Torrente próximo al pueblecito de Bruguera (Ripolles). Descenso dividido en cuatro tramos (cada uno de ellos con su posible escape). Bien vestido y bastante resbaladizo. Aconsejable de realizar después de lluvias o en época de deshielo, para así encontrarlo con algo de agua. Su tercer tramo, bellamente estético, nos ofrece un maravilloso puente de roca natural (27mts.), debajo del cual pasaremos para encadenar un segundo rápel de 25mts. y otro de 29mts., tras dos nuevas verticales tendremos la opción del retorno, por una pendiente rocosa donde se halla instalado un cable de acero que nos hará de seguro. Decidiendo esta opción de salida, dejaríamos su cuarto tramo sin realizar. Es posible ahorrarnos el retorno de 1h. si proseguimos por este cuarto tramo del torrente, tramo de poco interés, pero que nos dejará en la misma carretera (N-260 dirección Ribas de Freser), si dispusieramos de un segundo vehículo de apoyo.
Cedo comuniones bodas y banquetes; uniones y reuniones que se evaporen prontamente poco o nada importan. Festejo la alianza irrenunciable que sabe abastecerme apartada de fragmentaciones y desconocedora de entierros. Disfruto de la inmensidad —la palpable, la imaginaria y la encubierta— cuando pincho y penetro y traspaso la temporalidad de la piel así hallando los versos donde anida la comunicación sempiterna: realidad y fantasía envueltas con magníficas dosis de creatividad y de belleza. Tomo… Tomo soplos que hinchan balones para que boten y rueden. Caen como besos todos los soplos si sopeso y mantengo acordes, sueños y figura. Tras bailes, gestas, hundimientos y estallidos sucedidos durante largos peregrinajes ¡adoro lo mucho de maravilloso que guarda la simpleza de esta vida!. Cedo… todas, todas, todas; las inmensas y difíciles y las diminutas y monótonas: Las muertes trágicas y las dulces que suelen asomar como sentencia catastrófica. Aunque reconozco, públicamente, que parte de mi alegría deviene consciente de que permuto junto a según qué muertes, me cubra e impregne la noche o respire voces del día. Cedo y cedo y cedo… porque prefiero brindar con y por los besos; compañeros cicerones y traviesos labriegos o ladrones, que abonando el recorrido a los estáticos dan ritmo y curvan la extremada rigidez que bloquea el sextante.
Cedo… tras escoger donde estar, eludiendo mi traición y toda contradicción que no conceda respuestas.
Bésame. Prefiero tus besos de mujer imperfecta e impura que ser atropellado por los labios fríos de cansinas deidades que se pavonean atrapadas por mil telarañas. Beso a beso, hazme desconocedor de atmósferas turbias que borran apuntes valiosos o cercenan peldaños o ciegan las venas hasta los límites donde se desconoce a la misma sangre. Bésame. Dame velas, velas, velas románticas, velas que naveguen despejadas; las que con lumbre acogedora alumbren los viajes agudizando los sentidos; las que apacigüen con voz calmada, casi apagada y las que reparen, como millas, siendo buenas costureras. Regálame instantes de claridad y días y meses de sabia transición, donde los vértigos desagradables que proporcionan las borracheras que se declaran tedio extravagante, deriven en huida o quepan esquivadas. Bríndame instantes donde pueda percibir las luminiscencias y ya loar cada una de las huellas, al disponer del suficiente equilibrio en saltos y descansos y sueños y zancadas. Besame hasta devorar toda mi boca y extender aún más la comprensión de mi mente y la dicción de mi corazón y mi lengua, así pereciendo en mi vida la noción de peso y de tiempo. Contágiame de tu salud. Vuelca dentro de mí, voracidad e insurrección. Boca mía, entrégate; sé sin velos. ¡Cómeme. Degústame. Engúlleme!. Todo entero pido lenguaje cercano; palabras íntimas, ceremonia de sexo (bocados salados y caverna dulce y con ansia devoradora), sentir la complacencia y la riqueza cuándo bañado por el torrente de gozo que pende de tu entrega húmedamente fluida: compendio de mar apoyado en salivas. Besame… sabiendo a hembra maestra, y a razón, amistad y delirio.
