Quiero…

Quiero tener una empresa privada a la cual, cuándo hierre en la gestión o le fallen sus inversiones, le concedan préstamos con pocas exigencias y adheridos al retorno dudoso. (Así, sabiendo de tales condiciones, yo mismo me atrevería a ir al casino e intentar que saltase la banca).

Quiero ser directivo dentro de un comite bancario, argumentando los números según me conviniera, para, deshaciéndome de demandas y requisitos, aumentar las ganancias empresariales de los que represento a la vez que le sumo ceros a la cuenta personal de cada uno de mis años. O quiero ser político que, ya abandonado su cargo, se convierte en asesor de multinacionales con el derecho a cobrar por lo que es y por lo que fue; aunque la crisis ahoge hasta someter a las peores penurias, a tantos ciudadanos que se esfuerzan, mal remunerados, o a esos otros, más débiles, ya cansados, que perdieron la salud en sus correspondientes puestos de trabajo.

Quedo siendo un obrero a quien le cuesta llegar a fin de mes. Al cual extorsionan, con la sombra del paro, para que no se rebele y admita, como salario, un importe miserable que no le permite asumir los gastos indispensables. Trabajador que cumple la ley; paga sus impuestos y cotiza sin falta, que para su mañana desconoce si le corresponderá cobrar una pensión o tendrá derecho cuando precise de asistencia sanitaria. (Aun cobrando sueldos de pena, poco a poco nos empujan y casi exigen que nos proveamos nosotros mismos de recursos para afrontar nuestra vejez —ya me dirán como gestionar para que no sea nulo mi ahorro—).

Quiero que cualquiera de los dirigentes electos cumpla su palabra, procure por el interés de los ciudadanos y no hurte ni engañe, que mantenga su corazón bien despierto y los pantalones agarrados en su cintura y nunca por debajo de sus nalgas.

Quiero honestidad y que marche la desvergüenza. ¿Todavía se puede pedir aquello que uno quiere?. Afrontamos nuevas formas de esclavitud; Una entidad conformada por rostros invisibles y nombres desconocidos nos somete sin precisar de violencia ni grilletes. Provocan la desunión suministrándonos grandes dosis de diferencias que nos apartan a los unos de los otros. Se abastecen de nuestros miedos para que perdamos una lógica constructora y hasta la memoria que, sustentando a la razón, delata la irresponsabilidad e incoherencias de una civilización nuestra que estipula su paso adelante en un sistema deplorable que se prorroga gratuitamente y permitimos.

Antesala de beneficios

La enfermedad se pondrá todavía más de moda en occidente. Los síntomas son evidentes; la sanidad pública reduce considerablemente los servicios que nos ofrece, mientras la privada gana adeptos y añade más ceros positivos sobre sus números.
Los ciudadanos padecemos de los gastos inevitables que representan las pruebas médicas que precisamos de realizar cuando comprobamos que las citas para las mismas se alargan en el tiempo. Nos hacen reparar que en los pasillos de urgencias de los hospitales, nos esperan, por días, unos tantos doloridos entre otros tantos moribundos.
La enfermedad interesa tanto que no se preocupan en curarnos aquellas dolencias que podrían perfectamente sanar, prefieren cronificarlas. Los ministerios correspondientes permiten conservantes, colorantes y demás sustancias nocivas en el apartado cosmético y alimentario. Permiten y potencian, a sabiendas (ya que hay estudios contrastados, a nivel internacional, acerca de la aportación nefasta de dichas sustancias), la enfermedad, pues las empresas de los sectores correspondientes, contribuyen, mediante los impuestos, a darles mayores beneficios que lo que como administradores de un estado barajan gastarse en sanidad.
Se oye decir que un sinfín de políticos, a nombre de otros, están desde hace ya un buen tiempo invirtiendo en mutuas sanitarias privadas y entidades que gestionan planes de capitalización y pensiones extras.¡Cómo dudar entonces, hacia que lado les interesa inclinar la balanza!.

