Demoliendo distancias (apuntes de amor XXXI)

Tanto de lejos estás
que puedo sentirte
paladearte
tenerte
aunque no llegara
ni a verte.
¿Ceguera?
Romper los límites
que no cardar con ceguera.
Tu esencia provoca polizones
es continente
saciando gratamente
a Eros y a Venus
y a Jano y a Baco y a sus ninfas.
Habla como Hermes viajero
porta estupendas misivas de los dioses.
Tanto de lejos estás
que aúnas sentimientos y entrañas
y rememorando las ganancias que ostenta el caos
traspasas una imagen y toda visión.
¿Ceguera?
Sea bendecida.
Se perpetúe dicha ceguera.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

De expedición

 

«Una casa donde traspaso nombres y cuerpos. Donde no resuena ninguna de las puertas por bien aceitadas. Una casa donde existiré, vivo y nací.»

Nací
alineado con la causa soluble
que navega y repite.
Antes
ni recuerdos.
Los pensamientos apremiaban al olvido
para seguir huerfanos.
Los porqué, difuntos.
Ni afirmaba.
Ni negaba.
Ni definía mi quién soy
hasta carecía de nombre.
Antes…
Tal vez alimentaba como detalle
gracias a designios tribales
que exclamaban «libertad».
Antes nací
para crecer pequeño.
Crecí y crecí pero quedé pequeño.
Y cuándo pensarme, fornido y grande; suficiente,
siendo sobradamente diminuto y frágil
¡explosioné!.
Fue cortada mi lengua en millares de pedazos
y el cristal que fue mi lenguaje
gano en resistencia y brillo y diccionarios.
Dejé la razón solitaria que da lectura de mundos aparte
y saltaron a viajar por el espacio
vergeles personales anquilosados
y secretos precintados por el miedo y la vergüenza.
¡Estallé!
para compartir y comprender que soy boca-fuente
piel-plumas-escama
neón-sol-luna-cuerpos
contenido-imagen-reflejos
poros elásticos
agudeza renaciendo.

Ahora cuento
que tu identidad sabe
y en ella caben mis segundos
¡es nuestra eternidad!.
Que viví intrépido y por ser aventura
probaré comedido, irresponsable y valiente y cobarde.
Ahora es cuando reconozco mis alas
perdiendo razón de cautiverios.
Advierto esa verdad que puede subsistir
y está en todo; somos simples sonrisas de la alternancia
combinándonos con un sinfín de atuendos dispares
junto a los principios y los intermedios y los finales
que vivamente auspicia el acordeón; un solo tiempo.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Hecho de tragos

dintre de la natura (2)Llenar con luz y de rosas
la oscuridad hedionda
que penetro sigilosa
invocando suciedad y cavernas.
Poder —por voluntad—
cambiar el vinagre y la cal
por avena y frutas jugosas
que tornen suaves y dulces
todos los pasos que dieran
estos jugadores y los que vendrán.
Recuperar, del corazón, su pulso partido.
Llamar a la paz, untarla con gestos.
Desterrar la venganza.
Extirpar rencores enfermizos,
todo yugo y al odio.
Erradicar las guerras,
a la violencia y a sus sedientos.
Hasta perecer, si con tal… las manos se brindaran amnésicas
olvidadas de flaquezas y ambiciones.

Porque los hombres avanzaron y crecen
¡evolucionan!
a razón de la entrega y sus esfuerzos
y de un leño llamado credulidad.
Cual aviva las fuerzas
y desmantela lutos y pincela incesante
hasta lograr que el arco iris abandone su voz humilde
y proclame su presencia tangible
así empujando a las ilusiones para no quedaran siendo
sólo ansiados deseos; futuro y sueños.

Porque desear el bien que traspasa
las morales perniciosas y la justificación liberal
dispongo de una claridad que destierra el ateismo
e invoca
e invita a Dios a ser polifacético y políglota.
A ser aceptado y reconocido
como un tu-yo indivisible repartido en porciones.
Lo incita… a ser y hablar como algo nuestro.

Porque poder.
Porque recuperé
degusto cada mota escondida dentro de las zonas invisibles
y valido cualquier lazo terrenal.
Tengo el privilegio de calzar zapatos nuevos.
El horizonte se me muestra ameno y amplio.

No desperdicio segundos deletreando amé; escogí amar.
Y el huerto rejuvenece fértil y el campo luce interminable.
Y reviento grilletes y candados y aprendo a llenar…
al sopesar con un corazón sangre-cielo mis elecciones.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

¡Esto es!

Baño de color caído
sobre la quietud que dosifica
el vigor de las brumas
y adorna la transición de las sombras.
Color parlanchín.
Color completando
la seriedad del silencio.
¡Esto es!.
Vuelta de tuerca y compendio.
Latidos asalvajados e indomables.
Saludos desperezados.
Amuleto degollando a la modorra,
colgado de mi cuerpo
y adosado a tu nombre, también;
como a nuestro espíritu y a cualquier alma.
¡Esto es!.
Hechizo que convierte
el aburrimiento y la mansedumbre aparente
que convive junto a la nada
en permutación,
en un baile imparable
donde danza todo lo existente
desvergonzadamente desnudo.

