Paladear aquel sabor que promueve la creatividad
y sabe a irrenunciable;
probarte y desperezarme.
Tu piel; como el papel
donde abandonar los deseos
y escribir mis confesiones;
un oasis de actos
donde reposar tras saciarme.
Tu piel…
Igual que ese papel
que surgido desde la madera
prosigue enraizado a una tierra
prometedora de extensiones.
Tú:
Piel.
Papel.
Tu piel es papel que acoge;
noticias vítores a la vida
susurrándole al animal
que es mi hombre.
Alivias los desiertos.
Asustas a mis fantasmas.
Deshuesas a esa materia
que invoca y cree en perdiciones.
Como dije… ¡irrenunciable!
tu piel es papel
donde cabe mi nombre
318-omu G.S. (bcn. 2016)
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Pulso al control
Cuando la religión sirve de artimaña y, siendo excusa perfecta, deforma el contenido vital que se le supone. Cuando, contradiciendo su propia esencia, esconde la pretensión de mando de algunos hombres y se asocia con la mayor de las desconexiones y los desastres, yendo a encontrarse con la engañosa cara de la victoria que guarda el poder.
—Las ratas roen con tanta ambición que definen con suma nitidez, egoísmo, descontrol y desmesura. Las ratas no aciertan con las matemáticas, no saben contar ni miden la fuerza del corazón ni el impulso impresionante que cabe en su mecánica.
Las ratas, rabiosas, roen y roen; devoran, malgastan, destruyen y aniquilan con irresponsabilidad suicida; devastan mientras sujetan concepciones nefastas; presentes y futuro, de sus propias y de otras tantas vidas. Asedían territorios ajenos que desean, arremeten hasta convertirlos en grandes y productivos mataderos que les sacien. (Quede humor para afrontar, caminatas, pesadumbre y naufragios, nunca falte esperanza y buena voluntad)—.
Debería considerarse sacrilegio el causar dolor y coser muerte sobre el color y sobre aquel blanco que, amparando salud y sonrisas, concierta el mejor espectáculo. ¡Bordar sonrisas tiene que ser apunte sagrado!. Y todos aquellos que extienden sus manos debieran pertenecer, por siempre, al templo del aire donde no falta el agua y la lumbre que alimenta y desata todo lo que vivió encadenado.
Este hoy de algunos, hoy de soledad y destierro, seguro que será mañana aciaga para otros, llegará a serlo mientras vague exiliada y desgüazada la misericordia; y, alrededor ¡por todas partes!, prosiga rondándonos el mal aliento que cosecha y reafirma terribles castraciones: la del disfrute terrenal y el paladeo de la gloria que, aquí ¡ya mismo!, dentro de este mismo existir se nos presenta.
Arena aliada de carnes

Aunque, por momentos, padeciera el tormento de la carne: su tendencia dolorosa y decadencia y sus impulsos irrefrenables y abrasivos. Aunque… debiéndome a la honestidad, no me queda otra que reconocerla como fe mayúscula. A ella; músculos, huesos y sangre, y, como no, órganos musicales que permutan entre sonidos terrenales, a causa de un carrusel de vicios apetecibles y de unas poquísimas necesidades. A ella; como carne de pureza natural o como carne especiada. Ella, SÍ SÍ SÍ… ella me dispensa un yo de caminos variados concediéndome ser un ser; nada quitándome y mucho ofertándome. Carne, cual es privilegio que convengo en afirmar que tengo y al tener me da: ¡menuda gloria!.
Gusto del agua y del vino
también del sol y del aire,
de los placeres venidos por cuerpo,
gusto, más gusto y regusto,
de los colores y fuegos y plumas
que se suceden y eclosionan por vida
acertando a marcar lo que es arte.
Degusto y agradezco
cada porción que amamanta la tierra
porque soy barro tierno. Subido a este planeta
resulto moldeado bien por todo,
nazco y siento y me apago y revivo,
y proclamando mi unión con el cosmos,
gano la dicha y pierdo el temor a eclipsarme.
318-omu G.S (bcn. 2016)
Presente elástico
Un vagabundo enamorado proclama que la hierba equivale a palacio.
Sepas, princesa: Nuestra vida es el sueño de muchos, nos deslizamos por ésta, confortablemente descalzos, divertidos y sonoros; como pelota que rueda con armonía y bota y rebota porque ha estado bien hinchada. La suerte nuestra está, en no soportar la carga de occidente cual otorga separaciones y tierras diezmadas, la misma carga que sostiene estereotipos que descalifican y conviene en roles y maneras que, vendidos como panacea, son yugo partiendo cuellos, brazos y piernas, reventando corazones igual que talando oxígeno y alas. Tampoco soportamos el desconocimiento y las fijaciones traídas por conceptos y abstracciones ancestrales que incomprensiblemente perduran, esas vertientes confusas hasta el punto de obscuras, que atrapan y encierran el aliento del agua libre que navega por el universo para corretear hasta el mar desde las más altas montañas. Nunca consentiremos que desluzca nuestra vida de aventuras compartidas, al mostrarse tomada a medias. Nuestra unión, casual o predestinada pero voluntaria, por siempre será: Ilusión fantasmagórica para muchos. Oportunidad nonata o desvanecida. Será leyenda que perdurará como instrumento así resonando como brújula. Será cuento de invierno que hará olvidar las turbulencias habidas dentro de todo destino. Serviremos para demostrar, que se pueden afinar calurosas obras de arte sobre las porciones que sólo se creyeron gélidos témpanos.
Un enamorado pierde su ser de vagabundo al encontrar hogar en otro(s) ser(es).
