Dos alas para una paloma

escaleras

 

Arriba: suenan alegres campanas

y anidan cigüeñas.

Abajo: sólo un continuo eco alberga la plaza.

Eco alejado de turbias tristezas,

construido por amables y familiares risas,

que destrabando cuestiones de vida

sazonan color.

 

Para mucho sirvió el hechizo de astros;

le concedió la boda con su cosecha al escenario

al darle validez a nuestro amor.

 

Serán tantos los brotes,

que apareciendo nuevos y jóvenes,

conseguirán rejuvenecer el jardín.

 

… que hasta los ojos ciegos,

saciados por la gratitud de las flores,

oliendo la grata esencia volcada, renacerán,

sanados, ellos verán.

 

Y hasta los mismos hombres,

de parco imaginar y de pensar incrédulo,

convencidos y decididamente,

al fin, abriendo grandes ventanales,

desterrarán a su necedad,

extraviarán a esa desdicha que provoca la inopia,

e infranqueables, y altos muros, demolerán.

 

Arriba: desde su altura, el campanario.

Con su sonido refresca,

del pueblo, su algarabía.

 

Abajo: vuelan los granos de arroz

y se afianzan por los cabellos.

El arroz penetra entre los botones

y hundiéndose en los bolsillos

encuentra cobijo.

El arroz tapiza enormes baldosas

y decora la escalera,

cual al salir de la iglesia,

-de la mano y enamorados-

tu y yo, descendemos.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

Mirar

branques i fulles

Me complace confluir y remojarme,

en el manantial que emana limpio,

desde lo profundo de tu esencia hasta tus ojos.

Ojos risueños.

Ojos cómplices que,

sosteniendo un cesto de amigable dulzura

me abrazan habladores.

Me hablan acerca de necesidades vitales;

sobre la comprensión y el apoyo.

Sobre la entrega;

sobre manos y hombros.

Sobre el regalo que palpita dentro del pecho,

el que nos da sentimientos y próximos días.

Me complace entregarme a tus ojos,

pues ellos no suelen perder el tiempo

con meros caprichos o vacuos antojos.

Desde tu mirar revolotean cigüeñas.

Desde tu mirar resuenan campanas.

Tu mirada incita al enlace, ¡llama a nacer!.

Toca mis sentidos,

es musical el sonido de sus entrañas.

Porqué es un embrión;

igual de infantil como de inocente…

Crece rápido, raudo se endereza y crece

aunque a alguien le pese.

Firme se levanta,

resarciendo a tantos juegos olvidados

que por tiempo ya esperaban.

Grandemente disfruto al contemplar

un rostro iluminado por una amplia sonrisa.

A personas sanadas cuales ya no se ahogan,

pues, remediaron su asma,

solventaron su tristeza y añoranzas,

y ante todo respiran.

318-omu G.S. (Bcn-2013)

Nudo de manos; don y respiro

 

MANS AGAFADES

Desde la fina costura;

harapos deshilachados

se convierten,

en un elegante traje

rezumando

hermosura.

 

Es junto a ti

que soy atleta.

Hago, (atrevido),

saltos mortales,

altas piruetas.

No tengo vértigo.

Pierdo los miedos.

De la miseria,

saco riquezas.

 

Próximo a ti:

amor;

amor intenso.

 

Respiran baúles, por fin son abiertos.

Recios muros, desisten derrumbados.

De pronto enmudecen los locos silencios.

Las rejas robustas resultan serradas,

y pierden su esencia los tantos secretos.

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Simplemente te quiero

COR X TOT

 

Aunque la muerte vierta la noche

cubriendo los colores con su mantilla,

y adormecido, sufra el letargo,

quedando amargo el sabor del día.

Al recibir, de visita, a esta áspera muerte,

la que acude, acercándose a mí, como vigilia.

 

Hasta que ruede la última de las lágrimas

desde las nubes o por la mejilla,

o difuntas, inertes yazcan todas las risas,

en un seco desierto, sin boca alguna.

 

Hasta esa misma hora y sin cesar,

escribiré con mis labios,

un plácido y enorme te quiero.

Dejaré, para siempre, la evidente constancia,

de mi amor desmedido sobre el cielo.

 

Porque por amor

las flores negras rejuvenecen.

Porque por amor

son inundadas de luz las estancias,

habitaciones, otrora vestidas,

de frialdad promiscua,

de claridad, completamente vacías.

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Declaración de amor. (La confesión)

 

JANA Y OSCAR (111) 

Este amor no depende

de las prófugas ganas ni del sexo.

No puede terminar

como un banal pasaje de excitación

que queda prontamente desbravado.

            ***   ***

Amo, me enorgullece amar

la polifacética esencia de la vida.

Soy fiel, tengo por norma respetar

aunque se opusieran a los míos,

del resto, sus criterios.

 

Bien sé que existe un norte

bastante más allá de mi comprensión.

Igual que dispongo de un lugar

no desestimo viajar a los mares del sur

a descubrir mi suerte en las antípodas.

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Por la gracia de esta suma

nosotros

 

 Uno del otro

…y sin el otro;

un «yo» de espaldas,

un «yo» sordo y mudo.

 

Uno sin el otro:

una mueca desgarbada,

o el desmotivado gesto

…menos que menos,

menos que poco expresivo.

 

 

¡Uno del otro!:

Un mismo pedazo de alba

que protege el sol con su azada.

La misma fracción de un segundo,

que nunca pierde su sentido,

y capaz, creativa transmuta su habla.

La confortable y cálida colcha del universo,

en que acurrucarme, tanto fuera;

como adentrado en el reposo, ya en la cama.

¡Uno del otro!:

Una misma madeja de lana.

La corteza de corcho donde asirnos,

cuando, furiosa, chilla la tormenta;

quiebra el cielo y esboza

con el golpe de lanzas

y el temblor de sus luces,

cuando impetuosa, la tormenta gruñe,

y para nada respeta,

a las anclas solitarias.

 

¡Uno del otro!:

La arcilla roja con olor a nubes,

que musita frescura así amando;

toda el agua y la vida

que con suma simpleza nos resume

la implícita elegancia de un cántaro.

 

¡Uno del otro!:

El unísono temple

que se vierte eficiente

sobre interminables espacios.

El latido que le da cuerda al tiempo,

y propaga, y extiende expertas citas;

el gran gozo donde nacen los suspiros:

el nosotros. Y con nosotros;

un enorme porque que nos explica

acerca de la imperdible existencia.

 

« Uno del otro,

sin el otro…un «yo» mudo.»

 

Uno sin el otro…

significa un nosotros perdido.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)