos.
Tras cada pellizco
siempre quedará;
sabor de sentir,
saber por vida.
Aunque no recordase
los trazos que esconden
las puertas solemnes
que aquí mencionamos
como trágica muerte
siendo alas y lima.
318-omu G.S. (bcn. 2016)
A un solo paso de otras puertas

(I)
Somos mariposas puntuales,
pasajeros
que mientras inhalan pesos
emulan levitación.
¡Somos múltiples dicotomías!
Somos…
Una realidad que ha de evaporarse.
¡Somos razón y disparate!
Somos trajín de existencia:
Verbos imparables.
Poseedores de cuerpos
donde se apaga y se enciende la luz,
somos nubes que alimentan
contenido e imágenes.
Capaces somos
de engendrar y preñar
a la luna y al sol
de litúrgicos sueños
que postulan por el brillo
y le han de añadir más color
a oscuridades y sombras.
Trajeados de hormiga
intercambiamos pequeñeces
hasta perder la gravedad
y hallar ese amar
que ama los pasos
de gusanos y gigantes.
De báscula en báscula
viajamos:
Por Lugares y entre Circunstancias;
llevados
por la presumida cadencia
y el innegable ritmo
de cada minúsculo Espacio
y cada soplo de Tiempo
nos erguimos de a poco.
(II)
La madera se sucede transformada
—pretende incrementar los minuetos—
esponjosa disfruta mientras puede
hasta que su resistencia y nutrientes transmutan;
arrastrados los troncos poderosos
a la humildad de ser,
débiles, huecos y resecos,
llevados a perder la vanidad,
su soberbia y arrogancia.
¡Trajín de existencia!
¡Crecer y crecer!
¡Morir y nacer!
Morir y nacer
para observar que la magnitud del horizonte
entiende de equilibrios.
E incluso la esencia confortable
que sustenta e interpreta una montaña de paja
pierde su plumaje y desfallece,
dándole el adiós
a su consistencia mullida y etérea
cambia de equipaje
y cuando habla… cruje oxidada.
(III)
Nada resulta eterno
cuando la lectura se realiza
con este entendimiento terrenal
que olvida su elasticidad y sufre doblegación,
desvencijamiento y fracturas;
hasta dar el paso en que cruzamos otra puerta
donde esperan parajes
que hoy se muestran
invisibles e insondables.
318-omu G.S. (bcn. 2016
Cedemanía
Cedo
comuniones
bodas
y banquetes;
uniones y reuniones
que se evaporen prontamente
poco o nada importan.
Festejo la alianza irrenunciable
que sabe abastecerme
apartada de fragmentaciones
y desconocedora de entierros.
Disfruto de la inmensidad
—la palpable, la imaginaria y la encubierta—
cuando pincho y penetro y traspaso
la temporalidad de la piel
así hallando los versos donde anida
la comunicación sempiterna:
realidad y fantasía envueltas
con magníficas dosis
de creatividad y de belleza.
Tomo…
Tomo soplos que hinchan balones
para que boten y rueden.
Caen como besos todos los soplos
si sopeso y mantengo acordes, sueños y figura.
Tras bailes, gestas, hundimientos y estallidos
sucedidos durante largos peregrinajes
¡adoro
lo mucho de maravilloso
que guarda la simpleza de esta vida!.
Cedo…
todas, todas, todas;
las inmensas y difíciles
y las diminutas y monótonas:
Las muertes trágicas y las dulces
que suelen asomar
como sentencia catastrófica.
Aunque reconozco, públicamente,
que parte de mi alegría deviene
consciente de que permuto junto a según qué muertes,
me cubra e impregne la noche
o respire voces del día.
Cedo
y cedo
y cedo…
porque prefiero brindar
con y por los besos;
compañeros
cicerones
y traviesos
labriegos
o ladrones,
que abonando el recorrido
a los estáticos dan ritmo
y curvan la extremada rigidez
que bloquea el sextante.
Cedo…
tras escoger donde estar,
eludiendo mi traición
y toda contradicción
que no conceda respuestas.
318-omu G.S. (bcn. 2016)
Indago…
Indago
como individuo curioso
soy un peregrino osado
que husmea, afanoso.
Tengo:
Un alma aferrada al infinito
que elude fijaciones insustanciales
y creencias perjudiciales
que condicionan porque mandan.
Esquivo
cruces que perderan sus motivos
al caer en el olvido
aconteciendo, pasajeras.
Tengo:
Un cuerpo esporádico
que se lamenta de los lenguetazos de la arena…
que a merced de la erosión de los tiempos
contemplará como caen todas sus banderas.
Tengo un cuerpo
que disimula y confunde
y aparenta ser tanto
para quedar solamente siendo;
trago corto
un trazo leve
ocho lunas
cuatro lluvias
y nueve soles,
poco menos que un soplo
que sin remedio
se llevará la nada.
Un cuerpo:
Vapor diluyéndose.
Instantánea sin retorno.
Agua que durante el viaje
aparece como tierra lejana.
Puestos a suponer…
Escojo disponer
de un espíritu jovial
que traspasando puertas
y saltando circunstancias
y abatiendo los límites
abrirá ventanales.
Cual ha de responderle
a cualquiera de los carruseles
con mirada agradecida
y sabiduría paciente,
apartado de prisas,
falto del rencor y la furia
que destruye con saña.
Mi figura —transparente—
sabrá estar en pie,
ha de superar vientos y relámpagos
así como la forja y oraciones.
Superará materias que se derriten
adeudándole a tres vértices que esparcen
efluvios esenciales
con tendencia adelante y sabor a mañana.
318-omu G.S. (bcn. 2016)
Sorbo-instante

Ayer suena tarde,
equivale a diccionario lejano.
Mañana suena a «vendrá»
tan lejos como temprano.
El «¡ya!»
mi matrimonio,
valioso exacto,
único que dentella.
Lujo posible
en tal monogamia.
Cada ahora: el acierto.
Cresta y cima.
Es jilguero afinado y badajo
que repica insistente;
trino espontáneo
y sonar de campanas.
318-omu G.S. (bcn. 2016)
¡Más!

