Pardecornio (apuntes de amor XXXVIII)

Mirarte y saber
cuánto hay de maravilloso.
Comer de la vida subido
a la comprensión amable
que cabe en tus ojos.
Tus ojos: Cofre de tesoros
que colmado de sueños
desempaña estrellas,
para así mis actos sobrepasen
palabras vacías
y necias ideas.
Mirarte y saber
que eres hechicera
cual prende esa vela,
cuya luz persistente
seduce a las sombras
para se arruguen
y apoquen y achiquen
quedando apagadas.
Mirar y buscar.
Adentrarme en tus misterios
y encontrar el saber
que descerraja candados
hasta convencer a las puertas
para que sean ventanas.
Hallar más saber.
Tus ojos: Mis ojos.

318-omu G.S. (bcn.2016)

Para quién, mi oreja

«Es verdaderamente difícil que cuando inmersos dentro del poder y fuera de la humildad hallemos, un sentido común que lance a nuestra especie a conjugar la tierra con el cielo, para que con cada una de las pisadas que demos seamos también capaces de volar.»

Todos los reyes resultan efímeros (se alzan y caen junto a su apariencia petulante y su indecorosa sustancia; sus opiniones y yugos se borran). Mientras tanto, ese resto humilde y frágil que desluce frivolidades y perdura con hondo mensaje aferrándose a su caminar de obrero infatigable y a sus conocimientos como vagabundo, protege una sabiduría imprescindible que conoce a la perfección aquello que precisamos para adquirir una consistencia meritoria esta raza que somos la humanidad (se ofrecen ante la vida como joyas perennes).

Una sola pluma no hace que un ave levante vuelo

«Somos reducción de amalgama dentro de este tiempo corto que aquí se nos presenta como vida y cocina.»
Tantos padres, hermanos e hijos me ha dado la vida como seres he conocido -todo pasajero aporta, cada cual dispone de un aprendiz y de un maestro-. Si me preguntan por mi familia, respondo «contempla las tantas formas y maneras diversas; mira a tu alrededor».
Adentrado en el avance incesante, aprendo y enseño. Cualquier detalle sirve para comprender. Avanzo, sosteniendo un amor-amar exento de masoquismos.

Presencia

Desde mi yo caído
nacerán mañanas
dentro de ti.
Aunque leve vapor
penetraré invisible,
así mi tiempo extendiéndose
bajo la memoria y actos
que arraigados al cielo
pisan la tierra… para perdurar.
Con que recuerden
las gotas de agua
y las motas de polvo
y cada respiro invisible,
serás infinito
¡nunca morirás!.
Aquí latiendo,
sin comprender ningún existir valioso
que contuviera pérdidas
con talante de matar.
318-omu G.S (bcn.2016)