Que la vida que conozco
son silbares variopintos.
Un concierto inusitado
dentro de la inmensidad.
¡Sorpresa aguardando sorpresas!.

¡Esto es!.
Soplo vital.
Ajedrez ingenioso
donde vence la virtud que quiere
que los peones prueben a ser reyes.
Y uno abajo y luego arriba,
ya con termómetros y balanzas y brújulas perdidas
porque el triunfo pervive en cambiar.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Aliento (apuntes de amor XXX)

Hallar nido
donde estés
—no me preguntes por qué—
y racimos de uvas
junto a días festivos
y ramas de olivos
con los que aceitar
aptitudes y actos,
decisiones chirriosas.
Detrás de la impetuosidad
de huracanes, tus pestañas
son y traen albor:
Exclaman palomas
que aclaman y esconden
un mundo mejor.
—No me preguntes por qué—

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Te esperaré… (Apuntes de amor XXIX)

Te esperaré
transparente y liviano.
Donde los vacíos perecen.
Donde siendo eximidos de nudos y preguntas
comprendemos
que la voracidad de la vida nos engulle
sólo para reinventarse y actualizada parirnos
junto a una realidad perpetrada
por las que eran nuestras ilusiones imposibles

Allí; te esperaré.
Donde a todas las presencias invisibles
se les caen los velos
y queda ridiculizado el valor de la materia.
Ante un compendio irresistible de pedacitos de nada
que consiguieron ser contundentes y conquistaron el verbo.
E hinchan e hinchan, audazmente, una burbuja,
para que nos sorprendan otras atracciones
adheridas al estallido de nuevos mundos.

Mezclado
¡contigo, contigo y contigo!.
Alejado del sentido agresivo y abrupto y corrupto de la soledad
del hoy distante de mi individuo… te esperaré.
Amalgamado
con las ocurrencias más elementales
y bellas, por simples, de la naturaleza.

Irás e iré.
Te esperaré para gozar de tu conjunto,
para ser TÚ.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

De soplo y tierra

1-Terrenal

Aquí —intuyo, que por causalidad—
Zambullido en este traje,
con tela teñida
por glaciares y volcanes.
Pasajero de un planeta
que es pasajero a la vez;
burbuja hecha de tierra y agua revueltas,
burbuja especiada con salivas vegetales,
con minerales fornidos e indelebles
y con sangre animal de hombre
alimentada por ubres gustosas de mujer.
Aquí. Soy.
Trapecista dando vueltas
que alternando ritmos
cruza de un salto las esquinas
mientras escucha cuanto de reales son las estrellas,
que ellas son mis ancestros
paseando como descubridores
para bordar un después.
Apresado por un reloj, imparable y pertinaz,
que cuenta y cuenta… días y años y siglos
circuncidando con segundos
que pasan dando memoria y ojos renovados
con los que interpretar los pasos y el vuelo
tras voltear del revés.
Aquí; como soñador empedernido,
preso del gesto romántico, libre de funambulismo;
anhelo cambiarme de disfraz
y prolongarme hasta el infinito.
Aquí —aun fugaz por medido bajo este vehículo—
Sujeto pasos.
Soy dependiente.
Cazo respiros.
Siendo viajero; recorro instantes
y desabrocho imposibles.
Pesco sin anzuelo ni lombriz
y se descascarilla mi propio huevo,
desnudo renaciendo; girándoseme el mundo.
Aquí y ahora, compañeros confirmo
que no existe instante alguno
mereciera rechazo, fuera desperdicio.
Aquí estoy.
Atento a la música y lecciones
que mediante las cuerdas del espacio
esparcen, la verborrea impetuosa de la luz
la algarabía de las sombras,
la perpetuidad de la oscuridad
y la quietud amable del silencio.

2-Espacial

Marcharé, sonriendo.
Pasará el placer.
Cesará el dolor,
tal cual ahora mismo los conozco.
Partiré satisfecho;
como un ave o un árbol
a cuales se les marchitan alas y hojas
para sobrevenirles
nuevas ramas y otros plumajes.
Sonriendo.
Satisfecho.
Porque amo y deseo
cada hola y cada adiós
que aúpa este universo
aligerando albas y crepúsculos.
Ya comprendí…
que volará hacia arriba,
caminara enrasado,
o buceara por abajo,
toda la arena cae como fuente
ofreciendo un agua que es:
Suma grata. Florecimiento.
Ventisca catapultando
saber de cabalgadura y privilegios.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Corto

«Sé, acerca del ayer…
Y del hoy que es instante y resultará
un leve y fugaz chasquido de dedos.»

Poco.
Atados corto.
Aliento efímero es cuerpo.

Corto.
Tan corto como relativo:
El orgasmo.
El calvario.
El mareo.
La resaca.
El sueño.
La vigilia.
La claridad y la confusión.

