Un pedacito de mi «Alicia» (Imagen encontró poema «La poesía no muerde»)

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Desde las imágenes aparece la inspiración. Sumergidos dentro de un inconsciente colectivo, innovamos incesantemente y avanzamos.
Agradecerle a Luis Hernández Blanco su obra; como así mismo a La Poesía no muerde su hacer, cual es manifiesto en favor del arte.

Un pedacito de mi «Alicia»

Observo.
Entro y profundizo
hasta donde el mar y el cielo parlotean confundidos;
como así mismo sucede entre pulmones y branquias,
con voluntades y caracteres,
con blancos y negros
y entre plumas y escamas
cuándo traspasan en umbral de la renovación
tras una y otra y muchas mezclas.

Nado y aleteo.
¿decisiones o designios?.
Sea como fuera
¡ prolongación !
Rutas multiplicándose.
Viajes añadidos.

Rompo — para sentirme liberado —
los mil y unnnnn nudo
con los que por largo tiempo
vagó atado mi propio hombre.
¡ Jaque a la vida !
una puerta de salida regalándome la escapatoria y…
¡ Deseo concedido !
perecen los monótonos y cansinos tic-tac.

Ya resulté absorbido
por reflejos que comulgan con la sed de los azules.
Permitiendo que me lleven las burbujas amplias
y los trazos espontáneos de unas pinceladas
logro hallar fantasías que resultan ser más consistentes
que esta caduca y catatónica realidad.
Floto desleído
porque ya le perdí el miedo a los cuentos de brujas
y a la ignorancia que era servida con demonios
que mordían y devoraban las posibilidades venideras
con dientes afilados que les hurtaron con engaños
a bondadosos tigres y serpientes y tiburones.

Por ti: Autor que voceas arte,
ahora renuncio a la vergüenza de los prohibidos
vertidos por los encasillamientos.
Marcho adosado a los « tequiero » inexplicables y expresivos
que optan por realizar acrobacias y hacerme cosquillas.

Ya degusto
incluso las porciones que juguetean escondidas en la inmensidad;
al fin puedo disfrutar de los óleos,
la luz esquiva de la noche
y la que el carbón amamanta para que tengan valor
la multitud de cromáticos resguardados por las acuarelas.
Consigo oír silbar a los abetos —aún sin verlos. Sabiéndolos—
quedando derretido como miel sobre el asfalto y la polución
y cubriendo los insípidos grisáceos adoquines de las aceras.

Algunas veces, mis pies y mis manos,
me abducen para recordarme a mi yo de hormiga
y es entonces que recupero por completo mis sentidos.
¡ Dentro de este Aquí, inextinguible, que anda esparcido !
donde las acciones se fusionan
para alcanzar un sinfín de compases creativos.

Por ti, Autor,
que zarandeas mi aburrimiento con vigor
y de cualquier resta sacas suma.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

A media voz

partes mudas

— Serpenteo —
No es por tristeza ni nostalgia ni dolor. No es por ayer… Es porque una gota de lluvia, adosada al cristal de mi ventana y resbalando, ha tenido a bien recordarme la gracia y liberación que reporta llorar.
Proseguiré, con gusto, cayendo y traspasando lloviznas, teniendo tanto o tan poco de hombre; como un chiquillo (esta suerte le corresponde solamente a algunos).

— Tras la escucha —
Tantas correspondencias se me insinúan e interpreto dentro de un día, que debido a ello mi memoria afirma « he optado y me abastezco de los vínculos que me son atrayentes; nazco desde el ideal.»

— Trino y fuga —
Sobran pensamientos cuándo el diálogo para con la vida surge desde el alma. Y hasta el cuerpo pesa nada, resulta abandonado, deja de existir. Sobran pensamientos y mente y segundero. Siento y anudo hechos, lejos de la lógica construida a fuerza de palabras.

— El Grial —
Sin buscarlo lo encuentro. Seré, quizás, ganador de un sorteo ¡ un ser que fue premiado !. Hallo ese instante valedor que no dispondrá jamás de plañideras ni epitafio, al vivir amadrinado por la combinación inagotable y el gesto elástico. Y tú despierta: sonriente y descalza. Y tú a mi lado, tatareando « instante… instante ».

Presentimiento

atardecer en cantabria (8)
Prométeme que durante todo tu largo te desentenderás de repartir vinagre dentro del chillido de ciudades y que jamás lo esparcirás desacreditando el trino de los pueblos. Que sabrás utilizar el fruto de las vides y elaborarás el más saludable de los vinos; para así honrar a esta vida y, aliándote, brindar tras ofrecerlo… Fuera la que fuera, la tierra; roja pañuelo y entumecida, o esponjosa y húmeda como un vientre fecundo, o amarillenta y resacosa debido al azufre, o tan blanca; como la cal que enluce, o presa de negrura vasta; como la ceguera. O estuviera, la bonanza, calma-lectura o furiosa-celotipia, cuándo animara las cosechas.

