Más allá de un guiño

más allá del guiño

En tus ojos hallo el reposo,
son trayecto deseado y cardinal curativo.
Aunque tropezara con un cortejo de negros,
tu mirar sólo usa vida y baraja;
ventanales abiertos,
escalones domesticables
y horizontes coloridos.
Aun permaneciendo dentro de la serena blancura,
en tu mirar se suspende;
un vocabulario inquebrantable,
el abecedario inacabable;
los sabores de una tierra llena de bosques;
la lumbre y el fuego y sus ascuas;
tu mirada es deposito de una sensualidad
que punza, me empuja y punza
para llevarme, al vértice pecaminoso
donde se anudan, sin remedio,
el éxtasis, los monemas y la carne,
pretendiendo prolongar,
siglo tras siglo y en esta tierra,
el paso y la voz de la sangre.

La talentosa expresividad de tus ojos, guarda aquella gracia circense, que a la vez que presenta un mundo de acrobacias hila notas afinadas que recuperan los oídos sordos y le dan a cualquier necio de amores, el entendimiento.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

La foscor / La oscuridad

la foscor

Més antiga que la llum per la qual veig;
la foscor; provant d’aclarir-se,
com a pare i com a mare
i sense ni tant sols tenir nom,
la foscor ja es gronxava.

Imaginava peixos, cavalls i ocells,
l’aigua dolça i la salada,
les pedres i les muntanyes,
els homes fent camí,
¡nus! enfront dels seus ulls,
i embolicant-ho tot com a regal
-immens i màgic- l’univers.

La foscor gaudia
de la seva pròpia i gran foscor
plena de res,
però en desprendre sentiments
va conquerir l’immensitat
així mostrant-se… il·luminada.

La foscor es va afanyar a esmolar
la intensitat dels colors.
Dissenyava eines;
miralls i tisores,
papers i pinzells,
arbres i teixits,
tenalles per agafar,
destrals per tallar,
timbals i martells;
preparava les eines
per construir cent i un mons
en disposar d’un art imparable.

Encara desconeixia,
del seu invent: aquells homes;
pecats i tradicions,
inferns i prohibicions,
paraules, lletres i dits contradient-se
en xisclar ben fort, les temptacions…
¡Encara no servia de metàfora!

Tan neta vestia la foscor
que feia realitat els seus anhels
en sentir el cant i trobar-se…
propera als àngels.

318-omu G.S. (bcn. 2014)
________
(castellano)

Más antigua que la luz por la cual veo;
la oscuridad; probando de aclararse,
como padre y como madre
y sin ni tan siquiera tener nombre,
la oscuridad ya se columpiaba.

Imaginaba peces, caballos y pájaros,
el agua dulce y la salada,
las piedras y las montañas,
los hombres haciendo camino,
¡desnudos! frente a sus ojos,
y envolviéndolo todo como regalo
-inmenso y mágico- el universo.

La oscuridad disfrutaba
de su propia y gran oscuridad
llena de nada,
pero al desprender sentimientos
conquistó la inmensidad
así mostrándose… iluminada.

La oscuridad se afanó a afilar
la intensidad de los colores.
Diseñaba herramientas;
espejos y tijeras,
papeles y pinceles,
árboles y tejidos,
tenazas para coger,
hachas para cortar,
tambores y martillos;
preparaba las herramientas
para construir cien y un mundos
al disponer de un arte imparable.

Todavía desconocía,
de su invento: aquellos hombres;
pecados y tradiciones,
infiernos y prohibiciones,
palabras, letras y dichos contradiciéndose
al chillar muy fuerte, las tentaciones…
¡Todavía no servía de metáfora!

Tan limpia vestía la oscuridad
que hacía realidad sus anhelos
al sentir el canto y encontrarse…
cercana a los ángeles.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

El columpio

el columpio

Un rifle o una flor.
El rifle: un disparo mortal.
Un cervatillo muerto,
el frío hierro que como juez acorta el tiempo,
tantos ágiles brincos que restaban por dar.

Una flor ya destetada:
un pistilo cimbreando,
una cabecilla en la corola
aleteando su fidelidad
…Y el polen espolvoreado
pegándose a unas patas,
¡quiso volar!.
Degusta bellos paisajes,
antes de recogerse
siendo la miel de un panal.

(Desde su anfiteatro de lujo hexagonal,
cuchichean su innata alquimia, las abejas.
Su escuela el bosque; ellas son;
hijas de los eucaliptus y los abetos,
de los almendros, los cardos, la salvia y la manzanilla).

