Desde el pálpito hasta las matemáticas. (Tras la suma del cero)


Mi corazón necesita sentir y emocionarse -reniega de pautas monótonas- aunque para ello su lengua se posicionase rígida cual estatua altiva, o serpentee encarnecida o se avive acelerada en busca del próximo curso, o enojada se retire en un claro gesto de disgusto solicitando una pausa de descanso o unos instantes de recreo alejándose del latir de contratiempos.
Mi corazón tiene Lengua, Ojos, Manos, Orejas y Boca. Mi corazón no sabe vivir desentendido de sorpresas… puede más la sangre de los cielos que lo invoca que las razones que sujetan estadísticas, definiciones y fórmulas donde no caben las alternativas.
Preciso sentir cada día el impulso del salto y la desnudez natural y espontánea que rechaza los vocabularios estrictos y proporciona soluciones ante cualquiera de las dudas emocionales y algebraicas.
Puedo y quiero sontener la pobre nobleza de mi rico y vagabundo corazón; reconocerme en un sinfín de mismos que dialogan tomando infinidad de formas distintas, desconocer las causas imposibles que son tachadas de utópicas y reirme hasta de las dificultades, pues cada una de ellas acaban siendo material para la enseñanza que me concede un poquito más de veteranía y erudición.

Seres extraños

seres extrañosSobre seres extraños que se encuentran entremezclados con estos otros animales que somos cada uno de nosotros.
Seres extraños escapando de sus vidas personales, confundiendo su realidad asfixiante con la del prójimo.
Seres torcidos que aunque aparentan ser veloces y disponer de levedad, marchan lentos y de rodillas vomitando vértigo oscuro.
Seres que corrompen ambientes. Que tienen por afición especular y, al hacerlo, permiten o escogen que ficciones horrendas invadan su mente y contaminen todo lo próximo.
Seres que son extraños de la comprensión y de los sentidos debido a su ángulo obstruido. Que se dedican a malpensar y vestir de luto y tragedia cualquier momento. Que, al punto de la enfermedad, señalan acusadoramente presos de sus malos sueños.
Seres extraños indumentados con el traje intelectual de hombre culto (determinando la posición exacta ajena. Teniendo la certeza -incuestionable- de conocer donde están ubicados los otros, de saber cual es el mundo que no es su mundo).
Seres extraños que vestidos con un traje de cordero y aparentando estar preparados para el sacrificio, degüellan lobos y ovejas. Hacen de depredadores justicieros, devoran pasto y ganado para terminar apresados y con las patas rotas en las mismas trampas que ellos han ido repartiendo.
Seres extraños enredando la madeja y desperdiciando la lana hasta de su propia familia.
Seres extraños, cerca y durante horas, malmetiendo y criticando en nuestro lugar de trabajo.
Espero no despistarme, nunca convertirme en uno más de esa secta, donde los predicadores son seres extraños contagiando malestares y holocaustos a todo aquel que los atiende.
Seres extraños. Seres cuales quedan siendo animales laberínticos, animales vulgares pero complejos.
Seres extraños; a caballo entre la diablura y la idiotez y la aptitud resabida y la inocencia. Seres que lloriquean pregonando que están malheridos e interpretan el papel de frágiles mientras nos chupan la sangre y arañan con el filo y largo de sus uñas y devoran tanto nuestras horas presentes como las ilusiones y la esperanza que nos mantiene al insuflarnos respiros.
Seres extraños que se reconocen frente el sonido del látigo y ante el tacto de las riendas.
Seres extraños; disimulando, disfrazados de arquitectos, pretendiendo que los entendamos como constructores excepcionales cuando les vemos observar los planos, los libros instructivos y los mapas, boca abajo o girados y de lado.
Seres extraños. Seres que aducen ser dialogantes y comprensivos, pero que sólo reconocen como razones y maneras útiles y validas las suyas propias.
Seres extraños inhalando cada día el mismo aire irrespirable que ellos mismos propician a la vez que desprecian. Viviendo su existencia dentro de sucios, pequeños y malolientes retretes, donde el espejo asoma roto para que no les anotara su aberrante extrañeza.

Ayer…

Labyrinth

Labyrinth «Leonora Carrington (1917-2011)»

Ayer fue fecha de disgusto,
se cruzaron nuestras miradas
pero no me viste;
degusté la peor de las cegueras.
De la ciudad, sus farolas aparecieron borrachas
y las definiciones borrosas; cojas de luz.
Comprobé las contradicciones que se columpian en la luna
y la castración vergonzosa que algunas veces sufre el sol.

Fueron tantas las trabas, ayer,
que enrevesándose las calles
y multiplicándose las aristas
olvidamos reconocernos.

