Desde mi pueblo (ahora ciudad) 1

dibuix artístic a tinta per

dibuix artístic a tinta per «Mari Alcazar»

Una casa y luego una calle con varias. Más tarde un pueblo que posiblemente se multiplicará con el tiempo y acabará por ser ciudad. Ese crecimiento plano, lineal y constante, capaz de arremeter hasta menospreciar y destruir esa parte de naturaleza imprescindible, y por humana propia, que proporcionándonos sentimientos y empatía, traspasa la parte ferrea -que de seguro terminará por oxidarse- esa corpulentamente material a la cual se le caerán los músculos y perderá su fuerza con el paso de los años. Una ciudad nunca debe perder ni anular la capacidad de ensoñación de sus ciudadanos, pues es esa parte deliciosa y extrasensorial la que logrará convertirse en una prospera iniciativa que reconvertirá el serio asfalto en vergeles coloridos.
Una ciudad; la triste, la que renuncia al don de corazones, la que presume de sus formas estipuladas, aun éstas estando fundamentadas en conceptos faltos de oído que son sentencia dada por unos pocos y castigo para muchos. Conceptos y normativas que, cargadas de cerrojos, impregnan los espacios de la tierra sumiéndola dentro de un helor insoportable que penetra y penetra y penetra hasta los lugares más recónditos, generando colapso, confusión y extravío.

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Seres extraños

seres extrañosSobre seres extraños que se encuentran entremezclados con estos otros animales que somos cada uno de nosotros.
Seres extraños escapando de sus vidas personales, confundiendo su realidad asfixiante con la del prójimo.
Seres torcidos que aunque aparentan ser veloces y disponer de levedad, marchan lentos y de rodillas vomitando vértigo oscuro.
Seres que corrompen ambientes. Que tienen por afición especular y, al hacerlo, permiten o escogen que ficciones horrendas invadan su mente y contaminen todo lo próximo.
Seres que son extraños de la comprensión y de los sentidos debido a su ángulo obstruido. Que se dedican a malpensar y vestir de luto y tragedia cualquier momento. Que, al punto de la enfermedad, señalan acusadoramente presos de sus malos sueños.
Seres extraños indumentados con el traje intelectual de hombre culto (determinando la posición exacta ajena. Teniendo la certeza -incuestionable- de conocer donde están ubicados los otros, de saber cual es el mundo que no es su mundo).
Seres extraños que vestidos con un traje de cordero y aparentando estar preparados para el sacrificio, degüellan lobos y ovejas. Hacen de depredadores justicieros, devoran pasto y ganado para terminar apresados y con las patas rotas en las mismas trampas que ellos han ido repartiendo.
Seres extraños enredando la madeja y desperdiciando la lana hasta de su propia familia.
Seres extraños, cerca y durante horas, malmetiendo y criticando en nuestro lugar de trabajo.
Espero no despistarme, nunca convertirme en uno más de esa secta, donde los predicadores son seres extraños contagiando malestares y holocaustos a todo aquel que los atiende.
Seres extraños. Seres cuales quedan siendo animales laberínticos, animales vulgares pero complejos.
Seres extraños; a caballo entre la diablura y la idiotez y la aptitud resabida y la inocencia. Seres que lloriquean pregonando que están malheridos e interpretan el papel de frágiles mientras nos chupan la sangre y arañan con el filo y largo de sus uñas y devoran tanto nuestras horas presentes como las ilusiones y la esperanza que nos mantiene al insuflarnos respiros.
Seres extraños que se reconocen frente el sonido del látigo y ante el tacto de las riendas.
Seres extraños; disimulando, disfrazados de arquitectos, pretendiendo que los entendamos como constructores excepcionales cuando les vemos observar los planos, los libros instructivos y los mapas, boca abajo o girados y de lado.
Seres extraños. Seres que aducen ser dialogantes y comprensivos, pero que sólo reconocen como razones y maneras útiles y validas las suyas propias.
Seres extraños inhalando cada día el mismo aire irrespirable que ellos mismos propician a la vez que desprecian. Viviendo su existencia dentro de sucios, pequeños y malolientes retretes, donde el espejo asoma roto para que no les anotara su aberrante extrañeza.

Solo y adentro (R)

« Una escalera debe mantener su estructura.
Si pretendiera erguirse eficiente
no debiera perder ninguno de sus peldaños.»

Es frágil un minúsculo «yo».
Secunda al poder de la propiedad,
errado, cree ser su propio dueño.
Emigra de la conjunción de los astros
mientras infravalora al resto.
Elude la importancia del conjunto plural
que resulta jinete indestructible
y sabe acerca de lo eterno.

(Seguro que cualquier tarde le hablará el destino
y quitándole su máscara primitiva
resituará sus laberínticas curvaturas
donándole comprensión mayúscula a su vida;
un camino extenso ¡interminable!
el sentido inagotable,
de su encierro ¡la salida!).

Tan insignificante es mi «yo»,
que aún siendo imberbe
o habiendo envejecido -sea cual fuera su edad-
nula o poca es su luz -soledad de mundo-
observa sólo las latitudes,
los grados o la dirección,
la plana y limitada extensión
de un hemisferio de entre los muchos.

Este «yo», encajonado,
aferrándose a un único
y específico proyecto,
sumido en si mismo
y apartado del resto;
alejado de crecer.
Débil y minúsculo.
Desposeído de iguales.
Mortal e insignificante,
porque danza en el centro de un castillo,
coronándose y con cetro
hasta caerse del mareo.

Mortal e insignificante…solo y adentro
…de un golpe,
con un soplo de escasos años;
deja de existir, se desvanece.