Un cuchillo que mata
dejando tras de si el dolor.
Abortando la suerte
de más de un millar de mañanas.

O cual corta; servil y dulcemente;
el pan y el embutido en la mesa.
O degüella aquel rígido pero maleable cordel,
para afianzar, envolviendo con papel,
un regalo que espera el ser querido
desde hace tiempo,
que antes no llegó…por mi pereza.

Suenen los recuerdos que recuerdan…
El porqué del ingenio y de inventos.
(La sana utilidad y la que resulta yerma).

Recuerdos que, diestros pueden sujetar;
el filo responsable de las herramientas.

Se borren los actos capaces de malversar
el don de hacer…
así convirtiéndose en flor el rifle.
Y aquel desastre que es tan sólo una consecuencia,
(rectificando cambiante),
en un gran edificio próspero revierta.

Cual ofrezca, (promiscuo),
sus escaleras, rellanos y estancias
bien repletas, plagadas de gratos nacimientos,
alejadas de pólvora frustrante,
¡fértiles!…rebosando primaveras.

Porque de ser es:
«Es roja toda la sangre que corre por nuestras venas.»

Un «SÍ» al principio…
o un «SÍ» al final.
Un «SÍ» al tedioso aburrimiento…
o un «SÍ» al glorioso festejo,
llevado de la mano por todo:

Destello vital.
Reflejo de vida.
Elixir providencial. Que emana
y espera…con presteza
lo vayamos a sorber.

La libertad ronda al hombre.
Y parece ser que los hombres;
malamente la escuchan.
La libertad se entrega al hombre
como doncella virginal y dispuesta.
Recostada se ofrece;
disponiendo de izquierdas y de derechas,
del contundente golpe
o de la mano que ayuda, atenta.
La libertad sostiene el albedrío:
la elección.

No culpe yo a un Dios
o a mil Dioses, vírgenes y santos.
No culpe yo a las estrellas
por estar, para mí, su brillo apagado.

No culpe, yo, a otros
de mis defectos.
Por la destrucción que conllevan,
por la nulidad que comportan
muchas de mis palabras
y algunos de mis actos.

Eluda, yo, la incoherencia;
al pensar, decir o hacer.
Cuando me inclino sumiso
o reclamando me alzo.
Cuando reposo tranquilo,
y también,
cuando brioso yo salto.

Soy pasajero de un destino,
pero sé,
que el destino quiso darme
el poder de la decisión.

Ando a lomos de la decisión,
¡y al tiempo!,
con ella siempre por siempre a cuestas.

318-omu G.S. (Bcn-2013)

Bb

En mi hogar vive un duende
que al comer sus papillas
utiliza el babero
y al mascar el chupete
caza pronto los sueños.

Mis jornadas se llenan
con la inmensa fortuna
que me mira vital
mientras lustra los suelos,
que usa pies y rodillas
y los pies y sus manos
cuando avanza en gateo.

Aunque muerda mi brazo
o estirase mi pelo,
no me daña, él me sana,
orquestando una magia
que a tantos mundos vacïos
los convierte en completos.

Huelo cerca esa gracia
de la gloria nacida
que alimenta mi casa
y fue soplo del cielo,
cual, risueña, regala,
la fragancia traviesa
y el amor inocente
que por siempre es eterno.

318-omu G.S. (bcn.2014)

Hibernar entre pasillos


No confundir la lucidez con el extravío. Nunca darle, al que baraja soluciones y forja y posee sabias respuestas, sustancias que castren su potencial creativo o aneguen su capacidad para destruir muros desafiantes e inútiles que se presentan; gruesos, resistentes y toscos.
Nunca renegar del ingenio ni imposibilitar a aquel hombre que afanoso recaba en lo más fantasioso u hondo, en pos de abatir conjeturas estúpidas e inservibles o desarraigarse de ligazones que bloqueen y paralicen.
Nunca golpearle, siempre ayudarle a proteger su yo sensitivo y maestro; el comodín que para todo sirve y que todo lo puede.
Nunca darle pócimas que le aparten de su vocación y leyenda o minimicen su perspectiva hasta vaciarle de su inusual destreza.
No maniatarle. Dejarle saltar y saltar, que su osada valentía traspase las verjas que blanden en su alto y en sus costados el filo de intimidadoras cuchillas. Verjas y espinos: calvario que respalda la pobreza; las fronteras individuales de que se sirve el severo totalitarismo que desprecia la parte más humana de nosotros, mientras jactándose de tener y ser fiel a la cordura acumula un historial de despropósitos y lanza una horda de salvajes y contractuales e infranqueables mandamientos que sobreviven aun siendo la mayor y más intransigente e indigna de las locuras.
Jamás robarle las plumas o cortarle las alas. Jamás secuestrar el vuelo de aquel ave que planea despierta y libre, intentando alejarse de la insipidez que invade la analfabeta ingenuidad de nuestro mundo con sus pueblos.