Porque tu mirada reza credulidad, voceas eco ¡ Trébol. Trébol. Trébol !.
Y siempre tienes los brazos extendidos y las manos abiertas, de par en par.
Y sostienes el dialogo, sin abandonarlo, entre los hilos con los que se borda el mejor de los tiempos.

Prométeme que elegiras que sean canto y prevalezcan los valores: Corazón-cielo, Corazón-sangre, en cada uno de tus impulsos y locuras, y en emociones y actos y razones.

Porque tú serás musical, tacto tras palabra; al resonar «siembra» junto a cualquier llamada y después del repaso hecho por el filo locuaz de la guadaña. Tú has de ser ¡ pan y riego. Flor y semilla !. Presiento que le girarás el rostro austero y la expresión de declive a la misma muerte, si es que apareciera como muerte desmedida. La habrás de agotar. Acercándote hasta los límites terrenales con una saca repleta de dientes que perduran afilados, de lenguas quejosas y huesos mal posicionados e ideas desatinadas y proyectos vacuos; vaciarás dolor.

Futuro equivale a nuevo

« Parc natural de la muntanya de Montserrat »

« Parc natural de la muntanya de Montserrat »

Lo más «cool». Lo más «chic». Lo más «in». Las figuras y los sistemas establecidos y la transgresión. Cuánto dura la novedad significando moderno. Moderno; como una instantánea que pronto se desbrava sabiendo a antiguo.
Quién estipula o desestima las tendencias o le procura la definición exacta que le debiéramos a cada concepto.
Cuánto tiempo se mantienen los criterios dando, repartiendo avance al ser acierto.
La novedad es tan efímera como los instantes. La novedad solamente existe como tal, si recogiera la secuencia polifacética y mutante que habita en un chasquido de dedos: La elección que se asienta sobre la opción de renovar todo lo habido interminablemente. La elección que nunca osa destruir o desestimar por completo absolutamente nada. La que modela, después de observar los gestos de la naturaleza. La que nace y renace ¡ siempre despierta !. La acróbata y equilibrista. La que gatea y juguetea a intentar mantenerse en pie y jamás ceja de aprender a caminar.
Una revuelta no pasa por la negación o la controversia indefinida o el enfrentamiento obstinado. La revolución sucede porque el trueque se muestra constante. Al evidenciarse, sintemor a dudas, que son imparables e inevitables e imprescindibles los cambios.
La novedad reniega de repetir lugar dentro de la rueda.

escultures montserratines (3)

« Parc natural de la muntanya de Montserrat »

A un segundo de los árboles

atreverme...Atreverme.
A flotar y a caer.
A besar y morder
el universo que me vela.
Atreverme.
A ajustar mis impulsos y a reconocerme ante los espejos.
A cargar con el peso tanto de los sentimientos.
A empujar el enorme carromato
que saciado hasta los topes es la vida
— brillante y opaca,
oscura y multicolor,
asalvajada y adornada,
alentadora y variopinta —.
Atreverme.
A soltar o sujetar
los actos que portan aciertos
y los hechos dantescos e inoportunos.
A ser un dardo que viaja hasta que impacta
o una diana claramente delimitada pidiendo una cita.
A palpar la ingravidez inconsistente de los sueños
y a despreciar la solidez inquietante de las esferas.
Atreverme — asociado con el gesto sincero —
a mirarte a los ojos
y decirte cuánto te amo o cuánto te odio.
A saberte distante y desearte hasta la ternura.
A clavarte mil estacas puntiagudas por reconocerte demonio.
Atreverme a ser acorde falto de voluntad,
a dejarme guiar y asir por otros.
¡ Atreverme a confiar y a ser locura !.
A volver a mi animal y abandonar razón…
para encontrar un vergel donde manden fuentes.
Atreverme a desguazar las previsiones y la cautela.
Atreverme a soplar las velas cada año
y que siempre asomen éstos, como, pocos, pocos, pocos.
Atreverme a ser, joven, joven, joven,
mitad realidad, mitad cuento;
intempestivamente joven,
eternamente joven;
una pieza restaurada,
una innovación que jamás pronuncia «viejo»:
Aunque el asunto se me levante menos veces
y mis cabellos ambicionen marchar cayendo como hojarasca
y las articulaciones crujan, torpes, delatando estar desengrasadas.
Atreverme — así de frágil —
a lidiar con derrotas corpulentas;
como un copo que cayó y, al presentir su fugacidad,
animado degusta cada uno de los misterios
y conversa con todos los elementos de la tierra.
Atreverme — así de casual. ¡ Persistente ! —.
Hasta decir adiós frente al sol,
ante una primavera cardinal
o la fogosidad febril del verano
o la serenidad otoñal
o los mimos acuosos de un invierno.
Atreverme a creer en el «hasta luego»
a denunciar la estanqueidad y a renunciar al yo mortuorio.
Atreverme.
Al ritual clandestino
y al imprevisto colosal que lo gira todo.
Al jolgorio que invoca a los amantes a romper las partituras.
A padecer la certeza del hallazgo
y quedarme embelesado con la duda.
A venerar la itinerancia y las transformaciones
a que me somete cualquier fuga.
Atreverme a apostar mi palabra y mi silencio a una sola carta.
A proseguir adentrado en la corriente
y alimentar a mi nada insignificante
haciéndola mayor.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Multiplicación (S)

