I una flor per cada branca / Y una flor por cada rama

arbre vestit

«Abans dels estats

que ens foren, (amb sang i lluites), imposats;

d’uns estats que dominen esclavitzant-nos,

que fent servir un munt d’enganys,

i un grapat de mentides afegeixen lleis injustes.

 

Abans de tants estats

que dominen i escurcen

fins aconseguir abolir

els fruits de la llibertat.

 

Abans dels països i les fronteres

i de qualsevol condició interessada.

Abans de tants cops incoherents

que assasinen la fèrtil fusió; el futur!,

en aixafar l’adobada cultura de tants homes.

 

Abans dels regnes, països i estats…

Va existir un net somriure

fet amb cor i ple de cants.

Varen existir mil fonts, mil formes;

la llum d’uns homes

que, junts, cuinaven com poble,

que gaudien sense vergonya

de la claror blava del cel,

quan anaven amb els seus caps ben alçats,

sense deixar de caminar, cap a endavant.»

 

(I)

 

Com puc esperar avançar

quan em retenen pres,

si em mantenen engabiat,

si em trobés impedit; invàlid: coix.

Atrapat per uns filferros,

o obligat a coneixer, (irremeiablement),

el soroll estrident de les rodes,

d’un carro atrotinat, lleig i vell.

Com puc avançar si és que estiguessin, d’arrel,

les meves dues cames, ambdues tallades.

 

No puc avançar en sostenir

aquell patir que va amarrat

al nus asfixiant,

al curt enteniment,

a la foscor que retalla en viure,

molt a prop de mi i dins d’uns altres.

 

(II)

 

Per guardar dintre meu;

una empenta, un vaixell,

una adreça, un alé,

la millor ajuda: un cop de mà,

immensos i veritables motius,

prou forces i fortes ganes.

Per guardar dintre de mi tot això…

d’un fil de veu trec un gran tro;

com així mateix succeeix

que de l’aparent feble blat que escolta el vent

ballant amb els seus sons,

del blat espigolat i callat,

del blat dòcil i lleuger,

surt el pa que enlluerna en les nostres taules,

el pa germà que ens dóna l’escriure inteligent,

que ens regala també el pensar,

i fins i tot, un torrent de paraules.

 

(III)

 

Ja avanço. No m’adormo.

Avanço il·lusionat.

Avanço a voltes de somnis.

 

Només avanço

perquè sé del esforç,

de cert sé del treball,

el que és lluitar.

 

I també…

ara avanço perquè reconec com tova la por al dolor,

i la por a morir.

en saber realment el que és morir, el que és patir,

encara disposant d’aquest aire terrenal,

encara amb cos aquí respirant; aquí vivint.

 

Sé el que és morir;

en estar-me quiet i amagat,

incapaç de moure un dit

o demanar amb un fort crit,

el que és just i em falta.

 

El pitjor que em pot passar, és;

viure dormint, i al dormir ni somniar-la,

veure al meu abast a la llibertat;

com un gelat replet de secrets,

com una canya de sucre plena de dolçor,

i estar-me quiet, i no anar a llepar-la.

 

El pitjor que em pot passar, és:

reconèixer un munt de vida i no gaudir-la,

quedar-me quiet, sense anar a agafar-la.

318-omu G.S. (Bcn-2013)

***   ***

(castellano)

 

«Antes de los estados

que nos fueran, (con sangre y luchas), impuestos;

de unos estados que dominan esclavizándonos,

que usando un montón de engaños,

y un puñado de mentiras, añaden leyes injustas.

 

Antes de tantos estados

que dominan y acortan

hasta conseguir abolir

los frutos de la libertad.

 

Antes de los países y las fronteras

y de cualquier condición interesada.

Antes de tantos golpes incoherentes

que asesinan la fértil fusión; ¡el futuro!,

al aplastar la curtida cultura de tantos hombres.

 

Antes de los reinos, países y estados…

Existió una limpia sonrisa

hecha con corazón y llena de cantos.