Boca tras boca… al fin te encontré
La vida ens espera. Empolainada amb joguines demana infants que demà siguin joglars transmetent el cant. Demana bona voluntat darrere de paraules i adherida a tots els fets, vol que aixequem el millor demà en tindre prou seny i posar orelles. La vida ens vol juganers. Ens necessita i demana sencers i atents, per gaudir i aprofitar les seves tantes llunes així com cadascun dels seus sols, apuntant quant de meravelloses són les acrobàcies que porta com carro de sorpreses. La sort: Preparar-nos per tot. Escollir com fer en disposar de les eines. Les carícies i els cops d’avui —inevitables— (música harmònica esgarrifances o plors), en retrobar-se els temps com en una forta abraçada retornen, contundents al mot que és demà; ni un d’ells marxa perdent el so per complet. Cap s’escapa de ser dalla o llavor guanyant empenta en mantenir-se a tocar del cel i dins la terra. Nosaltres; com a ventall o martell. Nosaltres; servint menjar damunt de la taula. No val senyalar ni buscar lluny. No valen queixes! En remar decidim cap on marxar i el que construïm allà on estem. Sí. Sigui el goig! Vinguin rialles! No. N’hi ha prou de pous i foscor! S’esvaeixi la cremor que porten les penes! Som branques d’un arbre donant escorça, flors i fulles, engrandim l’arrel vulguem i cridem papallones i abelles! La vida; dolça i calenta agra i freda moguda i serena. Calendari de circumstàncies que ens esperen per ser ateses amb tots els sentits ben desperts. La vida remulla. La vida llança, i… nosaltres, galleda.
318-omu G.S. (bcn. 2016)
(castellano)
La vida nos espera. Acicalada con juguetes pide niños que mañana sean juglares transmitiendo el canto. Pide buena voluntad detrás de palabras y adherida a todos los hechos, quiere que levantemos el mejor mañana al tener suficiente cordura y poner orejas. La vida nos quiere juguetones. Nos necesita y pide enteros y atentos, para disfrutar y aprovechar sus tantas lunas así como cada uno de sus soles, apuntando cuánto de maravillosas son las acrobacias que trae como carro de sorpresas. La suerte: Prepararnos para todo. escoger como hacer al disponer de las herramientas. Las caricias y los golpes de hoy —inevitables— (música armónica escalofríos o llantos), al reencontrarse los tiempos como en un fuerte abrazo retornan, contundentes, a la palabra que es mañana; ni uno de ellos marcha perdiendo el sonido por completo. Ninguno se escapa de ser guadaña o semilla ganando empujón al mantenerse a tocar del cielo y dentro de la tierra. Nosotros; como abanico o martillo. Nosotros; sirviendo comida encima de la mesa. No vale señalar ni buscar lejos. No valen quejas! Al remar decidimos hacia donde marchar y lo que construimos allá donde estamos. Sí. Sea el gozo! Vengan risas! No. Basta de pozos y oscuridad! Se desvanezca el ardor que traen las penas! Somos ramas de un árbol dando corteza, flores y hojas, agrandemos la raíz queramos y llamamos mariposas y abejas! La vida; dulce y caliente agria y fría movida y serena. Calendario de circunstancias que nos esperan para ser atendidas con todos los sentidos bien despiertos. La vida remoja. La vida lanza, y… nosotros, cubo.
Aquel que fuera capaz de leer el sol crecido y la lluvia caída sobre los ojos de otros. Aquellos que, noblemente, quisieran acercarse y transcurrir dentro de crepúsculos y amaneceres que embistieron y amainaron dentro de corazones ajenos…
Hay quien puede resucitar el saber humilde que disimula su brío y hasta simula apagarse para que alcanzasemos las brasas y valoremos, de la llama, sus amarillos y azules y naranjas y rojos.
Existe una realidad que sostiene el entendimiento y la ecuanimidad suficientes, desconocedora de las suertes que pesan y miden siempre dándonos poco.
Lejos de paranoias y elucubraciones… Sorbo tras sorbo constato que crezco y cuándo cercano vibro.
Cedint-li el pas als núvols el blau desembolicat permet que el maquillen.