***
Corren tiempos donde son sentenciados como locos los seres lúcidos, al igual que son nombradas extravagantes las personas que innovan y se atreven.
Hay quienes tachan de locura el hecho de contrariar e inhibirse de las normas establecidas… Porque todavía existen seres que rehúsan coartar el aleteo de su ave; promulgan la rebeldía frente al conformismo tedioso y el pragmatismo que limita las posibilidades -pragmatismo, de a todas, obsolescente-
( Hasta llegamos a encontrar en muchas leyes recitadas en alguna hora por la ciencia, su fecha de caducidad ).

***
Condenado a la insumisión;
cisne negro. Patito feo.
Condenado a la incomprensión;
padeció de encierro.
Habló por los codos
pero aprendió a callar.
Entre uniformes blancos
que olían a sedación y ansiolíticos,
a euforia descompuesta,
a traumas remolcados que agitaban el pulso
y a depresiones incandescentes.
Forzado a padecer dentro de un envoltorio
junto a correosos remedios, él, contó lo justo.
A su lengua se la comieron
los horarios nada dinámicos,
y a la alegre vitalidad de sus gestos la devoraron
anchos butacones gastados y soporíferos.
Conto lo justo,
pero bien sabía que había hallado
tantos pedazos importantes que estuvieron perdidos.

Se ajusto a decir ante la comisión que convenía en reunirse para efectuarle análisis y estudio…

-No llegan ustedes, en este su hoy, a leer e interpretar la magia de los signos que muestra claramente donde está varado nuestro cielo.
No alcanzan a observar con cuanta facilidad podríamos asir el mejor de los futuros, ni pueden reconocer su propia verdad al comprender grandes dosis de mentira, siendo objetivos.
Son incapaces de prescindir, loan las leyes. Cuantifican tantos por ciento y diagnostican presuntuosamente con nombres pretérritos. Ustedes alaban las ecuaciones complicadas que solo entienden unos pocos y aberrantes logaritmos que confunden; son sumisos de las leyes exactas. No padezcan, doctores, del cruel absolutismo pues es la mayor causa de ceguera. Eludan sentenciar al cuerdo como loco y a ese loco al encierro indigno que lo ha de perseguir, con la tinta burocrática y siendo longevo; lo mismo que un grito persigue siempre al ser histérico.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

 

Encriptado

encriptadoTras el primer berreo
y unos compases
que acuden seguidos;
una cripta funesta
y su soledad honda,
o un montón de cenizas
que grisáceas nadan
o funestas levitan;
un epílogo triste
quedando como firma
dentro de otras memorias
que también olvidarán.

Traspasados los años…
Seguimos, como nómadas,
creyendo un espejismo
que esquiva a los aplausos,
proseguimos pensando
en la suerte insalvable
de un rotundo final.

Inspiro y expiro…
pero insisto, tozudo,
en volver a empezar.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Reverso


Hay mañanas donde manda el cansancio, que asoman como cimas heladas y se suceden siendo cordillera, Mañanas cubiertas de telarañas poderosas y adherentes que, atrapándonos, nos inmovilizan y desgastan hasta dejarnos extenuados, incapaces de erguirnos y andar siendo primavera. Mañanas cuales nos dejan teñidos de umbría soledad y mancos de comunicación, apartados dentro de una cueva escondida que calla tras el hielo.
Hay algunas mañanas que van sobradas de luto, en que, intempestiva, ulula la noche, e incesante, cría fecunda, la muerte, en que aún resuenan los ecos ingratos lanzando sus dagas y los números pares cambian de faz para resultar esclavos de aquel impar cruel y austero.

En éstas: Pasadizos laberínticos se repiten, faltos de madera y de farolas, hunden su monótono estribillo en el aroma de otro café azucarado por la sobreexcitación; su amargo es tan amargo que devora el trajín alentador del día, porque al dársele vueltas a su negrura buscando respuestas, él nos recita, desafinado y mordaz, estrofas que cuentan sobre pasados franqueados cuales sólo fueron capaces de incrustar en nuestras vidas; huellas pesadas que quedaron adosadas como vicios nefastos y costumbres enmohecidas.

