Fils en vestit / Hilos en vestido

fils en vestitSent fil del teu aparador…
nuat dins d’un vestit
gaudeixo de la trama.
Afegit per la mateixa natura
-caòtica, entròpica,
anàrquica i espontània-
sumo consistència i aporto color,
em xopo dels blancs
i xarrup uns quants negres.
M’enredo i desembolico.
Sóc degradat i dibuix,
contrast i gargot.
Traço línies quasi perfectes
i d’altres que, encara semblant absurdes,
busquen la millor expressió
per tal de fer entendre
que el pas endavant no és gens fàcil,
requereix de l’esforç
a l’hora de conquerir una bona trepitjada.

Sent fil color fang;
un fil de sang ple de sentiments
i amb unes poques raons,
accepto deixar-me seduir
pels punts complicats i els lleugers,
per qualsevol que, adossant-me a un vestit,
m’apropi del joc humà, el seu estat conscient,
qualsevol que em pugui portar
bastant més enllà d’un cos passatger:
d’un parell d’orelles que deixaran d’escoltar,
de dos ulls que allunyant-se de la claror
s’arraparan al gust borrós,
i d’un nas, esquerp, que confondrà les olors
invertint els espais.

Sent fil -abans potent i petit,
avui un xic més gran però cansat-
convinc en ser trenat per una mà…
la de la divina providència
que de segur, de ben segur sabrà portar
el que calgui de posar
dins del cel i damunt la gespa.

Sent fil fidel al teu aparador,
en passar per l’ull de la agulla
puc adonar-me
dels teus gestos eloqüents!
que fas servir tot el que hi ha
per ser reconeguda
com a costurera incansable,
aquella que cus i sargeix les peces
per tal d’omplir tot l’univers
de polifònics llenguatges.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

___________
(castellano)

Siendo hilo de tu escaparate…
anudado dentro de un vestido
disfruto de la trama.
Añadido por la misma natura
-caótica, entrópica,
anárquica y espontánea-
sumo consistencia y aporto color,
me empapo de los blancos
y sorbo unos cuántos negros.
Me enredo y desenredo.
Soy degradado y dibujo,
contraste y garabato.
Trazo líneas casi perfectos
y otras que, todavía pareciendo absurdas,
buscan la mejor expresión
para hacer entender
que el paso adelante no es nada fácil,
requiere del esfuerzo
a la hora de conquistar una buena pisada.

Siendo hilo color barro;
un hilo de sangre lleno de sentimientos
y con unas pocas razones,
acepto dejarme seducir
por los puntos complicados y los ligeros,
por cualquier que, adosándome a un vestido,
me acerque del juego humano, su estado consciente,
cualquiera que me pueda llevar
bastante más allá de un cuerpo pasajero:
de un par de orejas que dejarán de escuchar,
de dos ojos que alejándose de la claridad
se agarrarán al gusto borroso,
y de una nariz, arisca, que confundirá los olores
invirtiendo los espacios.

Siendo hilo -antes potente y pequeño,
hoy un poco más grande pero cansado-
convengo en ser trenzado por una mano…
la de la divina providencia
que de seguro, a buen seguro sabrá traer
lo que hiciera falta de poner
dentro del cielo y sobre el césped.

Siendo hilo fiel a tu escaparate,
al pasar por el ojo de la aguja,
¡puedo darme cuenta
de tus gestos elocuentes!
que usas todo lo que hay
para ser reconocida
como costurera incansable,
aquella que cose y zurce las piezas
para llenar todo el universo
de polifónicos lenguajes.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Como coral

como coralTan ladronamente sorpresivo
que alcanza metas de imprevisto
mediante impulsos inesperados.
Invisible y a la vez tangible.
Animalescamente humano
y contradictorio.
Descaradamente gallardo.
Es generoso al obsequiarme nuevos brotes:
ramos preciosos que colman estancias
rociándolas de vida frenética.
Tan locuaz y comunicativo
como inescrutable y laberíntico;
algunas veces suena simple y comprensivo
mientras otras resulta
incomprensible y complejo…
Así de rocambolesco se expresa,
cuando como muelle se estira o recula,
e introspectivo o miedoso se esconde
o aventurero e inquieto se alarga;
tal cual se muestra mi ser
-es de asemejarse a aquellos instrumentos
a los que nunca fui capaz de sustraerle
su total vibratoria elocuencia-

Agradecerle su mutar;
el norte que auspicia y el sur que contempla.
Sus cuerdas tensadas y el marfil de sus teclas.
El trigo que reparte durante todo el año
y hasta su hoz afilada, cuándo siega o degüella.

