Posiciones 2

Que fácil resulta llevar a la práctica una política que defiende los intereses del capital. Otra cosa, sumamente difícil y muy distinta, es elaborar unas leyes que defiendan al pueblo llano, dándole lo que le corresponde por esfuerzo, retornándole su dignidad.

**
Puñales lanzados desde un estrado. Dosificar contrincantes. Simular enfrentamientos encarnizados, cuando en realidad ciertamente hay: Actuaciones de estatuilla. Consentimiento de manos y espalda. Enemistades televisivas. Copas compartidas en la barra de un bar o comidas copiosas donde son cerrados acuerdos dantescos. Abrazos comedidos y besos amigables entre actos y adjuntos a una frase cordial «saludos a la familia». Sólo hay: Falsedad a raudales.

**
En las entrañas del comercio
¡la política!.
Anida el rutinario bla… bla… bla… ceremónico
que alienta absurdos,
trivialidad,
banalidades humanas
y fijaciones repetitivas.
¡La política!.
Indispensable (según cuentan).
Lamentable (muchos dirían).
Elucubra y provoca
contrariedad social.
Aduce razones a una locura
llamada desigualdad
desde las entrañas mismas de la hipocresía.

Hay que ver cuanta satisfacción y riqueza
se nos muestra ofrecida
tan cercana como imposible;
mezclándose con honda pobreza
que exuda; lamento, dolor y desdicha
cuales resultarían
de moratoria posible.

En las entrañas de occidente
pestañea continuamente la ambición desmesurada
mientras vocean, inútilmente,
los tantos frutos de la ciencia y la tecnología
¡resuenan para unos pocos!.
Política muta en política:
Iglesia de falsos credos revive entre siglas.
Dicta, occidente.
Manda y envía consumismo exacerbado
a sus feligreses abduce y zambulle con causas
y los captura en el gasto volviéndoles adictos.
Desde las entrañas de occidente
un gran desazón ¡el capitalismo!.
Consumo que pesa como pena de tantos congéneres.
Consumo que paso y pasará indecente y sin gloria,
que por desdeñar la virtud del amor, es irreverente.

Consumismo intoxicante
que oprime inclemente,
que manipula y destruye la tierra y el cielo.
Consumismo configurado bajo las ordenes
de la vanidad y el poder,
admitido como el método adecuado
por cada uno de los que están situados
como gobernantes.

En las entrañas de los trabalenguas.
En las entrañas de la corrupción y de las payasadas;
legiones de bufones
escuadrones de parlanchines
diseñadores confeccionando
políticas nefastas.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

¡Esto es!

Baño de color caído
sobre la quietud que dosifica
el vigor de las brumas
y adorna la transición de las sombras.
Color parlanchín.
Color completando
la seriedad del silencio.
¡Esto es!.
Vuelta de tuerca y compendio.
Latidos asalvajados e indomables.
Saludos desperezados.
Amuleto degollando a la modorra,
colgado de mi cuerpo
y adosado a tu nombre, también;
como a nuestro espíritu y a cualquier alma.
¡Esto es!.
Hechizo que convierte
el aburrimiento y la mansedumbre aparente
que convive junto a la nada
en permutación,
en un baile imparable
donde danza todo lo existente
desvergonzadamente desnudo.

Que la vida que conozco
son silbares variopintos.
Un concierto inusitado
dentro de la inmensidad.
¡Sorpresa aguardando sorpresas!.

¡Esto es!.
Soplo vital.
Ajedrez ingenioso
donde vence la virtud que quiere
que los peones prueben a ser reyes.
Y uno abajo y luego arriba,
ya con termómetros y balanzas y brújulas perdidas
porque el triunfo pervive en cambiar.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Vagar comienzos

«Luce un Lunes y otro Lunes. Y el mar suena y suena ocupando todos los espacios. Deletrea la infinidad de notas musicales que caben en su imaginación y en nuestros dedos. Dentro de un Lunes resulta posible encontrar la calma tras dar con el blanco.»

