Perfume vital (R)

«embassament de Cavallers (Lleida)»

«embassament de Cavallers (Lleida)»

Plácidamente complacido,
recostado a tu vera apaciguo mis entrañas.
Recojo a tu lado y con ganas, la lumbre
y prendado me rindo
ante la mucha bondad y belleza que tiene esta vida.
Retozo, impregnado por tantas caricias
volcadas por tu pulmón, vital y fresado;
y es que sirve de barandilla y de senda
tu aletear fantástico,
ceñido, simplemente, al ser de mariposa.

A tu lado sopeso el vigor del incesante tránsito,
el peso de la luz y el valor de la oscuridad.
Observo minerales y fósiles
y despertares y entierros.
Sumergido en los reflejos cabidos
en pozos y lagos musicales,
tuerzo por laberintos e indago la salida
pasando por complicadas grutas
y estando dentro de angostas cuevas.

Gira y gira mi mente, el pensar es oculista
que combina los números, símbolos y letras,
con las vueltas artísticas de preciadas vetas.
Admiro el descaro de la vida, sus encantos,
las mágicas y hechizantes formas
que anidan en la combinativa existencia.

Hueles a prado,
a oso y panal,
a baya y miel,
a musgo húmedo
y a bosque de aire.
Eres un soplo,
quitas ahogos,
contigo aprendo
tiento y respiro;
gracia posees.

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Asedio (notas del llanto de Cupido VII)

 

Padecí los oídos amurallados
que cero escuchan
y los ojos cercanos
que aunque miren se postran
frente a la ingratitud que nada ve.
Me reconocí asentado sobre la ausencia voraz;
cuándo ésta abre sus fauces y engulle
intempestivamente, un día tras otro,
y un mes
y un año
y un amanecer, y…
lo mejor aportado por los sentidos
-cuándo éstos rechazan a cualquiera de las muertes,
al reunirse con cada una de las chispas y detalles
que conversan con la vida-.

Mi (Tú) Tristeza: Estar apalancado
en una plaza rebosante de vida,
sumido por completo en la inapetencia;
como un zombi, desmotivado e inerme,
que devorando su alma apresada
pierde el instinto y la esencia
y extravía hasta cuales fueran
sus posibles ansias o motivos.
O, como un fantasma desubicado
que olvidó la magia por la que era
al observar que su sábana estaba roída;
y encerrado en las mazmorras de su propio palacio
converge con la desgana
y pierde el encanto ¡llora que llora!,
porque poco que nada asusta.

Fui poseído por un escalón
de dureza inquebrantable,
presumí de la desdicha
Habité (y habitaré -aunque no quisiera-)
dentro de una escalinata repleta
de otros muchos escalones,
anclados e inmutables,
ya perdidos.

Aquí quede constancia
de que conocí la locura provocada
por un corazón encabritado,
no la que concierta manicomio
y resulta estipulada por ciencia alguna.
Sí; como fruto terrenal,
por la inmadurez de mis emociones.
La que, sujetada por las circunstancias,
vuelca incomprensión
y está fuera del temple cierto
y de todo tipo de paciencia.
Sí,
la que delata mi infancia
y denotando tiempo de novicio,
aporta el rol del desconcierto
y adopta la faz de laberinto.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Contorsiones del Amo pasado

contorsiones del amo pasado 1Amé, de durar.
De traspasar los instantes
que quedan rápidamente diluidos.
Amé el pretérito ambicioso
desconocedor del ayer caduco.

Toco. Observo cercano
¡como un ya mismo!,
el pasado vivaz que, obstinado,
se resiste a morir y ser difunto.
Amé el amor resistente
que por más palos que reciba
nada se achica, crece y perdura.

Llegué hasta el principio y me quedé.
Amé, de seguir amando tras amar;
eludiendo todo aquello que le resta
significado y la suerte primordial
al existir de corazones.

Amé con actos.
No soporto aquel amar que queda siendo;
retórica promiscua, especulación y falsedad:
verbo tergiversado.

Amé tanto y tanto…
como para prolongar
hasta tornar indefinido:
El Amo, siendo fe de vida.
El Amo, de libertad y lacayo.
El Amo, de feligrés complacido
que acepta serle fiel eternamente
al matriarcado del Amar.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Detrás del velo

« Congost de Montrebei (Lleida) »

« Congost de Montrebei (Lleida) »

Te perdí.
En un rincón donde se agotan las medidas y el peso,
donde se confunde la caña con la sal,
donde la agenda elude la velocidad del cronómetro
y, del lápiz, esa ralladura pretensiosa que le araña
causándole incomodidad.

