Por más dedos que una mano


Presiento que giraré la esquina y volveré a encontrarte… como siempre te quise, de nuevo repleta de frescura y sonriendo. Cuando sé, lo sé y lo sé -porque tengo la certeza de que hay tiempos que nunca se repiten- sé, que jamás has de volver como te tuve.
Aun reconociendo el trajín despiadado de esta realidad irresoluble, todavía nos quedan, juntos, dos cervezas por tomar y otros muchos hasta luego por decirnos -quede el adiós para aquellos que creen en una perpetuidad siniestra y no en la prolongación evolutiva-
Existen quereres que cambian, cuales no quieren danzar cuando se les llama para que acudan al baile de difuntos; así de perseverante es el nuestro; locuaz y didáctico allá donde esté.

Acerca de tratos en la trastienda

acerca de tratos
… y el banquero cedió al impulso de la confesión. Con una de las manos dentro del bolsillo de su pantalón -hecho a medida por un sastre que tanto cobraba que servía a pocos- y en la boca un enorme cigarro, le comento a su partener, hombre de leyes y a la vez político:
-de los obreros sólo hablen el sudor y sus músculos, acepten lo que se les da ¡ni reclamen! ¡ni piensen!
Agradezcan el pan y ese techo, si es que tuvieran, que les permitimos, el cual les cobija.
El valor de sus vidas viene determinado por su capacidad de esfuerzo y nuestros máximos beneficios.
Los obreros cabe que perezcan habiendo remedios que les salven; ajustemos su número al triunfo de nuestra ambición. Escondámosles los comodines de la baraja amañada que les presentamos como válida y pulcra para jugar la partida.

 

Tratos y tretas.
Guiños a escondidas
                    y manos que se estrechan
                             en los palcos o por los pasillos.
Falsos discursos y trapicheos,
                               bla… bla… blas cargados de hipocresía
                                         que vomitan muerte;

                                         ¡ hacer de trastienda !

Intereses y exorsiones.
Chantajes. Cartas anónimas.
Leyes retocadas según convenga
                        para lograr acuerdos nauseabundos
                                    que hacen persistan

                        el hambre y la enfermerdad
                               junto a la miseria.

Perdones injustos
que acaecen como amnistías absurdas,
                                    son el ejemplo indudable
                                   de que desde las altas esferas
                                    dan el visto bueno y hacen
                                            apología delictiva.

Grandes beneficios clasistas que perduran
estando a la orden del día
demostrando que no ha muerto la picaresca.
                     Hurtos y estafas
            cuales se prolongan en el tiempo

                                aun habiendo claros culpables
                                    que disfrutan de su libertad
                                           sin pagar condena.

 

A un amic / A un amigo

a un amic

Fa temps que volto -per estones-
donant glops de salut
en gaudir de la teva companyia.

Ja fa un bon temps que et reconec
com a un boig que va escollir
recórrer els dies i els carrers
saltant-se les normes
antipàtiques i estúpides;
com un acròbata que es diverteix
fent salts mortals i tombarelles.

Hi tingut sort d’estar vora teu;
home… gens ni mica avorrit,
força extravertit,
d’espatlla ampla
i de mans obertes,
que nedes,
escales,
busseges
i reptes.

Home que va decidir:
fer camí despullat.
Girà el món conegut
per tal de descobrir…
els tons i teixits
de la seva roba interior.

Home i amic
que en reinventar el seu seny
fuig de traïcions
i rebutja amagatalls
per oferir-se al resta;
net i polit
¡TRANSPARENT!
-com cada gota de pluja-

Un amic.
Que es confessa de peu
davant de les muntanyes,
o s’aclareix enfront de la mar.
Home de fe,
que creu en un món millor
seduït per la comprensió
que ja darrera llargues converses.