Cumpleaños

Quiero vivir en paz; apartado de acusaciones y sentencias, totalmente ausentado de manipulaciones tenebrosas y medias verdades acosadoras que se apostaran por la espalda. Quiero vivir alejado de maneras viperinas que cosquilleen los oídos o de aquel griterío que, conteniendo improperios inútiles, interrumpe melodías sanadoras que esparcen enseñanza. Intento romper la red camuflada que atrapa, donde fuimos o seremos insuflados de venenos que otorgan cemento y mortaja así perdiendo nuestra elasticidad.
Quiero cohabitar con la paz que todos merecemos. Mostrar esa aptitud como valor inquebrantable. Disponer de la paz única que media con actos, y no sólo de esa paz que queda de boquilla llena de vana palabrería, la debida a manuales con métodos que leímos; métodos, cuales aplicados como fórmulas de teatro, nos sirven intereses en esta era donde prima la fama indecorosa y el éxito comercial. Quiero que la guerra y sus instrumentos queden relegados a una idea que nunca alcanza el suficiente ingenio ni bastantes motivos para presentarse y funcionar como invento. Quiero oír el ¡Boom… Boom!, de tú y mi corazón; saber que nos reconocemos al compartir emociones así como que nada de personal tiene nuestro paraíso y que éste sostiene causas comunes con la misma edad.
Conozco algunas tantas personas cuyas bocas se llenan con las palabras «justicia y libertad»; cuando en realidad sus actos solamente reparten, al convenir sometidos a un estadio egocéntrico permanente, roles y dictadura, disgregación y esclavitud. Preferir y escoger disimular y mentir: Duele reconocerse como un contribuyente pagano, que se excusa y elude culpa alguna mientras honra al poder y a la sumisión. Tanto el poder como la sumisión equivalen a un estadio de corrupción. Vivir bajo el silencio rígido de un sinfín de posados. Pasamos admitiendo la necesidad del sufrimiento, permitiendo un sistema abominable que reconocemos imperfecto y que le da el visto bueno, a una y otra y otras muchas atrocidades
Cuento y recuento cadenas. Lloro que lloro. El poder ambicioso nos toca, aunque no beneficie ni corresponda agrede cercano, jamás fue un espejismo ni estuvo lejano. Al poder lo respiramos en cada uno de nuestros días: Ya fuera en las calles, zarandeados por los impulsos incontrolados o las emociones inmaduras. O durante la jornada de trabajo, donde mandan y pesan las obligaciones, las apariencias y los cargos. E, incluso, cuando uno requiere de descanso, ya dentro de su hogar, y los seres que suponemos nos aman, priorizan sus caprichos o hipotéticas necesidades para dirigirnos hasta someternos a sus prioridades.
Embargado por una gran tristeza, lloro que lloro; reconozco que somos seres inseguros que disimulamos nuestra fragilidad mostrándonos altivos. Creemos tener -siendo individuos enclaustrados-, las mejores soluciones y respuestas ¡cuánta farsa y autoengaño!. Nos ahogamos dentro de un círculo minúsculo, que construimos y protegemos para combatir a los fantasmas que nos asustan y zancadillean y acuden, como causa de los miedos que nos contagiaron y perduran por ancestrales culturas de (i)lógico raciocinio, por locuras saltarinas y por inenarrables sentimientos que somos incapaces de ordenar.
Padezco por la mía ¡cuánta cera!, y reconozco otras sorderas; debido a este hecho ¡cuántos y cuántos paraísos y conocimientos perdemos!. Vivimos, la mayor parte de nuestro pasaje, adentrados en una jaula diminuta e insonorizada, aquejados de estribillos repetitivos o de ruidos enajenadores.
Salgo por momentos de la jaula y laberinto, y cuando lo consigo grito «cumpleaños»… Es entonces que logro darme cuenta, que existen y son variados y amplios y excitantes los territorios que me aguardan.

Imán son cuerpos

«A tus ojos les gusta ver. A tu mente le agrada imaginar. Un ser avanza y crece al sentir. ¡Existo!… por mis sentidos.»

Aquí recuerde:
Tu mano, con su delicadeza y pequeñez femenina, no acerca a circunvalar todo el grosor del que tanto te excita. A tus manos, juguetonas, les gusta apretar, cuando fuera y estando dentro —saben igual de ternura como de sexo con tal de rimar—.
Cómo señalar como pecaminosa esa razón humana que dona gozo y alcanza nacimiento; la perdición indigna y la deshonra se halla en otras porciones que permitimos en nuestro imperio.
Cómo indicar tal hecho —donde mordernos, hambrientos—, como vergüenza y tabú; cómo optar por omitir aquello que nos comporta tantísima satisfacción. Afirmo, incansable, para resaltarlo, y repito y repito «más quiero» —nuestro «juntos» conviene en ser terapéutico—. Me niego a la pretensión de algunos que lo tachan como prohibido y, traicionando sus propios mensajes, delinquen amordazando su inevitable realidad.
¡Cómo pautarlo, tan sólo, con un «de vez en cuando» sin echarlo de menos!.
Desentiéndete de vocablos y utiliza tus labios para acariciar y tu paladar para darme calor y tu lengua para darme humedad, recítame con la pasión que se recuesta en tu boca tras comprobar que este grosor también se alarga…

Gestos

Él solía santiguarse a menudo, al hacerlo, nunca le faltaba una sonrisa esplendida aderezando su rostro. Coincidíamos, con frecuencia, en la salida o dentro del ascensor de la finca, en la cual, ambos, habitábamos desde niños. En la plazoleta donde paseábamos a nuestro respectivos perros. Efectuando la compra, sumidos en la agitación visual y olfativa del mercado. O, cruzándonos el saludo, de acera a acera, camino de un ratito de ocio o al marchar hacia el trabajo.