Voceó el viento
y te perdí.
Acordó; adelante y hondo,
dictarle interminable
al balanceo y pasar de tus hojas.

Estás.
Allá donde la cicatriz pierde su ser de accidente
y su razón de señal.
Permutando longevidades.
Forastera de emociones.

Te siento
zarandeando las partes estáticas de la realidad,
desmereciendo a la acritud,
domesticando movimientos y lenguajes.

Ya son desvencijados los límites,
convirtiéndose todos los sueños en posible
donde te encuentras.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Apuntes de amor XXIII

Parc nacional d'Aigüestortes (Lleida)

« Parc nacional d’Aigüestortes (Lleida) »

Relato, cuento o poema,
trazas dentro de mí siendo inspiración.
De esta evidencia magnífica
¡chistera habladora!.
Cuerpo compensado.
Comodín, serpentino,
liebre o paloma.
Esperanza y humor
devastando el desgaste.
Pasos incansables.
Tactos descifrados.
Nado reversible
y plácido vuelo,
pero, sobre todo… punto álgido;
un corazón sensitivo
que adosado a las respuestas
venera la transformación.

Eres llave maestra capaz de situar
un gran sol en el centro del hogar,
y acertar un par de pies sobre la senda.
Eludes cualquier afirmación
que contenga sones vetustos.
Mides los vacíos a la perfección,
y lo mejor sucede a resultas de que…
sabes llenarlos.

Expones la cara oculta valedora,
frenando los automatismos
que confirman como irremediable
el cansancio y la vejez.
Alisas y prolongas mi mañana
hasta demostrar
que la vitalidad y el esplendor
no tienen precio.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Alientos

Irremediablemente;
ayer de viajar,
hoy de viajar,
mañana de viajar:
Proseguir adelante de continuo,
e incluso aproximarse a la eficiencia
que nos permite sacarle provecho
a echar la vista atrás.

Flor, nube y mineral:
Fragancias y dibujos.
Propiedades adecuándose
a la creatividad majestuosa
que solicita escucha y conversar.
Paciencia que asedia al tiempo
para adquirir una consistencia
que será llave y contraseña
para saber cuántos son los lugares
y reconociendo las muchas formas del agua
escoger donde queremos estar.

Descubrir los secretos prodigiosos
que aquí reposan,
los tantísimos que esperan esparcidos,
cerca y lejos,
como orilla o firmamento
o apresados en profundidades lejanas
por aquí, a mi vera,
o aguardando a ser tocados… más allá.

Colores y sombras
entrecruzados y alumbrando;
conjuntadas con los blancos
y apretándose a los negros.
Diferencias demandando esfuerzo.
Deletrear hábilmente la variedad.

Prendas nuevas y prendas rotas
hablándonos de la necesidad imperiosa
de busqueda y de retorno.
Prestar atención
y volver a empezar con abecedarios distintos:
Bucear y levantar el vuelo
tratando de gozar.

Susurros que llegan lejos
y penetran hondo:
«V» de voluntad y victoria,
de vela de vela y vela y vela,
y de virgen, vértigo y volcán.
U, ofuscación, terquedad y gritos
equivaliendo a negación y presidio:
Lastre significando requiem.
Tumba hormigonada y perdida
donde la nada absoluta
borra todo lo que hay.
Esterilidad concluyente.
Ni empezar o el final.

Vendaval furioso
y brisa benevola.
Afluente alimentando el Río.
Montañas escultóricas
y estaciones cambiantes
que apareciendo como manantial
recaen siendo olas de vida.
Aprender de cualquiera de los gestos,
beber de cada uno de ellos,
obteniendo una alfombra voladora
que al edén nos llevará.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Contra la indecencia

a golpe de teclado

Protesto.
Aparecemos confusos, pasivos;
como si recorriendo
una ardua travesía por el desierto;
aceptando lo que viniera,
siendo hijos del desconcierto.
Permitimos.
Toleramos la incompetencia,
convenimos en que sea erigida
una torre altísima
sin fundamentos adecuados ni firmeza,
a la que mal nombraremos, Justicia
-faltándole el respeto al significar,
contrariando la esencia y dignidad
que converge y requiere tal palabra-.

La corrupción impera a sus anchas,
origina un sistema ineficaz
cual esconde sus fallas
y no rectifica ante la evidencia
de sus tantas carencias:
El verdadero traidor, corrupto y asesino
no es el hombre que roba un mendrugo de pan
o reclama sanidad o demanda una vivienda,
es aquel otro que, desde su posición privilegiada,
ambicionando tanto de innecesario,
tortura, daña, violenta y humilla,
quitándole el oxígeno a su especie,
mientras vocea, con timbre sádico
«viva mi dios de metal o papel,
¡salve el egoísmo!»
… y amputa miembros
-dando mesas borrachas: las que abrochan peligro
tambaleándose sobre tres patas-.
… y destripa equilibrio y cancela bienestar,
al añadir extremos que hacen mella
y que figuran como insoportables-.

