Interminable

Logré vivir
apartado del influjo soporífero de Morfeo,
alejado de aquel morir dictatorial
cual enjuicia y sentencia
con cierto menosprecio.

Logré vivir ahuyentando el son pretérito,
asiendo cada giro de la vida con amor,
y negándole a Cronos;
el pulso de mi vejez -la cual pretendía-
la caducidad universal…

Escondiéndole la arena de las playas y desiertos
dentro de tantos latidos auténticos
que todavía, hoy, él desconoce.
Cerrándole -con vueltas virginales-
el cofre de los números;
ocultándole la cultura de las matemáticas
en que se afianza,
con la que nos araña y destruye cuando cuenta.
Tapándole las sombras que pronostican
arrimándose a la luz del sol,
o el arte estrellado del firmamento
con sus delatadoras constelaciones.

Logré detenerme, recordar y sobrevivir,
desgrané un principio sin final,
recuperé la esencia más longeva
¡la inmortal!
esa que, por derecho natural,
asignada por la misma existencia,
a todo enamorado de la vida le corresponde.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Espejos expresivos

Conjugué latir y obtuve amar.
Amar -amo y amé-
al verme como igual,
al poder reconocerme
políglota y diverso,
ingeniosamente clonado
en un millar de reflejos,
de luces invisibles pero consistentes,
de sombras que instruían siendo etéreas,
de cuerpos alineándose entre mil especies,
de caras delatando sentimientos
y de mentes estancadas o ambidiestras;
al observarme repartido
-elástico y tan expandido como fecundo-
entre trozos diminutos casi imperceptibles
e inmensos pedazos inabarcables
¡ prolongándome imparable !
por las curvaturas del espacio,
siendo un SÍ de la existencia
y amante fiel del infinito.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Más allá de un guiño

más allá del guiño

En tus ojos hallo el reposo,
son trayecto deseado y cardinal curativo.
Aunque tropezara con un cortejo de negros,
tu mirar sólo usa vida y baraja;
ventanales abiertos,
escalones domesticables
y horizontes coloridos.
Aun permaneciendo dentro de la serena blancura,
en tu mirar se suspende;
un vocabulario inquebrantable,
el abecedario inacabable;
los sabores de una tierra llena de bosques;
la lumbre y el fuego y sus ascuas;
tu mirada es deposito de una sensualidad
que punza, me empuja y punza
para llevarme, al vértice pecaminoso
donde se anudan, sin remedio,
el éxtasis, los monemas y la carne,
pretendiendo prolongar,
siglo tras siglo y en esta tierra,
el paso y la voz de la sangre.

La talentosa expresividad de tus ojos, guarda aquella gracia circense, que a la vez que presenta un mundo de acrobacias hila notas afinadas que recuperan los oídos sordos y le dan a cualquier necio de amores, el entendimiento.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

El columpio

el columpio

Un rifle o una flor.
El rifle: un disparo mortal.
Un cervatillo muerto,
el frío hierro que como juez acorta el tiempo,
tantos ágiles brincos que restaban por dar.

Una flor ya destetada:
un pistilo cimbreando,
una cabecilla en la corola
aleteando su fidelidad
…Y el polen espolvoreado
pegándose a unas patas,
¡quiso volar!.
Degusta bellos paisajes,
antes de recogerse
siendo la miel de un panal.

(Desde su anfiteatro de lujo hexagonal,
cuchichean su innata alquimia, las abejas.
Su escuela el bosque; ellas son;
hijas de los eucaliptus y los abetos,
de los almendros, los cardos, la salvia y la manzanilla).

Un cuchillo que mata
dejando tras de si el dolor.
Abortando la suerte
de más de un millar de mañanas.

O cual corta; servil y dulcemente;
el pan y el embutido en la mesa.
O degüella aquel rígido pero maleable cordel,
para afianzar, envolviendo con papel,
un regalo que espera el ser querido
desde hace tiempo,
que antes no llegó…por mi pereza.

Suenen los recuerdos que recuerdan…
El porqué del ingenio y de inventos.
(La sana utilidad y la que resulta yerma).

Recuerdos que, diestros pueden sujetar;
el filo responsable de las herramientas.

Se borren los actos capaces de malversar
el don de hacer…
así convirtiéndose en flor el rifle.
Y aquel desastre que es tan sólo una consecuencia,
(rectificando cambiante),
en un gran edificio próspero revierta.

Cual ofrezca, (promiscuo),
sus escaleras, rellanos y estancias
bien repletas, plagadas de gratos nacimientos,
alejadas de pólvora frustrante,
¡fértiles!…rebosando primaveras.

Porque de ser es:
«Es roja toda la sangre que corre por nuestras venas.»

Un «SÍ» al principio…
o un «SÍ» al final.
Un «SÍ» al tedioso aburrimiento…
o un «SÍ» al glorioso festejo,
llevado de la mano por todo:

Destello vital.
Reflejo de vida.
Elixir providencial. Que emana
y espera…con presteza
lo vayamos a sorber.

