Apuntes de amor XXIII

Parc nacional d'Aigüestortes (Lleida)

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Relato, cuento o poema,
trazas dentro de mí siendo inspiración.
De esta evidencia magnífica
¡chistera habladora!.
Cuerpo compensado.
Comodín, serpentino,
liebre o paloma.
Esperanza y humor
devastando el desgaste.
Pasos incansables.
Tactos descifrados.
Nado reversible
y plácido vuelo,
pero, sobre todo… punto álgido;
un corazón sensitivo
que adosado a las respuestas
venera la transformación.

Eres llave maestra capaz de situar
un gran sol en el centro del hogar,
y acertar un par de pies sobre la senda.
Eludes cualquier afirmación
que contenga sones vetustos.
Mides los vacíos a la perfección,
y lo mejor sucede a resultas de que…
sabes llenarlos.

Expones la cara oculta valedora,
frenando los automatismos
que confirman como irremediable
el cansancio y la vejez.
Alisas y prolongas mi mañana
hasta demostrar
que la vitalidad y el esplendor
no tienen precio.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Apuntes de amor (XIX)

mirall naturalDesmontamos ciudades
que nos fueron impuestas.
Desguazamos motores
y desterramos toda mecánica.
Desmantelamos construcciones opacas
que nos restaban panorámica y luz.

Coincidimos en entregarnos al punto intermedio,
donde converge tu afirmación con mi negación.
Renunciamos a códigos y clasificaciones que encorseten.
¡Aceptamos el reto!
recorrer juntos:
Estepas de cielo abierto.
Lenguajes selváticos.
Laberintos y cavernas.
Latitudes blanqueadas
así como las pérfidas.
Hemisferios de lava y de hielo,
de mases y menos,
de caras y cruz.
Acordamos repasar -una y otra vez-
los tantísimos lados salvajes,
que desnudan o disfrazan o travisten
cualquier relación humana;
repasar y repasar
hasta que inventemos o encontrar,
sus islas paradisiacas,
sus ángeles y demonios,
sus dioses y vírgenes.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Recolecta de ahoras

matercreativitatAconsejado por ti
-sacerdotisa.
Muelle sensorial que impulsa.
Genio con cuerpo de mujer
y rostro de niña-
bebo del néctar de amantes
y reparto cojines por todas las estancias;
al son de este tic-tac y al compás de tus manillas,
vivo un ahora repleto de mañanas,
no tengo nada por recortarle a nuestros instantes.

Catapultándonos desde un trampolín
de color sangre y salto de corazón,
silbamos pareja y sumamos conjunto.
El antes;
con sus respectivas ambivalencias y magias
-negra y blanca-
con sus ruidos, disparos y embrujos,
es y vale como digno aprendizaje,
para saber acerca de ingestas y descartes
y adelantar casillas.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Sin intermedios

Boca a boca.
Nudo eficaz y limpio
uniendo cabos sueltos.
Resta de palabras
y aceleración locuaz
hasta el desenfreno.sin intermedios

Sexo liberador
que posa sobre mi madurez
un tono de frescura.
Diálogo y compás
sujeto a la base de cuerpos.
Satisfacción
que resarce con dosis de jovialidad,
renovando mi energía mientras abre
un cofre de remedios.

Pedí… y tengo proximidad.
Al probar exquisitos bocados de tu día
desentendido de prisas,
colmo mi hambre…
la de por fuera y la de mis adentros.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Promesa soluble

” Soy uno más del coro
resumido como nota
cuando escucho
y mientras sueno.
Sueno mucho mejor
cerca de ti.”

***
Recorro tu ser
y apuesto a confiar.
Sólo cabe esa manera si pretendo
conocerte y conocerme;
descubrir, componer y completarme,
perfeccionar el engranaje
dentro del círculo.
Acepto mi fe: recibo el bautismo
con cada uno de los aceites que desprendes.
Sin buscar encuentro;
de tus poros brota el agua
que difumina contratiempos,
silencia estribillos repetitivos
y anulando vocablos complicados
aproxima hasta enlazar
lo extraño con lo común,
aparentes contrincantes
que sólo por mera imagen -pasajera-
eran opuestos.

(El Om, la Luna y la Cruz,
junto a otros magníficos y prósperos signos
aunándose nos alumbran,
pues más raíz que diferencias
todos ellos auspician ¡ CONSTRUCCIÓN !).

No sufro de ceguera:
Me sumerjo
para reconocer las profundidades
humanas y celestiales que cobijas…
Sé como inevitable,
tropezar con el vértice acusado
de alguna de tus espinas;
deseo la prolongación de sangrar;
pacto contigo contando las estrellas
mientras nos bebemos el sudor
que significa aprovechar todas las partes.

