Tetris

En la mesa no falten, disfruten comensales
ya su pensar se asiente en el centro o en los lados,
pues debido a cualquiera de las formas
y maneras habidas
la Evolución existe y a todos nos salpica;
con la sabiduría de su decir incontestable
produce crecimiento ¡es victoria!
un orfebre que engarza caminos y multiplica.
La Evolución realiza juegos de magia:
Concibe y prolonga más y demás futuros
usando movimientos variopintos;
no desestima cartas ni apuestas ni dados,
tiene llaves maestras para inventar.
Su creatividad solicita golpes insospechados
para darle a las pieles renovadas texturas
y a caminos esclavos abrirles sus alas,
necesita el brío de luces
para regalarle al universo, satisfacción.

318-omu G.S. (bcn.2020)

Tras zancadilla (Provocación)

El dolor se adhiere a la muerte
—irremediablemente—
La muerte deja rastro
su agudeza destroza los timpanos
produce sordera a la vez que alimenta.
—Cuándo (siempre) converso con los que marcharon de esta tierra
(ante su virtud) desprecio la confusión, la derrota y el ocaso
asciendo-desciendo hasta una fuente repleta
de comprensión y de dialogo (¿será la luz que tantos mencionan?)
Vosotros ¡maestros!
Vosotros: los que ya cruzásteis el salto—
¡Ay, de la muerte!
Ay, de ese dolor embravecido
que se aferra al corazón como eclipse total
y desentendido de condiciones y rangos
me abre las venas sabiendo a suicidio.
Es frágil la carne…
se desmenuza hasta llegar a ser nada
sin hacer falta cuchillo.
Cuanto de desprotegida queda el alma
ante las señales elementales
que transitando por todos los espacios
nos sumergen dentro de una mota ínfima de polvo
cual como por arte de magia
volverá a concederle rocío a la mañana.

318-omu G.S. (bcn. 2020)

 

Desde la chistera

Nuestro amo: ¡Radiante!
El sol pestañea con sabor a pan
mientras nos digiere

… digo, huyendo de fantasías,
sujeto al vestir de pragmático.

**

Siendo mar:
Vibras amplia,
resuenas comunicativa;
como el metal enérgico de campanas
—¡piedras hartas de lenguaje y de vida!—
cual extendiendo sus muchas alas
desconociendo el tamaño y los nombres
de ciudades y pueblos
es maestro que cuenta.
O como la Madera de todo árbol
ya se presente erguida
o siendo lumbre se exprese
más allá de hojas y de semillas,
superando al invierno y al fuego.
Saber de agua y de reflejos.
Saber que hay duendes maravillosos
que habitan los lagos
y quieren darnos respuestas.
Saber que vestimos fealdad antes de belleza
y que a un tornillo sin rosca no le cabe otra vuelta.
Saber de sol y de universo:
Engrandezco y empequeñezco
tomando aliento de cometas raudos
y de estrellas fugaces que esquivan a la muerte
al refugiarse en tantos deseos
que no se cansan de buscarlas.

… Existe prolongación
porqué siempre esperan muchas cunas
donde dormitan albores…
Así nuestros ojos avanzan,
así nuestra mente crece:
asidos a una misma raíz,
dentro de un solo corazón.

318-omu G.S. (bcn. 2020)

Magia universal

«Duren poco las sentencias y el extravío…

Pues la ilusión hará
que expirar no me suponga final ni perdición,
no hará que durante mi vida manden falsos preceptos
cuales dictan que la muerte equivale a aniquilación.»

**

¡Vida! no cejes de concedernos y de propagarte.
Empapa planetas;
renuévales formas y maneras:
Haz que siempre la piel luzca lustrosa
y que cada músculo
y que cada hueso
y que todo verbo
nunca llegue a silencio o a calavera.
Traza nuevas galaxias
tomando a la seda y al terciopelo.
Cuestiónanos las bases así como el epicentro.
Dale movimiento al total de los astros
en pos de obra maestra, fecunda e irrepetible.
¡Qué iustren tus semillas!
¡Qué ilustren tus vueltas!
Opta por reducir el vasto infinito
hasta la simpleza elemental
donde sólo manden aquellos respiros
que esbozan sonrisas —sé acerca de tu afecto—
hasta la sabiduría que opta
por darnos credulidad ante el paraíso
tras eliminar las restas continuas
y la destrucción que acaece
por condiciones superficiales y erráticas,
debiéndose a banales pormenores
cuales se disuelven al contarse
con reloj y bajo tiempo.

318-omu G.S. (bcn. 2020)

Como por arte en las manos

«(…) Querer ver rostros sonrientes; el tapiz deja muy pocas cosas a merced del azar.»

***

Solo. Solo, hasta comprender que son joyas y no crucifijos lo que nos regala el camino mientras lo andamos. Que cada pieza puesta sobre el tablero equivale a lección, y que las lágrimas, aun por muy amargas que sean, también contribuirán a que no sean más altas las dunas y nos engulla el desierto; esas lágrimas, tanto o más que las risas, han de servirnos para despertar. Solo y a sabiendas que el mar que nos baña es inmenso —en él caben todas las formas: muertes y nacimientos ¡y hasta el acto de la resurrección!—. Que este mar que nos baña es viaje y cobijo; que no ceja de disponerse como un continuo día festivo… Para qué sordos, para qué ciegos, cuando todo está repleto de música, luz y color.