Flor, cual cópula regia del sencillo vagabundeo.invocació
Tú que buscas otorgar
corpóreas y etéreas fragancias
a aquellos que te contemplan y huelen,
haces más que deshacer
las telarañas del invierno…
Te presentas adosada a la fatiga del helor
para motear pensamientos decaídos.
Das muelles en los que atracar;
donde serán rescatados los suspiros.
Con el ordeñe de tus colores, motivas.
Procuras orgías fecundas
junto a las imágenes que describen la facilidad
con que pueden acontecer los porvenires deseados.

Tus órganos se reproducen
en un devenir siempre creciente.
Te multiplicas acogida
por una ley que clama «¡viva la entropía!»
ley, difícil de comprender.
Añades y ajustas.
Amplias el oráculo
espoleando la espiral inamovible
del crecimiento que yace despierto en la tangente
que une la frase consistente con el verbo espiritual.

Tú, flor que deleitas,
no reclamas pago ninguno.
Detienes los encierros que cabalgan con las horas.
Rompes las cadenas que nos anclan a la esclavitud
de la continua comprobación.
Amueblas a los siervos de la tierra,
al brindarnos el entendimiento que se basa en la creencia
del avance y la renovación,
del pasaje útil que alcanza el ser al estar marchito
simplemente para vestir de nuevo, un rejuvenecer.

Flor que reclamas a la mariposa
y el zumbido contagioso de las abejas:
Te asemejas a una rapsodia carente de palabras
que rapta a la decadencia y al infortunio.
Levitas falta de códigos y normas que justifiquen
desagravios irrespetuosos y decadencias.
Eres libélula siguiendo el compás de un solo viento;
el viento libertario y licencioso que nada maneja,
que se permite airear los campos y corazones
siendo un oído que escucha y una esencia que construye
dejándose llevar.

318-omu G.S. (bcn. 2010)

Imágenes

Sombra pesada.
Desnudo yace etéreo
tu cuerpo en luz.
Extiendes de largura;
figura opaca copias.

           ***

Aura de luz;
desleída por nube
guiñas los ojos.
Apareces tras gotas,
arqueas, brindas colores.

 

Color sinfónico;
y adentro, el negro mudo
partido cruje.
Descompone su vacuo
esparciendo los dones.

            ***

Es transparencia:
habitáculo oscuro
¡ no puede verse !.
Invisible deleita,
vaga entre lo tangible.

318-omu G.S. (bcn. 2010)

Atmósferas / La puerta (Imagen encontró poemas «La poesía no muerde»)

«Autora: Patty Escalante»

«Autora: Patty Escalante»

Fruto de las colaboraciones artísticas que se dan cita en http://lapoesianomuerde.com/ surgieron estos dos poemas. Un enorme placer el poder compartir letras e instantáneas con todos vosotros.

— Atmósferas —

« Salto tras salto
revuelvo las líneas,
me sumo
y éstas remarcan también
que agradecen mis huellas.»

**

Piso baldosas.
Donde el espacio solicita andadura.
Correteo y hallo la legalidad
que afirma ser anárquica;
concluyentemente atractiva
«el Respeto».

Piso, atraído.
Descubro los cuántos timbres tienen las sombras
cuándo construyen poseídas
por el hambre del contraluz.
Y, cuántos tonos ha de pronunciar la luminosidad
para destapar el tarro de los pigmentos.

Por traspasar
las insignificantes razones que son materia
reconozco la inconmensurable variedad
que afirma «es posible» sea con esta pisada.

