En punto

la millor industrial 2Ya es la hora.
Quiero saber a qué se debe
tu interés por las letras y los apuntes,
la apetencia que tienes
por los disfraces, decorados y telones.
Deduzco que indagas las formas y rebuscas contenidos
pretendiendo componer.
Estrenar una obra que evidencie, acto tras acto,
la impresionante extensión que cabe en tu universo.

Ya va siendo hora de reconocer
que tu mundo nunca estuvo lejos de mi mundo.
Ambos absorbemos el aire como simples flautas
y sentimos como depende del tacto sensible
tanto nuestra guitarra como nuestro piano.

Sometidos al empeño
cruzamos puertas y cercados
engullidos por el hambre famélica que posee la vida
¡ somos sueño en constante vigilia !.
Transeúntes originales.
Mordedura y bocado.

Sólo somos bocas pidiendo agua,
habladoras y sedientas.
Descubriendo el placer repetitivo del interrogante,
de más gallos y caminos plateados,
de la inspiración surgida
tras equilibrios, golpes y vacíos,
conjunciones y aislamientos,
y el orden puntual que acomete
ya domesticadas muchas derivas.

Necesitar.
Depender de la incógnita y de la duda
y de que siempre quede pendiente un saber…
Otra cosa sería la petulancia.
Considerar que todas las casillas están llenas.
Las sorpresas canceladas al creer hallado el máximo conocimiento.
Eso equivaldría a llamarnos muerte y a renunciar a la obra,
a fijar una hora donde estar separados.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

«ar» de desear hasta venerar (tal vez amor)

caiguda sol tibiDeseé tu pozo:
porque desde él surgía
el agua que quería beber
mi parte masculina:
El alma que, supongo, tengo
en continua locomoción,
presa de una deriva lobezna
o sujeta a la composición regeneradora.
Y el mismo espíritu que traspasa
todas las puertas habidas,
sabidas y desconocidas, o aún por crear
para donarle revolución a mis entrañas.

Amé tus aciertos y tropiezos,
tus disloques e imprecisión
y aquellas pócimas extrañas
que preparabas
y siempre consideré privilegios.

Participé gustosamente de tu carne,
bocado y sorbo y gemido y saliva
¡derretido dentro del gusto!
incluso al deleitarme del carbón
al destaparse tus claroscuros.

Deseo de amar.
Amar — quizás por caprichoso
y complacido y desear —
Pude aprender,
incluso al arrimarme a tu Lucifer,
a disfrutar por entero
de la virgen-diosa-yegua-mujer
que con sagacidad escondes.

Pasado y presente
a la caza del futuro.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

-apuntes de amor XXIV-

El péndulo

congost de Montrebei

El péndulo conoce sus límites,
sabe donde sus movimientos deben llegar.
Repudia los presagios
y se abstiene de pronósticos.
Se balancea, inexorable, combando las rectas.

Entre cantos de sirena
y tridentes e ideas y martillos
¡una civilización!
optando por creer
que su mente es sabia
y sus manos son diestras como para levantar
figuras duraderas.
Hasta alega que su hacer es artístico
mediando abominación.
Una civilización privilegiada
pero adicta a los desacuerdos,
que rehusando la cordura simbiótica
proyecta borrones y reparte manchas
sobre el suelo y su futuro.

El péndulo persiste.
Soporta la gravedad y los gases,
quimioterapias y oxígeno,
orfandad, nacimientos y contiendas;
es movido por multitud de geometrías
configuradas por soles
— algunos, venerados, y los mismos, catastróficos —
y astros y estrellas, cotidianas e ignífugas
que descifran la extensión de la vida.

El péndulo: Metrónomo.
Recolector de centurias insospechables,
El péndulo nunca se asusta
mientras saborea los vaivenes.
El péndulo:
Ajeno al apunte y a los registros
alejado de la sentencia que es la memoria
confía en el acierto natural.