Mi ser muta,
tal cual hace la mar y lo mismo que el aire,
respira presente,
sopla el pasado
y silba futuro,
muta insaciable
y desentraña innovaciones
¡tiene grandes pulmones!
Es cantante porque tuvo buen oído.
Es cantante que evoca misterios
mientras vuelca emociones
alternando sonoridades.
Tanto me apacigua al arrullarme como brisa,
mostrándose pacífico y sereno,
como corre huracanado
e incontenible me arrastra por el lodo correoso
de arrozales y ciénagas.

Mi ser suena a tanto
que dudo al respecto de cuánto cabe en él.
Dudo…
si él debe reconocerse
como una suma y por tanto como muchos,
o es una resta que da como resultado;
un uno sedentario que vaga solitario
entre diez números posibles.

318-omu G.S. (Bcn. 2015)

Veintitrés minutos

veintitrés minutosCasi desnudo -simplemente vestido con la luz que amadrina a esta media tarde-
Recorro el pasillo, descalzo. Cruzo la puerta y quedándome a un solo paso, ya traspasado el umbral, puedo contemplar como una fuente de placer secuestra la frialdad de la estancia para proclamar que merece la pena extraviarse dentro de los juegos variados de la piel y la carne.
Contemplo como tus dedos puntean y van deslizándose pausadamente desde tu ombligo hacia arriba, hasta saber que ya se encuentran en el punto exacto donde pueden pellizcar tus crestas sonrosadas (siento el calor en mi pecho, como mis latidos pierden su compás habitual y algunas de mis medidas cambian de imprevisto desconociendo la paciencia).
Te miro. Te veo disfrutar y es cuando soy envuelto por un halo conformado con norias, montañas rusas y tíos vivos.
Presumo de intuir como rebuscas una gota de sangre y presiento que para nada te apena la humanidad complaciente. Buscas esa gota mordiendo tus labios y cambias de ellos su tono igual que aceleras sus pliegues. La buscas, mientras tus piernas, con sus rodillas juntas -diría que casadas- se muestran modelicamente cruzadas, moviéndose sujetas al arte de la sensualidad incitante le procuran agradable fricción a tus pétalos secretos y a tu semilla. (Te sé preparando el jugo que… o bien beberá mi sexo o adornará con figuras insospechadas nuestra cama).
Mirarte satisfecho y verte complacida, atendiendo a un solitario capaz de transformarse en una partida de dos exenta de disgustos y de riñas. Te entiendo desentendida del rubor y la vergüenza. Te observo deseosa apretando la botonera y desarmando la palanca del freno de ese ascensor gratuito que ha de llevarte directa hasta la cumbre.
Contemplar… como te escurres sobre aquella seda sirviente y suave que al recoger todos los lados del juego afirma que nunca se arruga.
Me encanta presenciar como te descuidas, ligera, hasta conseguir perder las razones coherentes y las virulentas dentro de un sinfín de movimientos expresos para la ocasión. Tu cuerpo define el placer, es poseedor de él y lo deletrea hasta desacreditar entre espasmos definitorios los tantos nombres y títulos que ajetrean la memoria bajo el peso de los años. Tu cuerpo resuelve un dilema cuando evidencia que significa en realidad «vida conjugando vida» y es entonces que conoces y conozco cuales son las tablas que veneramos hasta el final de nuestros respectivos libros, esas donde está claramente escrito la desaprobación de los arquetipos y donde se le da el visto bueno a los tantos pecados que esperan siendo divinos.
Yo, de pie, tú estirada y de costado, regalándome una mirada y una sonrisa; sabiendo que cuando queramos disponemos de una lima para serrar las jaulas y quitar de nuestro paso trabas y rejas.
Que menos que decirnos «besos siempre» y «mejor ahora que luego».

Desde el pálpito hasta las matemáticas. (Tras la suma del cero)


Mi corazón necesita sentir y emocionarse -reniega de pautas monótonas- aunque para ello su lengua se posicionase rígida cual estatua altiva, o serpentee encarnecida o se avive acelerada en busca del próximo curso, o enojada se retire en un claro gesto de disgusto solicitando una pausa de descanso o unos instantes de recreo alejándose del latir de contratiempos.
Mi corazón tiene Lengua, Ojos, Manos, Orejas y Boca. Mi corazón no sabe vivir desentendido de sorpresas… puede más la sangre de los cielos que lo invoca que las razones que sujetan estadísticas, definiciones y fórmulas donde no caben las alternativas.
Preciso sentir cada día el impulso del salto y la desnudez natural y espontánea que rechaza los vocabularios estrictos y proporciona soluciones ante cualquiera de las dudas emocionales y algebraicas.
Puedo y quiero sontener la pobre nobleza de mi rico y vagabundo corazón; reconocerme en un sinfín de mismos que dialogan tomando infinidad de formas distintas, desconocer las causas imposibles que son tachadas de utópicas y reirme hasta de las dificultades, pues cada una de ellas acaban siendo material para la enseñanza que me concede un poquito más de veteranía y erudición.