Él, era parco en palabras, se debía intuir cuáles eran sus apetencias, y cuánta la profundidad de los valores y creencias que lo impulsaban.

Debido al acto repetitivo de santiguarse, lo tenía por devoto de la fe cristiana. Uno de los días que coincidimos, me atreví a consultarle al respecto.

-Te hago de creer mucho en Jesucristo, suponiéndolo como hijo de Dios caminando sobre la tierra. ¿Me equivoco al entenderte fiel seguidor de esa fe?.

De nuevo, aquella sonrisa de satisfacción iluminó sus ojos, cualquiera podía leerla, sin temor a equivocarse, como un signo evidente de plenitud que equivalía a felicidad. Y así, él, me contestó.

-Cuándo ves que gesticulo, aparentemente santiguándome, no se trata de que asocie dicho gesto con un padre celestial omnipotente y omnipresente, o crea, firmemente, que hubiera un hijo de tal amparado por el espíritu santo, ni tampoco que reconociera la existencia de ninguna santísima trinidad. Lo que sí va más allá de la suposición y sé con certeza, es que existen los puntos cardinales, las direcciones hacia donde podemos dirigirnos; así, con tal gesto, saludo al norte y al sur, y al este y al oeste; añadirte que remato este saludo, tras marcar con decisión amable cada una de las direcciones posibles, enviándole un beso de agradecimiento a esta vida que me permite, eso sí, esperando que esté dispuesta a depararme lo mejor.

Su explicación se fundamentaba en  un pragmatismo exacto, lejos de elucubraciones denotaba eficiencia; pero, a la par, transmitía futuro y ensoñación capaz de materializarse. Me mostraba a un ser cabal, para mí desconocido hasta ese instante, a un individuo lógico al que suponerle lecturas privilegiadas y actos juiciosos. Deciros que, desde esa breve charla, opto por la decisión de señalar los caminos posibles, me casé con el santiguarme. Quizás, mañana, también me preguntarán…

 

 

 

Molts fils fan roba / Muchos hilos hacen ropa

Apostaria que dintre de qualsevol cel, pinti com pinti, caben tots els oceans (essers vius: Animals, vegetals i minerals. També, recollides, les seves essències al complert, i tots els seus secrets i misteris). Puc asegurar que som espurnes d’aigua requerint de la bona entesa dels vents, per així, en caure com pluja i després de conèixer l’art espacial i especial com a núvol, remullar vida i per fi trobar, la adreça on espera disposada, la felicitat.

(castellano)

Apostaría que dentro de cualquier cielo, pinte como pinte, caben todos los océanos (seres vivos: Animales, vegetales y minerales. También, recogidas, sus esencias al completo, y todos sus secretos y misterios). Puedo asegurar que somos chispas de agua requiriendo el buen entendimiento de los vientos, para así, cayendo como lluvia y después de conocer el arte espacial y especial como nube, remojar vida y por fin encontrar, la dirección donde nos espera dispuesta, la felicidad.

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Deixa que la vida et lligui les mans amb d’altres mans, per puguer conèixer el sentit d’humanitat sense distàncies.

Deja que la vida te ate las manos con otras manos, para poder conocer el sentido de humanidad sin distancias.

Podem deixar de ser petits i fer-nos grans; créixer i allunyar-nos de la costum de separar i del vici d’estripar, que confon a la natura i fins i tot la fa dubtar, al respecte de si els homes ens mereixem més trepitjades.

Podemos dejar de ser pequeños y hacernos grandes; crecer y alejarnos de la costumbre de separar y del vicio de romper, que confunde a la naturaleza y hasta consigue hacerla dudar, al respecto de si los hombres nos merecemos más pisadas.

Porto, des de fa un bon temps, reconeixent que penso i visc com un ocell que ha estat tancat dins d’una gavia. Consentint. Negant-me el cant!. Disposant d’unes ales que, estiguin màgiques, s’han fet malbé en no utilitzar-les.