Seguro que sabes acerca de amaneceres donde ni el son del sol es capaz de ahuyentar la desnudez invisible y también terca de los fantasmas; ellos permanecen despiertos mientras los más terribles dragones vocean su fuego y espolvoreando cenizas multiplican los trabalenguas, nos impregnan de sonambulismo e ingenian infiernos que, sorpresivos, salen e invaden la luz al acudir desde nuestro adentro… Ensordeciéndose los melodiosos clarines que hacía poco sonaban, e incluso subyugando a la imponente percusión de los tambores que extasiándonos nos recordaba los tantos puntos conexos.

Solicito una eficiente vacuna que me inmunice de la angustiosa desesperanza que transita arraigada al mal de amores… cuando veo estamparse sobre los cristales empañados por la alternancia de emociones, las letras de tu nombre.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Suspiros interiores (R)

Son luciérnagas tus zapatillas;
lumbre vivaz,
llama encendida
indicando que estás.
Recuerdo de pareja.
Proverbio ideal
digno de quedar como estela.
Techo azul. Lago azul.

Luminosas y atrayentes,
me incitan a encontrarte
y a seguirte por un puñado de caminos.
Lucen como entrada y hablan como puerta;
señalan la aventura seductora
y la oportunidad que se deja.

Ya llegó el tiempo de aceitar la llave
y descerrajar el baúl de mis miedos;
timidez y vergüenzas.

Pasé tantas veces por delante.
Paseé rozándote y sin atreverme; acobardado.
Pasé a escondidas queriendo alcanzar con mis manos
lo que solo asía en mis sueños.

Me permito la desnudez
despojado de lastres;
oso pasar,
al fin me atrevo.

Entro, de puntillas, en el refugio
donde toma forma lo mejor de mi imaginación.
Tomo aliento e inspiro un pedazo de futuro,
nacen un sinfín de proyectos al entrar en tu habitación.

Tan cauto como sigiloso
recorro a ciegas tu estancia
y me mimetizo con tu necesidad.
Soy animal.
Soy un zorro.
Soy un perro;
a cuatro patas saboreo
la flora y fauna que ampara tu piel…
retozo satisfecho.

Husmeo tu silueta.
Viajo entre suculentos sentires;
exclusivos, placenteros y tuyos.
Hallo el sortilegio
que incluso despierta el tacto sonámbulo,
al besarte y sorber el vino
vertido sobre tu vientre.

Magnetizas y maceras mi ser.
Dispones del rostro amalgamado
que concede una cita con la tentación
y de la serena suavidad del satén;
de la belleza rosácea y natural
que embriaga hasta a los mismos dioses
que quisieron darte cuerpo.

Siendo un camaleón
me relamo contigo;
eres alada e insecto.
Repaso con mi lengua
sendos dulces de azúcar hallados
en la cúspide de tus senos.

Hay panal en tus entrañas,
desde él rezuma esa savia que ambiciono;
por ello me vuelvo una abeja golosa
recogiendo elixires sólo de una copa,
remedios que salvaguardan del tedio.

Igual desmiembras a mi hombre racional
hasta hacerlo desaparecer,
como invocas al ser visceral e impulsivo
que tiembla y gime mientras embiste.
Posees la sabia de la alquimia;
conviertes hielo en fuego
y la madurez en poca edad.

Ante ti, suena fino mi motor
y se ahuecan, ambiciosos, los poros de mi piel.
Derramas sobre mi desierto
la espuma e impronta del mar,
y entiendo que mis dunas esperaban tu agua
para aprender a flotar.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Sumas seguidas

 

“Doce arcos posee un año,
más de trescientas flechas
le sirven al caballero.
Él porta cuatro estandartes
que con su gracia cambiante
pintan la faz de su reino.

Visto con ojos de hombre,
a esta tierra le agradezco,
igual su tacto políglota
como la voz de los sueños.”

***
Yo soy Sancho: un vulgar escudero;
caminante que indaga y aprende,
tanto del verde que viste los montes
como del áspero sol del desierto.
Como del pan que reparte el diálogo,
y del que esparce, callado, el silencio.

