Porque hay frente existe espalda

contraste copas

 

Algunos días aparecen bendecidos,

asoman en mi vida con las manos repletas.

Generosos, sacan de su zurrón

estrellas fugaces que pasaron y glotonas

se zamparon cada uno de mis deseos

… deseos que estuvieron pendientes hasta Hoy.

 

Y acuden hoy con su magia vital,

(providencial e inconstatable magia

que no requiere de lógica ni de argumentos),

para que como muestra recíproca

y con la justicia que demandaba

pueda completarse el círculo.

 

Estos mismos deseos

los desenvuelve el mismo destino,

arriban a mi puerto siéndome concedidos.

 

Ocurre que otros días aparecen

con insufribles cuestas,

se aventuran en mi vida como pesadilla,

terriblemente desnivelados.

 

Se aventuran con una vara fina de bambú

que, resistente, insiste azotando

hasta debilitar todo mi ser,

así hasta noquear a la claridad

y robarme las fuerzas

y el sano equilibrio que me respalda.

 

Insisten, intentando derrotar,

el afán de lucha y esfuerzo que tengo.

Terroristas, atentan contra mis ilusiones,

cortocircuitan los soplos de vida

en que caben mis sueños,

y como en cementerio,

procuran enterrar bajo pesada tierra,

a catorce mil pies a mis ganas.

 

318-omu G.S. (Bcn-2014)

Pincel sin mano. (Ideas sin actos)

pincel sin mano. (ideas sin actos)
» Para qué tanta ciencia y tantas matemáticas,
si la educada cultura del hacer
aparece dormida en un trastero.
Para qué tantas letras
si estas letras omiten o solapan
a la mejor y más providencial
de todas las posibles interpretaciones.»

***

Es un pasar fugaz,

el aquí añadido a los hombres;

ante tanta amplitud que hay dispuesta en la vida

queda tan solo siendo un corto camino

cual el hombre desaprovecha,

si le diera su espalda a vitales asuntos

y engrandeciera absurdas cuestiones.

Siendo especie terrestre, imperfecta y errante,

erramos, nos delatan nuestras formas,

errar erramos, aún a expensas de disponer

del suficiente aprendizaje,

como para bastarnos el saber

que da la dicha de escoger

lo que deseamos tener por contenido.

(Quedamos ante el universo

siendo vanos perdedores que perdieron

el manual de la felicidad).

Nos jactamos de un saber

Mientras deambulamos

entre clavos por nosotros mismos esparcidos.

Tenemos herramientas;

corazón, unas llaves y un martillo,

pero desmemoriados aparecemos

al haber olvidado por completo

cuales debieran ser nuestros principios.

Inconscientes, las nubes golpeamos;

malversamos semillas igual como sellamos

el grato aroma de flores y frutos.

Desmerecemos la sensibilidad

al considerarla debilidad

y los «te quiero» pasan de soslayo,

huidizos ellos, al mediar las burlas

que denotan el sarcasmo enfermizo.

Cuándo los besos saben a frágiles

y las lanzas se clavan en pechos y en costados;

en este tiempo perecemos.

Cuando desaparecen los abrazos, se esconden,

y los puños se ciñen a la ira,

sobre este tiempo vivimos.

Cuando mirando un espejo no buscamos reflejos,

sólo ver revelada nuestra imagen;

imagen vanidosamente ególatra,

altiva, presuntuosa y presumida;

en este tiempo perecemos,

sobre este tiempo vivimos.

Y sabe a puñalada tener que pedir perdón,

cuando su hacer merecería

fuera reconocido como don;

sobre este tiempo vivimos igual que perecemos.

Como soldados rasos; como meros lacayos

marchamos traicionando a nuestra voluntad;

andamos cabizbajos y obedeciendo.

Como soldados rasos somos simples lacayos

de la feroz embestida animal,

que perdura longeva, ¡por nuestra transigencia!.

La impetuosa embestida,

que arremete incapaz de sopesar

ni apreciar ningún valor

y trajina obcecada en sus instintos

con un decir y hacer poco cabal.

Los juicios razonables se extravían

ante una prehistoria visceral,

que prosigue pidiéndole cabida,

(aunque, necio, rugiera el malestar),

al próximo futuro y al presente.

Y el rastro del impulso pervive y aparece

enturbia con sus lodos nuestro Hoy..

Como lastre, pesado es un Ayer

si devino repleto de inconsciencia.

Ayer, inaceptable si fuera irreflexivo.

Yo quiero que Hoy

se hagan los sueños tangibles,

mis sueños que son

sueños del todo posibles.

No tercie más, inclemente,

sobre mis amaneceres,

de entre aquellas fortunas existentes

la que ataviada de perra

se muestra cruelmente impávida.

318-omu G.S. (Bcn-2014)

Perfume

PERFUME-CAMPOS DE LAVANDA

 

Ella; delicada es y era:

El beso del cuento.

La anhelada emoción.

Una hermosa imagen.

Ella: Dulce sentimiento.