Barranc de Gurp (Gurp -Lleida-)

El barranco de Gurp es un inmenso museo donde contemplaremos un precioso mosaico de colores y formas. A la variedad de verdes, propios de la vegetación, se le unen infinidad de tonos marrones que resultan ensalzados por los tonos grisáceos y el negro con que pinta parte de los cuadros la humedad del agua al filtrarse y permanecer dentro de las rocas.
Tras efectuar este descenso en tres ocasiones (una de ellas, integralmente), nunca he acertado de encontrarlo alegre de caudal.
A destacar el último tercio de este barranco, llamado «les banyeretes» donde la blanquecina roca caliza permite que el agua luzca su magnífica transparencia. Esta parte del «Gurb» debe su originalidad a la combinación de pasillos y badinas que se dan cita, en esta zona, de manera continuada; pequeñas piscinas naturales que demandan, cuando la fuerza del agua lo permite, flotabilidad contemplativa y relajación.
Otro paraíso escondido en la comarca del Pallars Jussa.

 

Indago…

Indago
como individuo curioso
soy un peregrino osado
que husmea, afanoso.
Tengo:
Un alma aferrada al infinito
que elude fijaciones insustanciales
y creencias perjudiciales
que condicionan porque mandan.
Esquivo
cruces que perderan sus motivos
al caer en el olvido
aconteciendo, pasajeras.
Tengo:
Un cuerpo esporádico
que se lamenta de los lenguetazos de la arena…
que a merced de la erosión de los tiempos
contemplará como caen todas sus banderas.
Tengo un cuerpo
que disimula y confunde
y aparenta ser tanto
para quedar solamente siendo;
trago corto
un trazo leve
ocho lunas
cuatro lluvias
y nueve soles,
poco menos que un soplo
que sin remedio
se llevará la nada.
Un cuerpo:
Vapor diluyéndose.
Instantánea sin retorno.
Agua que durante el viaje
aparece como tierra lejana.

Puestos a suponer…
Escojo disponer
de un espíritu jovial
que traspasando puertas
y saltando circunstancias
y abatiendo los límites
abrirá ventanales.
Cual ha de responderle
a cualquiera de los carruseles
con mirada agradecida
y sabiduría paciente,
apartado de prisas,
falto del rencor y la furia
que destruye con saña.

Mi figura —transparente—
sabrá estar en pie,
ha de superar vientos y relámpagos
así como la forja y oraciones.
Superará materias que se derriten
adeudándole a tres vértices que esparcen
efluvios esenciales
con tendencia adelante y sabor a mañana.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Pas de l’escalell (Vilada – Barcelona-)

Tras varios intentos, al final hemos conseguido realizar este barranco (comarca del Berguedà) disfrutando del agua en todo su recorrido; lanzar la cuerda y descender por ella significaba mojarnos.
Una gozada de descenso, en especial su tramo intermedio, donde encadenaremos rápeles preciosos, cuales se irán presentando escalonados, con marmitas ¡esta vez sí!, repletas de agua. Durante este tramo nos deleitaremos con las formaciones que ha creado el pasar del agua. Agua que, siendo artista paciente y pareciendo disponer de lija y cincel, ha excavado y pulido verdaderas obras de arte naturales, usando, como material, los impresionantes conglomerados de roca que configuran esta parte del barranco. Posteriormente el barranco se abre; tras una zona de caos nos espera una piscina natural ( a los pies de un rapel de 24mts. donde la humedad del agua ha alimentado al musgo para que crezca sobre la pared rocosa). Finalizaremos el descenso con un rapel de 27mts a escoger de realizarlo por el cauce del torrente o, ya fuera de él, bajando por una pared rocosa.
Descenso clásico y obligado al que se le añade la hermosura del entorno.
¡A la cuarta fue la vencida!.