318-omu G.S (bcn. 2015)

Espelmes / Velas


Passar d’anys:
Imperatiu tossut
que mana i convida.
Sumar vivències
tanmateix com arrugues.
Desfer-nos dins d’ells
tornant a memoritzar el vol;
com núvols i ocells.

Un any darrere l’altre
la mainada deixarà
els joguets i l’escola,
els somnis de les primeres hores.
Oblidarà el crit del gall
quedant enrere el matí.
Passar d’anys
combinant aliments,
fins a arribar al capvespre
i a aquella nit
quan és muda per vestir-nos.

Fer via.
Vestir-me de nou
després de repetidament
estar nu.
Caminar cenyit.
Fer-li costat a l’acceptació,
abans que enfonsar-me lligat
i em siguin xuclades totes les gotes de sang
i esborrats els meus moviments
pels crits vampírics que ressonen
des de la frustració.

Contar d’anys.
Anys que volen
tal com fa el vent
lleugers!
proveint la brúixola,
declinant-se cap a una sola direcció
fins a tastar la pols i els minerals
que, esperant a tothom,
animen i donen sentit al mar,
en empènyer un seguit de batecs
arrelats a les ones.

318-omu G.S (bcn. 2015)

(castellano)

Pasar de años:
Imperativo terco
que manda e invita.
Sumar vivencias
  así mismo como arrugas.
Deshacernos dentro de ellos
volviendo a memorizar el vuelo;
como nubes y pájaros.

Un año tras otro
la chiquillería dejará
los juguetes y la escuela,
los sueños de las primeras horas.
Olvidará el grito del gallo
quedando atrás la mañana.
Pasar de años
combinando alimentos,
hasta llegar al atardecer
y a aquella noche
cuando es muda para vestirnos.

Hacer vía.
Vestirme de nuevo
después de repetidamente
estar desnudo.
Andar ceñido.
  Hacerle costado a la aceptación,
antes que hundirme atado
y me sean chupadas todas las gotas de sangre
y borrados mis movimientos
por los gritos vampíricos que resuenan
desde la frustración.

Contar de años.
Años que vuelan
tal como hace el viento
¡ligeros!
abasteciendo la brújula,
declinándose hacia una sola dirección
hasta probar el polvo y los minerales
que, esperando a todo el mundo,
animan y dan sentido al mar
al empujar un seguido de latidos
enraizados a las olas.

318-omu G.S (bcn. 2015)

La clau / La llave

Tresors escampats
que no havíem vist en passar,
però que abans també hi eren.
Tresors reconeguts i a disposar
després de conèixer,
les olors penetrants,
el tacte canviant
i els molts i variats sabors
d’una curta primavera.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

(castellano)

Tesoros esparcidos
que no habíamos visto al pasar,
pero que antes también estaban.
Tesoros reconocidos y a disponer
después de conocer,
los olores penetrantes,
el tacto cambiante
y los muchos y variados sabores
de una corta primavera.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Sempre una «A», com a 1ª pedra / Siempre una «A», como 1ª piedra

sempre una A, com...
Creuar estacions
sense adonar-nos que són graons
— cap amunt o de baixada —
Perdre el temps.
Pensar en negatiu.
Trencar. Destruir.
Oferir aurores tortes
i crepuscles incolors.
Conjurar un seguit de restes inútils.
Regalar-li l’esquena a la consciència en actuar.
Desaprofitar segons
demanant gens més que per sadollar-nos.
Projectar un demà trist com el d’avui:
ple de distàncies i de reixes.
Quan els instants es presenten idonis
per llançar llavors que omplin d’enteniment
les nostres ments i d’amor els cors,
de flors perpètues tota la terra.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

(castellano)

