Apuntes de amor (XIII)

apuntes de amor XII
(I)
Cedo la gloria
y hasta regalo bienes e imperios,
pero ¡no marches!
mantente próxima,
quédate siendo;
una pieza de puzle precisa
que al encajarse conmigo viaja
por los confines del universo.

(II)
INFINITO, mediando susurros
me confiesas,
que todas las estrellas
bien recuerdan
los mimos amatorios,
que recelosas y siendo cómplices
los resguardan.
Protegen, en su seno materno,
cada uno de los pasos que dimos
o daremos unidos
por el único símbolo vital;
sin perder ni faltarles
tan siquiera,
ninguna de las firmas que usamos
en la andadura -cuando enlazados-
ni una de nuestras huellas.

(III)
Amor: Planeta y cosmos.
Eres propietario
de una fortaleza rotunda,
frente a ti, los pesares son cristal;
haces añicos el dolor y revientas la muerte;
existes, creas y perpetuas.

Las arrugas reviertes.
Le devuelves el triunfo
al que aparece vencido,
retornas el vigor y la tersura.
Evaporas el tiempo
y las eras… eran, quedan siendo-
le hurtas sencillos y sutiles artilugios
y le desmontas escenarios
para que vague confuso y liviano,
para que sonámbulo olvide…
y así perdiendo la noción de su identidad,
asome tan lejano como desaparecido.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Alfileres (notas del llanto de cupido III)

" agulles (per Pepa Vives)

» agulles (per Pepa Vives)

Hay veces que me siento
un frágil pedacito de yeso.
Pendulando como desconchado
sobre una aireada arista,
aferrándome al equilibrio
sin querer caerme del balcón.

Cuando no entiendo.
Cuando mi mente
se bate escasa de fuerzas: ralentizada.
Como ovillo con mil caras; desordenada.
Como trabalenguas;
extraviándose entre mil idiomas
desconocidos, plena de confusión.

Así el corazón;

rechazado, a la deriva.
Así mismo, mi alma;
cuando la desdicha la embarga
y se achica y se quiebra
ante la imprevisible visita
del severo y voraz desamor.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

 

 

Apuntes de amor (XI)

 

vaya par de galguitos
Aunque dejara de hablar,
de esta flor que te regalo, su pasión.
Aunque se precipitaran los pétalos
que hoy se muestran servidos
de exuberante y rojizo vigor,
así apareciendo mañana, lánguidos,
y cayendo al suelo por mustios.
O de este libro que me brindas,
las hojas devinieran roídas
por aquella afanosa cuenta
que midiendo con relojes
derrite todo lo que resulta caduco
hasta convertirlo en desaparecido.

¡Aunque!…
Siempre quedarán otras rosas
y otros libros que recuerden,
de nuestro amor,
su infatigable perennidad
y su elocuente grandeza.

318-omu G.S. (Bcn.2014)

Retales humedecidos (I)


Permíteme repasar la lección
contenida dentro del placer
que auspicia tu cuerpo.
Permíteme saciarme
y hasta sentirme vencido;
ser ladrón cometiendo delitos
y robarte los jugos,
mientras escucho como rompes las palabras
invocando a mis acompasados envistes
al significar con gemidos
incluso deleitando a la nada.
Permíteme, de nuevo apreciar el dulce saliveo
que inunda desde mi boca y cada uno de mis extremos,
a mi alma y a mi sangre
y por completo rellena
cualquier vacío cabido
dentro de los espacios de mis entrañas.
Permíteme morder con suavidad medida
la frutal y mortal esencia que hoy tu cofre resguarda;
la que vuelve loca igual que desboca
toda razón que sujeta normas y tiempos
y a mi mente y mi lógica, las seduce y acalla.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Simple conglomerado

conglomerado

(I)
Siempre estoy obligado
a usar la lógica como herramienta,
a desenvainar de mi mente razones
y que éstas contengan
la elocuencia de un tono eficiente;
razones que golpeen y partan
como hace un contundente machete.
Que desenmarañen el camino
de códigos absurdos y de leyes injustas,
que limpien mis próximos pasos
de los honores inútiles,
de supersticiones incoherentes
y de reglas y leyes obsoletas
que afrentaran el gozo de cualquier vida,
ya fuera, traicionando innegociables valores,
o mancillando inquebrantables promesas.

(II)
Cada uno de los cardinales soplan,
se aploman dentro y sobre mí
mediante las voces de sus vientos;
me hacen saber vivo e insignificante,
pequeño arbusto que busca espacio
dentro de una selva inmensa.