División de sangre

Algo hemos hecho mal para encontrarnos donde nos encontramos. Estipulamos y proseguimos dando como buenos los métodos imperialistas. Nos viene bien aprovechar a las gentes y la riqueza de cualquier tierra lejana que para nada nos corresponde; potenciar los derechos del amo y exijirle el máximo rendimiento a los que hicimos esclavos.
Ahora nos quejamos (mínimo el arrepentimiento), porque la moneda con la que nos pagan de vuelta lleva estampada la cara de la tragedia.
Noventa millones de seres supieron en América, siglos atrás, acerca de enfermedades, para ellos, desconocidas, que los demolieron, y sobre atrocidades innumerables amparadas por coronas y ciencias y cruces. Así, otros tantos en el continente africano, fueron tratados peor que animales y otros tantos en Oceanía y Asia. De que extrañarnos de los sucesos de hoy, siglo XXI, en Europa: Inmigración. Atentados. E incluso estos problemas económico-laborales que acucian a buena parte de nuestra sociedad, problemas que están y se mantienen debido a las decisiones erróneas y a las que devienen de la sumisión, debido a las fallas que arrastra el sistema elegido, el cual convendría fuera corregido o apartado.
¡Sí!, el imperialismo citado vive todavía, aunque disimule adoptando otras maneras (aduce liberación, conceder derechos a los desfavorecidos), busca razones, se posiciona, invade y argumenta debatiéndose con la autojustificación. La realidad queda siendo la adquisición de mayor poder, el control de más población y territorios. Somos sabedores, los ciudadanos de occidente, que la realidad es muy distinta a la que nos venden nuestros mandatarios; conocemos, perfectamente, el movimiento económico que representan las guerras: producción y venta de armas mediante personajes que, lejos de ejecutar por separado, son lacayos de sus respectivos gobiernos. Las guerras, ya una vez extintas, convienen en que se vuelva a levantar lo mucho de derruido, demandan el trajín constructor, y , en la remodelación, se habilitan los pactos que se contrataron en pos de la salida del abismo en que los territorios han caído. Este sistema denota inmadurez y raya la verdadera locura, solamente reclama esclavitud para muchos y abastecer de beneficios a unos pocos. A este sistema le conviene, conjura al terror y la muerte entre lenguaje sagaz e hipocresía sarcástica. Y la religión sirve y sirvió, prosigue como estandarte y escudo y arma; consintiendo fechorías, diciendo (cuando habla), pero con palabras comedidas, con voz baja, muy baja. Y toda religión acoge un buen montón de farsantes a cuales les agrada la buena vida y ambicionan autosatisfacerse, indistintamente de su símbolo u orden o profeta. Y la religión atropella su propia esencia al acoger gurús que dando su espalda a los débiles, ante el dolor… disimulan y hasta sonríen.
Creo que hay grandeza en nuestra especie, pero es por tantas barbaridades que hacemos o consentimos que siento verdadera vergüenza de mi condición de hombre; prima más, como solución y respuesta, el egoísmo, que cultivar nuestro jardín hasta que aparezcamos completamente todos dentro del edén, resaltando la cantidad impresionante de de buenos frutos y mejores simientes dispuestas en este planeta.
Hay que ser honestos y recuperar un mínimo de nobleza y dignidad; debemos reconocer hasta donde llega la sangre que llevamos y la que esparcimos. Debemos escuchar la necesidad de cada hermano (la despensa está a rebosar por mucho que «vacía» nos dijeran —aunque conviene medir la usanza—). Debemos atrevernos, oír con el corazón y apartarnos del ser fraticida; ofrecer protección y ayuda. Compartir. Contrastar y asimilar culturas. Compartir enseñanzas y fusionarnos. Instruirnos los unos a los otros, sin altivez ni menosprecio ¡todos poseemos alguna varita mágica!.
No es utópico un mundo pacífico, si es que los seres humanos adquirimos una actitud empática frente a cualquiera de los hechos que suceden a nuestro alrededor. Sería de sabios corregir maneras y defectos ya desde nuestro minúsculo micromundo. Sería de sabios optar por la bondad labriega y dejarnos de aparecer como la peor pesadilla, la peor de entre todas las bestias que habitan este planeta.

