Esponges / Esponjas


La vida ens espera.
Empolainada amb joguines
demana infants
que demà siguin joglars
transmetent el cant.
Demana bona voluntat
darrere de paraules
i adherida a tots els fets,
vol que aixequem el millor demà
en tindre prou seny
i posar orelles.
La vida ens vol juganers.
Ens necessita i demana
sencers i atents,
per gaudir i aprofitar
les seves tantes llunes
així com cadascun dels seus sols,
apuntant quant de meravelloses són
les acrobàcies que porta
com carro de sorpreses.
La sort: Preparar-nos per tot.
Escollir com fer
en disposar de les eines.
Les carícies i els cops d’avui —inevitables—
(música harmònica
esgarrifances o plors),
en retrobar-se els temps
com en una forta abraçada
retornen, contundents
al mot que és demà;
ni un d’ells marxa
perdent el so per complet.
Cap s’escapa de ser dalla o llavor
guanyant empenta
en mantenir-se a tocar del cel
i dins la terra.
Nosaltres; com a ventall o martell.
Nosaltres; servint menjar damunt de la taula.
No val senyalar ni buscar lluny.
No valen queixes!
En remar decidim cap on marxar
i el que construïm allà on estem.
Sí.
Sigui el goig!
Vinguin rialles!
No.
N’hi ha prou de pous i foscor!
S’esvaeixi la cremor
que porten les penes!
Som branques d’un arbre
donant escorça, flors i fulles,
engrandim l’arrel
vulguem i cridem
papallones i abelles!
La vida; dolça i calenta
agra i freda
moguda i serena.
Calendari de circumstàncies
que ens esperen per ser ateses
amb tots els sentits ben desperts.
La vida remulla.
La vida llança, i…
nosaltres, galleda.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

(castellano)

La vida nos espera.
Acicalada con juguetes
pide niños
que mañana sean juglares
transmitiendo el canto.
Pide buena voluntad
detrás de palabras
y adherida a todos los hechos,
quiere que levantemos el mejor mañana
al tener suficiente cordura
y poner orejas.
La vida nos quiere juguetones.
Nos necesita y pide
enteros y atentos,
para disfrutar y aprovechar
sus tantas lunas
así como cada uno de sus soles,
apuntando cuánto de maravillosas son
las acrobacias que trae
como carro de sorpresas.
La suerte: Prepararnos para todo.
escoger como hacer
al disponer de las herramientas.
Las caricias y los golpes de hoy —inevitables—
(música armónica
escalofríos o llantos),
al reencontrarse los tiempos
como en un fuerte abrazo
retornan, contundentes,
a la palabra que es mañana;
ni uno de ellos marcha
perdiendo el sonido por completo.
Ninguno se escapa de ser guadaña o semilla
ganando empujón
al mantenerse a tocar del cielo
y dentro de la tierra.
Nosotros; como abanico o martillo.
Nosotros; sirviendo comida encima de la mesa.
No vale señalar ni buscar lejos.
No valen quejas!
Al remar decidimos hacia donde marchar
y lo que construimos allá donde estamos.
Sí.
Sea el gozo!
Vengan risas!
No.
Basta de pozos y oscuridad!
Se desvanezca el ardor
que traen las penas!
Somos ramas de un árbol
dando corteza, flores y hojas,
agrandemos la raíz
queramos y llamamos
mariposas y abejas!
La vida; dulce y caliente
agria y fría
movida y serena.
Calendario de circunstancias
que nos esperan para ser atendidas
con todos los sentidos bien despiertos.
La vida remoja.
La vida lanza, y…
nosotros, cubo.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Apuesta de tierra

«El cobarde señala hacia otro lado mientras silba desafinando. Que esperar de él, sino traición como melodía.
Suena terror y desconcierto, y muchos «miedo» responden.»

sobre la tieera

Campos.
Sobre campos que esperan
semillas son hombres.
Campos espléndidos:
Árboles.
Minerales.
Aves.
Anfibios.
Reptiles.
Felinos.
Roedores
e Insectos.
Ladridos.
Graznidos.
Rugidos
y Oraciones.
Recipiente son campos:
Lienzo pulcro y cobijo.
Paz. Libertad.
Luz creativa
de fulgor asombroso.
Oscuridad serena
y la vibración sensitiva
donada por todo Color.
Crecimiento adosado
a la inquietud que transportan
sombras esponjosas.
Campos: Cultivos.
Para ya extirpadas vergüenzas
sucumbiera el hambre.
Todo elemento que diera
una faz o esencia horrorosa.
Campos.
Y desenfrenado el avance,
al ser próspera la pisada,
digno el legado de hombres.
Ahogo e incendios…
Aunque volcados por agua celestial
o sentenciando con llamas terrenas
¡esterilidad eludan los campos
cuando regados por el acierto de hombres!.
Campos vírgenes
y hombres capaces.
Campos donde luzcan los frutos,
prodigios surgidos
desde la semilla que somos los hombres.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