Una playa más y enorme dentro de la inmensidad del universo.
Los niños (nosotros), jugamos a construir y a destruir mientras acogemos un continuo de fe estipulada sobre muchísimos yo de dioses. Impregnándonos de decimales de arena pronunciamos arrugas y amasamos experiencia.
El cosmos y nosotros: Energía danzarina. ¡Todo agua reclamando invención!. Agua que surge, desde la trastienda que es la nada, para salpicar; porciones etéreas y estables que nunca desaparecerán, y consistencia, de mecánica pasajera, que fluirá por un instante pero que se derretirá como la cera o el hielo porque su meta está en cambiar.
El cosmos: Agua-color o Agua-invisible, celebrando manantiales e invitando al baño, parto tras parto.
Nosotros: Árboles o edificios, complementando un bosque o vistiendo una gran ciudad.
Nosotros: Granos de sal esparcidos. Minerales sumergidos en el aire o acoplados a una roca. Sueño y pensamiento y acción. De orilla a orilla. Eternizando el viaje.

Aliento (apuntes de amor XXX)

Hallar nido
donde estés
—no me preguntes por qué—
y racimos de uvas
junto a días festivos
y ramas de olivos
con los que aceitar
aptitudes y actos,
decisiones chirriosas.
Detrás de la impetuosidad
de huracanes, tus pestañas
son y traen albor:
Exclaman palomas
que aclaman y esconden
un mundo mejor.
—No me preguntes por qué—

318-omu G.S. (bcn. 2016)

A una

Hay mar sudando nubes benditas
repletas de mensajes.
Cada día quisiera regaran sus gotas…
lloviera sobre mí su correspondencia
para indicarme cuál equipaje.
Nubes: Olas alzadas
esbozando grisáceas. Celeste ceremonia.
Sal volátil repitiendo
«¡Vida. Conjúgate, Vida!».
Y mientras, el mar; guarda, reparte y recoje.

318-omu G.S. (bcn.2016)

Te esperaré… (Apuntes de amor XXIX)

Te esperaré
transparente y liviano.
Donde los vacíos perecen.
Donde siendo eximidos de nudos y preguntas
comprendemos
que la voracidad de la vida nos engulle
sólo para reinventarse y actualizada parirnos
junto a una realidad perpetrada
por las que eran nuestras ilusiones imposibles

Allí; te esperaré.
Donde a todas las presencias invisibles
se les caen los velos
y queda ridiculizado el valor de la materia.
Ante un compendio irresistible de pedacitos de nada
que consiguieron ser contundentes y conquistaron el verbo.
E hinchan e hinchan, audazmente, una burbuja,
para que nos sorprendan otras atracciones
adheridas al estallido de nuevos mundos.

Mezclado
¡contigo, contigo y contigo!.
Alejado del sentido agresivo y abrupto y corrupto de la soledad
del hoy distante de mi individuo… te esperaré.
Amalgamado
con las ocurrencias más elementales
y bellas, por simples, de la naturaleza.

Irás e iré.
Te esperaré para gozar de tu conjunto,
para ser TÚ.

318-omu G.S. (bcn. 2016)

Apuntes de amor (XXVIII)

Nada grato: Despertarme y observar que tu espacio quedó vacío. Huelo tu almohada intentando que vuelvas. Eres la envidia de prestidigitadores e ilusionistas. Cercenas la ausencia; todavía estás. Escogí uno de los besos que nos dimos —efluvio mágico e interminable— para guardarlo dentro del más preciado de entre mis cofres: Bomba de sangre. Te llevo conmigo allí donde esté. Representas bonanza ceñida a la noche y anudada al día. Pierden sentido los pañuelos porque se evapora el adiós. Sobrepasaste el barro; significas eternidad.