 

Ella es una empedernida soñadora;

sus ganas derrotaron a las palabras que designan

a las horas rotas y a las millas imposibles.

Fue su ilusión la que desbancó

las señales de humo tóxico

y su afán de aventuras

el que supo hallar el sentido

que pervive en lo prohibido.

 

Ella, soñadora

acaricia la puerta de los sueños,

a su llave decidió llamarla fantasía;

hasta idealizando a repugnantes bestias

y a enfurruñados ogros,

les regala majestuosa capa y regia corona

así como el nítido cantar que alberga un ruiseñor.

» Ella amaba amar,

pero tantas veces amar no se dejaba.»

(Cuando era presa de formas rígidas

que sus prendas de volátil hilo fino acartonaban).

 

Ella quiere los días plenos, rebosantes de luz.

Descorrer los visillos y cortinas

contemplar arrebatada el claro cielo

y ver azul, bien azul el cielo azul.

 

Ella quiere una noche con estrellas,

que dándole la luz apagaran tanta oscuridad.

Desea apaciguar su confusión y comprender,

y aceptando la eterna e irrevocable dualidad

despertar resucitada.

 

Ella imagina una luna entera

que arropando la calentara..

Aunque ella desconoce,

indecisa no escogió,

qué color, de los muchos del amor,

prenderá para pintarla.

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Disolución

“Esta vida, sincera me confesó:

▬ Soy tan sensitivamente espiritual como consistentemente orgánica”

***

Aplicado, sitúo el timbre

y recuento la métrica,

escarbo dentro del saco

de las consonancias

o recabo en el salto

de términos asonantes,

busco el qué del orden

y un melódico matemático,

mientras, al hacerlo…

gozo con la faena.

Aplicado, ordeno en el cajón

los calcetines y los calzoncillos,

los jerseys y las tantas camisetas;

los efectos y prendas que me sirven

al vestir mi pasajera materia.

Anarquista, escalono los versos

y rejunto los golpes de acentos,

olvidado de cortantes hiatos

o rebajar mediante sinalefas.

Permito que un salvaje torrente

explosione y conjugue

desentendido de compases o reglas,

aquellas alineadas estrofas

surgidas por deferencia de los astros

como regalo a los hombres

que son poemas que cuentan.

Despistado, me dejo llevar

por espontáneos impulsos

que surgen aleccionando

y, más tarde, como barba asoman,

en la forma de útiles experiencias.

» De poco sirve un cerrojo que encadene un contenido…

es libre la belleza implícita en el versar de cualquier poeta.

Poca utilidad tiene una horma concreta,

si un escritor pretendiera

tocar la mente o alcanzar como flecha el alma de alguien

con suficiente fuerza o esmerada suavidad.

Un ser alterna ideas con sentimientos,

diluye las rocas dentro de un mar,

la física de su equilibrio no se reduce

a una extensa e impresionante cordillera

o a un diminuto alfiler perdido en un pajar.»

318-omu G.S. (Bcn-2013)

disolución

Bailarines

bailarines-y-coreografos-actuar-espectaculos


(I)

Mientras giren y giren las aspas del molino.

Mientras volteen alentadas por el ímpetu de un viento

que aletea impregnado y esparciendo

la mayor de las desdichas,

la que asociándose al yo pérfido

se afianza en los propios intereses hasta coronar

en la encadenante soledad del individuo.

Mientras un afán desmedido de poder recabe en los hombres

y estos hombres vivan desentendidos del infortunio del resto,

de sus fatalidades y de su terrible desconsuelo.

Mientras… La palabra perdición, demoledora,

recaerá como sobrenombre afeando las virtudes de esta tierra.

Y el sabio decir de cualquier honesta sonrisa

se nublará no obteniendo símil o sinónimo, digna respuesta.

Y el ánimo que acompaña a nuestro paso

se consolidará con un mirar huraño,

ajeno a suertes cercanas serpenteará envenenado,

ceñido al hábito extremo, a un claustro limitado,

ensalzará a la miopía y venerará al fracaso.

Mientras sujetemos al consumo como tabla salvadora,

creyendo que los bienes que se obtienen

representan y sostienen la liberación de deudas propias

y una felicidad sujeta al heroico equilibrio.

Mientras… Seguiremos estando bajo el yugo de un tirano

que reclama nuestro tiempo y nuestra sangre,

con su cruel deambular, tenazmente opresivo.

Ante el ansia inagotable de consumo, (fuga cobarde y esporádico viaje, viaje plagado de banales proyectos y de un corto destino)… Nazco preso y muero pronto, al no reconocer lo que de veras es sentirme vivo.

(II)

Sobre hoy:

Cuando los hombres vivimos olvidados de la importancia de cada segundo.

Cuando desaprovechamos la irrecuperable salud para amasar posesiones.

Cuando, incansables, releemos considerando grandes obras los pasajes que convergen dando el visto bueno a los mayores absurdos.