Existieron mil fuentes, mil formas;

la luz de unos hombres

que, juntos, cocinaban como pueblo,

que disfrutaban sin vergüenza

de la claridad azul del cielo,

cuando iban con sus cabezas bien alzadas,

sin dejar de andar, hacia adelante.»

 

(I)

 

Cómo puedo esperar avanzar

cuando me retienen tomado,

si me mantienen enjaulado,

si me encontrara impedido; inválido: cojo.

Atrapado por unos alambres,

o obligado a conocer, (irremediablemente),

el ruido estridente de las ruedas,

de un carro destartalado, feo y viejo.

Como puedo avanzar si es tuvieran, de raíz,

mis dos piernas, ambas cortadas.

 

No puedo avanzar al sostener

aquel sufrir que va amarrado

al nudo asfixiante,

al corto entendimiento,

a la oscuridad que recorta al vivir,

muy cerca de mí y dentro de otros.

 

(II)

 

Para guardar dentro mío;

un empujón, un barco,

una dirección, un aliento,

la mejor ayuda: un golpe de mano,

inmensos y verdaderos motivos,

suficientes fuerzas y fuertes ganas.

Por guardar dentro de mí todo esto…

de un hilo de voz saco un gran trueno;

cómo así mismo sucede

que del aparente débil trigo que escucha el viento

bailando con sus sonidos,

del trigo espigado y callado,

del trigo dócil y ligero,

sale el pan que deslumbra en nuestras mesas,

el pan hermano que nos da el escribir inteligente,

que nos regala también el pensar,

e incluso, un torrente de palabras.

 

(III)

 

Ya avanzo. No me duermo.

Avanzo ilusionado.

Avanzo a vueltas de sueños.

 

Sólo avanzo

porque sé del esfuerzo,

de cierto sé del trabajo,

lo que es luchar.

 

Y también…

ahora avanzo porque reconozco como blando el miedo al dolor,

i el miedo a morir.

Al saber realmente el que es morir, el que es sufrir,

todavía disponiendo de este aire terrenal,

todavía con cuerpo aquí respirando; aquí viviendo.

 

Sé el que es morir;

al estarme quieto y escondido,

incapaz de mover un dedo

o pedir con un fuerte grito,

el que es justo y me falta.

 

Lo peor que me puede pasar, es;

vivir durmiendo, y al dormir ni soñarla.

Ver a mi alcance a la libertad;

como un helado repleto de secretos,

como una caña de azúcar llena de dulzura,

y estarme quieto, y no ir a lamerla.

 

Lo peor que me puede pasar, es:

reconocer un montón de vida y no disfrutarla,

quedarme quieto, sin ir a cogerla.

318-omu G.S. (Bcn-2013)

simplicitat

Aire

BOMBOLLES D'AIRE

 

Vierte el jugo de tu fruto,

desde el vientre de tu alma.

Llegue llenando mi boca,

porque es mucha, que no poca,

la virtud cual me desarma,

que tuya, roza, me toca,

y ensancha todo lo enjuto.

Ni le cabe salvedad

al ser virgen su obviedad;

la señal y el rastro astuto.

 

 

Vienes con cinco corceles

-no son pocos, que son muchos-

Posas placer y devienes

redimido de aranceles,

y con precisos y duchos

sentires tú te entretienes.

Eres vasto y suficiente,

pues nos dotas de presente;

sin dudarlo nos sostienes

con soplo cual siempre escucho.

318-omu G.S. (Bcn-2011)

Dandelion Clock

Con un toque de negro

  • fanal

Y en la ciudad;

un manto: la madrugada.

 

Y sobre la madrugada;

resuena potente,

limpia que limpia, el Agua.

 

Juvenil, se funde

con el asfalto y los adoquines.

Corretea juguetona,

no hay prisión que la retenga,

su fluidez la hace irresistible.

 

Traviesa, salpica persianas adormecidas,

y arrastra bolsas y cartones

junto a publicidades despegadas.

 

Remoja, el forjado

esmaltado de las verjas,

y las puertas aquellas,

que se abrirán para comerciar

cuando clame el día.

Agua, que corre y que corre.

 

Grueso, su chillido brota.