Cruzar estaciones
sin darnos cuenta que son escalones
— hacia arriba o de bajada —
Perder el tiempo:
Pensar en negativo.
Romper. Destruir.
Ofrecer auroras torcidas
y crepúsculos incoloros.
Conjurar un seguido de restas inútiles.
Regalarle la espalda a la conciencia al actuar.
Desaprovechar segundos
pidiendo nada más que para satisfacernos.
Pensar en un mañana triste como el de hoy:
lleno de distancias y de rejas.
Cuando los instantes se presentan idóneos
para lanzar semillas que llenen de entendimiento
nuestras mentes y de amor los corazones,
de flores perpetuas toda la tierra.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Rellegint / Releyendo

rellegintMovem el cos
com ballarins!
mentre ajuntem idees sent inventors.
Fins a esgotar.
Fins a perdre del tot
— encara que ens resti oci i més feina —
la memòria…
En obrir-se un altre porta,
en agafar-nos el glop següent de l’univers
per donar-li sentit al destí.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

(castellano)

Movemos el cuerpo
como bailarines!
mientras juntamos ideas siendo inventores.
Hasta agotar.
Hasta perder del todo
— aunque nos reste ocio y más faena —
la memoria…
Al abrirse otra puerta,
al agarrarnos el trago siguiente del universo
para darle sentido al destino.

omu G.S. (bcn. 2015)

Querer…

querer...

Querer un cielo plagado de estrellas
que con su brillo, intenso y mestizo,
dibujen corazones ambidiestros
dentro de cualquier paisaje lunar,
cuales describan minuciosamente
la esencia de tener un destino en común.

¡ Sobre un solo pálpito !,
un simple y espléndido y único bocado,
el tuyo junto a mi nombre.

Querer vaciar los negros de oscuridad.
Evidenciar que los ceros a la izquierda
también resultan útiles.
Desestimar energías contraproducentes
que caerán, tarde o temprano, cual guillotina
y desgüazar vehículos torpes.
Aliviar de telas de araña
los caminos amplios y los senderos angostos.
Alentar al respiro profundo
hasta que nazcan mañanas pulcras y horas respetuosas
capaces de agrietar sequías austeras que minimizan al sol…
porque veneran la terquedad de « la Noche »
« la Noche » amamantada por sangre inconsciente y cruel
desleída con sombras.

Querer una orilla
rebosante de conchas, cangrejos y caracolas:
De conchas hogareñas que atendieron y ya… permutan sonidos.
De cangrejos sabedores de
que una vida consta de mil pasos variopintos
pero solamente quedan pesando
aquellos que para el baile fueron escogidos.
Y de caracolas cuales, erigiendo un castillo,
silban un seguido de pasiones.

Querer
que la orilla le susurre al océano,
le agradezca las tantas voces construidas
entre reflejos, estelas y blanca espuma.
Quiso la orilla que sus habitantes fueran coro
relatando con sus cánticos
un sinfín de lazos que perduran irrompibles.

Ante la arena,
cantó la orilla.
Ante la sal y la transparencia,
cantó animada,
cantó desnuda.
Ensalzó a la vida.
La ensalzó
hasta el umbral de más nacimientos
entre aleluyas de amor.

Amasar para darte.
Alimentarte de futuros sonrientes.
Eliminar precipicios
donde el color vive extinguido.
¡Domar el fuego gélido !…
hasta que tu boca y tu mente se amansen
ya saciadas todas las partes de privilegios.

No decrezcan los ánimos
dentro de este pasar de lluvia espacial
que quiere:
Que no se apaguen los árboles y no se derrita la fuente
desde cuales mana la vida y más vida.
Que quiere tenernos presente
— como tales y en el día de hoy —
mezclando tierra y cielo con agua.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Siempre un dado… mi quien de chiquillo.

El orden necesita del desorden para ser quien es; sin él, extraviaría sus razones, nada sería. Así como la balanza precisa de juguetear con el desequilibrio mientras demanda tomar pesos o dejar cargas, hasta ligarse al punto estable de la quietud total como experta equilibrista.