¡Más!

más
«por muchos pies y tantas manos
que añadiendo su potencia
acrecentan el impulso de la rueda…
Y por un alma.
Y por ideas.
¿Cabe comprender alguna identidad
cómo exclusiva.
Caminar defendiendo la ficción personal?»

Qué más decir:
Agradecer.
Qué más pedir.
Ya por canoso percibir
cuánto es de extenso,
lo mucho de interesante
que espera dispuesto.

Porque pasa rauda
demandar rejuvenecer.
Reclamar prolongación
por saber a poco.
¡Cerillas. Cerillas!.
La madera pide árbol,
pide agua y pide llama.

Al quedar tanto por disfrutar y descubrir
alimentarme de un ansia grande de Principios
—y los finales en hilera,
quedando como entreacto.
Como vehículos que aguardan
para desplazarnos,
así pudiendo engullir también,
la sapiencia lustrosa y digna
de los inviernos—.
Juro.
Juro y prometo
que sacaré partido de cada uno de ellos.
¡Vengan.
Vengan, vueltas más!.

Qué más mostrar:
Gases.
Sólidos.
Plasmas
o Líquidos.
U orquestaciones etéreas
donde cabalgar.
Incluso sumergido en cualquier letargo
que simulara paciencia
con apariencia pasiva
pero aupara senda y vida.
Allí quiero estar…
subido a otra vuelta.

Somos.
Nubes sobre nubes
adquiriendo y deformando rostros y cuerpos,
trajinando sueños.

Qué más decir.
Qué más pedir.
Qué más mostrar.
¡Satisfacción!.

318-omu G.S (bcn. 2016)

Construcción

 

fantasia costeraPaseo por un enorme laberinto
buscando piezas de puzle que encajen.
Completo millares de crucigramas
apreciando que las partidas mostradas
son sorpresivas e inigualables.

La instrucción pasa
por la sagacidad instintiva que poseen los lobos
la fidelidad incondicional de los perros
y la mansedumbre lanar de corderos,
entre amistades cordiales y coincidencias salvajes
que capacitan el batir de unas alas
para así, nuestro ave, pueda emprender el vuelo.

Lanzados como cohetes
recorreremos planetas habidos e inventaremos
hemisferios y galaxias
dándole sentido a la perdición y a la libertad.

**

Aquí estoy.
Aliado y cómplice de la comunicación.
Dentro de alguno de los tantos bolsillos que tiene el lenguaje
cuándo usa la gestualidad como diccionario
o posiciona las letras con voz
o utiliza la tinta mediando palabras.
Aquí. Con la razón empírica
y casi maniaca de los hombres
que, con atrevimiento montesco,
traspasan fronteras y se procuran locuras
coincidiendo en también disponer
del don de las cabras.

Aquí me encuentro,
recibiendo y pasando el testigo
que muchos otros sostuvieron antes.
Imaginarme aquí,
deambulando, a la caza de ideas.
Repleto de preguntas.
Rebosando incertidumbre y ruegos.
Agradeciendo estar insertado
dentro de la voracidad de este juego
donde las naturalezas son celebradas
y las artes varias aparecen como prodigios,
con la capacidad luminosa que aviva
al aportar mensajes importantes
cuando son presentadas.

Para expresar.
Para sentir.
Para interpretar cada una de las gotas de lluvia
conjugo artes,
descubriendo que son alimento
que me llevará en volandas.

Perpetro el asalto de cada instante
mientras toca su flauta o harmónica cualquier día.
Monto y deshago castillos.
Combino.
Para encontrar el barro de siglos
utilizo la arena nómada de desiertos
y la que, humedecida por el salitre,
sustenta la calma voraz de las playas.