Ell.
Em fa mirar les muntanyes
i em parla de formes i disfresses;
de fulles acolorides; tendres i seques
-del goig visual i de la curació-
D’insectes cooperatius
i de fustes arrelades i sensitives.
De salts d’aigua que, màgics i potents,
busquen la calma.
Sobre coves i cofres i un tresor
-una fotografia trobada
que confabula amb la felicitat,
doncs ens regala una rialla-

Ell, abans,
caminant damunt tots dos costats,
moltes vegades es va trobar
i altres tantes es va perdre.

Ell:
Un amic.
Un home,
que senyalant-me la mar em diu
haver vist ballar a un munt de sirenes
mentre cantaven…
que és el pes de la sal
i no les ones braves
el que als homes ofega.

318-omu G.S. (bcn. 2014)
______

(castellano)

Hace tiempo que doy vueltas -por ratos-
dando tragos de salud
al disfrutar de tu compañía.

Ya hace un buen tiempo que te reconozco
como a un loco que escogió
recorrer los días y las calles
saltándose las normas
antipáticas y estúpidas;
como a un acróbata que se divierte
haciendo saltos mortales y volteretas.

He tenido la suerte de estar cerca de ti;
hombre… ni una pizca aburrido,
más que extrovertido,
de espalda ancha
y de manos abiertas.
Que nadas,
escalas,
buceas
y reptas.

Hombre que decidió:
hacer camino desnudo.
Girar el mundo conocido
para descubrir…
los tonos y tejidos
de su ropa interior.

Hombre y amigo
que al reinventar su juicio
huye de traiciones
y rechaza escondrijos
para ofrecerse al resto;
limpio y ordenado
¡TRANSPARENTE!
-como cada gota de lluvia-

Un amigo.
Que se confiesa de pie
delante de las montañas,
o se aclara frente a la mar.
Hombre de fe,
que cree en un mundo mejor
seducido por la comprensión
que hay detrás de largas conversaciones.

Él.
Me hace mirar las montañas
i me habla de formas y disfraces;
de hojas coloreadas; tiernas y secas
-del gozo visual y de la curación-
De insectos cooperativos
y de maderas enraizadas y sensitivas.
De saltos de agua que, mágicos y potentes,
buscan la calma.
Sobre cuevas y cofres y un tesoro
-una fotografía encontrada
que confabula con la felicidad
pues nos regala una sonrisa-

Él, antes,
caminando sobre ambos lados,
muchas veces se encontró
y otras tantas se perdió.

Él:
Un amigo.
Un hombre,
que señalándome el mar me dice
haber visto bailar a un montón de sirenas
mientras cantaban…
que es el peso de la sal
y no las olas bravas
lo que a los hombres ahoga.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Decido…

decido
No aconteciera yo
sólo siendo un eco;
como copia monótona que se repite
aunque fuera absurda su prolongación
y derrota describiera su causa.

No aparezca yo como lastre
que obliga a morder el polvo
e impide el vuelo,
o como impetuosa tormenta
de naturaleza altiva
que arremete irracional
sentenciando a la deriva.
No visite la vida de nadie
siendo llaga incómoda
que niega proyectos y viajes,
cual, al posar dolor,
sienta la mente,
duerme las ideas
y a los pies paraliza.
O como hacha que diezma
¡sin mirar!
el que o el quien
o el donde de cada corte,
sin bien saber
si su filo divide debidamente,
si su golpe corresponde.
No fuera mi yo
una más de las sustancias tóxicas…
que envenenan el pienso
para agitar los ánimos y repartir idiotez
por los corrales
-corrompiendo la madurez
y retardando
el albor de los tiempos-

Sea próspero mi hacer
-pese un cuarto de algo…
pero tenga de sentido-
Pueda aprender silencios
y mi oído ejercer de escucha.
Pueda mi voz sonar siempre
humilde y respetuosa.
Todos mis actos alcancen
digno sentido: aquel que alimente.
Nunca traicionen la razón primordial,
el fundamento insaciable y vital
que mueve la rueda de la existencia
por la que existo.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Con fecha de caducidad

con fecha de caducidad 2

 

Soy un cuerpo;

los huesos y la piel y los músculos,

las uñas y la sangre y los cabellos,

la mente y el corazón,

la razón, la intuición y los sueños.