Ojos adentro

 

Quise oír mi parte futura y mayor —por inercia, soy curioso—. Desde que abandoné el jardín no cejo de intentar comprender estancias y recorrer los pasillos. Camino entre partituras-tierra; notas derrumbadas y notas crecidas, y folios repletos de naturaleza extraviada. Afano deseos ante un cielo que siempre sabe a incógnita, aventura y desnudo.
A fuerza de amor y a fuerza de desengaños, escribo corazones y esperanza con letras mayúsculas ¡hasta utilizo exclamaciones!. Creo en un mañana-pronto en que se iguale la salud de las gentes al existir equidad en los privilegios.
Soñar. Sentir. Creer. Pensar… que pueden ser exterminados, de raíz, todos los desastres. Ya dejé de señalar inventando culpables. Buceo dentro de mí y encuentro. Todo se reposiciona tras interpretar objetivamente una vuelta completacompletacompleta.
Solamente consigo asir la cordura eficiente, la lógica constructora, cuando soy honesto… Cabe que la honestidad sea llave maestra.

S.O.S Rescate

¿ Conoces la libertad, o procede que actúes para llevar a cabo tu propio rescate ?.
—Empujados. Sometidos a introducciones astutas y a mensajes subliminales que nos inclinan hacia decisiones que no son nuestras—.
¿ Escogemos nuestra identidad o nos la imponen ?.
Eludimos sentirnos mal y reconocer una realidad que consentimos; entonces, enmascaramos porciones de nuestra vida, amasamos subterfugios. Pugnamos entre caracteres mientras defendemos una personalidad impersonal inventada, interesadamente, para que el poder prosiga sostenido por unos pocos.
Inercia. Inopia. Sumidos en la manipulación que da como resultado; seres inmutables, seres clonados.

 

Distraernos para no advertir la perdición. Simular disponer de conocimiento y vocear, dando a entender que poseemos una gran verdad. Anhelar ser mitos.
Hablar y hablar. Sufrir de verborrea mientras estamos sometidos al influjo de una caja hermética.
Planeta Hollywood. Teatro-mundo repleto de actores. Avergonzarnos de la desnudez cuando es y representa placer, completud y nacimiento, cuando es delicia. Optar por la sordera y presumir de ver aun padeciendo la ceguera.
Era de engaños y confusión. Credulidad absurda. Embeleso hasta el babeo. Siglo de «narcisos» rodeados de centenares de espejos donde admirar sus imágenes e incluso sus equivocaciones. Personajes que fueron engullidos por un sistema antinatural y preconcebido. Individuos tragados por el fango pegajoso del yo competitivo e inmutable que camina ajeno, desentendido de la empatía y la solidaridad del grupo.
La muerte cierta sobrevive, lastimosamente, dentro del barro de la vida. Alguien sabría decirme dónde se hallan los límites que evidencian la realidad y la ficción.
Lado-Pájaro. Lado-Espino. Me agrada escuchar su nombre nativo «hierba húmeda».

Apuntes de amor (XXVII)

Perdí la vergüenza de contar.
Tú:
Acento acoplado a la vocal.
Consigues que suenen musicales
hasta aquellos gestos míos
que estaban acostumbrados a penar
ruidosos; toscos y torpes.
Tú:
Miel. Tomillo y limón.
Limpias.
Aclaras mi voz.
Logras que mi decir
se oíga nítido,
incluso al aliarse con los rituales y juegos
que danzan abrazados a palabras.

Desbancar a la vergüenza.
Ajusticiar la soledad
abandonado a tu compañía
—qué mejor suerte—.

Tú:
Un recipiente lleno de sol.
El calor preciso
que conoce la necesidad.
La hora en punto que alumbra
uno de auténtico
y otro de mejor; albas repetidas.

¿Lo entiendes?
El deseo que tengo de quedarme
pegado a tu tela de araña…
para que me comas y comas y comas
¡disfrutando
saciándote!
amorosamente perdida,
encantada y de a poco.

Perdí la vergüenza
¡corazón-mando!.

318-omu G.S. (Bcn. 2016)