La libertad ronda al hombre.
Y parece ser que los hombres;
malamente la escuchan.
La libertad se entrega al hombre
como doncella virginal y dispuesta.
Recostada se ofrece;
disponiendo de izquierdas y de derechas,
del contundente golpe
o de la mano que ayuda, atenta.
La libertad sostiene el albedrío:
la elección.

No culpe yo a un Dios
o a mil Dioses, vírgenes y santos.
No culpe yo a las estrellas
por estar, para mí, su brillo apagado.

No culpe, yo, a otros
de mis defectos.
Por la destrucción que conllevan,
por la nulidad que comportan
muchas de mis palabras
y algunos de mis actos.

Eluda, yo, la incoherencia;
al pensar, decir o hacer.
Cuando me inclino sumiso
o reclamando me alzo.
Cuando reposo tranquilo,
y también,
cuando brioso yo salto.

Soy pasajero de un destino,
pero sé,
que el destino quiso darme
el poder de la decisión.

Ando a lomos de la decisión,
¡y al tiempo!,
con ella siempre por siempre a cuestas.

318-omu G.S. (Bcn-2013)

Bb

En mi hogar vive un duende
que al comer sus papillas
utiliza el babero
y al mascar el chupete
caza pronto los sueños.

Mis jornadas se llenan
con la inmensa fortuna
que me mira vital
mientras lustra los suelos,
que usa pies y rodillas
y los pies y sus manos
cuando avanza en gateo.

Aunque muerda mi brazo
o estirase mi pelo,
no me daña, él me sana,
orquestando una magia
que a tantos mundos vacïos
los convierte en completos.

Huelo cerca esa gracia
de la gloria nacida
que alimenta mi casa
y fue soplo del cielo,
cual, risueña, regala,
la fragancia traviesa
y el amor inocente
que por siempre es eterno.

318-omu G.S. (bcn.2014)

Encriptado

encriptadoTras el primer berreo
y unos compases
que acuden seguidos;
una cripta funesta
y su soledad honda,
o un montón de cenizas
que grisáceas nadan
o funestas levitan;
un epílogo triste
quedando como firma
dentro de otras memorias
que también olvidarán.

Traspasados los años…
Seguimos, como nómadas,
creyendo un espejismo
que esquiva a los aplausos,
proseguimos pensando
en la suerte insalvable
de un rotundo final.

Inspiro y expiro…
pero insisto, tozudo,
en volver a empezar.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

En pos de la eternidad

 

" cascadas de la Larri (Huesca) "

» cascadas de la Larri (Huesca) «

No creo que abunden las tinieblas

sólo para extirpar salud y sonrisas

o matar a Venus y a Afrodita

denostando sus artes fecundos.

No creo que el negro oscuro exista

para borrar de nuestra senda las fuentes del Olimpo.

Por el afán de someter a la claridad

e invocar a los hombres para que le sirvan al ocultismo.

La faz de todo tiene dos vertientes;

luminosos colores  y recovecos sombríos

que al unirse lustran e innovan

escalones y matices distintos.

***

Bien atadas; la vida que late y respira y la que logra traspasar los cuerpos prendiendo el nombre de muerte -ambas se precisan-
Una sin la otra: suerte con cojera que acontece exenta de resultado eficaz o de multiplicación -sexo estéril y falto de placer o una cuenta importante por hacer que queda incompleta-

Es por ello:
Por la esperanza que sostengo
y quiero y manda,
que estoy decidido a amar sendas suertes
y trenzar asiéndolas
los posibles qué de mi destino.

Amo la vida que tengo
y creo en el decir de la muerte…
ambas conjuntas.

Ellas, cuando casadas,
presumen de ser una escalera infinita.
No precisan de restarle ovejas al rebaño,
ni cuentos a la infancia,
ni direcciones a la brújula,
ni pájaros al bosque,
ni números al reloj.
Ambas son el sustento que alimenta
dando pie a la eternidad.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Suspiros interiores (R)

Son luciérnagas tus zapatillas;
lumbre vivaz,
llama encendida
indicando que estás.
Recuerdo de pareja.
Proverbio ideal
digno de quedar como estela.
Techo azul. Lago azul.

Luminosas y atrayentes,
me incitan a encontrarte
y a seguirte por un puñado de caminos.
Lucen como entrada y hablan como puerta;
señalan la aventura seductora
y la oportunidad que se deja.

Ya llegó el tiempo de aceitar la llave
y descerrajar el baúl de mis miedos;
timidez y vergüenzas.

Pasé tantas veces por delante.
Paseé rozándote y sin atreverme; acobardado.
Pasé a escondidas queriendo alcanzar con mis manos
lo que solo asía en mis sueños.