Sé que nunca marcharé
porque siento que jamás dejé de estar:
Huevo tras oruga.
¡Vuelo y vuelo!
de sueño con pies
o con toque de alas.
Cera y más cera
¡derretido para cruzar!.

Paseo, cabiendo,
dentro de la amplitud de diminutos recintos.
Converjo, entre decorados,
con células que son y serán y fueron dioses.
Bajo y subo y descanso sobre escalinatas.
Encuentro jardines
y edades vetustas
y fortunas tempranas y de otras
y más puertas por donde al pasar
siempre se me aparece la misma fiesta de aniversario.
Donde se engloban todas las fechas e identidades
junto a cuestiones resueltas.

Un lugar,
con una sola que perdura, motivada.
Así musica la lumbre;
usando arbustos y leños de cualquier árbol;
como vela prendida,
festiva y carnavalesca.

318-omu G.S. (bcn. 2015)
saboresdetierra.com

— La puerta —

Y al final, nos queda esa puerta…
Después de traspasar todos los muros…
En los días de vino y rosas…
en los de grises y tristes nubarrones…
Al final nos queda ella…
Fría, expectante, gris…
Supimos, siempre, que nos esperaba…
altiva entre esos muros construidos…
a base de silencio y renuncia…
Nuestros pasos breves, la evitaban…
pero sabíamos que estaba al final…
al final de todo y de nada…
Allí està…
mis pasos congelados, por la incertidumbre, no quieren acercarse…
Pero a cada mirada que alzo, ella está un poco más cerca…
Como si tuviera vida propia…
cercándome el paso…
diciéndome que ella es la salida…
al final de estos muros…
en los que quisimos amar…
pero reinó la distancia…

Mercè Hill (Barcelona) Dos Cafés

https://nubenge.wordpress.com

Los falsos beneficios del ahorro energético

Los falsos beneficios del ahoro energéticoAlgunas cadenas televisivas y emisoras radiofónicas, periodicamente y sin falta, se dedican a publicitar lo tanto de económicamente beneficioso que asoma, con las debidas prácticas, al alcance de nosotros como consumidores, si es que, siendo responsables, adoptamos las medidas convenientes en lo referente al consumo energético.
Estoy hasta las pelotas que me coman la olla con información que no me reporte, en realidad, ningún provecho personal; cabe añadir, preocuparme en hacer, para que un seguido de grandes multinacionales incrementen todavía más sus beneficios —siempre me quedará escuchar (posiblemente, por boca de necios), cuánto y cuánto me agradecerá este ahorro de energía la madre tierra—.
Las compañías eléctricas, como cualquier negocio que pretenda ser rentable, deben conseguir números positivos en sus respectivas anualidades, suceda lo que suceda, los tienen estipulados. Para que esto devenga así, también, si lo necesitaran, les sobreviene la ayuda de las respectivas comunidades y gobiernos. Resulta, por lo tanto, una verdadera falacia el hecho de que los ciudadanos consigamos reducir el dispendio si tenemos a bien seguir la retahíla de consabidas propuestas que nos señalan como ideales si es que pretendiésemos economizar nuestras facturas energéticas. Energías que creemos imprescindibles, que nos aparecen como irrenunciables, dentro de esta nuestra mentalidad de mundo desarrollado y occidental.
Nos indican las franjas horarias que nos convienen para abaratar el coste de nuestras facturas. El cambio de instalaciones y de aparatos eléctricos antiguos por otros que han sido catalogados como mayormente eficaces al aminorar el consumo. Han conseguido que cambiasemos el modo de iluminar nuestros hogares, inclinándonos a optar por bombillas que nos resultaran más rentables (demostrándose, a posteriori, que el tipo de iluminación que nos han propuesto es altamente nocivo, pues, dicha iluminación «luces fluorescentes de bajo consumo «CFL»» desprenden ante el desgaste dado por los cambios térmicos inevitables y en la forma de polvo imperceptible, partículas de mercurio que, seguro, terminarán por respirar toda nuestra familia dentro del hogar (está prohibido el uso de mercurio en los aparatos eléctricos y equipos electrónicos, pero consentido su añadido dentro de unos baremos acordados).
Expuesto el asunto de los beneficios empresariales y hecha una ligera anotación al respecto de cuánto y cuánto tienen los gobiernos sus manos atadas ante las grandes economías empresariales. Queda claro que a medida que los ciudadanos adoptamos las fórmulas que se adecúan al ahorro, cada una de las empresas vinculadas al sector energético, al observar como momentaneamente reducen ingresos y por lo tanto beneficios, efectúan un incremento en cualquiera de los apartados de nuestra factura, reajustan para proseguir con su escalada de beneficios. Consiguen cuadrar sus cuentas y aumentan sus beneficios, al aún proveyendo menor cantidad de energía (dado nuestra preocupación y esfuerzo), incrementar ¡ todavía más !, sus ingresos.