Postre de voz con mil dedos
iDiez voces cantan dulce
se deslizan
respondiendo a mi pregunta,
me confirman
que el cielo cabe en la tierra
así diluyendo mis dudas.
Creo que existen personas
y que cuelgan estrellas
que nunca abandonarán
a su qué de pájaro
y su yo de sueño.
Creo que existe un mar para cubrir las sombras
y que hay esencias que son capaces
de procurarnos luz y trenzar paraísos
donde la confusión acerada
insiste en procurarnos ruinas.
Siempre suenen estas diez
o aunque siendo cinco
o por uno o con tres,
pero regalen el mismo mensaje.
¡Sean aceite sobre la herrumbre y el pan!.
Reparen del vinagre.
Calmen de furia que vuelca cal.
¡Muevan las cunas durante el viaje!.
Amablemente sencillas,
engrandezcan y ensalcen la tierra
mientras recorren mi piel desnuda.
318-omu G.S. (bcn. 2016)
Por un conjunto donde cabe todo (apuntes de amor XXXVII)
A contracorriente
-desde el nacer de naceres resiste-.
Acostumbrado a ser contradecido
y harto de sentirse desechado
prosigue con su pulso eterno
hasta que lo admitamos sobre cada paso
y en nuestros lechos.
Pide que nos convirtamos
en huella indivisible
desconocedora del sudor y las lágrimas
de todos los agostos
y de cualquier enero.
A contracorriente;
rema, incansable,
tacha imposibles
marchando desnudo.
Aun liviano perdura
sabedor de cual
es el mejor de los músculos.
**
Nuestro:
Un mundo donde reine el amor
al ser erradicado ese yo
que protege espacios vallados
igual que razones diminutas
mientras apercibe al resto de seres y elementos
como contrincantes y extraños.
El mundo resulta insulso.
La vida asoma insignificante.
El universo se convierte en pequeño
si no estuviera sazonado
con grandes pizcas de amor
Mi noche (apuntes de amor XXXVI)
Es de sobras conocido que las hay que transcurren, interminables, tartamudas e incomprensibles; como ola punzante y acerada que, portadora de eclipses y penumbras, reporta con su habla oclusiva… sólo que sólo, sólo mitades.
Las hay de tercas que extirpan salud con sadismo innegable.
**
Quién nos viera a media noche
-prometiendo y cumplidores-
gestando,
siendo luciérnagas
esparciendo luz
desde la oscuridad absoluta.
Quién nos viera sabría
acerca de nuestra expresión
¡ambos cerilla!.
Alumbrando tiempo
de suspiros y sonrisas.
Extendiéndonos sinfónicos.
Como patrimonio.
Fruto de un lecho carente de edad.
Quién nos viera…
Conocería cuánto de largo y ameno
y pródigo y hermoso
puede ser un soplo
dentro del día.
**
Es de sobras misterioso: Por el uno el otro; latido firme, agradable y duradero calzado en corazón.
Conocimiento fiel
Hombres y mujeres de este mundo con la sensibilidad adiestrada para percibir la belleza… Cúmulo de formas que aguardan. Táctiles deliciosos. Perfumes variados. Toques placenteros auditivos. Belleza traspasando los ojos. Sumando sentidos, tocándolos y eclosionando. Criterio humano más allá de sentencias ¡Tras un juicio exento de razones!. Belleza: Virtud políglota. Polifonía serena. Plano. Curva que viaja como compositora. Exactitud que alcanza cimas y abastece de alas todo contenido, cada huella. ¡Belleza!. Tierra rumoreando belleza (la que se oye y siempre se presta allá donde estemos -es importante no padecer de sordera-). Belleza que alcanza movimiento tras ser una secuencia inmóvil que camuflada sostiene una enorme energía. O venida adjunta a cualquier figura de apariencia común, que resultando advertida de manera especial es desenclavada de su aspecto opaco adquiriendo grandeza.
Inicio
Cuánto de extraordinaria es la flor, aunque sumida dentro de una extrema fragilidad y adentrada en su pequeño tamaño.
Aquí de besos
Bésame. Prefiero tus besos de mujer imperfecta e impura que ser atropellado por los labios fríos de cansinas deidades que se pavonean atrapadas por mil telarañas. Beso a beso, hazme desconocedor de atmósferas turbias que borran apuntes valiosos o cercenan peldaños o ciegan las venas hasta los límites donde se desconoce a la misma sangre. Bésame. Dame velas, velas, velas románticas, velas que naveguen despejadas; las que con lumbre acogedora alumbren los viajes agudizando los sentidos; las que apacigüen con voz calmada, casi apagada y las que reparen, como millas, siendo buenas costureras. Regálame instantes de claridad y días y meses de sabia transición, donde los vértigos desagradables que proporcionan las borracheras que se declaran tedio extravagante, deriven en huida o quepan esquivadas. Bríndame instantes donde pueda percibir las luminiscencias y ya loar cada una de las huellas, al disponer del suficiente equilibrio en saltos y descansos y sueños y zancadas. Besame hasta devorar toda mi boca y extender aún más la comprensión de mi mente y la dicción de mi corazón y mi lengua, así pereciendo en mi vida la noción de peso y de tiempo. Contágiame de tu salud. Vuelca dentro de mí, voracidad e insurrección. Boca mía, entrégate; sé sin velos. ¡Cómeme. Degústame. Engúlleme!. Todo entero pido lenguaje cercano; palabras íntimas, ceremonia de sexo (bocados salados y caverna dulce y con ansia devoradora), sentir la complacencia y la riqueza cuándo bañado por el torrente de gozo que pende de tu entrega húmedamente fluida: compendio de mar apoyado en salivas. Besame… sabiendo a hembra maestra, y a razón, amistad y delirio.
Boca tras boca… al fin te encontré