(El oráculo habló:
Contó que también nací
para ejercer de curandero;
no conozco dentro de esta vida terrenal
ninguna alegría que trascendiera
sin antes haber recogido
instantes de llanto).

Quiero conocer
tanto el paraíso que sujetas
como la prisión que soportas.
El auxilio de tus oídos,
de tus manos y de tu boca.
Los alimentos que precisas
para clamar bien alto
“viva la madre victoriosa
que esparce existencia”
y ser sabedor
de tus remedios predilectos
y de tus heridas.
Deseo comprender,
el porque
de la ausencia que te cubre en ocasiones
dándote fuga, evasión o exilio.

Sonrío
al deslizarme por tu ser.
Cuando tengo que descender
a tus abismos personales,
aprovecho el carbón que encuentro
para dibujar planos y escribir mensajes
que te faciliten enviar a tus fantasmas,
a tus bestias o demonios
a un largo viaje…
… hacia el olvido.

Me adentro.
Reclamas que mi yo aventurero
indague tus necesidades,
te brinde soluciones y posea.
Me adentro para comprender
la mecánica natural
que te hace atrayentemente irresistible.
Para hallar e instruirme
sobre los huecos del alma
y la dicción del placer;
resigo tu estela,
releo tus curvas…
descifro la clave que muestra
la diagonal precisa
que me aproxima hasta la oración
¡gracias a la vida!

318-omu G.S. (bcn. 2015)

A tu lado…

A tu lado
la ciudad pierde sus esquinas
y el cielo aletea próximo,
se me arrima y susurra
escalando abajo.
                                           -juntos tejemos una trama sencilla
                                            que proyecta un horizonte claro-

El pañuelo asoma desde dentro del bolsillo;
prometiendo un siempre
luce inmaculado.
                                           -hasta la despedida, nonata, sonríe,
                                             al observarnos desnudos
                                              y por el infinito amadrinados-

A tu lado.
Adherido al tiempo mutante y elástico
que jamás envejece
aunque pendule simulando ser exacto.

A tu lado desisto de la lógica aplastante.
Me limpio de credos plagados de subterfugios y de cruces.
Infrinjo castigo a las leyes y códigos humanos
impuestos y supuestos como inquebrantables.
Despierto y hallo tangibles
los que eran yacimientos oníricos.
Tomo la brea más duradera
y doy luz a mi mente e incendio mi cuerpo.
Decidido insisto e insisto y renazco,
al recibir con gratitud y complacido
los nacimientos e incluso la muerte
de cada instante,
sabiendo que…
tras cualquier ocaso amanece,
que nunca significa celda
y que después es demasiado tarde.

Cuando juntos; palpo lo imposible;
lo lamo como a caramelo,
lo muerdo como a manzana
y atiendo a la tentación
de encontrar el universo
que anhelaba siendo un niño.

A tu lado;
pierdo la cabeza
y soy Dios igual que ateo;
aprendo a amar
porque sé olvidarme.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Sin contraseñas

sin contraseñas

Por ti aprendí a caminar desnudo,
la vacuidad que esconden los ropajes.
A cazar la amplitud de cada idea
tomando de todas partes.

Por ti escojo ser una hoja
repleta de incitante blancura,
cuya mudez tentadora
escucha atenta y reclama apuntes;
el pronto artístico:

Ensayos que expusieran y aportaran soluciones
-que acogieran la corrección o los retoques-
Garabatos infantiles, desenfadados e inocentes
-clamando por el recuerdo de otra conciencia-
Diseños esmerados o dibujos fantasiosos
-trazos que propusieran y reventaran
medidas claustrofóbicas y rejas opresivas-
Poemas que innovaran estructuras
y desataran nuevos timbres
-que atrevidos sobrenombraran
cualquier gesto anquilosado-

Por ti aprendí
a sentir como mío lo que creía distante y ajeno.
A rellenar de cromados el tintero.
A sumar el peso preciso para equilibrar
el yo que me ajustaron como horóscopo.
Y a levitar -a merced de los vientos-
y a escribir siendo un lápiz o una pluma
escuchando el versar etéreo.

Tú me despertaste
y has llevado a confiar.
Me das y diste a probar
aquel triunfo que reposa en la paciencia:
los respiros que oxigenan…
Por ti aprendí a esperar.
A medir mi temperamento
hasta ganar en voluntad.