¡ Hasta los huevos !. En este sistema donde prevalece la competitividad devoradora y está autorizada la crueldad máxima, donde los combates se repiten inagotables y se prima la eficacia en las finanzas a cualquier precio. Sistema que adoptó como norma básica e ineludible la gula consumista. Sistema en el que impera una ley depravada «el que más tiene es el que manda, pues, él es el más fuerte». Este sistema favorece únicamente a los que realizan las apuestas sujetando el mayor capital. Este sistema es una grandiosa y sucia trampa para todos aquellos que somos obreros. El poder es conocedor y se vale de nuestra credulidad —para mí, la credulidad, una mezcla deliciosa que cabalga entre la danza angelical y una de las medias verdades humanas—. El poder fabrica; sabe acerca de la importancia de generar ignorantes y sumisos; hombres y mujeres que se conformen con unas pocas banalidades y retoques superficiales que sólo resultan ser instantáneas que pronto se extravían: espejismos que tienen prisa, puntuales y cambiantes. Al poder le interesan seres que piensen que ya hallaron la felicidad y sonrían agradecidos. El poder conoce los tantos por ciento: Cuánto debe apretar las tuercas sin que se estropee el funcionamiento ¿perfecto? que le conviene y se pare o estalle. Cuántos tienen que padecer enfermedades y sufrir la miseria. Cuántos corresponde que sobrevivan o deben sumarse a la lista, como muertos.
Cohabitamos dentro de una fábrica. Existe una máquina que funciona aceitada con sangre. Debemos hallar, el pistón o uno de sus ejes o correas o poleas, esa pieza desde cual le sobreviene el impulso. Cabe encontrarla y golpearla y destruirla hasta que no más ande y ya no requiera de sudor, lágrimas y de nuestro aceite.

A dalt / Arriba

«Pic de Pessons (Andorra)»

«Pic de Pessons (Andorra)»

Retrobar-nos.
Prop d’on les àligues volen lliures
i els cérvols joguinegen damunt de les planes.
Recorrent els cims.
Comprovant com podria, sense cap esforç,
empassar-nos la tanta fondària dels abismes.
De travessia.
Reconeixent el pes agradable del vent
i la llibertat que ens enlaira
apareixent des del no res absolut.
Suposant que hi ha descontrol i neguit
però mana més l’atreviment empíric
en enfilar-nos en aventures —incloent, caigudes—.
Pas a pas.
Fent camí.
Advertint el casament
que esdevé darrere de cada trepitjada.
Adonant-me que les petjades perduren tant
com per mai, del tot, estar esborrades.

Estar junts. Traspassades,
la pols mutant que és adob fèrtil,
el fred enganxòs
que no arribarà al cel com a aigua
i un seguit de desnivells.

Ja!
desfets,
desentesos del gel,
sentint com llisquem coll a baix
penetrant !
tornant a tastar els blaus i les transparències
que amagant-se dins del llac
demanen més contes per explicar-li
als follets i a les fades.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

(castellano)

Reencontrarnos.
Cerca de donde las águilas vuelan libres
y los ciervos juguetean encima de las llanuras.
Recorriendo las cumbres.
Comprobando como podría, sin ningún esfuerzo,
tragarnos la tanta profundidad de los abismos.
De travesía.
Reconociendo el peso agradable del viento
y la libertad que nos eleva
apareciendo desde la nada absoluta.
Suponiendo que hay descontrol y angustia
pero manda más el atrevimiento empírico
al subirnos en aventuras —incluyendo, caídas—.
Paso a paso.
Haciendo camino.
Advirtiendo el casamiento
que deviene detrás de cada pisada.
Dándome cuenta que las huellas perduran tanto
como para nunca, del todo, estar borradas.

Estar juntos. Traspasados,
el polvo mutante que es adobo fértil,
el frío pegajoso
que no llegarà al cielo como agua
y un seguido de desniveles.

Ya!
deshechos,
desentendidos del hielo,
sintiendo como nos deslizamos cuello abajo
¡ penetrando !
volviendo a probar los azules y las transparencias
que escondiéndose dentro del lago
piden más cuentos para explicarle
a los duendes y a las hadas.

318 omu G.S. (bcn. 2015)

«Pica d'Ensagents-Alt de Cubil-Baix de Cubil (Andorra)»

«Pica d’Ensagents-Alt de Cubil-Baix de Cubil (Andorra)»