Corto.
Tantos descubrimientos pendientes
me llevan a comprenderla como brevedad.
La cáscara está todavía caliente.
Ni aprendí a caminar.
Un suspiro
y ya mismo muero.

Digo,
—mientras confirmo la evidencia—,
que su gusto marcha pronto,
sabe a corto.

Para alcanzar la virtud de fantasma
… desaparezco.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

¿Dónde?

Atrapado dentro de los surcos del espacio
vago entre causas temporales
que ven difuminadas sus verdades
al poseerlas millares de velos.

Recorriendo las páginas de la naturaleza
Como aliado, aliño, antes que como hijo
de ningunas entrañas concretas.

Aquí, los años pasan siendo zarpa,
arañan nuestra alma y dibujan nuestro rostro
con su ineludible código;
como tormenta insalvable
reportan la suma que nos hace crecer
a base de experiencias.

Allá: Determinación.
Mitades y tercios completados
por la elasticidad de los movimientos.
Aquí: Intermitencias. Fracciones.
Fijación cual reposo.

Aquí y Allá…
delimitando las zonas de nuestro gran sinsentido.

Aceleran las astros, y, al hacerlo,
rejuvenezco hasta aquella muerte
que intercambia los cuerpos y esencias
repartiendo las cartas.

Y
resulta recompuesta y aceitada mi máquina;
y
aprendo
y
recuerdo
y
olvido.
y olvido lo que fue olvido
para añadirle perspectivas
y formas a mi existencia
volteando el absurdo y la razón
de cada sentir y palabra.
Y reaprendo que…
una gota de sudor es lluvia que siempre retorna
a beber de una misma labor,
por su inquietud es frágil y robusta
¡ciclo de vida!.

Atrapado dentro de los surcos del espacio
recupero los juegos; ya que fiel…
conviene en aguardarme una pieza del puzle
para encasillarse.
Me espera una cuestión banal por resituar.
Una piel para camuflarme tras desvestirme.
Un latido espera —siendo un estallido—,
como presumida fuente;
para presumir de las eclosiones innatas que provocan
un divertido yo travestido.
Un pensamiento para reprender a otro pensamiento
y demostrarle que hasta los cielos tienen techo,
que todo tiene culo y espalda.
Una astilla por desenclavar me aguarda
junto a una gota de sangre por chupar
y otra que sólo reclama suicidio; rellenar un charco.

Aquí sucede que luce apresado mi allá
—triste realidad—.
Cuando él sostiene la energía protectora
que auspicia un abrazo cordial y muchas sonrisas sinceras
capaces de corregir a los aduladores de la fatalidad
que apagaron la luz de la oscuridad
compitiendo por el terror con sonámbulos.

Mi aquí decide convertir en verdad
la balada que era sueño,
destierra el absolutismo ponzoñoso
anudado en «terminar».

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Navegación

Poética sobrepasando los timbres;
las sonoridades musicales,
la rima que limita con sílabas
y los números que exige la métrica.
Poética encontrando contenidos,
al penetrar con suavidad los pechos
o arremeter, ceñida a la fuerza,
contra los rasgos artificiales anclados
sobre una sola temperatura o hemisferio.
Poética.
Afianzada más allá de la obstinación presuntuosa
que sesga cuando estipula
con normas erizadas, petulantes y divisorias cuales descartan
la alternancia maravillosa y expositoria que descapulla
un sinfín de mundos.
¡ Más madera !.
Poética
Grandeza polifacética.
Belleza variopinta y sinfónica impulsando.
Para que pervivan restos antiguos y valiosos
y otros movimientos que conseguirán
añadirle vueltas a la llave que copula con el paño
y acercarnos distancias que se atisbaban como extrañas lejanías.
Logrará atraer a la comprensión imaginativa
que comporta formas aventanadas
y se asemeja, tanto y tanto, como hasta identificarse
con nuevas puertas.

Atrapado por…
lo dicho.

Un pozo de palabras que son provisión.

Vago, gustoso,
abasteciendo a mis sentidos.

**

Dentro o cerca.
Entre dos secuencias:
El día y la noche.
Prendido por un alijo de colores
o sumido en la relajación que me provoca
la mirada de mis ojos nocturnos.
La vigilia y el sueño.
¿ Minutos o segundos ?.
Fragmentos de una misma composición.

La lluvia serena
parlotea incontrolable;
una mezcla de realidades y anhelos,
pasajes donde cabe la muerte mecida por la procreación.
La sequedad harapienta del desierto viste el lujo…
de esa rebeldía que se adapta pero renuncia a la aceptación
porque cree en utopías e inventa desde cero
hasta transformar.

No creo en la muerte de un árbol
porque fuera serrado y quedara siendo mueble.
O porque volara hasta evaporarse
como un yo de ceniza que se derrite
buscando su yo de humo.
Pienso en la ceniza teniendo la fe de arder,
tras sentirse, luz, calor y brasa.
Creo en un árbol que prende de su travesía
para dar frutos.

Agrandarme y empequeñecer
pero nunca prescindir ni perder
mi qué de leño.

318-omu G.S. (bcn. 2016)