Sobre un hoy:

Donde la paciencia sufrió la obsolescencia y cualquier rechazo, aún sin razón de peso, gritando violento se consolida… es idolatrado, al sufrir de la hipnosis provocada por unas palabras bien escogidas que surgen de las bocas de unos individuos con retocados rostros cuales respaldan hipócritas propuestas escudándose tras siglas engañosas que varan en el falso significado.

(III)

Y queda hecha añicos la confianza.

Y ya resultan mofa del ciudadano cada una de las palabras

que recitan pronta bonanza,

que resuenan por la boca de diputados

sobre el estrado del congreso.

Palabras sometidas a la hábil argucia.

Citas que esconden enorme sarcasmo,

junto a ironía y felonía e hirientes falacias.

Argumentos que dicen defender los intereses

de un pueblo ya suficientemente malbaratado

por ese mismo conjunto que, comodamente

apoltronado, implanta las leyes.

(IV)

Sobre la irresponsabilidad, la deshumanización y la falta de conciencia:

Cuándo machacamos la piedra solvente y filosofal hasta llevarla al polvo más insalubre, estéril e insolvente y adusto.

Cuándo desaprovechamos o enrevesamos el pasar corto, nuestro o de otros, de esta vida, dejando a la felicidad tristemente asociada al lucro, al gasto innecesario que se atisba en el excesivo consumo.

Así y aquí: siglo veintiuno.

Intoxicados por esporádicos e insatisfactorios orgasmos

seguimos incompletos, podridamente perdidos,

acarreando la lepra de nuevas y fútiles tendencias,

masacrados por inútiles dependencias y fatales vicios.

(V)

Mientras tanto el molino trille cereales

sin separar la cáscara de la simiente.

Mientras el infortunio se alimente

de la frágil voluntad de nuestro ser

y, abatiendo su cuerpo y alineando su mente,

deslome hasta llevar a un imposible

un futuro lleno de pródigos proyectos

que exclaman esperanza;

o inclusive nos aprese el infortunio

por, al deambular adormecidos,

banalizar hasta vetarle,

tanto a la senda como al horizonte,

los joyosos valores que resguardan bonanza.

(VI)

Un látigo sigilosamente zigzaguea,

sisea encantadoramente,

hipnotiza y nos atiza,

nos flagela sin contemplaciones,

cuentan sus notas sobre la esclavitud,

delata que hay amos y presidio.

» La justicia en la tierra nunca nació,

todavía resulta nonata, por ello hoy me veis vistiendo de luto.»

(VII)

Abundan los cortinajes,

espesa es la bruma,

ceguera causa la niebla.

Tercos se afianzan ¡cambiantes!

amplios y sutiles se muestran los términos

que dan pie al esclavizaje;

más tercos que una mancha de aceite

o el óxido de hierro impregnado en la ropa

¡acerada se presenta esta esclavitud!

inconsistente e irreal, es esta nuestra democracia.

Tan inolvidable por indecente

como hipócrita por continuamente versar mentiras.

Es tan increíblemente genuina que

a la perfección disimula sus fundamentos

hasta padecer de invisibilidad.

Disfrazada de urnas y papeletas,

la democracia se convierte en autocracia,

un símil de la dictadura

cuando, debido a la suma de votos,

conviene siendo absoluta.

¡Una burda farsa!,

porque un sinfín de propuestas

cabidas en el electo programa

se difuminan y quedan menos que en nada…

como hojas rotas de periódico,

siendo papel higiénico en sucio retrete público.

(VIII)

Por más que duelan prosiguen,

suenan simulando ser cantos angelicales tantas promesas.

Suenan y resuenan

retransmitidas entre discursos de tono elegantemente sobrio,

mediando, como publicistas,

los abyectos y diversos medios de comunicación.

Y aquellas verdades que resultan desgracias cotidianas

en buena cantidad de hogares

arrecian maquilladas, a medias o restringidas,

según sea el rostro y la corpulencia de los medios que las relatan.

(Hay días de fiesta en que alardea el teatro.

Es grande el teatro que invade los corrales y palacios.

Y fallece la decencia junto a los inocentes.

Y los farfulladores histriónicos consiguen enmarcar sus rostros,

convenientemente afables e interpretativos

y falsamente solidarios, por todas partes).

(IX)

Ya hace unas cuantas décadas que apareció, implantándose,

un nuevo método de baile

cual repetimos, insolentemente, una y otra vez,

aún faltando el permiso de muchos,

siguiendo los desgraciados y desagradecidos compases

de una danza macabra.

(Esquivas batutas marcan las directrices…

Y enferman en un rápido tránsito,

innecesaria y remediablemente,

enferman hasta la muerte,

débiles peatones, frágiles y aún imberbes.

Y estallan guerras donde la paz sería

la mejor herramienta para el avance,

la mejor propuesta; el corcho que flota y que salva).

En este baile, baile de máscaras,

la libre elección hizo acto de presencia

pero se quedó adormecida…

espera envuelta entre cortinajes.

318-omu G.S. (Bcn-2013)