Acosado por una cercanía
prescindible y quejosa,
que siempre acude,
que nunca es ajena,
que siempre me toca
cual le corta a parte de mi familia
la alegría que corre por sus venas…

combato con mi escaso saber de abecedario.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Punto de reunión (compendio)

Viajar dentro de mí
para reconocer
que estoy edificado con tus piedras,
sabiendo que debido a vuestra aportación
logré ajustar el grado de tensión
de cada una de mis cuerdas.

Precisé las medidas justas
de agudeza y de gravedad.
Invoque al romanticismo
sin menospreciar a la pasión,
aliento pasos que loan el habla
y de otros que veneran al silencio;
acallo igual los nombres faltos de piedad
como la edad injusta
que provoca que el tiempo prosiga quebrado.

Brindo por vosotros.
Gracias a vosotros puedo apuntar
dónde se hallan las armonías o las disonancias,
escojo aquel decir que se adecuara
a la lógica, tantas veces caótica,
que impulsa a mi identidad hacia su destino.

Contar de mí,
sabiendo que por causa de otros
ostento el metal y la madera;
tengo herrería y forjo
y tallo siendo carpintero.
Dispongo de herramientas y utensilios;
de martillo, cuchara y tenedor,
de tenazas, cazuelas y cuchillo,
que se hermanan en pos de elaborar.
Dispongo de un hogar
impregnado de manantiales y rocío,
de una casa que, oliendo a limpio,
siempre tiene sus puertas abiertas
para permitirle al aire y a la luz corretear.

Al visitarme procuro asir la honestidad
y afirmo que te debo.
A menudo tomo café e ideas con vosotros
sin tan siquiera darme cuenta.
Aparezco en este lugar ¡por ti!
por el compañero esporádico
con el que el azar tuvo a bien darme una cita.
Por el amigo íntimo
que me brinda cama, sinceridad y tertulias.
O, por aquel, que apareció distante y extraño
pero que adosado a la valentía
se acercó hasta mí para concederme ilustración.
Y por vosotros,
los que quedasteis, como vapor dentro de un vaso,
pues vuestro agua asoma invisible
al vuestra piel fugarse para mudar escamas.

Porque estoy aquí
-en este preciso lugar, adentrado en la hora exacta-
porque vosotros sois, seréis y fuisteis.
Porque todas las buenas razones
suelen antes pasar por ser mezcla.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Persistente

Persistente«No sea tarde
cuando nos demos cuenta
de tantas cosas importantes
que teníamos cerca.

El tiempo
no nos escucha,
no se apiada…
solamente transcurre.»

***

Saber
que la carne se gasta,
los cabellos se caen
y los huesos se rompen;
que los cuerpos se agotan
y abandonan el juego
olvidados de hablar.

Saber
de la nula importancia
de un reloj terrenal,
cuándo los cuerpos viajan
y cambian transformados,
como en truco de magia,
tras desvanecerse.

Saber:
Que el viento es manso;
sopla y lleva.
Que el viento grita;
sopla y trae.
Que los gusanos nacen
allí donde termina
una canción
con el último acorde.

Contemplo la imagen:
Papel.
Pasado.
Ella asoma, de pie,
en el segundo estante.

Todavía persistes,
pues quedó tu alegría
dando luz a mi casa.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

1 en partes

1 en partesAhora recuerdo,
recuerdo donde estuve y reconozco donde estoy.
Admiro el placer que se dispone
cuando recorro el espacio
con mis piernas y mis manos;
porque, ahora, puedo y soy,
tengo y hago movimientos
toco y acaricio,
apreso necesidades igual que antojos.

Se renuevan los espacios
mientras transporto los siglos;
dentro de mí se afianza
el trajín del universo.
Converso con el trigo que fui,
con el hierro, el cobre y el azufre,
con el rosal y las zarzas,
en mí habita un dinosaurio
y un elefante y una abeja
y la hormiga y el tigre
y un gallo que siempre canta,
tantas partes conversan dentro de mí
que creo ser una estrella que anda.

No perdí nada,
simplemente gané
un impulso que me llevó
hasta el hombre que hoy
aquí recita sólo aquello
que la vida le cuenta.

318-omu G.S. (bcn. 2015)