Ayer.
Con «R» de retraso.
Con «R» de chirrido.
Pesó más la elucubración
cual es laberinto que desgasta
que la vitalidad que se alinea con la sonrisa.
Supe que guardas un enigma bajo tus ropajes
y acerca de la evasión que precipitas
antes de optar por un te quiero.

Ayer -por suerte-
tiempo fallecido,
tiempo pasajero;
este ayer quede siendo ayer:
pañuelo que añora el bolsillo
mientras ondea sobre el viento.
Tierra ajada que será reconvertida
al reposar con su barbecho.

Escogo mantenerme ausente
de los horarios que anquilosan siendo antiguos,
porque tengo del todo decidido
vivir el hoy cabiendo en el placer,
dejando para aquel que los quisiera…
los nudos rotos y las pesadillas

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Apuntes de amor (XXI)

APUNTES DE AMOR (XXI)Que bueno que es
pasarme la noche a tu lado
ya deshojados los pétalos de una y cien margaritas.
Mostrarnos indisciplinados.
Sorber nuestro ron
y encontrar que éste sabe
a gloria
a cava
y a tequila.

Tan bueno es, como para cuando no estás…
gozar la ausencia
de significados y nombres,
de circunstancias y lugar
para recordar tu voz repitiendo una vocal,
y tu cuerpo sonriente y mojado.

Que bueno que es el tiempo
en que, como cromos sobre un álbum,
repasamos la suerte de estar pegados
dándole la espalda a las bambalinas.
Padeciendo de un encantamiento.
Fieles al privilegio
de buscar juntos la salvación.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Abc con gotas de tinta

Abc con gotas de tintaAprender a escribir porque el instinto nos empuja directos hacia las letras -todavía soy como aquel explorador que busca una ramo decente para entregarle a su amada-
Saber nada. Apenas saber y debido al empeño, acuñar alguna frase estructurada, con sentido y conocimiento. Ser un simple principiante atendiendo a compositores y filólogos expertos que expresan operísticos entre aplausos del público y jadeos.
Sólo ser, voluntad; mitad espíritu, mitad intelecto; un zahorí que sujetando su varita marcha en pos del agua y termina dentro de una nube llena de clavijas y cajones.
Sólo ser un grano de arena que pretende desprenderse del polvo, sediento y correoso, saliendo del desierto y su sequía. Soy un grano insignificante de arena al que le agradaría conocer, la corriente y dulzura sonora del río y la bravura imponente y serenidad envidiable dispuesta en mar abierto.

Casi miercoles hoy…

casi miercoles hoyTal vez debiéndose al azar casual que no conlleva pronósticos, o siendo destino causal cual acaece debido a incontables y alineados motivos.
Conformándose por ser una sorpresa que cargada de involuntariedad nos empuja hacia un camino o tal vez un eslabón imprescindible que contiene una razón indescriptible repleta de intachable sentido… cada suceso acontece a su tiempo resaltando la magnitud que merecieran; cometas que nos rozan para recoger tantos deseos. Simios cambiantes que pierden todo su pelo. Mujeres que apuntan sus datos en nuestro corazón para luego robárnoslo. Destellos fugaces con una descarga subliminal que se prolonga como respuesta. Plumas que levitan ingrávidas manteniéndose en el aire por soplos invisibles que persisten en ser indemostrables. Y obeliscos que se perpetúan firmes y rotundos, pero sólo por diez siglos, reconociendo la debilidad que esconden ante una eternidad famélica de espirales y conjuntos y frente a los chillidos del viento y los diez billones de gotas de una lluvia.

Si he de dudar… Dudo del peso que le supongo a todo lo que sucede a mi alrededor por causa o sin ella. Dudo, más aún, cuando padeciendo de oscilaciones voy cambiando de perspectivas y las lejanas e inalcanzables antípodas se convierten en mi hogar; me doy cuenta que una historia esta compuesta de teorías, pero que las teorías terminan por mutar y su tal cual era se destruye.
Plumas y rocas beso al pasar por la existencia y en ocasiones queda relegada a nada la importancia de mi cuerpo.
Giro y giro -cabeza hacia abajo y de los pies anclado sobre un epicentro, o con la mirada puesta tan hacia arriba que me desentiendo de mí y entro en el universo viéndome sumamente pequeño- Entiendo que todo lo pesado llega a convertirse en liviano -y viceversa- porque necesita hallar una verdad sincera transitando por las órbitas ajenas, hasta comprobar qué densidad y cuántos grados y cuál es la atmósfera que le da pie para seguir a cada uno de sus contrapuestos.

¿Es miercoles, hoy?

Sorolls de vida / Sonidos de vida

sorolls de vida - sonidos de vidaMai corro les cortines
ni abaixo les persianes,
estimo el descans i els verbs
que brollen des de la plaça.