El consell / El consejo

Passejaven relaxats per un petit corriol que s’estirava per dintre d’un seguit de camps que bressolaven al blat sembrat. Caminaven mirant com es vestia de tarda el cel primaveral; d’un blau enfosquit, quasi de profund marítim, esquitxat de grocs i esgarrapat per rogents. El cel bufava colors mostrant-se encisador. Ells van decidir sortir del corriol, en veure un conjunt d’oliveres immenses que es cargolaven, com abraçant-se a si mateixes, assolint la forma i essència de veritables i naturals obres d’art. Arribant fins a ells, van acomodar la seva esquena damunt d’un dels troncs gruixuts i antics que els esperaven.
Pare i fill, es sabien companys, sentien que el seu vincle era tant indefinit com irrenunciable, fora de les petites polèmiques apropades per les reivindicacions pròpies de l’edat adolescent. Mai, entre ells, succeís la manca de diàleg o rebuig. Pare i fill creien i cuidaven el seu amor; així com la pluja sap de la importància dels seus actes, i convida l’espai a què deixí entrar cadascuna de les seves gotes d’aigua.

—Pare, tinc la sensació que ja està prou propera l’hora en què hauràs de marxar, el cor em dóna aquesta mesura. Algunes vegades, per esbojarrat o per la mala sort també adherida a un bon fart de confiança, no hi procurat l’atenció que es mereixien els consells que has anat donant-me; es per això que, ara, et demano que cerquis i en trïis un d’entre ells, el que consideressis com a tresor important per sempre portar, i aquest recolliré perquè m’acompanyi durant tot el llarg del meu camí.

—Fill estimat, com a homes, ens equivocarem, i de segur que abans, repetidament, també vam errar, però cadascuna d’aquestes errades han d’estar lliçons per aprendre que volem construir, quin món desitgem trepitjar. No pot portar-nos res de bo, amagar-nos o desentendre’ns de la veritat d’un mateix per tal de sentir-nos bé. No serveix de res passar-se tota una vida senyalant cap a un altre costat sense reconèixer les parts pròpies que calen millorar. Et diria, al que em demanes: «fill, procura que mai s’aturi el pols que convida a la bonança. Cuidat, en avançar, que creixi i creixi el brot de llum que portes dintre des de sempre. Dóna-li de veure d’aquesta llum a tothom». Quan marxi, no ho dubtis mai, que així com ara estem de junts en aquí, tanmateix seguirem.

La terra a on es trobaven estava xopada de vida. Respiraven pa. Respiraven mel. Respiraven oli. La terra disposava de moltes veus i totes cantaven veritats. La terra s’oferia oberta. Oferia el fang productiu i ales per creuar arrels i espais, estava preparada per encertar amb les mescles. Es mostraven esgotats els impossibles en trencar-se, en aquest lloc, raons passatgeres i distàncies. Els ocells piulaven com si demanant-lis entendre’ls. El silenci deia tant que era com una pàgina omplerta de bona escriptura. Un grup de formigues semblava que s’agafessin de la mà per assolir ser només una única i llarga filera. Les formigues gaudien de la meravellosa immensitat de la seva insignificança. Mentre, al seu costat, un caragol arreplegava unes quantes gotes de pluja, caiguda la nit abans, que havia tingut a bé d’emmagetzemar una petita i còncava fulla. I amb tot això, ells dos, agraïen estar al lloc exacta que, dins del rodar existencial, ara els corresponia.