Podría suceder que el equilibrio y el caos se compenetran para erradicar al aburrimiento del cosmos entero, de cada uno de los elementos y la vida de los hombres —cuestión de cocinar los alimentos disponibles, condimentándolos, preparando salsas. Cuestión de ingenio, fortuna irremediable y combinaciones—.

Orbito. Orbito apreciando el espacio plagado de relámpagos, colores y negritud, de casual estabilidad, de calma momentánea y estallidos repentinos, de fugaces y atrayentes cuerpos perentorios a cuales siempre les restará el próximo paso, y de meteoritos que están siendo adiestrados para impactar, y que hallarán, tras el impacto contundente, la fusión que genera novedosas perpectivas, más y más mundos. Orbito, asediando a la paz y despreciándola y esquivando o disfrutando de mi propio caos y aplaudiendo las aventuras que me presenta todo desorden. Orbito, acusando y asiendo, la gravedad y los gases y líquidos de multitud de otrosplanetas. Orbito, incapaz de medir la dimensión de éste ¡único cosmos!. Orbito —dentro de una geométría de conjunto— adosado a las figuras rectilíneas y sinuosamente siendo curvas; como ovalo, espiral y esfera. Eludiendo fraccionarme y cuestionándome si los planetas deben estar separados y distantes, y si éste de hoy, este mío, quizás transita encarcelado en un ínfimo territorio llamado «yo rotundo»… Un yo propio y a defender. Un yo altivo que presume de verdades exclusivas y orbita jactándose de su sapiencia. Un yo que se considera prioritario y con derechos absolutos que pueden ser cancelados si son pedidos por otros. Un yo tan personal como para observar a su alrededor y pudiendo poco ver, percibe porciones apartadas, sólo murallas y restos.

Tengo la suerte de disponer de una báscula que me reposiciona; así es como el caos nunca llega a mostrarse dictadoramente concluyente. Soy un explorador insaciable y por insaciable ambicioso. Me dedico a encontrar las millas y los gramos o la levedad precisa, que puedan otorgarle sentido apropiado al recorrido y balanceo de mi yo querido… a mi yo de chiquillo.

Cesé de pesar

cesé de pesar 2

Como nubes…
cada una de tus huellas y pisadas.
Nubes por cuales y donde soñar.
Por ellas sé, al contemplar el cielo,
que también esta tierra está repleta
de sabor a pisadas de ángel.

Ya tengo convencido a mi demonio
para que abandone su tridente
y apague sus incendios.
Que por fin reconozca su gran pérdida de tiempo.
Que admita que le asfixia tanta contrariedad
y hasta a él le asesina
el uso indiscriminado de la negación incoherente.
Que sus actos son horca: edad y suma estéril
volcando un envejecimiento irreverente
¡ veneno sobre las calles por las que transita
y muerte dentro de los jardines de palacio !.

Mientras mi ángel recuenta ideales
visitando la variedad de sus formas interminables,
mi diablo acude a su propio parto
y dando a luz un par de alas,
las bate,
aletea conociendo la gracia del vuelo.
Mi diablo hace trizas sus viejos ropajes
dejando de renquear.
Huye de los códigos
y de las creencias inútiles.
De cualquiera de los ademanes
que lo conviertieron en esclavo mezquino,
en un subdito, con corazón harapiento,
de su propio dolor.

Como nubes…
siguen tus huellas
y optan a ser, mis pisadas.
Encontré el grial ¡ fui meritorio !.
Quedaron atrás las citas absurdas.
Traspasé la identidad que equivale a niebla.
Deje de vagar dando tumbos
y de buscar múltiplos de uno
que siendo fantasmagóricos
apagaban perfumes y esquilaban la hierba.

Ya.
Un ahora de sentirnos
tan vitales y potentes como el sol,
frágiles
viajeros… siendo agua…

Nube atada al cielo.
Nube sobre nube
tejiendo dibujos y colores
dentro del espacio.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

cesé de pesar