Llevo, desde hace un buen tiempo, reconociendo que pienso y vivo como un pájaro que ha estado encerrado dentro de una jaula. Consintiendo. ¡Negándome el canto!. Disponiendo de unas alas que, estando mágicas, se han estropeado al no utilizarlas.

Deixo que la mort passi de llarg; no desitjo que assoleixi ni un instant del meu esperit o cos futur o present. Desfaig qualsevol ombra, abans de que esdevingué, gruixuda i llarga, així apagant la flama que conté tot alló que recull bocins d’esperança.

Dejo que la muerte pase de largo; no deseo que consiga ni un instante de mi espíritu o cuerpo futuro o presente. Deshago cualquier sombra, antes de que devenga gruesa y larga, así apagando la llama que contiene todo aquello que recoge pedacitos de esperanza.

Demano que la vida s,enlairí portant tan sols un crit que és «endavant». I aquest recordo quan somnio en el dormir i quan somnio ben despert; tampoc l’oblido en llegir i interpreta tenint els ulls i el seny del tot oberts, adonant-me que la realitat pintada damunt del dies, colpeja dura, sembla que s’esforça per tombar-nos. Nosaltres contradiem la bellesa exuberant d’aquesta vida.

Pido que la vida se alce llevando solamente un grito que es «adelante». Y éste recuerdo cuando sueño en el dormir y cuando sueño bien despierto; tampoco lo olvido al leer e interpretar teniendo los ojos y el juicio del todo abiertos; dándome cuenta que la realidad pintada sobre los días, golpea dura, parece que se esfuerza por tumbarnos. Nosotros contradecimos la belleza exuberante de esta vida.

Sospeso els motius que porten odi, angoixa, guerra i destrucció, i només veig a l’home que dóna voltes, capficat, endinsat en un laberint immens que va consentir; pretenen la claror d’una sortida, mentre proseguim construint murs que ens tanquen fins a ofegar, i continuem repetint passes i camins que li atorguen el vist i plau a la por que paralitza i la desconfiança.

Sopeso los motivos que acarrean odio, angustia, guerra y destrucción, y sólo veo al hombre que da vueltas obstinado, adentrado en un laberinto inmenso que consintió; pretendiendo la claridad de una salida, mientras proseguimos construyendo muros que nos encierran hasta ahogar y continuamos repitiendo pasos y caminos que le conceden el visto bueno al miedo que paraliza y la desconfianza.

Permet que la vida sigui vida i t’ompli de fets encantats. Aconseguim que aquesta terra pugui desentendre’s d’enterraments i se’ns presenti com un pati de colegi que té hort i incita als jocs, mai com a paradís desdibuixat que li dóna sentit a l’infern i a les tenebres disposades en les religions.

Permite que la vida sea vida y te llene de hechos encantados. Consigamos que esta tierra pueda desentenderse de entierros y se nos presente como un patio de colegio que tiene huerto e incita a los juegos, nunca como un paraíso desdibujado que le da sentido al infierno y a las tinieblas dispuestas en las religiones.

Abraçar-te, et sé germà que té les mateixes lluites i necesitats. Desestimar interessos de poder que comporten privilegis bruts, satisfacció que s,esvaeix ràpid i que s’amaga sota de l’ambició. Posseir una terra per gaudir, i… desaprofitar-la. Som perdedors?.

Potser som, els homes, sadomasoquistes? Demostrem, un dia i d’altres dies, que ens agrada sagnar i provocar ferides.

Abrazarte, te sé hermano que tiene las mismas luchas y necesidades. Desestimar intereses de poder que comporten privilegios sucios, satisfacción que se evapora pronto y que se esconde debajo de la ambición. Poseer una tierra para disfrutar, y… desaprovecharla. ¿Somos perdedores?.

¿Tal vez somos, los hombres, sadomasoquistas? Demostramos, un día y otros días, que nos gusta sangrar y provocar heridas.

Tants i tants coneixements i quedar-nos quiets, enganxats damunt d,un món que, per la nostra immaduresa i bogeria, es presenta intractable y enrevessat. Disconformes enfront un continu remeiable d’injustícies. Incapaços, per conveniència o per cobards, de rebelar-nos. Ja ens toca cridar PROU!.

