Albas compuestas por Uno

Dormir y roncar profundo.
Fui pasivo.
Fui sumiso.
Contaminé hasta despertar.

Anidar tomando alimentos de un paraíso
transformado en perdición.
Reparar en santos, ángeles y vírgenes.
Reparar en monstruos y demonios.
¡Ancla somos nosotros mismos!.
El Yo manda
manipula y nos engaña,
es a quién deberíamos retar.
Reparar en libros repletos de leyes y normas
y en un dedo que señala hacia otro lado.
¡Ancla somos nosotros mismos!.

Despertar.
Tras admitir que la honestidad
es compañera ideal para constrastar.
Despertar.
Y preferirme como hombre imperfecto
que se aúpa más arriba
tras visionar perspectivas
y extraerle buen partido a las dudas.
Inclinarme por diseñar
partiendo desde la bondad.
Ignorarme como salvador de nadie
y también como deidad
dueña de justificaciones: plaga de excusas.
Idear.
Exponer.
Ejecutar.
No pretendiendo reconocimientos ni alabanzas.
—Repudio al Yo engreído cual se cree
poseedor de la mejor metodología
y la única verdad—.

Vivir explorando.
Dormir-Despertar.
Vivir asimilado
por el árbol que logra brindar frutos
entre combinaciones y vaivenes.
Dormir para despertar
conociendo, al fin, la suerte
de la cordura del conjunto,
fiel aliada de beneficios.
Desperté. Para disfrutar
del éxtasis tremendo que supone
el sentirse asociado a todo, al despertar.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Icebergs (notas del llanto de Cupido VIII)

19991-1366x768«No es tan difícil conocer a la muerte
aún aupados en esta vida.
Astros que alumbraron juntos
aparecen ahora separados por galaxias
debido a sus naturalezas cambiantes o contrarias.
Es complicado vivir
sin presentir u oler a la muerte.
¿Quién conoce, certeramente, la utilidad de imanes?»

 

Y, hoy, el fuego quema
el fuego habla.
El aire es soga
es cuchillo
es densidad irrespirable.
Pocas brasas y mucha ceniza.
—Corazones grises. Corazones tuertos—.
Demasiado humo y escasez de lumbre:
Mejor mudez que gestos tóxicos,
la mugre disfraza el léxico.
Las estancias son pequeñas
pero rebosan distancia.
Los sabores admirables son pasado
ya marcharon.
Aguardo, paciente
por si cabe error…
Espero y no vuelven.
Aquí sólo quedan
camas serradas y desayunos fríos.
Al abrir mis mañanas
siempre aparece el mismo emoticón.
Recordar el ayer es mi condena.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Edad primigenia

mans planetàries

Cómo comprender que los cercos y las alambradas nacen desde uno mismo.
No deberíamos pensar, actuar o decir, como tratándose de entidades distintas.
Si triangulásemos en consonancia, quizás lograríamos tejer lo que deseamos sobre este tapiz denominado realidad, así cancelando imposibles.

El hombre contradice sus razones,
crea leyes que se salta para inventar la injusticia.
Por juventud e inexperiencia busca principios,
pero desalumbrado y por inconsciente termina
por ahogar sus ideales,
restándole oxígeno al espacio y sal a la mar.

¡Más!

más
«por muchos pies y tantas manos
que añadiendo su potencia
acrecentan el impulso de la rueda…
Y por un alma.
Y por ideas.
¿Cabe comprender alguna identidad
cómo exclusiva.
Caminar defendiendo la ficción personal?»

Qué más decir:
Agradecer.
Qué más pedir.
Ya por canoso percibir
cuánto es de extenso,
lo mucho de interesante
que espera dispuesto.

Porque pasa rauda
demandar rejuvenecer.
Reclamar prolongación
por saber a poco.
¡Cerillas. Cerillas!.
La madera pide árbol,
pide agua y pide llama.

Al quedar tanto por disfrutar y descubrir
alimentarme de un ansia grande de Principios
—y los finales en hilera,
quedando como entreacto.
Como vehículos que aguardan
para desplazarnos,
así pudiendo engullir también,
la sapiencia lustrosa y digna
de los inviernos—.
Juro.
Juro y prometo
que sacaré partido de cada uno de ellos.
¡Vengan.
Vengan, vueltas más!.

Qué más mostrar:
Gases.
Sólidos.
Plasmas
o Líquidos.
U orquestaciones etéreas
donde cabalgar.
Incluso sumergido en cualquier letargo
que simulara paciencia
con apariencia pasiva
pero aupara senda y vida.
Allí quiero estar…
subido a otra vuelta.

Somos.
Nubes sobre nubes
adquiriendo y deformando rostros y cuerpos,
trajinando sueños.

Qué más decir.
Qué más pedir.
Qué más mostrar.
¡Satisfacción!.