Por ti soy barro virginal,
que maleable y húmedo,
se muestra accesible y ofrece dócil.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Más allá de un guiño

más allá del guiño

En tus ojos hallo el reposo,
son trayecto deseado y cardinal curativo.
Aunque tropezara con un cortejo de negros,
tu mirar sólo usa vida y baraja;
ventanales abiertos,
escalones domesticables
y horizontes coloridos.
Aun permaneciendo dentro de la serena blancura,
en tu mirar se suspende;
un vocabulario inquebrantable,
el abecedario inacabable;
los sabores de una tierra llena de bosques;
la lumbre y el fuego y sus ascuas;
tu mirada es deposito de una sensualidad
que punza, me empuja y punza
para llevarme, al vértice pecaminoso
donde se anudan, sin remedio,
el éxtasis, los monemas y la carne,
pretendiendo prolongar,
siglo tras siglo y en esta tierra,
el paso y la voz de la sangre.

La talentosa expresividad de tus ojos, guarda aquella gracia circense, que a la vez que presenta un mundo de acrobacias hila notas afinadas que recuperan los oídos sordos y le dan a cualquier necio de amores, el entendimiento.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Suspiros interiores (R)

Son luciérnagas tus zapatillas;
lumbre vivaz,
llama encendida
indicando que estás.
Recuerdo de pareja.
Proverbio ideal
digno de quedar como estela.
Techo azul. Lago azul.

Luminosas y atrayentes,
me incitan a encontrarte
y a seguirte por un puñado de caminos.
Lucen como entrada y hablan como puerta;
señalan la aventura seductora
y la oportunidad que se deja.

Ya llegó el tiempo de aceitar la llave
y descerrajar el baúl de mis miedos;
timidez y vergüenzas.

Pasé tantas veces por delante.
Paseé rozándote y sin atreverme; acobardado.
Pasé a escondidas queriendo alcanzar con mis manos
lo que solo asía en mis sueños.

Me permito la desnudez
despojado de lastres;
oso pasar,
al fin me atrevo.

Entro, de puntillas, en el refugio
donde toma forma lo mejor de mi imaginación.
Tomo aliento e inspiro un pedazo de futuro,
nacen un sinfín de proyectos al entrar en tu habitación.

Tan cauto como sigiloso
recorro a ciegas tu estancia
y me mimetizo con tu necesidad.
Soy animal.
Soy un zorro.
Soy un perro;
a cuatro patas saboreo
la flora y fauna que ampara tu piel…
retozo satisfecho.

Husmeo tu silueta.
Viajo entre suculentos sentires;
exclusivos, placenteros y tuyos.
Hallo el sortilegio
que incluso despierta el tacto sonámbulo,
al besarte y sorber el vino
vertido sobre tu vientre.

Magnetizas y maceras mi ser.
Dispones del rostro amalgamado
que concede una cita con la tentación
y de la serena suavidad del satén;
de la belleza rosácea y natural
que embriaga hasta a los mismos dioses
que quisieron darte cuerpo.

Siendo un camaleón
me relamo contigo;
eres alada e insecto.
Repaso con mi lengua
sendos dulces de azúcar hallados
en la cúspide de tus senos.

Hay panal en tus entrañas,
desde él rezuma esa savia que ambiciono;
por ello me vuelvo una abeja golosa
recogiendo elixires sólo de una copa,
remedios que salvaguardan del tedio.

Igual desmiembras a mi hombre racional
hasta hacerlo desaparecer,
como invocas al ser visceral e impulsivo
que tiembla y gime mientras embiste.
Posees la sabia de la alquimia;
conviertes hielo en fuego
y la madurez en poca edad.

Ante ti, suena fino mi motor
y se ahuecan, ambiciosos, los poros de mi piel.
Derramas sobre mi desierto
la espuma e impronta del mar,
y entiendo que mis dunas esperaban tu agua
para aprender a flotar.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Saliva


Tu saliva me sabe a diente de ajo;
retumba energética dándole brío a mi corazón;
reporta aquel salitre divino
que condimenta alimentos insulsos
e invita a nuevos tragos.

Ella me sabe a aceitunas y a sol,
a romero fresco desatando su flor,
a lavanda, melisa, tomillo y laurel,
sabe a esperanza y huele a excitación,
su verde es el de la hierbabuena.
Tu saliva adereza nutritiva
y complementa cada uno de mis días,
le resta aburrimiento y sosedad
a la comida de mis platos.

Tu saliva limpia al mojar;
como suele hacer el agua fresca
cuando rebosa por las riberas de un río
en el mes de Mayo.

Es una senda vital;
ara y siembra y trasiega
las proporciones de mi campo;
ella sostiene el abono que da…
la mejor de las naturalezas.

Dispone de aquel oleaje carnal
que multiinstrumental orquesta;
sin dejar olvidada nota en el atril,
ni arañarme con saña ni revancha la piel,
desdeñando la vorágine de aquel tiempo
de recita desdichas y canta ausencias.

318-omu G.S. (Bcn.2014)