On ? / ¿ Dónde ?

a on

» Qui la comptés posant-li principi i final,
i escurçant la realitat
afirmés la tangible com única,
la lligaria als pols afegint cadenats,
així negant-li les anotacions que sosté la imaginació
quan s’arrapa a la vida anomenant-se fantasia.
D’entre tants de possibles,
viurà un matí i una tarda i un vespre curt
amb el cap i els peus ben lligats,
tan sols un dia farcit de moltes mesures.»

***
Palpar l’avui consistent
però quedar-me dubtós,
preguntant-me i sense saber,
si el meu existir tan sols
passa per un trosset de vida,
o visc com a part d’un somni
compost des de la il·lusió,
sent cos i esperit
disposant d’espais,
gaudint d’episodis variats
i de mons paral·lels
que mai s’esgoten.

No se, de cert,
si els meus instants en aquí
són glops imaginats
des d’algun altre racó de l’univers,
i el meu cos només arriba a ser;
reflex: passos desitjats,
una imatge trobant-se i coneixent
o potser escapant-se i fugint
d’altres realitats que el persegueixen,
d’un existir que, quedant enllà,
encara resulta més pesat,
més tangible i més entallat
que aquest que ara mateix
els meus pulmons respiren
i la meva energia sospesa.

318-omu G.S. (bcn-2015)
_________
(castellano)

«Quién la contara poniéndole principio y final,
y acortando la realidad
afirmara la tangible como única,
la ligaría al polvo añadiendo candados,
así negándole las anotaciones que sostiene la imaginación
cuando se aferra a la vida denominándose fantasía.
De entre tantos de posibles,
vivirá una mañana y una tarde y un anochecer corto
con la cabeza y los pies bien atados,
tan sólo un día relleno de muchas medidas.»

***
Palpar el hoy consistente
pero quedarme dudoso,
preguntándome y sin saber,
si mi existir tan sólo
pasa por un trocito de vida,
o vivo como parte de un sueño
compuesto desde la ilusión,
siendo cuerpo y espíritu
disponiendo de espacios,
disfrutando de episodios variados
y de mundos paralelos
que nunca se agotan.

No sé, de cierto,
si mis instantes aquí
son tragos imaginados
desde alguno otro rincón del universo,
y mi cuerpo sólo llega a ser;
reflejo: pasos deseados,
una imagen encontrándose y conociendo
o quizás escapándose y huyendo
de otras realidades que lo persiguen,
de un existir que, quedando allá,
todavía resulta más pesado,
más tangible y más entallado
que este que ahora mismo
mis pulmones respiran
y mi energía sopesa.

318-omu G. (bcn-2015)

Solo y adentro (R)

« Una escalera debe mantener su estructura.
Si pretendiera erguirse eficiente
no debiera perder ninguno de sus peldaños.»

Es frágil un minúsculo «yo».
Secunda al poder de la propiedad,
errado, cree ser su propio dueño.
Emigra de la conjunción de los astros
mientras infravalora al resto.
Elude la importancia del conjunto plural
que resulta jinete indestructible
y sabe acerca de lo eterno.

(Seguro que cualquier tarde le hablará el destino
y quitándole su máscara primitiva
resituará sus laberínticas curvaturas
donándole comprensión mayúscula a su vida;
un camino extenso ¡interminable!
el sentido inagotable,
de su encierro ¡la salida!).

Tan insignificante es mi «yo»,
que aún siendo imberbe
o habiendo envejecido -sea cual fuera su edad-
nula o poca es su luz -soledad de mundo-
observa sólo las latitudes,
los grados o la dirección,
la plana y limitada extensión
de un hemisferio de entre los muchos.

Este «yo», encajonado,
aferrándose a un único
y específico proyecto,
sumido en si mismo
y apartado del resto;
alejado de crecer.
Débil y minúsculo.
Desposeído de iguales.
Mortal e insignificante,
porque danza en el centro de un castillo,
coronándose y con cetro
hasta caerse del mareo.