Aquí (suficiente).
Expreso mientras siento
que soy un conjunto
repleto de partes.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

camí de ronda

Ara / Ahora

ARA-AHORA
Hi ha cops que vénen, com a fantasmes, il·lusions i vivències, qüestions i preguntes que restaven per pair, per resoldre i contestar. I, llavors, resulta probable, que l’abans ocupi un lloc afusellant el goig de l’ara, i així trencant-se el «carpe diem» es confonen, fins a perdres, molts glops que estaven disposats per satisfer-nos.
Els instants són els veritables «caesars» de la nostra vida. El present com a única proposta. Respir. Respir!. Que quan aparegui el passat sigui veu sabia; esdevingui com a consell encertat.

Hay veces que vienen, como fantasmas, ilusiones y vivencias, cuestiones y preguntas que restaban por digerir, por resolver y contestar. Y, entonces, resulta probable, que el antes ocupe un lugar fusilando el gozo del ahora, y así rompiéndose el «carpe diem» se confunden, hasta perderse, muchos tragos que estaban dispuestos para satisfacernos.
Los instantes son los verdaderos «caesars» de nuestra vida. El presente como única propuesta. ¡Respiro. Respiro!. Que cuando aparezca el pasado sea voz sabía; acontezca como consejo acertado.

**

Present: Clau.
Present: Eina.
Instant a instant
gaudir i aprendre.
Marxar damunt de bufades.
Marxar dins d’instants.
Marxar.
Llençar la brossa que arrosseguem.
Cuidar cadascuna de les flors de l’abans,
elles són aliment que farà immens el rusc.
Escoltar el sentit dels records
aprofitar-los per conèixer.
Escollir la part adient
que ens permetrà decidir amb encert
fent-nos créixer.

Present: Instant.
Instant: Respir efímer
que tant puja veloç com cau ràpid.
Muntanya russa.
Potser és un lladre robant temps
o un rei que fa regals
o un llampec il·luminant-nos
que es dóna a la fuita,
que marxa junt a un cop de dits
perquè té pressa.

El passat va ser jove
ell va xisclar fort com a present.
Entrellaçant instants
va fer de mag,
apropant-nos conills i coloms
ens parla… desapareixent.

No quedin brots destructius.
No quedi plom per carregar
ni graons relliscosos que no es deixin trepitjar.
Si al passat l’escoltem com veu esgarrada
fem-lo fora, donem-li puntades
romandrès apartat, sent oblit.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

(castellano)

Presente: Clave.
Presente: Herramienta.
Instante a instante
disfrutar y aprender.
Marchar sobre soplos.
Marchar dentro de instantes.
Marchar.
Tirar la basura que arrastramos.
Cuidar cada una de las flores del antes,
ellas son alimento que hará inmensa la colmena.
Escuchar el sentido de los recuerdos
aprovecharlos para conocer.
Escoger la parte adecuada
que nos permitirá decidir con acierto
haciéndonos crecer.

Presente: Instante.
Instante: Respiro efímero
que tanto sube veloz como baja rápido.
Montaña rusa.
Quizás es un ladrón robando tiempo
o un rey que hace regalos
o un relámpago iluminándonos
que se da a la fuga,
que marcha junto a un chasquido de dedos
porque tiene prisa.

El pasado fue joven
él chilló fuerte como presente.
Entrelazando instantes
hizo de mago,
acercándonos conejos y palomas
nos habla… desapareciendo.

No queden brotes destructivos.
No quede plomo por cargar
ni escalones resbaladizos por pisar.
Si al pasado lo escuchamos como voz estropeada
echémoslo fuera, démosle patadas,
permacezca apartado, siendo olvido.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

De expedición

 

«Una casa donde traspaso nombres y cuerpos. Donde no resuena ninguna de las puertas por bien aceitadas. Una casa donde existiré, vivo y nací.»

Nací
alineado con la causa soluble
que navega y repite.
Antes
ni recuerdos.
Los pensamientos apremiaban al olvido
para seguir huerfanos.
Los porqué, difuntos.
Ni afirmaba.
Ni negaba.
Ni definía mi quién soy
hasta carecía de nombre.
Antes…
Tal vez alimentaba como detalle
gracias a designios tribales
que exclamaban «libertad».
Antes nací
para crecer pequeño.
Crecí y crecí pero quedé pequeño.
Y cuándo pensarme, fornido y grande; suficiente,
siendo sobradamente diminuto y frágil
¡explosioné!.
Fue cortada mi lengua en millares de pedazos
y el cristal que fue mi lenguaje
gano en resistencia y brillo y diccionarios.
Dejé la razón solitaria que da lectura de mundos aparte
y saltaron a viajar por el espacio
vergeles personales anquilosados
y secretos precintados por el miedo y la vergüenza.
¡Estallé!
para compartir y comprender que soy boca-fuente
piel-plumas-escama
neón-sol-luna-cuerpos
contenido-imagen-reflejos
poros elásticos
agudeza renaciendo.