318-omu G.S (bcn. 2016)

Someliere (apuntes de amor XXXII)

someliere
A tu lado se multiplican las suertes. Conozco y alcanzo fortuna mientras ahondo en la máxima productividad de cada respiro. Eres cometa que recargas mi universo con tu timbre de mañana.
No me pidas que renuncie a esta adicción; más que muerte leo vida.
Y es que uno ya se acostumbro a la dicción de tus ojos y a la facilidad fiable de tu sonrisa. Este uno, como en sorteo, gana «MÁS» al disponer de la revolución que provocan tus volúmenes: Ternura cómplice y reparadora. Aroma de efervescencia inagotable. Y la sensualidad sexual de tus curvas; apetitosas, gustosas y vitales ¡claxon de onomatopeyas!.
No me pidas que me aparte del oasis. Nunca soporté la sed ni los contenidos secos y callosos de ningún desierto.
No me pidas que reniegue de las selvas o de los lechos que resguardas. De tanta tentación que es capaz de concederle sanación al moribundo y de recomponer canción sobre silencios tétricos. Canción que hasta levantará a todo muerto de su sepulcro, eliminando polvo, desgana, fatiga y palidez.
Acoge las verdades que te relato en confesión, no como lastre que hunda o maniate, sí como propuesta.
Porque corazón y cuerpo; recorto distancias, cada vez más cerca.
Soñadoramente tuyo.

Construcción

 

fantasia costeraPaseo por un enorme laberinto
buscando piezas de puzle que encajen.
Completo millares de crucigramas
apreciando que las partidas mostradas
son sorpresivas e inigualables.

La instrucción pasa
por la sagacidad instintiva que poseen los lobos
la fidelidad incondicional de los perros
y la mansedumbre lanar de corderos,
entre amistades cordiales y coincidencias salvajes
que capacitan el batir de unas alas
para así, nuestro ave, pueda emprender el vuelo.

Lanzados como cohetes
recorreremos planetas habidos e inventaremos
hemisferios y galaxias
dándole sentido a la perdición y a la libertad.

**

Aquí estoy.
Aliado y cómplice de la comunicación.
Dentro de alguno de los tantos bolsillos que tiene el lenguaje
cuándo usa la gestualidad como diccionario
o posiciona las letras con voz
o utiliza la tinta mediando palabras.
Aquí. Con la razón empírica
y casi maniaca de los hombres
que, con atrevimiento montesco,
traspasan fronteras y se procuran locuras
coincidiendo en también disponer
del don de las cabras.

Aquí me encuentro,
recibiendo y pasando el testigo
que muchos otros sostuvieron antes.
Imaginarme aquí,
deambulando, a la caza de ideas.
Repleto de preguntas.
Rebosando incertidumbre y ruegos.
Agradeciendo estar insertado
dentro de la voracidad de este juego
donde las naturalezas son celebradas
y las artes varias aparecen como prodigios,
con la capacidad luminosa que aviva
al aportar mensajes importantes
cuando son presentadas.

Para expresar.
Para sentir.
Para interpretar cada una de las gotas de lluvia
conjugo artes,
descubriendo que son alimento
que me llevará en volandas.

Perpetro el asalto de cada instante
mientras toca su flauta o harmónica cualquier día.
Monto y deshago castillos.
Combino.
Para encontrar el barro de siglos
utilizo la arena nómada de desiertos
y la que, humedecida por el salitre,
sustenta la calma voraz de las playas.

Aquí (suficiente).
Expreso mientras siento
que soy un conjunto
repleto de partes.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

camí de ronda

Ara / Ahora

ARA-AHORA
Hi ha cops que vénen, com a fantasmes, il·lusions i vivències, qüestions i preguntes que restaven per pair, per resoldre i contestar. I, llavors, resulta probable, que l’abans ocupi un lloc afusellant el goig de l’ara, i així trencant-se el «carpe diem» es confonen, fins a perdres, molts glops que estaven disposats per satisfer-nos.
Els instants són els veritables «caesars» de la nostra vida. El present com a única proposta. Respir. Respir!. Que quan aparegui el passat sigui veu sabia; esdevingui com a consell encertat.

Hay veces que vienen, como fantasmas, ilusiones y vivencias, cuestiones y preguntas que restaban por digerir, por resolver y contestar. Y, entonces, resulta probable, que el antes ocupe un lugar fusilando el gozo del ahora, y así rompiéndose el «carpe diem» se confunden, hasta perderse, muchos tragos que estaban dispuestos para satisfacernos.
Los instantes son los verdaderos «caesars» de nuestra vida. El presente como única propuesta. ¡Respiro. Respiro!. Que cuando aparezca el pasado sea voz sabía; acontezca como consejo acertado.