(castellano)

Paseaban relajados por un pequeño sendero que se estiraba por dentro de una serie de campos que acunaban al trigo sembrado. Caminaban mirando como se vestía de tarde el cielo primaveral; de un azul oscurecido, casi de profundo marítimo, salpicado de amarillos y arañado por rojizos. El cielo soplaba colores mostrándose encantador. Ellos decidieron salir del sendero al ver un conjunto de olivos inmensos que se atornillaban, como abrazándose a sí mismos, alcanzando la forma y esencia de verdaderas y naturales obras de arte. Llegando hasta ellos, acomodaron su espalda encima de uno de los troncos gruesos y antiguos que los esperaban.
Padre e hijo, se sabían compañeros, sentían que su vínculo era tanto indefinido como irrenunciable, fuera de las pequeñas polémicas acercadas por las reivindicaciones propias de la edad adolescente. Nunca, entre ellos, sucediera la falta de diálogo o rechazo. Padre e hijo creían y cuidaban su amor; así como la lluvia sabe de la importancia de sus actos, e invita al espacio a que dejé entrar cada una de sus gotas de agua.

—Padre, tengo la sensación que ya está bastante cercana la hora en que tendrás que marchar, el corazón me da esta medida. Algunas veces, por alocado o por la mala suerte también adherida a un hartón de confianza, no he procurado la atención que se merecían los consejos que has ido dándome; es por eso que, ahora, te pido que busques y elijas uno de entre ellos, el que consideres como tesoro importante para siempre llevar, y éste recogeré para que me acompañe durante todo el largo de mi camino.

—Hijo querido, como hombres, nos equivocaremos, y de seguro que antes, repetidamente, también erramos, pero cada una de estos errores tienen que ser lecciones para aprender que queremos construir, qué mundo deseamos pisar. No puede traernos nada de bueno, escondernos o desentendernos de la verdad de uno mismo con tal de sentirnos bien. No sirve de nada pasarse toda una vida señalando hacia otro lado sin reconocer las partes propias que necesitamos mejorar. Te diría, a lo que me pides: «hijo, procura que nunca se pare el pulso que invita a la bonanza. Cuídate, al avanzar, que crezca y crezca el brote de luz que llevas dentro desde siempre. Dale de beber de esta luz a todo el mundo». Cuando marche, no lo dudes nunca, que así como ahora estamos de juntos aquí, aún así seguiremos.

La tierra donde se encontraban estaba empapada de vida. Respiraban pan. Respiraban miel. Respiraban aceite. La tierra disponía de muchas voces y todas cantaban verdades. La tierra se ofrecía abierta. Ofrecía el barro productivo y alas para cruzar raíces y espacios, estaba preparada para acertar con las mezclas. Se mostraban agotados los imposibles, al romperse, en ese lugar, razones pasajeras y distancias. Los pájaros piaban cómo si pidiéndoles entenderlos. El silencio decía tanto que era como una página llena de buena escritura. Un grupo de hormigas parecía que se cogieran de la mano para lograr ser solamente una única y larga hilera. Las hormigas disfrutaban de la maravillosa inmensidad de su insignificança. Mientras, a su lado, un caracol recogía unas cuántas gotas de lluvia, caída la noche antes, que había tenido a bien de almacenar una pequeña y cóncava hoja. Y con todo esto, ellos dos, agradecían estar en el lugar exacta que, dentro del rodar existencial, ahora les correspondía.

Barranc de Fontanella (Organyà -Lleida-)

Barranco situado en la comarca del Alt Urgell (Lleida). Conformado con roca caliza se divide, claramente, en dos tramos. En el primero de ellos, disfrutaremos (según sea la época del año), del agua que llena las pozas y corre dentro de él, agua que aparece repentina, en forma de pequeños manantiales y surgiendo de la misma tierra, ya desde el inicio del barranco. Descendiendo por este tramo observaremos formaciones de toba e incluso estalactitas; encontrándonos como rapel más largo uno de 20mts. de altura.
Por contrario, el segundo tramo, al cual accedemos tras recorrer una zona abierta de 300mts., a menos que lo descendieramos inmediatamente tras fuertes lluvias, nos aparecerá seco en su totalidad. En la parte última de este tramo, penetraremos en una extraordinaria fisura natural que se va estrechando, paulatinamente a medida que avanzamos, hasta finalizar el barranco en un circo, al cual llegaremos tras encadenar dos rápeles (23-25mts.), separados, ambos, por una marmita trampa de unos 3mts. de altura, la misma que superaremos con la ayuda de una cadena que hay instalada juntamente con una cuerda con nudos y pedales, que tras subir nos dejará en una pequeña cornisa (para un individuo), donde instalaremos para bajar el mencionado rapel de 25mts. cual termina en volado.
Entretenido y precioso barranco; imperdible.