Aquí me encuentro, ¡buscando!
y por conciencia, ¡deseo!
que hundan semillas mis pasos,
y crezcan vastos sembrados
dando fecundos proyectos.
Que se complete mi esencia,
viendo a sus dos hemisferios;
el uno, etéreo, mi espíritu,
sólido, el otro, mi cuerpo.

Pido perezcan mis deudas,
pido belleza por dentro,
pues es la imagen caduca
y vive perenne aquello,
que es impagable y perdura
valiendo el decir eterno.

Si religiones lastraran,
reniego de cualquier credo,
avance busco y no lastre
que reste vigor a mi vuelo.
Que sea remo el pasado,
y no plomo, un duro peso,
cual confunde y resta brío
cuando se cubre el trayecto.
Reconozco tantos símiles,
que a tocar tengo lo ajeno,
las distancias son caducas
al beber del mismo seno.

Ando y persigo a mi sombra,
siempre es más rauda que yo.
Debo encontrarme a mí mismo
leyendo allá donde voy,
apuntes que me describen
y cabe mejoren mi hoy.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Lligams / Lazos

finestra i elements

(I)
La terra:
llençol cobrint un llit de foc.
La terra; ferma i acolorida,
gentil ens recull.
L’aigua:
saviesa penetrant fent camí.
Invisible és boira humida,
o endurida i blanquinosa
es desfà. Enamorada del sol
corre a abraçar-lo sent riu.

La terra, acull i vessa vida.
Cucs que eren ous
i primer s’arrosseguen,
que seran papallones gaudint d’unes ales;
posseïdores del volàtil espai i el breu vol.
Imponents pedres gegantines
que en esmicolar-se viatgen
fins a besar la sal marina.
I aquesta gespa flonja i verda
quina es presta pel repòs.
La terra, plena de dreceres,
estalviadora, retalla segons,
o allarga el temps en servir-nos
camins que s’estenen;
de drets i de torts.

L’aigua;
alegre i vital,
relaxada o embravida,
tanmateix és: escaladora que puja els cels
i desapareix,
com àgil salta cent somnis i mil dies
i retorna.

En estimar-se els dos, (terra i aigua),
esdevé un fill; neix el fang.
Fang, que ens crida perquè enlairem figures,
en permetre’s oferir-se tou i juganer;
ser dolç i mal•leable.

Fang, que reclama mans que l’amoixin
i ments que l’entenguin;
la creativitat dels artistes: pares adoptius
que visionen, que imaginen quan fan tasca
i ens presenten un futur farcit de novetats.

Fang… i afegida, la costella:
Homes i dones, escampats per la terra,
mengen pomes desentesos de pecats…
I la temptació calla com prohibició,
ens fascina tant com per quedar-se.

Mentre… L’arbre gaudeix de la creació,
viu amb la seva pell vital de fusta,
i una serp llisca per les seves branques
i entre les fulles recordant-li el moviment.
Li mostra les seves escates canviants
i la sort inexorable d’una llengua bífida;
la dualitat que innova prop dels contradits.

Els homes i una serp
i una poma i l’arbre.
Els homes som fruit i fusta,
som serp pujada a un arbre;
caminem damunt de la terra
i nadem dins de l’aigua.
Llisquem per la vida:

Abans d’actuar podem parlar,
i abans de parlar cap que pensem
sent responsables.
Pensar queda darrera de sentir i deixar-se anar
per escoltar a l’univers el que ens demana.

Els homes prenem decisions,
disposem, doncs, de la llibertat.
No ens enganyem
buscant derrotes i culpables
més enllà de nosaltres.

(II)
Un pecat s’enganxa al temps,
més que prou imprès i relatat,
d’ell encara queda constància.

Uns pocs que manen molt,
servits de luxes, invoquen i interpreten
davant d’imatges i signes, ¡com bruixots!
Composen i corrompen missatges
i els incrusten, simulant puresa,
dintre i sobre el seu déu salvador.

El domini requereix raons i trampes,
lleis i déus omnipresents que perdurin
establint-se com camí segur,
així com jutges i botxins.
Convé convertir
la feblesa inherent al descobriment,
en brutícia i pecat;
avergonyir i castigar als homes,
fer-los culpables i omplir-los de pors,
assenyalar-los com si fossin claus rovellades
que no poden obrir cap porta,
homes incapaços i fatídics
destinats a empasar-se un munt de fracassos.

(III)
Qui va inventar el paradís
per facilitar-se el domini,
va completar la seva feina
afegint un glop d’infern.