Ahora cuento
que tu identidad sabe
y en ella caben mis segundos
¡es nuestra eternidad!.
Que viví intrépido y por ser aventura
probaré comedido, irresponsable y valiente y cobarde.
Ahora es cuando reconozco mis alas
perdiendo razón de cautiverios.
Advierto esa verdad que puede subsistir
y está en todo; somos simples sonrisas de la alternancia
combinándonos con un sinfín de atuendos dispares
junto a los principios y los intermedios y los finales
que vivamente auspicia el acordeón; un solo tiempo.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

¡Esto es!

Baño de color caído
sobre la quietud que dosifica
el vigor de las brumas
y adorna la transición de las sombras.
Color parlanchín.
Color completando
la seriedad del silencio.
¡Esto es!.
Vuelta de tuerca y compendio.
Latidos asalvajados e indomables.
Saludos desperezados.
Amuleto degollando a la modorra,
colgado de mi cuerpo
y adosado a tu nombre, también;
como a nuestro espíritu y a cualquier alma.
¡Esto es!.
Hechizo que convierte
el aburrimiento y la mansedumbre aparente
que convive junto a la nada
en permutación,
en un baile imparable
donde danza todo lo existente
desvergonzadamente desnudo.

Que la vida que conozco
son silbares variopintos.
Un concierto inusitado
dentro de la inmensidad.
¡Sorpresa aguardando sorpresas!.

¡Esto es!.
Soplo vital.
Ajedrez ingenioso
donde vence la virtud que quiere
que los peones prueben a ser reyes.
Y uno abajo y luego arriba,
ya con termómetros y balanzas y brújulas perdidas
porque el triunfo pervive en cambiar.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

De soplo y tierra

1-Terrenal

Aquí —intuyo, que por causalidad—
Zambullido en este traje,
con tela teñida
por glaciares y volcanes.
Pasajero de un planeta
que es pasajero a la vez;
burbuja hecha de tierra y agua revueltas,
burbuja especiada con salivas vegetales,
con minerales fornidos e indelebles
y con sangre animal de hombre
alimentada por ubres gustosas de mujer.
Aquí. Soy.
Trapecista dando vueltas
que alternando ritmos
cruza de un salto las esquinas
mientras escucha cuanto de reales son las estrellas,
que ellas son mis ancestros
paseando como descubridores
para bordar un después.
Apresado por un reloj, imparable y pertinaz,
que cuenta y cuenta… días y años y siglos
circuncidando con segundos
que pasan dando memoria y ojos renovados
con los que interpretar los pasos y el vuelo
tras voltear del revés.
Aquí; como soñador empedernido,
preso del gesto romántico, libre de funambulismo;
anhelo cambiarme de disfraz
y prolongarme hasta el infinito.
Aquí —aun fugaz por medido bajo este vehículo—
Sujeto pasos.
Soy dependiente.
Cazo respiros.
Siendo viajero; recorro instantes
y desabrocho imposibles.
Pesco sin anzuelo ni lombriz
y se descascarilla mi propio huevo,
desnudo renaciendo; girándoseme el mundo.
Aquí y ahora, compañeros confirmo
que no existe instante alguno
mereciera rechazo, fuera desperdicio.
Aquí estoy.
Atento a la música y lecciones
que mediante las cuerdas del espacio
esparcen, la verborrea impetuosa de la luz
la algarabía de las sombras,
la perpetuidad de la oscuridad
y la quietud amable del silencio.

2-Espacial

Marcharé, sonriendo.
Pasará el placer.
Cesará el dolor,
tal cual ahora mismo los conozco.
Partiré satisfecho;
como un ave o un árbol
a cuales se les marchitan alas y hojas
para sobrevenirles
nuevas ramas y otros plumajes.
Sonriendo.
Satisfecho.
Porque amo y deseo
cada hola y cada adiós
que aúpa este universo
aligerando albas y crepúsculos.
Ya comprendí…
que volará hacia arriba,
caminara enrasado,
o buceara por abajo,
toda la arena cae como fuente
ofreciendo un agua que es:
Suma grata. Florecimiento.
Ventisca catapultando
saber de cabalgadura y privilegios.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

¿Dónde?