 

Apuntes de amor XXXV (Ente)

Cuando me pregunto qué es amor
leo mujer, hermanos, padres
e hijos y amigos.
Cuando… comprendo:
Compañeros de planeta
minerales
vegetales
especies
una galaxia
y otra sumada a otra
¡todo el universo comunicador
conectando energías y formas!.
Comprendo y sonrío
perdiendo la carga: mi Yo,
—el que sujeta
la férrea y perenne esclavitud—
entro a formar parte de un lenguaje inmenso.
Ese abandono equivale
a frotar la lámpara y, al pedir el deseo,
existir como soplo inmortal.
Siendo, entonces, tanto bocado tangible
como bocado onírico
ruedo pletórico
¡alas y piernas hacen su servicio!.
Entre paseo y paseo
vuelo que vuelo
eludo los ruidos y beso el amor.
Respiro el saber que desacredita a la porción.
Consigo completo y soy libre.
Grito hazaña.
Puedo llegar y me desvanezco.
Siento que estoy:
Cuando abandono la lucha.
Al reconocer la igualdad
y desestimar la soledad del egoísmo y la presunción.
Amor.
Amor.
Amor.
Lazo que pasa por cada elemento
para lograr la medida exacta
y alcanzar su peso.

318-omu G.S (bcn. 2016)

Quasi buit / Casi vacío

 Un cavall és l’espai…
i pujats damunt d’ell
trilions de realitats
acompanyades de fantasies
que salten i salten
fins a fer tombarelles.
Un cistell és l’espai…
i recollit dintre d’ell
el vol ample i seguit
de papallones.
Acordió:
Llum i ombres i foscor
allunyades del dol.
Un dia que en mostrar-se àgil
té la certesa de ser un gegant etern
que va perdre tot sentit del neguit
vingut per les presses.
Un cavall.
Un cistell.
I dintre. I damunt
més i més extensió;
animals antics
i homes nous.
Fum i aigua.
Gasos. Foc i Vapors.
Bombolles que suren vitals
sent un ball de planetes.
Quan un cavall crida genets…
Quan un cistell demana aliments…
és l’espai que cerca i remena remeis
i tot el que calla i dorm,
tenint veu, s’aixeca.
Deixant-se anar com il·lusió
promet i compleix i promet
l’espai convida a «sorpreses».

318-omu G.S (bcn. 2016)

(castellano)

Un caballo es el espacio…
y subidos encima de él
trillones de realidades
acompañadas de fantasías
que saltan y saltan
hasta hacer volteretas.
Un cesto es el espacio…
y recogido dentro de él
el vuelo ancho y seguido
de mariposas.
Acordeón:
Luz y sombras y oscuridad
alejadas del luto.
Un día que al mostrarse ágil
tiene la certeza de ser un gigante eterno
que perdió todo sentido de la angustia
venida por las prisas.
Un caballo.
Un cesto.
Y dentro. Y encima
más y más extensión;
animales antiguos
y hombres nuevos.
Humo y agua.
Gases. Fuego y Vapores.
Burbujas que flotan vitales
siendo un baile de planetas.
Cuando un caballo llama jinetes…
Cuando un cesto pide alimentos…
es el espacio que busca y remueve remedios
y todo lo que calla y duerme,
teniendo voz, se levanta.
Soltándose como ilusión
promete y cumple y promete
el espacio invita a «sorpresas».

318-omu G.S (bcn. 2016)