Tantos y tantos conocimientos y quedarnos quietos, pegados encima de un mundo que, por nuestra inmadurez y locura, se presenta intratable y complicado. Disconformes frente a un continuo remediable de injusticias. Incapaces, por conveniencia o por cobardes, de rebelarnos. Ya nos toca gritar ¡BASTA!.

Ajustem les despeses i trèiem profit dels avanços que ens atorguen donat els estudis i la ciència. Ja és hora de enderrocar fronteres i assolir el triunf que concerta, la unitat.

Hi han terres a quines els hi vindria bé l’ajuda per acostumar-se a ser profitoses. L’atur que pateix occident, només es un invent que actua, però hi cab, en veure la tanta feina que hi ha, com una ficció que no arribi mai a tocar la terra. L’atur: Un invent que mantenen en marxa uns pocs personatjes a quins els hi convé per apretar-nos els cargols i tenir-nos callats i complidors, fent el que ens manin i lluny de tindre veu que s’escolti prou, com, així mateix, perdent la dignitat i patint per respirar.

Hi han terres que ens conviden i esperen per que anem com cooperants. No esperem que els gestors dels estats ens apuntin el tret de sortida, per, ajuntant les nostres mans,  començar a treballar i assolir  els guanys que vindran, de segur, aportant-nos salut festiva de forma global.

Ajustemos los gastos y saquemos provecho de los avances que nos otorgan los estudios y la ciencia. Ya es hora de tumbar fronteras y conseguir el triunfo que concierta, la unidad.

Hay tierras a cuales les vendría bien la ayuda para acostumbrarse a ser provechosas. El paro que padece occidente, nada más es un invento que actúa, pero cabe, al ver la tanta faena que hay, como una ficción que no llegue jamás a tocar la tierra. El paro: Un invento que mantienen en marcha unos pocos personajes a quienes les conviene para apretarnos los tornillos y tenernos callados y cumplidores, haciendo lo que nos manden y lejos de tener voz que se escuche lo suficiente, como, así mismo, perdiendo la dignidad y padeciendo para respirar.

Hay tierras que nos invitan y esperan para que vayamos como cooperantes. No esperemos que los gestores de los estados nos apunten el disparo de salida, para, juntando nuestras manos, comenzar a trabajar y conseguir las ganancias que vendrán, de seguro, aportándonos salud festiva de forma global.

Els nostres fills són el més important (fills són, tots aquells que avui i demá, estiguin on estiguin, ens necessiten en ser majors i menuts, fràgils i indefensos).

Nuestros hijos son lo más importante (hijos son, todos aquellos que, hoy y mañana, estén donde estén, nos necesitan al ser mayores y niños, frágiles e indefensos).

 

 

 

 

 

El meu Déu / Mi Dios

El meu Déu és com un arbre,
té arrels que s,endinsen,
fulles amb prous colors
i molts rostres,
i branques que es perllonguen
i estiren i estiren
per que gaudeixi de l,infinit.
El meu Déu és un arbre antic;
conserva i afegeix formes,
es manté ferm enfront dels segles.
Convidant a la terra i al cel
proposa ombra
i xiula balls i descans
mentre regala un joc de respirs.
Al meu Déu no li sobra
ni un polsim de misteri
ni li falta claredat.
Ell es disfressa,
no rebutja aspectes,
disposa de totes les veus
per parlar.
318-omu G.S (bcn. 2016)
•  •  •
Mi Dios es como un árbol,
tiene raíces que se adentran,
hojas con suficientes colores
y muchos rostros,
y ramas que lo prolongan
y estiran y estiran
para que disfrute del infinito.
Mi Dios es un árbol antiguo;
conserva y añade formas,
se mantiene firme frente a los siglos.
Invitando a la tierra y al cielo
propone sombra
y silba bailes y descanso
mientras regala respiros.
A mi Dios no le sobra
ni una pizca de misterio
ni le falta claridad.
Él se disfraza,
no rechaza aspectos,
dispone de todas las voces
para hablar.
318-omu G.S (bcn. 2016)