Atrapado dentro de los surcos del espacio
vago entre causas temporales
que ven difuminadas sus verdades
al poseerlas millares de velos.

Recorriendo las páginas de la naturaleza
Como aliado, aliño, antes que como hijo
de ningunas entrañas concretas.

Aquí, los años pasan siendo zarpa,
arañan nuestra alma y dibujan nuestro rostro
con su ineludible código;
como tormenta insalvable
reportan la suma que nos hace crecer
a base de experiencias.

Allá: Determinación.
Mitades y tercios completados
por la elasticidad de los movimientos.
Aquí: Intermitencias. Fracciones.
Fijación cual reposo.

Aquí y Allá…
delimitando las zonas de nuestro gran sinsentido.

Aceleran las astros, y, al hacerlo,
rejuvenezco hasta aquella muerte
que intercambia los cuerpos y esencias
repartiendo las cartas.

Y
resulta recompuesta y aceitada mi máquina;
y
aprendo
y
recuerdo
y
olvido.
y olvido lo que fue olvido
para añadirle perspectivas
y formas a mi existencia
volteando el absurdo y la razón
de cada sentir y palabra.
Y reaprendo que…
una gota de sudor es lluvia que siempre retorna
a beber de una misma labor,
por su inquietud es frágil y robusta
¡ciclo de vida!.

Atrapado dentro de los surcos del espacio
recupero los juegos; ya que fiel…
conviene en aguardarme una pieza del puzle
para encasillarse.
Me espera una cuestión banal por resituar.
Una piel para camuflarme tras desvestirme.
Un latido espera —siendo un estallido—,
como presumida fuente;
para presumir de las eclosiones innatas que provocan
un divertido yo travestido.
Un pensamiento para reprender a otro pensamiento
y demostrarle que hasta los cielos tienen techo,
que todo tiene culo y espalda.
Una astilla por desenclavar me aguarda
junto a una gota de sangre por chupar
y otra que sólo reclama suicidio; rellenar un charco.

Aquí sucede que luce apresado mi allá
—triste realidad—.
Cuando él sostiene la energía protectora
que auspicia un abrazo cordial y muchas sonrisas sinceras
capaces de corregir a los aduladores de la fatalidad
que apagaron la luz de la oscuridad
compitiendo por el terror con sonámbulos.

Mi aquí decide convertir en verdad
la balada que era sueño,
destierra el absolutismo ponzoñoso
anudado en «terminar».

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Multiplicación (S)

Flor, cual cópula regia del sencillo vagabundeo.invocació
Tú que buscas otorgar
corpóreas y etéreas fragancias
a aquellos que te contemplan y huelen,
haces más que deshacer
las telarañas del invierno…
Te presentas adosada a la fatiga del helor
para motear pensamientos decaídos.
Das muelles en los que atracar;
donde serán rescatados los suspiros.
Con el ordeñe de tus colores, motivas.
Procuras orgías fecundas
junto a las imágenes que describen la facilidad
con que pueden acontecer los porvenires deseados.

Tus órganos se reproducen
en un devenir siempre creciente.
Te multiplicas acogida
por una ley que clama «¡viva la entropía!»
ley, difícil de comprender.
Añades y ajustas.
Amplias el oráculo
espoleando la espiral inamovible
del crecimiento que yace despierto en la tangente
que une la frase consistente con el verbo espiritual.

Tú, flor que deleitas,
no reclamas pago ninguno.
Detienes los encierros que cabalgan con las horas.
Rompes las cadenas que nos anclan a la esclavitud
de la continua comprobación.
Amueblas a los siervos de la tierra,
al brindarnos el entendimiento que se basa en la creencia
del avance y la renovación,
del pasaje útil que alcanza el ser al estar marchito
simplemente para vestir de nuevo, un rejuvenecer.

Flor que reclamas a la mariposa
y el zumbido contagioso de las abejas:
Te asemejas a una rapsodia carente de palabras
que rapta a la decadencia y al infortunio.
Levitas falta de códigos y normas que justifiquen
desagravios irrespetuosos y decadencias.
Eres libélula siguiendo el compás de un solo viento;
el viento libertario y licencioso que nada maneja,
que se permite airear los campos y corazones
siendo un oído que escucha y una esencia que construye
dejándose llevar.

318-omu G.S. (bcn. 2010)