Por un cuerpo gozo y sufro,

piso firme y dudo,

conozco la ciencia exacta

y el murmullo de lo incierto;

por un cuerpo nazco

siendo joven,

y por el mismo muero,

según correspondiera a mi destino,

quizás… arrugado y viejo.

Es él que me da pie

para existir sumergido entre las letras;

marchitándome frente a la voz

del viento y de la luna y las estrellas,

o de aquel calendario fugitivo

que cuelga pasajero.

Por mi cuerpo;

igual tropiezo y caigo

como raudo, de un salto, me levanto.

Sé de la fortaleza de un abrazo.

Sobre odios que carcomen y el rencor

Sé…

que hay debilidades de uno mismo

que pueden ser sustento

y que la frustración comporta

la tragedia y la derrota.

Sé…

acerca del trabajo y el descanso;

sobre sudores dignos

y la gandulería que maltrata

Sé…

sobre aquella ilusión que habla en unos ojos

inundando un mirar de árboles y polen,

y sosteniendo el canto cual honra a nuestra tierra.

Gracias a un cuerpo;

actúo, digo y me muevo;

pago el precio

de la dicha intermitente,

del sollozo y las sonrisas,

del amor y el desamor,

por él vago, agradecido,

profesando esta fe ¡la de estar vivo!

existiendo junto a él,

pago, gustoso, el continuo destierro.

 

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Opciones

OPUESTOS 2

(I)
Ser cemento:
Imposición taxativa
que somete a una única perspectiva.
Mercado con alimentos caducos.
Plazo inquebrantable
y soga que estrangula.
Una estatua inamovible
con rígidas curvaturas,
que exenta de movimiento
representa la soberbia
y aparenta gris seriedad,
cual necia ríe por dentro
mientras se derrumba.

Ser lodo corrompido irrespirable;
agua estancada
inundada de tonos marrones,
poseedora de aquella quietud
insoportable y repetitiva.
Agua que no corretea alegre
y que no sirve para lavar ni para beber.

Quede este ser como ser descartado.
Quede para nadie o para otros
que escogen ser, ciegos y sordos.

(II)
Y algunos, aquí,
somos algo más que un mero anhelo;
somos una página en cual cabe
la esperanza y el acierto,
la ilusión que tiene llaves
y es tentadora.

Sostenemos aquel futuro que dará
testimonios complacidos.
Tenemos voz y tendremos un cuerpo
surgido desde proyectos atrevidos y novedosos.
Construiremos, con tesón, estructuras ingeniosas,
consiguiendo descifrar las claves suficientes
como para reconocer el camino adecuado
que nos permita avanzar.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

OPCIONES

Apuntes de amor XIV

adn-cromosomas
Tomé de aquella carne
que corrige la ceguera del espíritu.
Bebí de los recipientes
húmedos y cromosomáticos,
cuales abajo y arriba de tu ombligo,
asomando como hechizo
destrozaron mi recato.

Rocé la intimidad de tu penumbra
y hallé el cosmos ingrávido
que relataba con su suerte interminable
falto de divisiones y cuadrículas.

Leer tu diccionario
y liberar mi yo ecléctico.
Besarte y extraviar
cuándos, cómos, dóndes y porqués;
perder el ecuador
y abandonar las mediciones.

Iniciarme en la escritura al desgustar
la mejor de las esencias;
encontré la tinta que perdura inextinguible
al unir nuestras salivas.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Boomerang