Les branques parlen fulles i aquestes, verdes, respiren; gronxant-se, orquestren imaginatives, xiulen. Com si reguessin canten les fulles! canten prop dels petons del cel.
El blau canvia de cares. Convida a imaginar i regira perspectives portant el que no hi ha. Les branques són mans volent agafar tot allò que el no res desconegut té dintre del sac. Les branques creixen gaudint de danses, properes a totes les adreces bategen espais. Creixen perquè tasten trossets de sol gotes d’ombra que passegen i la humitat quan, perdent les formes, mostra i dóna el seu sexe, tot nua. El cel. Les branques. I una arrel és cor que en arrapar-se fort a la terra cuida i bomba vida.
El cel anomena mots. Volca elements dintre de la sang. Dóna savia a tots els horts. Ressona coral «vent i més vent!». Desconeix les presses contingudes en cadascuna de les empremtes, desmereix el pes de moltes trepitjades. Els arbres juguen a ser aigua remullen i esquiven les pedres. Com a cofre guarden la sal; la sal que s’amaga la sal que s’enfonsa la sal que grimpa i la que neda fan que set anys siguin cent! Els seus troncs són tan tous com per inclinar-se i reverenciar tanta grandesa, fent-li veure al cel que entenen i pensen i diuen i somnien en trobar les mesures.
Cel i arbres encerten «sí… no… blanc… negre… a baix… a dalt…» fins i tot quan juguen a equivocar-se
318-omu G.S. (bcn. 2016)
(castellano)
Cediéndole el paso a las nubes el azul desenvuelto permite que lo maquillen.
Las ramas hablan hojas y estas, verdes, respiran; columpiándose, orquestan imaginativas, silban. Como si regasen ¡cantan las hojas! cantan cerca de los besos del cielo.
El azul cambia de caras. Invita a imaginar y revuelve perspectivas trayendo lo que no está. Las ramas son manos queriendo coger todo aquello que la nada desconocida tiene dentro del saco. Las ramas crecen disfrutando de danzas, cercanas a todas las direcciones bautizan espacios. Crecen porque prueban trocitos de sol gotas de sombra que pasean y la humedad cuando, perdiendo las formas, muestra y da su sexo, toda desnuda. El cielo. Las ramas. Y una raíz es corazón que al agarrarse fuerte en la tierra cuida y bombea vida.
El cielo nombra palabras. Vuelca elementos dentro de la sangre. Regala savia a todos los huertos. Resuena coral «viento y más viento!». Desconoce las prisas contenidas en cada una de las huellas, desmerece el peso de muchas pisadas. Los árboles juegan a ser agua remojan y esquivan las piedras. Como cofre guardan la sal; la sal que se esconde la sal que se hunde la sal que nada y la que trepa ¡hacen que siete años sean cien! Los troncos son tan blandos como para inclinarse y reverenciar tanta grandeza, haciéndole ver al cielo que entienden y piensan y dicen y sueñan al encontrar las medidas.
Cielo y árboles aciertan «sí… no… blanco… negro… abajo… arriba» incluso cuando juegan a equivocarse
Quiero tener una empresa privada a la cual, cuándo hierre en la gestión o le fallen sus inversiones, le concedan préstamos con pocas exigencias y adheridos al retorno dudoso. (Así, sabiendo de tales condiciones, yo mismo me atrevería a ir al casino e intentar que saltase la banca).
Quiero ser directivo dentro de un comite bancario, argumentando los números según me conviniera, para, deshaciéndome de demandas y requisitos, aumentar las ganancias empresariales de los que represento a la vez que le sumo ceros a la cuenta personal de cada uno de mis años. O quiero ser político que, ya abandonado su cargo, se convierte en asesor de multinacionales con el derecho a cobrar por lo que es y por lo que fue; aunque la crisis ahoge hasta someter a las peores penurias, a tantos ciudadanos que se esfuerzan, mal remunerados, o a esos otros, más débiles, ya cansados, que perdieron la salud en sus correspondientes puestos de trabajo.