Me permito la desnudez
despojado de lastres;
oso pasar,
al fin me atrevo.

Entro, de puntillas, en el refugio
donde toma forma lo mejor de mi imaginación.
Tomo aliento e inspiro un pedazo de futuro,
nacen un sinfín de proyectos al entrar en tu habitación.

Tan cauto como sigiloso
recorro a ciegas tu estancia
y me mimetizo con tu necesidad.
Soy animal.
Soy un zorro.
Soy un perro;
a cuatro patas saboreo
la flora y fauna que ampara tu piel…
retozo satisfecho.

Husmeo tu silueta.
Viajo entre suculentos sentires;
exclusivos, placenteros y tuyos.
Hallo el sortilegio
que incluso despierta el tacto sonámbulo,
al besarte y sorber el vino
vertido sobre tu vientre.

Magnetizas y maceras mi ser.
Dispones del rostro amalgamado
que concede una cita con la tentación
y de la serena suavidad del satén;
de la belleza rosácea y natural
que embriaga hasta a los mismos dioses
que quisieron darte cuerpo.

Siendo un camaleón
me relamo contigo;
eres alada e insecto.
Repaso con mi lengua
sendos dulces de azúcar hallados
en la cúspide de tus senos.

Hay panal en tus entrañas,
desde él rezuma esa savia que ambiciono;
por ello me vuelvo una abeja golosa
recogiendo elixires sólo de una copa,
remedios que salvaguardan del tedio.

Igual desmiembras a mi hombre racional
hasta hacerlo desaparecer,
como invocas al ser visceral e impulsivo
que tiembla y gime mientras embiste.
Posees la sabia de la alquimia;
conviertes hielo en fuego
y la madurez en poca edad.

Ante ti, suena fino mi motor
y se ahuecan, ambiciosos, los poros de mi piel.
Derramas sobre mi desierto
la espuma e impronta del mar,
y entiendo que mis dunas esperaban tu agua
para aprender a flotar.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Sumas seguidas

 

“Doce arcos posee un año,
más de trescientas flechas
le sirven al caballero.
Él porta cuatro estandartes
que con su gracia cambiante
pintan la faz de su reino.

Visto con ojos de hombre,
a esta tierra le agradezco,
igual su tacto políglota
como la voz de los sueños.”

***
Yo soy Sancho: un vulgar escudero;
caminante que indaga y aprende,
tanto del verde que viste los montes
como del áspero sol del desierto.
Como del pan que reparte el diálogo,
y del que esparce, callado, el silencio.

Aquí me encuentro, ¡buscando!
y por conciencia, ¡deseo!
que hundan semillas mis pasos,
y crezcan vastos sembrados
dando fecundos proyectos.
Que se complete mi esencia,
viendo a sus dos hemisferios;
el uno, etéreo, mi espíritu,
sólido, el otro, mi cuerpo.

Pido perezcan mis deudas,
pido belleza por dentro,
pues es la imagen caduca
y vive perenne aquello,
que es impagable y perdura
valiendo el decir eterno.

Si religiones lastraran,
reniego de cualquier credo,
avance busco y no lastre
que reste vigor a mi vuelo.
Que sea remo el pasado,
y no plomo, un duro peso,
cual confunde y resta brío
cuando se cubre el trayecto.
Reconozco tantos símiles,
que a tocar tengo lo ajeno,
las distancias son caducas
al beber del mismo seno.

Ando y persigo a mi sombra,
siempre es más rauda que yo.
Debo encontrarme a mí mismo
leyendo allá donde voy,
apuntes que me describen
y cabe mejoren mi hoy.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Una fuente de obsequios

horitzó a port de la selva
» Debido a tantos regalos que asoman cercanos

prosigo dándole las gracias a esta existencia.»

***
Es regalo: inspirar el aire
desde el precio impagable de unos labios jugosos.
Aprovechar esa boca que le habla a mi alma.
Que me pide la muerda,
que espera que la sorba al concederme una cita.

Hallo el regalo:
Tras deambular medio muerto
y repartido en mil trozos,
por un angosto pasillo donde convergen
la confusión con las sombras
-ceñido al afilado vacío que cruel decapita
la razón de las personas-
Tengo el regalo:
Cuando retorno recompuesto;
al probar el sabor, los prodigios del aceite
que acuna con acierto, tu saliva.

Busco regalos:
Eliminar la palabra fin
y prender nuevos principios.
Encontrar eslabones perdidos
que refresquen mi memoria.
Reparar escaleras destartaladas,
para descender hasta mis entrañas
y para auparme hacia el futuro.
Recuperar aquellos útiles que quedaron;
como meros trastos inservibles guardados
en una oscura y sucia buhardilla.

Me regalo:
Completarme escuchando
y crecer comprendiendo.
Elegir con acierto.
Ser soluble y avanzar.

318-omu G.S. (Bcn.2014)