Suelo estar a merced de tantos restos
que mis criterios no cesan de absorber saberes,
son cambiantes en pos de engrandecerse,
y enraizados al conocimiento,
disponiendo de salud, ofrecerse recios.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Propio presidio

propio presidio

Tres paredes y una reja: mi prisión.
La primera pared la conforma
una angustia extrema.
Otra está levantada
por una honda tristeza
que achica el ánimo dando ceguera.
La tercera se alza derecha y resalta mi encierro,
cuándo surgen sin llamarlos amargos recuerdos,
que implacables me oprimen y asfixian
solapando los claros que enlucían el cielo.

Es mi ánimo ahora, sombra de lo que fue.
Fundida toda luz que cabía en mi mirada,
la oscuridad máxima cubre el sol de mis ventanas.
Hunde su alargada y destructiva opacidad…
Y me roba los frutos.
Y devasta prósperos cultivos.
Y deja seco de agua
el manantial que es mi alma,
igual como aniquila
la escasa virginidad que me quedaba.

Cruel el llanto.
Y sucia está. Y negra es
la prisión que hoy me secuestra;
presume de ser pozo, (pozo vacío).

Desde muy adentro,
suena de fondo, brota un lamento;
como reja queda una canción.
Cuyo estribillo describe
cuánto de amarga resulta una despedida.
Pregunta alto con voz quebrada:
¿Dónde quedó tanta ternura?
¿Por qué murió la comprensión?

Canción: Bolero
contando acerca de un adiós
que rechaza retornar al saludo.
Resalta espacios que estuvieron llenos
y hoy padecen la fiebre de los agujeros.
Relata la fortuna de un condenado
cuya sentencia es un inmenso vacío.
Entona con un deje partido
una triste y vocal misiva:
Como de grande es el hueco
en que un hombre habita.
Como dentro de él
cabe tanto y tanto dolor.

318-omu G.S. (Bcn.2014)

Débil


Aparezco adicto a mi debilidad.
Me entrego fácilmente,
resulto tan primitivo como animal,
por ello; nazco y perezco con el instinto,
secuestrado por el impulso.
El mismo que secuestró
a tantos de mis posibles instantes de gloria.

(Revelación. Contagiado
por una ola genética
repleta de cromosomas,
prosigo siendo un esclavo
de la cadena cósmica).

Pues entonces…
¿Cómo jactarme y de qué?.
¿Pueden acaso considerarse triunfos
todas aquellas victorias que para lograrse,
me obligaron a vender mi cuerpo y yelmo
y hasta mi alma al diablo?.

Al ser débil renuncié,
a luchar imperativamente
por el planeta de mis sueños.

Ya mismo siento
cuánto de pesado es el plomo de mi verdad, (oculta por triste).
Ardo entre lágrimas
mientras resalto con letras
el olor del fracaso
y me rindo al olvido.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Credulidad

 

Creo en el aliento que da

cualquier grito amoroso,

ya se vistiera de mujer y compañera,

de inseparable y leal amigo,

de vecino atento y solidario,

o con la sangre y el símil

que evidencia la presencia

de un ser hermano.

 

Creo en los abrazos y en los besos

y en la complicidad de un guiño.

En un Dios compuesto por minúsculos detalles

que ante los ojos poco observadores

asoman insignificantes.

En un Dios que no pretende personalizarse

bajo una imagen concreta

ni aferrarse a ningún nombre que le ate.

Creo en uno tolerante, poco intransigente,

que no impone ni relata reglas estrictas.

Ni tampoco necesita sacrificar

a nada ni nadie

porque apareciera con una forma determinada

o por ser imperfecto y tropezar infinitamente

o continuamente equivocarse.

 

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Horarios paralelos

Traición de carne: Fácil engaño,

pues tapados están los ojos del cónyuge

por la venda del amor.

 

Traición de carne: Sexo adultero;

carne lasciva y orgasmos apetitosos

que adoptan la verdad a medias

al desentenderse de fracasos.

 

Cigarrillos apagados

dentro de enormes colmenas.

Despedidas furtivas

que dejan una pregunta flotando en el aire

… ¿hasta cuándo?.

 

Carne puntual

evadida de responsabilidades

y del mal aliento matinal.

Compromiso consensuado

que puede trepar y saltarse cualquier regla.

 

Traición de carne:

Mordisco que hiela empequeñeciendo el corazón.

Afecto desleal.

Debilidad humana que solicita el sacrificio

y quiebra la unión edificadora

con su impronta.

Al ser hacha de doble filo que degüella;

ruda firma que sentencia

abortando la confianza y los te quiero.

Maleficio ronco causante de dolor.

 

Traición de carne

mientras los niños le echan prisas a una madre

pidiéndole la cena,

y ésta, prepara la mesa,

creyendo que la familia es su vida,

su motor y su razón.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)