Afegit; com si el mateix vidre d’una finestra,
veig néixer, transcórrer i morir els dies,
inclinat cap al rostre expressiu i canviant
que, xerraire, la plaça em regala.

Tant gaudeixo de les primeres
com de les últimes llums,
dels plataners i dels roures,
de les palmeres i alzines,
del cant despert dels ocells
i del goig viu de les flors,
de la pluja en ser plor i somriure,
llum emotiva de l’existència.

Em desdic dels meus anys
en veure guanyar salut als infants
mentre conquereixen jocs
i tasten el so net de les seves rialles.
Fins i tot em desdic dels llibres
en sentir-me complet i instruït
per tots els glops de vida que passegen
mostrant-me les tantes mesures
que es disposen dins de la llibertat.

Miro -obert al repàs-
observo els anys reposar
allunyats d’angoixes
propers a les bitlles, els escacs i la petanca;
avis que xarren mentre prenen el sol
i en moure aquell bastó -amic fidel-
que subjecten amb una mà,
expliquen com a directors d’orquestra
fent sentir a d’altres:
trons i cants,
llamps i encanteris,
vespres i matinades que ja van passar,
però, que per importants,
queden molt endins com a tresor.

Mai corro les cortines
ni abaixo les finestres;
sempre espero els diàlegs del carrer,
el dir i insinuar de la gent,
els moviments variats que assoleix la plaça.
M’agrada que la llum banyi casa meva
per trobar-me escampat
com un gest senzill
que volta per tot arreu.

Mai corro les cortines.
Mai abaixo les persianes.
Mai tanco les finestres…
doncs no vull perdre’m cap detall
de la tanta vida amb la qual dansa
la meva plaça il·lustrativa.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

___________
(castellano)

Nunca corro las cortinas
ni bajo las persianas,
amo el descanso y los verbos
que brotan desde la plaza.

Añadido; cómo el mismo vidrio de una ventana,
veo nacer, transcurrir y morir los días,
inclinado hacia el rostro expresivo y cambiante
que, parlanchina, la plaza me regala.

Tanto disfruto de las primeras
cómo de las últimas luces,
de los plataneros y de los robles,
de las palmeras y encinas,
del canto despierto de los pájaros
y del gozo vivo de las flores,
de la lluvia al ser llanto y sonrisa,
luz emotiva de la existencia.

Me desdigo de mis años
al ver ganar salud a los niños
mientras conquistan juegos
y prueban el sonido limpio de sus risas.
Incluso me desdigo de los libros
al sentirme completo e instruido
por todos los tragos de vida que pasean
mostrándome las tantas medidas
que se disponen dentro de la libertad.

Miro -abierto al repaso-
observo los años reposar
alejados de la angustia,
cercanos a los bolos, el ajedrez y la petanca;
abuelos que charlan mientras toman el sol
y al mover aquel bastón -amigo fiel-
que sujetan con una mano,
cuentan como directores de orquesta
haciendo sentir a otros:
truenos y cantos,
rayos y hechizos,
vísperas y madrugadas que ya pasaron,
pero, que por importantes,
quedan muy adentro como tesoro.

Nunca corro las cortinas
ni bajo las ventanas;
siempre espero los diálogos de la calle,
el decir e insinuar de la gente,
los movimientos variados que logra la plaza.
Me gusta que la luz bañe mi casa
para encontrarme esparcido
como un gesto sencillo
que merodea por todas partes.

Nunca corro las cortinas.
Nunca bajo las persianas.
Nunca cierro las ventanas…
pues no quiero perderme ningún detalle
de la tanta vida con la que danza
mi plaza ilustrativa.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Retoque pragmático

retoque pragmáticoDel pueblo; el rugido,
un salto y el mordisco,
queda demostrado
que las demandas mediante el diálogo
ni sirven absolutamente de nada
frente a la tozudez propia de estos casos.

Solicito juicios justos.
Guillotinas para que razonen de una vez,
o rueden las cabezas, ya cortadas.
Hogueras que adecenten.
Quemas que, como recordatorio de igualdad,
incendien renegando de la inquisición que asola
con su diversidad de túnicas. Sigue leyendo

Apuntes de amor (XX)

«Nadie nombre su fin,
ni cite a los que, confundiéndolo,
lo trataron de ilusorio o de caduco.»

Siempre es reconfortante saber
que guardas para mí…

El beso

El beso «Gustav Klimt»

mil besos redondos
y un te quiero viajero tienes;
recogidos,
cuidado,
prestos para ser entregados
desde tu infinito femenino:
pálpitos de un corazón
que ganándole un pulso al tarde
supo despertar.

No sé como lo hice
pero mi mañana cabe dentro de este hoy
rebosante de ganancias y juguetes.
No me preocupan los espejos ni el tic-tac
porque reconocí tu señal como motivo.

318-omu G.S. (bcn. 2015)