Mortal e insignificante…solo y adentro
…de un golpe,
con un soplo de escasos años;
deja de existir, se desvanece.

Desaparece (por escueto y repetitivo),
dentro de una razón de tiempo
que alberga y mide y sentencia
a base de fechas determinadas.
Queda reducido a ser una voz hueca
pereciendo fácilmente
dentro de un recipiente
sin aire y apenas luz,
sin ventanas ni puerta alguna.

318-omu G.S. (Bcn-2013)

Per vestit com home / Por vestido como hombre

marismas (dibuix)

T’estimo
amb cos d’home
i seny de boig;
posant damunt del taulell
un cor obert
capaç de perdonar
l’imperdonable.

T’estimo.
Saber-te univers,
bosc, fada i lliçó.
Conqueridora pacífica
oblidada de corones,
vestimentes luxoses,
titelles i castells.
Alquimista
que torna ploma el plom
i arrebossa el ferro,
que converteix en cant els xiscles
i unta de mel tot est món
que rodola agre i amarg
escopint i afinant pors.

Estimar les teves deus «per sempre»,
incloent les herbes enredades
que sostens sent dona volguda,
ésser imperfecte.
I aquest «per sempre»
acomodat
damunt del gest canviant d’una papallona;
dins del ball de l’infinit
demanant més i més prorrogues.

318-omu G.S. (bcn. 2015)
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(castellano)

Te amo
con cuerpo de hombre
y cordura de loco;
poniendo sobre el mostrador
un corazón abierto
capaz de perdonar
lo imperdonable.

Te amo.
Saberte universo,
bosque, hada y lección.
Conquistadora pacífica
olvidada de coronas,
vestimentas lujosas,
títeres y castillos.
Alquimista
que vuelve pluma el plomo
y enluce el hierro,
que convierte en canto los chillidos
y unta de miel todo este mundo
que rueda agrio y amargo
escupiendo y afinando miedos.

Amar tus manantiales «por siempre»,
incluyendo las hierbas enredadas
que sostienes siendo mujer querida
y ser imperfecto.
Y este «por siempre
acomodado
sobre el gesto cambiante de una mariposa;
dentro del baile del infinito
pidiendo más y más prorrogas.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Zumo preciado

Zumo sin precioCreer en la magia y reconocer el libro en que se halla descrita la pócima para traernos de cuerpo presente a nuestra media naranja.
Buscar los ingredientes, elaborar con esmero y bebernos la pócima. Hallar esa mitad que, unida a la nuestra, nos permitirá llenar el vaso con el mejor zumo así saciando aquella sed que nos impedía hacer una parte del camino.
Compartir: Caminar pausadamente. Probar piruetas y conseguir acrobacias de belleza plástica. Descansar algunos ratos y también tropezar… Exprimir instantes con ahínco resaltando la fe que tenemos en la unidad.
Encontrar… pero no esperando regocijarnos en un presente de sumisión donde resuene, de continuo, un «SI-AMÉN» enfermizo.

El poder de la decisión

baños de Panticosa (Huesca)

baños de Panticosa (Huesca)

Qué razón convierte a los hombres terrenos en seres que deambulan sin sopesar acertadamente el peso de cada una de sus pisadas.
Qué razón, prospera y penetra y nos mancha, convirtiéndonos en desalmados que escogen ligarse a un dogma, rey de los absurdos, sórdido, casual y perentorio -a la misma huella que, luego, si conviniera, tacharemos de indeseada-
Razón que pierde todo su significado como tal, ¡pues es clara locura que no atina a construir, que nos arrastra hacia convicciones auto-destructivas!. Nos conduce hasta el asesinato indiscriminado de inocentes (grandes y pequeños, sanos y enfermos, fuertes y débiles), de otros congéneres y de otras especies: de elefantes por un marfil que lucirá tallado encima del último estante que nadie mirará, pero, lucirá… impregnado de polvo y telarañas. De ballenas por su carne, por su grasa y por su semen… hasta su exterminio. De delfines al quitarnos beneficios marítimos. De felinos, por la valía monetaria de sus pieles y de rinocerontes por el valor de ese cuerno que, convertido en polvo, saciará supersticiones.
Serpentea la incoherencia debido a la ambición desmesurada, palabrea la indecencia dentro de este sistema actual de supuestos valores que quedan siendo patrañas que le sirven de escondrijo al mismo demonio. Mientras, los valores valiosos quedan extraviados, relegados a esperar olvidados en nuestra trastienda personal; nos han ido domesticando de tal manera, que en buena parte nosotros vivimos sujetos al autoengaño; incapaces de reconocer la verdad miserable que comportamos.
Nadie muestra su verdadero rostro, se trafica y comercia y malvende lo invendible -hasta a un hermano o a una madre, o un pedazo de tierra que no pertenece a nadie, o la energía que recogemos del sol y del agua- Por ambición se sacrifican piezas insustituibles e intoxicamos el planeta con residuos que jamás podrán del todo ser eliminados; quebramos el equilibrio imprescindible en pos de adquirir posesiones que solamente nos reportan satisfacciones superfluas, algún pellizquito de una aparente felicidad que, rápido, al ser espejismo, se evapora ridiculizando un trocito más del anhelado paraíso.