**

Present: Clau.
Present: Eina.
Instant a instant
gaudir i aprendre.
Marxar damunt de bufades.
Marxar dins d’instants.
Marxar.
Llençar la brossa que arrosseguem.
Cuidar cadascuna de les flors de l’abans,
elles són aliment que farà immens el rusc.
Escoltar el sentit dels records
aprofitar-los per conèixer.
Escollir la part adient
que ens permetrà decidir amb encert
fent-nos créixer.

Present: Instant.
Instant: Respir efímer
que tant puja veloç com cau ràpid.
Muntanya russa.
Potser és un lladre robant temps
o un rei que fa regals
o un llampec il·luminant-nos
que es dóna a la fuita,
que marxa junt a un cop de dits
perquè té pressa.

El passat va ser jove
ell va xisclar fort com a present.
Entrellaçant instants
va fer de mag,
apropant-nos conills i coloms
ens parla… desapareixent.

No quedin brots destructius.
No quedi plom per carregar
ni graons relliscosos que no es deixin trepitjar.
Si al passat l’escoltem com veu esgarrada
fem-lo fora, donem-li puntades
romandrès apartat, sent oblit.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

(castellano)

Presente: Clave.
Presente: Herramienta.
Instante a instante
disfrutar y aprender.
Marchar sobre soplos.
Marchar dentro de instantes.
Marchar.
Tirar la basura que arrastramos.
Cuidar cada una de las flores del antes,
ellas son alimento que hará inmensa la colmena.
Escuchar el sentido de los recuerdos
aprovecharlos para conocer.
Escoger la parte adecuada
que nos permitirá decidir con acierto
haciéndonos crecer.

Presente: Instante.
Instante: Respiro efímero
que tanto sube veloz como baja rápido.
Montaña rusa.
Quizás es un ladrón robando tiempo
o un rey que hace regalos
o un relámpago iluminándonos
que se da a la fuga,
que marcha junto a un chasquido de dedos
porque tiene prisa.

El pasado fue joven
él chilló fuerte como presente.
Entrelazando instantes
hizo de mago,
acercándonos conejos y palomas
nos habla… desapareciendo.

No queden brotes destructivos.
No quede plomo por cargar
ni escalones resbaladizos por pisar.
Si al pasado lo escuchamos como voz estropeada
echémoslo fuera, démosle patadas,
permacezca apartado, siendo olvido.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Fuera dados

cielo-infierno (2)

Cincuenta vueltas a la llave, para encontrar en las profundidades, tristemente, tras abrir, sólo frustraciones, desamores, absurdos y desastres: Sangre helada. Horas baldías.
La pena dentro concibe el dolor y el hambre futura (no confundamos nostalgia con pena). La pena destruye las hechas y las posibles vasijas, las obras de cualquier alfarero. El barro se resquebraja por falta de agua. Los esmaltes y óxidos, languidecen: pierden su calidad y fulgor renunciando a ser vida. Las manos se adelantan a su ancianidad y, anquilosadas, deforman aquello que tocan, extravían su arte y sensibilidad ante el frío de los inviernos que se sucedieron y, tozudamente, quedan tan arraigados a cada cuenta de sol y alumbramientos de luna, que apuestan por la voz de perpetuos.
Recuerda, alfarero, que los vientos han de pasar portando huracanes y brisa. Que, tú, no debes recoger el llanto y resguardarte bajo las lágrimas. Debes, por juicio y con corazón, oír la melodía que silban y agradecerla y rememorarla.
Recuerda, alfarero, que eres y sostienes todas las formas y contenidos que ha tenido y tendrá el barro. Que, tú, escoges la que quede como firma.
¿Cielo o infierno?… Barro. Barro.

cielo-infierno

Cu-Cu de cuerpos

Pregono como magnífico
este, nuestro genérico recorrido:
Pecho-Espalda.
Lengua-Cuello.
Suelo-Silla.
Cosquillas de pies y cabellos
¡Roce. Roce!.
Roce, de salto en salto
devastando imperios
y que durante el asalto de cuerpos
incluso se reblandece
la dura resistencia de los corazones.

¡Cu-Cu!

Concurren las superficies
con los poros abiertos:
Lento y suave.
Fuerte y hondo.
Dentro-Fuera
Arriba. Arriba.
¡Vigoroso!.
Danzan las ramas
entre un canto de susurros
hasta el punto álgido donde nace
el viento propio de gemidos.

¡Cu-Cu!

Acepto compartir el placer jugoso
de los líquidos minerales.
Vienen.
Vienen cuando voy y cuando acudes a mí
aunque no te llame…
aun todavía sin pedirlos.
Reconozco, limpio, limpio.

¡Cu-cu!

Sultanes por la riqueza encontrada
dentro del baúl que son cuerpos.
Y en la calle, harenes
para hombres y mujeres
cuales atisban la gracia y el gozo
por el que aparecemos, hoy, degustando
tras gestación y paridos.

¡Cu-Cu!
porque hubo y hay hombre
y está la mujer.

318-omu G.S. (bcn-2016)