«por muchos pies y tantas manos
que añadiendo su potencia
acrecentan el impulso de la rueda…
Y por un alma.
Y por ideas.
¿Cabe comprender alguna identidad
cómo exclusiva.
Caminar defendiendo la ficción personal?»
Qué más decir:
Agradecer.
Qué más pedir.
Ya por canoso percibir
cuánto es de extenso,
lo mucho de interesante
que espera dispuesto.
Porque pasa rauda
demandar rejuvenecer.
Reclamar prolongación
por saber a poco.
¡Cerillas. Cerillas!.
La madera pide árbol,
pide agua y pide llama.
Al quedar tanto por disfrutar y descubrir
alimentarme de un ansia grande de Principios
—y los finales en hilera,
quedando como entreacto.
Como vehículos que aguardan
para desplazarnos,
así pudiendo engullir también,
la sapiencia lustrosa y digna
de los inviernos—.
Juro.
Juro y prometo
que sacaré partido de cada uno de ellos.
¡Vengan.
Vengan, vueltas más!.
Qué más mostrar:
Gases.
Sólidos.
Plasmas
o Líquidos.
U orquestaciones etéreas
donde cabalgar.
Incluso sumergido en cualquier letargo
que simulara paciencia
con apariencia pasiva
pero aupara senda y vida.
Allí quiero estar…
subido a otra vuelta.
Somos.
Nubes sobre nubes
adquiriendo y deformando rostros y cuerpos,
trajinando sueños.
Qué más decir.
Qué más pedir.
Qué más mostrar.
¡Satisfacción!.
318-omu G.S (bcn. 2016)
Construcción
Paseo por un enorme laberinto
buscando piezas de puzle que encajen.
Completo millares de crucigramas
apreciando que las partidas mostradas
son sorpresivas e inigualables.
La instrucción pasa
por la sagacidad instintiva que poseen los lobos
la fidelidad incondicional de los perros
y la mansedumbre lanar de corderos,
entre amistades cordiales y coincidencias salvajes
que capacitan el batir de unas alas
para así, nuestro ave, pueda emprender el vuelo.
Lanzados como cohetes
recorreremos planetas habidos e inventaremos
hemisferios y galaxias
dándole sentido a la perdición y a la libertad.
**
Aquí estoy.
Aliado y cómplice de la comunicación.
Dentro de alguno de los tantos bolsillos que tiene el lenguaje
cuándo usa la gestualidad como diccionario
o posiciona las letras con voz
o utiliza la tinta mediando palabras.
Aquí. Con la razón empírica
y casi maniaca de los hombres
que, con atrevimiento montesco,
traspasan fronteras y se procuran locuras
coincidiendo en también disponer
del don de las cabras.
Aquí me encuentro,
recibiendo y pasando el testigo
que muchos otros sostuvieron antes.
Imaginarme aquí,
deambulando, a la caza de ideas.
Repleto de preguntas.
Rebosando incertidumbre y ruegos.
Agradeciendo estar insertado
dentro de la voracidad de este juego
donde las naturalezas son celebradas
y las artes varias aparecen como prodigios,
con la capacidad luminosa que aviva
al aportar mensajes importantes
cuando son presentadas.
Para expresar.
Para sentir.
Para interpretar cada una de las gotas de lluvia
conjugo artes,
descubriendo que son alimento
que me llevará en volandas.
Perpetro el asalto de cada instante
mientras toca su flauta o harmónica cualquier día.
Monto y deshago castillos.
Combino.
Para encontrar el barro de siglos
utilizo la arena nómada de desiertos
y la que, humedecida por el salitre,
sustenta la calma voraz de las playas.
Aquí (suficiente).
Expreso mientras siento
que soy un conjunto
repleto de partes.
318-omu G.S. (bcn. 2016)

Letras a un vestidor
Descifro adioses
y su significado se desvanece
pierde sentido.
Al darme cuenta
que jamás marcharon
que todavía están
porque aleccionan
al rechazar por amor
a su paz de difunto.
Fue insuficiente, como reto, la muerte,
un intermedio domador de paisajes.
Recomponen cenizas
o remueven la tierra
¡se levantan!.
Me dan fuerza.
Los llevo.
¡Mantienen el habla!.
Prosiguen conmigo.
Aconsejan mis pasos
pero que muy vivos.
Fue insuficiente, como reto, la muerte,
una instantánea deshaciendo equipajes.
Quedar velada y frágil la muerte
porque la eternidad nunca yació adormecida.
Aunque disimule existir con disfraz de sueño
se representa bien a si misma
denotando su yo de despierta.
Evidencia nuestra verdad inalterable.
Somos realidad inmortal por acontecer
siendo parte soluble.
Somos una gota de espacio alentando mareas.
Fue insuficiente, como reto, la muerte,
la sanación que remodela los trajes.
La muerte:
Cuna de olas.
Un mondadientes endeble.
Una carta más de la baraja.
Un pasatiempos que llega a indicarnos
la sencillez y salida del laberinto
o la determinación que debemos tener
frente a una encrucijada.
La Existencia:
Redonda. Ondulada.
Ingrávido vocablo capaz
de enroscarse en cuerpos,
como hacen, para avanzar,
hiedras y serpientes.
318-omu G.S. (bcn. 2016)