Quedo siendo un obrero a quien le cuesta llegar a fin de mes. Al cual extorsionan, con la sombra del paro, para que no se rebele y admita, como salario, un importe miserable que no le permite asumir los gastos indispensables. Trabajador que cumple la ley; paga sus impuestos y cotiza sin falta, que para su mañana desconoce si le corresponderá cobrar una pensión o tendrá derecho cuando precise de asistencia sanitaria. (Aun cobrando sueldos de pena, poco a poco nos empujan y casi exigen que nos proveamos nosotros mismos de recursos para afrontar nuestra vejez —ya me dirán como gestionar para que no sea nulo mi ahorro—).
Quiero que cualquiera de los dirigentes electos cumpla su palabra, procure por el interés de los ciudadanos y no hurte ni engañe, que mantenga su corazón bien despierto y los pantalones agarrados en su cintura y nunca por debajo de sus nalgas.
Quiero honestidad y que marche la desvergüenza. ¿Todavía se puede pedir aquello que uno quiere?. Afrontamos nuevas formas de esclavitud; Una entidad conformada por rostros invisibles y nombres desconocidos nos somete sin precisar de violencia ni grilletes. Provocan la desunión suministrándonos grandes dosis de diferencias que nos apartan a los unos de los otros. Se abastecen de nuestros miedos para que perdamos una lógica constructora y hasta la memoria que, sustentando a la razón, delata la irresponsabilidad e incoherencias de una civilización nuestra que estipula su paso adelante en un sistema deplorable que se prorroga gratuitamente y permitimos.
La enfermedad se pondrá todavía más de moda en occidente. Los síntomas son evidentes; la sanidad pública reduce considerablemente los servicios que nos ofrece, mientras la privada gana adeptos y añade más ceros positivos sobre sus números.
Los ciudadanos padecemos de los gastos inevitables que representan las pruebas médicas que precisamos de realizar cuando comprobamos que las citas para las mismas se alargan en el tiempo. Nos hacen reparar que en los pasillos de urgencias de los hospitales, nos esperan, por días, unos tantos doloridos entre otros tantos moribundos.
La enfermedad interesa tanto que no se preocupan en curarnos aquellas dolencias que podrían perfectamente sanar, prefieren cronificarlas. Los ministerios correspondientes permiten conservantes, colorantes y demás sustancias nocivas en el apartado cosmético y alimentario. Permiten y potencian, a sabiendas (ya que hay estudios contrastados, a nivel internacional, acerca de la aportación nefasta de dichas sustancias), la enfermedad, pues las empresas de los sectores correspondientes, contribuyen, mediante los impuestos, a darles mayores beneficios que lo que como administradores de un estado barajan gastarse en sanidad.
Se oye decir que un sinfín de políticos, a nombre de otros, están desde hace ya un buen tiempo invirtiendo en mutuas sanitarias privadas y entidades que gestionan planes de capitalización y pensiones extras.¡Cómo dudar entonces, hacia que lado les interesa inclinar la balanza!.
El barranco de Gurp es un inmenso museo donde contemplaremos un precioso mosaico de colores y formas. A la variedad de verdes, propios de la vegetación, se le unen infinidad de tonos marrones que resultan ensalzados por los tonos grisáceos y el negro con que pinta parte de los cuadros la humedad del agua al filtrarse y permanecer dentro de las rocas.
Tras efectuar este descenso en tres ocasiones (una de ellas, integralmente), nunca he acertado de encontrarlo alegre de caudal.
A destacar el último tercio de este barranco, llamado «les banyeretes» donde la blanquecina roca caliza permite que el agua luzca su magnífica transparencia. Esta parte del «Gurb» debe su originalidad a la combinación de pasillos y badinas que se dan cita, en esta zona, de manera continuada; pequeñas piscinas naturales que demandan, cuando la fuerza del agua lo permite, flotabilidad contemplativa y relajación.
Otro paraíso escondido en la comarca del Pallars Jussa.
Diario digital que nace con la vocación de informar sobre Jaca, Jacetania, Alto Gállego y los valles de Tena y del Aragón, reflejando con fidelidad y objetividad todo lo que sucede e interesa a sus gentes. Editado por la periodista Rebeca Ruiz
Este blog es únicamente para mayores de edad. Relata la vida de sumisión de una chica que se adentra en el mundo del BDSM casi por casualidad, sin saber muy bien ni qué significan esas letras.