És l’hora de caminar i viure,
creient que el fet de morir
no comporta el pes de cap judici.
Som lliures vigilants dels nostres actes,
no té perquè significar la mort
un final que clareja sent absolut.

Repetir petits viatges.
Anar de llar en llar i sentir-se viu.
Tindre clar que, morir és,
passar només una pàgina
del llibre immens que és l’existència,
del molt escrit, tan sols un full.

318-omu G.S. (bcn. 2014)
_______

(castellano)

(I)
La tierra:
sábana cubriendo una cama de fuego.
La tierra; firme y coloreada,
gentil nos recoge.
El agua:
sabiduría penetrante haciendo camino.
Invisible es niebla húmeda,
o endurecida y blanquecina
se deshace. Enamorada del sol
corre a abrazarlo siendo río.

La tierra, acoge y derrama vida.
Gusanos que eran huevos
y primero se arrastran,
que serán mariposas disfrutando de unas alas;
poseedoras del volátil espacio y el breve vuelo.
Imponentes piedras gigantescas
que al desmenuzarse viajan
hasta besar la sal marina.
Y este césped mullido y verde
que se presta para el reposo.
La tierra, llena de atajos,
ahorrativa, recorta segundos,
o alarga el tiempo al servirnos
caminos que se extienden;
de derechos y de torcidos.

El agua;
alegre y vital,
relajada o embravecida,
igual es: escaladora que sube los cielos
y desaparece,
como ágil salta cien sueños y mil días
y vuelve.

Al amarse los dos, (tierra y agua),
acontece un hijo; nace el barro.
Barro, que nos llama para que alcemos figuras,
al permitirse ofrecerse blando y juguetón;
ser dulce y maleable.

Barro, que reclama manos que lo mimen
y mentes que lo entiendan;
la creatividad de los artistas: padres adoptivos
que visionan, que imaginan cuando hacen tarea
y nos presentan un futuro relleno de novedades.

Barro… y añadida, la costilla:
Hombres y mujeres, esparcidos por la tierra,
comen manzanas desentendidos de pecados…
Y la tentación calla como prohibición,
nos fascina tanto como para quedarse.

Mientras… El árbol disfruta de la creación,
vive con su piel vital de madera,
y una serpiente se desliza por sus ramas
y entre las hojas, recordándole el movimiento.
Le muestra sus escamas cambiantes
y la suerte inexorable de una lengua bífida;
la dualidad que innova cerca de los contradichos.

Los hombres y una serpiente
y una manzana y el árbol.
Los hombres somos fruto y madera,
somos serpiente subida a un árbol;
andamos encima de la tierra
y nadamos dentro del agua.
Nos deslizamos por la vida:

Antes de actuar podemos hablar,
y antes de hablar cabe que pensemos
siendo responsables.
Pensar queda detrás de sentir y soltarse
para escuchar al universo lo que nos pide.

Los hombres tomamos decisiones,
disponemos, pues, de la libertad.
No nos engañemos
buscando derrotas y culpables
más allá de nosotros.

(II)
Un pecado se engancha al tiempo,
más que bastante imprimido y relatado,
de él aún queda constancia.

Unos pocos que mandan mucho,
servidos de lujos, invocan e interpretan
ante imágenes y signos, ¡cómo brujos!
Componen y corrompen mensajes
y los incrustan, simulando pureza,
dentro y sobre su dios salvador.

El dominio requiere razones y trampas,
leyes y dioses omnipresentes que perduren
estableciéndose cómo camino seguro,
así como jueces y verdugos.
Conviene convertir
la debilidad inherente al descubrimiento,
en suciedad y pecado;
avergonzar y castigar a los hombres,
hacerlos culpables y llenarlos de miedos,
señalarlos cómo si fueran llaves oxidadas
que no pueden abrir ninguna puerta,
hombres incapaces y fatídicos
destinados a tragarse un montón de fracasos.

(III)
Quién inventó el paraíso
para facilitarse el dominio,
completó su trabajo
añadiendo un trago de infierno.

Es la hora de andar y vivir,
creyendo que el hecho de morir
no comporta el peso de ningún juicio.
Somos libres vigilantes de nuestros actos,
no tiene porque significar la muerte
un final que amanece siendo absoluto.

Repetir pequeños viajes.
Ir de hogar en hogar y sentirse vivo.
Tener claro que, morir es,
pasar sólo una página
del libro inmenso que es la existencia,
de lo mucho escrito, solamente una hoja.

318-omu G.S. (bcn. 2014)