Desde una larga serpiente

que zigzaguea gomosa,

cual, igual se enrosca que extiende;

(bajo presión), divertida.

 

Desde una parlanchina manguera,

manguera domada

por unas manos expertas,

por unos brazos atletas,

que marcan, del agua, su dirección,

cuando la llevan.

 

… y las calles… pierden su aceite.

… y las calles… acicaladas por el hacer del hombre;

ya se despiden faltas de añoranza,

del peso, de su mugre.

 

Las calles pierden sus vértigos.

El olor a sudor

se disipan por las alcantarillas.

Quedando solapado

el trajín de la ciudad;

desmesurado y cosmopolita,

por el agua y su perfume incoloro.

 

« Buen canto,

da el baño con tu cristal,

siempre merece, la bienvenida.»

 

Mientras… las farolas conversan,

(unas apagadas,

otras encendidas).

Atienden a barrenderos,

borrachos y juerguistas

 

…cuales se comen la noche.

A vuelta de sueño y café.

A vuelta de eructos,

(con olor a vino y cerveza).

A vuelta de proyectos e ideas,

de desesperanzas e ilusiones.

Manteniendo latentes

sus propias promesas.

 

Cada uno de ellos;

como esta misma calle

donde hoy corre el agua.

Bajo un toque de negro,

mordisqueando la noche.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

 

 

Sabor de fresa

sabor de fresaLa frescura de una sonrisa se agradece. Sonora o visible, estridente u opaca, siempre amable. Está, se recibe, llenándonos con un invisible pletórico, rebosante de vitalidad.
El agradable poder del interés por los aparentes ajenos -cuándo los demás nos importan-, suma y construye puentes sobre ríos que aparecen violentos e intratables.
Seres igualmente desnudos, en cada uno de ellos cabiendo, todos ellos esgrimiendo respuestas sabias a nuestras preguntas. Precisamos aprender a escuchar para interpretar con acierto, ser un pelín mas humildes y reconocer que hay una identidad común entre nosotros y el resto de lo existente.
Al vestirse de desinterés los ofrecimientos, encontramos pausas de paz que contribuyen a que sea fructífera la busqueda, entonces, incluso el anhelo deja de ser angustia y nos completa -resulta
s como sí en la puntualidad de dichos instantes, la mansitud del agua que sostiene un lago glaciar nos invadiese, mostrando y reconvirtiendo lo que deviera-.
En ocasiones nos damos cuenta que respiramos incluso faltos de oxígeno, y es que la pureza nos abraza de tal manera que son llenados nuestros pulmones de vida aun cuándo la muerte campara a sus anchas a nuestro alrededor.
Nacer -como nacen, consecutivamente, las flores entre las hojas y las hojas dando criterio a los árboles y la escritura dando sentido a los libros que nos llaman desde los estantes-.
Nacer, reconociendo que cada instante nos provee de nuevas formas para degustarlo todo y avistar el paso adelante.
Crecimos desde la nada, donde incapaces de reconocer la humedad o la sequía, el universo nos mecía y columpiaba.
Nacimos con y por el placer de los cuerpos, cuándo éstos se desabrocharon la vergüenza y, enlazándose, inventaron nuevas palabras y redibujaron desvencijadas figuras. Desanudados quedan los disfraces Encontrándonos sin precisar sol, luna, estrellas o brujula. Destiñiendo nuestra piel dentro del aroma de otra piel que aguarda la comunión como símbolo de mezcla. Partimos de un encuentro y desde el nada saber vamos adquiriendo conocimiento de tierra y cielo, de aire y fuego y del ser de hombres.
Perpetuar el orgasmo inicial y placentero: Proyecto de un existir entre metamorfosis inevitables y continuas -sin que nada acontezca siendo un lastre que maniate los movimientos y la comprensión-.
Con el vigor anclado al alma, mostrándose presente para ser capaces de echarle arresto suficiente a cada uno de los apartados de nuestra vida.

Dándole gracias al mar por ser cambiante y a las montañas por integrarse al deshacerse. Marchar hacia adelante, mordisqueando, saboreando y sonriendo.