boomerang

De vuelta. Ya cansado.
Necesitó marchar. Vagó y volvió
con el alma y los pies endurecidos;
tras andar entre lobos y corderos
y, esquilando a ambos,
con su pelo y lana
hilar y hacer ovillos.
Retornó. Tras exorcizar asfixias
y con paciencia tejer aquel calor
que pudiera darle a él
y luego a otros,
aliento próspero y abrigo.
Se me acercó tras largo tiempo
-le eché en falta-
después de emborracharse repetidamente
y confesar su verdad a un montón de extraños
eludiendo tapar miserias y escondrijos;
en medio de la ciudad
sentado en bancos públicos,
o perdido dentro de antros laberínticos,
contándole a tantos otros hombres
que padecían de su misma sordera;
ociosa o enfermiza,
adictiva, viciosa y etílica,
los porqués de sus circunstancias y cojera.
Antes de hoy -hoy de un él que conversa con voz propia-
hizo hervir, congeló sus sentimientos
y encubrió sus emociones.
Removió alimentos y basuras
y limpió la grasa incrustada
en su vida y utensilios.
Visitó los abismos más profundos
y le hurtó el tridente al mismo diablo.
Aleteó con ganas,
intentó palpar la virginidad
que copulaba con los ángeles,
la que enredada con la creación,
aguardaba doblada en, del firmamento,
uno de sus bolsillos.
Retornó a mí.
Volvió a su hogar con buena vista,
al fin aprendió a ver y leer
lo tanto de simple, cercano e inmenso.
Retornó con el saber de haber vivido,
de llevar, en esa hora a cuestas,
mil libros excelentes aún ni escritos.
Retornó.
Tras despilfarrar y pedir limosna.
Tras malbaratar lo de los demás y lo suyo.
Tras pisar blandiendo la crueldad y el sarcasmo
abanderando al egoísmo.
Tras desplomarse, estando a solas,
ante el cristal delator de algún espejo,
al reconocerse; rufián, traidor y malherido;
una figura geométrica fugitiva del conjunto.
Hoy me encuentro con él
y al observarlo siento,
que esa ausencia que lo retuvo
y mantuvo alejado…
nunca más lo apartará,
ya jamás ha de volver.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Consejeros con sotana

consejeros con sotana

 

Si pretendieran convenir fiables

los consejos de un hombre

que decidió acogerse al celibato

-ya fuera ornamentado y presuntuoso obispo

o un cardenal enjuiciando altivo

desde la suntuosidad clasicista

que converge en cualquier palacio,

o un humilde y honesto párroco

que, simple, bondadoso y provinciano,

opta por ayudar a sus feligreses-

en cualquier asunto (complejo o trivial)

de un matrimonio civil o eclesiástico.

 

Si empuñando la cruz como señal

pretendieran tener credibilidad…

respetarían las maneras y las tendencias

que cohabitan juntas en nuestra realidad

y agotando la resta alcanzarían suma.

 

Si buscaran como parte del clérigo asesorar,

comprender la fortuna de otros seres,

-tocarla al acercarse-

prestarse a los demás

sin el lastre que son las convicciones

que, firmes e inalterables,

se anteponen a credos y deberes.

Si quisieran promover la valía

de su fe de clausura o secular

traspasando los límites, bastante más allá

de austeros mandamientos espartanos

que preñan los presentes de códigos rancios.

 

Cabe que tales personas con hábito

recogieran saberes por los días

lejos de prohibiciones y pudores,

que prescindiendo de vergüenzas absurdas

degustaran los gritos y las melodías

que toda unión de pareja conlleva.

 

Pues, más saben los hombres del vino probado

que aquellos que rechazan, por abstemios, la cata,

que tan sólo perciben los sabores

y embriagantes fragancias,

mediante la instrucción que recogen sus oídos

y las explícitas referencias

que hay en muchas páginas de tantos libros.

 

Y es que siempre será mayor que otro el saber

-al respecto del líquido citado-

el de aquel que descubrió, al saciar su sed,

el toque de la madera o el balsámico y a resina

el floral, el especiado o el del cuero

o aquel trasfondo a hierbas o a frutales,

que al remojar nuestros labios

y recorrer nuestro interior

-con dicción cifrada por grados y terciopelo-

aporta notas al aire y dentro del cuerpo,

sustancias e increíble potencia,

que añadiendo vigor y también huellas

extiende nuestros pasos nutriendo las arterias,

que añade el ritmo certero y otorga el pulso correcto

a nuestra vida y a nuestro corazón,

presentándose como natural paladeo.

 

318-omu G.S (bcn. 2014)