Cuándo… cuándo las gentes comprenderemos que somos oxígeno, que este planeta demanda que se conjugue la lógica con la participación. Precisamos de proveernos de una conciencia de respeto que nos proporcione una meta valida donde anida la victoria; cada uno de nosotros debemos ser el pilar, el fundamento del cambio, piezas que reconocemos fabricar desgracia, desolación y muerte y, que al darnos cuenta de la destrucción que provocamos, optamos por convertirnos en oxígeno y contribuir de veras a fomentar el cambio próspero que revertirá en generaciones venideras.
Apostemos por dejar mayor salud, aquí en este planeta como huella.

Corazón uno

cantabria(I)
Aunque mi razón (todavía infantil)
y mi memoria (incapaz por diminuta)
se desentendieran del recuerdo
mi corazón sí recuerda,
Él reconoce que prosigue elástico existiendo
por mantener presente el vínculo y el nacimiento.

Tu corazón:
el mío propio;
cómplice de las estrellas,
emocionante y con acentos diversos,
un trebol de la suerte que desde el inicio,
dentro de un seguido
de cielos, selvas y agujeros,
de espacios y emociones,
enhebra palpitaciones
aliándose con el juego.

Nosotros:
Corazón ensamblado en corazones,
mezclando colores en un barreño inmenso
para salpicar de mestizaje,
tanto al oscuro negro de ceguera impenetrable
como a los blancos insípidos
que aparecen siendo preámbulo aburrido,
lienzo vacío que espera.

(II)
Por ligado a un ombligo de redondez decente
-mediando un cordón que por más que se dijera
nunca devino cortado-
sigo recibiendo impulsos que surgen
desde una chistera a la que le sirve cualquier mago.
-Cordón inalterable que resiste
las embestidas numéricas,
que forcejea con fórmulas inmaduras
cuales seguro caerán derrotadas
por la inercia evolutiva;
innovadora de ensamblajes
y reconstructora de criterios.

(III)
Amnésicos.
Olvidados de remar a favor de un mismo invento.
Extraemos conclusiones
afianzados en las verdades a medias que nos ofrecen los cuerpos.
Cargamos con la cruz padeciendo de tormentos
mientras recontamos cuántos han sido los placeres que convergen
dándonos salud y adiestramiento.
Amnésicos.
Cuándo resaltamos
solamente el fragor y la musicalidad que cabe en la materia,
y dando un paso al frente cuando combinamos
sentimientos con pedazos de invisible
hasta alcanzar la matriz que es el espíritu.

(IV)
¡Manos cerradas!
siendo puños,
golpes, trabajo y condena.
Y manos abiertas
que con sus dedos sedosos
recorren el torso, la cabeza y los pies,
el rostro, la espalda y el alma y las piernas…
recuperando al sanar
todo lo dañado.

(V)
Tu corazón:
el mío propio
¡el nuestro!
es invitado y cicerone,
vagabundo, anfitrión y mayordomo;
seguidor del alba preñadora de otras albas.
Por nuestro -original e insuplantable-
Él vaga por infinidad de hogares
lejos de sentir otros lugares
como extraños o como ajenos.
Recorre como un Dios insaciable
alentando al porvenir y la creencia
de que tantos como fuimos y seremos
somos héroes y dioses
¡sangre y sueño!

Un corazón común
¡el tuyo y mío!
que balanceándose al son del peso grávido
logra el ingrávido equilibrio
añadiéndole polifonías
a la versatilidad de su epicentro.
Elude tener un nido exclusivo.
Elude ser estático y concreto.
Acoge una labor de entre las muchas;
ser aprendiz de viajero.

318-omu G.S. (bcn. 2015)