Desaparece (por escueto y repetitivo),
dentro de una razón de tiempo
que alberga y mide y sentencia
a base de fechas determinadas.
Queda reducido a ser una voz hueca
pereciendo fácilmente
dentro de un recipiente
sin aire y apenas luz,
sin ventanas ni puerta alguna.

318-omu G.S. (Bcn-2013)

Ayer…

Labyrinth

Labyrinth «Leonora Carrington (1917-2011)»

Ayer fue fecha de disgusto,
se cruzaron nuestras miradas
pero no me viste;
degusté la peor de las cegueras.
De la ciudad, sus farolas aparecieron borrachas
y las definiciones borrosas; cojas de luz.
Comprobé las contradicciones que se columpian en la luna
y la castración vergonzosa que algunas veces sufre el sol.

Fueron tantas las trabas, ayer,
que enrevesándose las calles
y multiplicándose las aristas
olvidamos reconocernos.

Ayer.
Con «R» de retraso.
Con «R» de chirrido.
Pesó más la elucubración
cual es laberinto que desgasta
que la vitalidad que se alinea con la sonrisa.
Supe que guardas un enigma bajo tus ropajes
y acerca de la evasión que precipitas
antes de optar por un te quiero.

Ayer -por suerte-
tiempo fallecido,
tiempo pasajero;
este ayer quede siendo ayer:
pañuelo que añora el bolsillo
mientras ondea sobre el viento.
Tierra ajada que será reconvertida
al reposar con su barbecho.

Escogo mantenerme ausente
de los horarios que anquilosan siendo antiguos,
porque tengo del todo decidido
vivir el hoy cabiendo en el placer,
dejando para aquel que los quisiera…
los nudos rotos y las pesadillas

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Retoque pragmático

retoque pragmáticoDel pueblo; el rugido,
un salto y el mordisco,
queda demostrado
que las demandas mediante el diálogo
ni sirven absolutamente de nada
frente a la tozudez propia de estos casos.

Solicito juicios justos.
Guillotinas para que razonen de una vez,
o rueden las cabezas, ya cortadas.
Hogueras que adecenten.
Quemas que, como recordatorio de igualdad,
incendien renegando de la inquisición que asola
con su diversidad de túnicas. Sigue leyendo

Voces faltas de oficio

voces sin oficioCómo podemos dar por bueno un sistema económico que menosprecia la vida de muchos de nosotros, entre otros motivos, al tener a bien de aprobar una enorme cantidad de sustancias tóxicas que, acopladas al sector de la higiene y al alimentario, dañan nuestros órganos, a corto o largo plazo, pero de manera directa, al intoxicarlos y alterar su perfecto funcionamiento así potenciando la enfermedad.
Un sistema económico preocupado en sustentar la economía de las farmacéuticas y los laboratorios (a cuales poco les interesa erradicar enfermedades pero si les conviene cronificarlas). Sigue leyendo

Jodido por menospreciables superlativos

Hay épocas en que son desbancados los límites que uno puede soportar.
Hay épocas en que nos vemos obligados irremediablemente a catar la derrota, al sentirnos superados por una verdad detestable que se aferra con uñas y dientes a este sistema y a la sociedad de los hombres.

***
Decepcionado -por sentir que tantas veces ha sido vendida la confianza que en otros deposité.
Decepcionado por traicionado.
Decepcionado. Hasta el punto de tirar macetas al aire en mi propia terraza esperando que me rompan la crisma. O hacerme el «harakiri», sacando filo a la punta del palo de madera de una escoba, por sí tal pasar de tiempo de desgracia se debiera a que soy un poético y despótico vampiro.
Decepcionado. No quiero ser guerrero y me considero expuesto a un sinfín de lanzas y piedras y cuchillos y dardos envenenados, aun a expensas de llevar el corazón sobre mi mano abierta y mostrarme tan humanamente imperfecto como desnudo. Sigue leyendo

Como valioso suicidio (el consuelo)

Siempreviva 1Morir
porque un puñal se me clavó en el corazón.
No morir de otro modo;
ni por enfermedad
ni por el desgaste que sucede por la edad.
Ser sabor de amor que tozudo perdura,
aun soportando el regusto a pérdida,
a vacío y a cambio
junto a la consiguiente nostalgia
que aprieta como nudo la garganta.
Morir por desamor,
con un puñal clavado en mi corazón.
Morir así; como un simple pretendiente del edén
que sabe acerca de las posibilidades torcidas
y el filo y punta de un puñal.
Morir tal cual,
para resucitar
como una amarillenta y pequeña siempreviva
y desprender eternamente
la fragancia del amor.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

En manos de autistas

Imagen001Congreso:

Cafés a cincuenta céntimos
y copas del mejor alcohol a tan solo dos euros.
Sillones acogiendo personajes ausentes
o descaradamente dormitando sempiternos.
Ridiculez.
Desfachatez.
Aplausos de feria.
Dos mil euros de paga
por ir a jugar partidas en la tablet
dentro de la sala del congreso.
Atacar al oponente directo
hasta desbancarlo y darle entierro.
Desmenuzar ideas
de forma incongruente,
poco práctica, rocambolesca.
Dividir en vez de aunar.
Servirse sordos según convenga.
Desmerecer las propuestas de otros
que comparten y alternan estrado,
porque sus siglas no concuerdan
con la elección preferente e interesada
que se hizo para el casamiento.

______
Elecciones a tocar. Cotorras repitiendo un discurso de prosperidad venidera repleto de falsedad. Una Venecia que carece de calidad y antigüedad artística; una Venecia falta de canales y góndolas. Y, nosotros, OBREROS asalariados, sujetos a sueldos mínimos, padeciendo restricciones, asumiendo pagar la deuda de las empresas privadas que por incompetencia e inoperancia, deambulan medio fallecidas. Sigue leyendo