doble rostro
Sé más de lo que supongo y digo saber… pues intuyo. Tengo un sexto sentido.
Aún siendo un hombre cuya mente se excita y su sangre se calienta y su sexo se endurece sólo ante la cita onírica o el tacto que aguarda o la visión que deambula curvilinea y con fragante aroma femenino -valga el de mi amada y atractiva y deseada compañera- quizás pueda que esto se deba, a que reconozco y jamás rechazo, a esas tantas porciones hormonales de mujer que corretean por mi ser desde que nací y perdurarán en mis alforjas hasta el día en que me muera.

Que extraño me resulta oir al respecto de la competencia y la guerra entre géneros; a ambos llevamos, desde el inicio, en nuestra misma persona.

Acentos activos (V)

apuntes de arena

Cuanto me gustaría, que al resonar sincero un lo siento adjunto al perdón, ante tal acto -prueba de digna humildad- apareciendo el olvido, difuminara para siempre la afrenta que había acontecido… así extinguiéndose por completo, el dolor y el rencor.

«Los volcanes no tienen porque perpetuarse destructivamente activos… también saben aportarle fertilidad al mar y a la tierra»

un acento más (IV)

reconocimiento
Que poco cuesta señalar acusadoramente y cuánto reconocerse sin maquillajes.
Que fácil es salvarse; buscar excusas, camuflar los propios defectos hasta creerlos inexistentes. Disculpar aquellos comportamientos de uno que causan discordia, desasosiego o desastres.
Nada cuesta hurgar con un dedo en la llaga, si la llaga asomara sobre cuerpos ajenos. Nada nos cuesta ajusticiar a voz en grito, sentenciar las conductas que consideramos inadecuadas, pero sólo es así, cuándo pertenecen a otros.

▬No hay lavandera capaz de limpiar sin antes tener presentes las piezas de ropa▬

cuestión de aseo

» la foradada (Cantonigròs -Collsacabra-) «

Acentos activos (IV) -cuestión de aseo-

denuncia lingüística
Quién se jactara de noble y considerado, portador de esa nobleza que tanto merece ser escuchada como corresponde que denuncie.
Quién se jactara de pretender hacer aportaciones para mejorar la sociedad, o de proyectar salud para el camino presente y los futuros, mediante lo por él supuesto como virtuoso amor…
… Jamás volvería invisible a ningún peatón aunque fuera desconocido al regalarle la indiferencia; nunca le negaría retornarle su saludo.

(En ocasiones, la hipocresía, engalanada con cultura, suma en algunos individuos como engreimiento, vanidad y prepotencia. Es servida revestida de hermosas y bien posicionadas palabras, pero siempre, la hipocresía, está repleta de abominable indecencia; carga con esa miseria que hiede a mierda).

Acentos activos (III)

Retales humedecidos (II)


Te imaginaba húmeda, como los cristales de las ventanas de una habitación, tras, de un invierno, su madrugada.
Quería saber. Quería lamer y sorber cualquiera de los recipientes en que se hallara tu humedad.
Soy adicto de esa sed que ya consigue hacerme sentir cuando imagino.
Admite que al ser así el tacto se extralimita, tanto, que puedo palpar el placer que regala tu cuerpo sin ni tan siquiera llegar a rozarte.

-Prosigo, también, disfrutando de esta vida al anticiparme-

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

Proyecciones

flechas prehistóricas amerindias
Quién dice «ojala», desea y a la vez cree, dispone tanto de esperanza como de fe; consigue    alinear un presente con el futuro.
Decir «ojala» equivale a decidir un destino, a confiar en un proyecto que reposa dentro de nuestro corazón o está afianzado, remetido en las mismas entrañas del subconsciente.

      

 

Aunque me duelan los hilos de mi propia marioneta
   o escuchara resquebrajarse, de mi árbol, su madera,
               ¡me volcaré!,
   mi voluntad trazará diagonales precisas,
   todo, para cuanto antes llegar
    a convertir tantos «ojalas» como pueda.

   … Quiero que mis hoys estén repletos de «ojalas».

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

▬ Acentos activos (II) ▬

proyecciones

Puntos seguidos

 

Aprendí cayendo en las fauces

del lado opuesto,

donde se gestan suculentas y perniciosas dádivas

y son pronunciados con honra terribles pecados.

 

Aprendí a base de tropezones y heridas,

de cuestionarme respuestas

y de naufragar y perderme

dentro de un mar repleto de dudas.

 

Como hombre bien sé

-y hasta comprendo-

lo mucho que me queda por aprender,

la tanta tinta que cabe dentro del tintero.

Sé que aquí, mi carne, dispone de un tránsito corto,

que siempre me faltará tiempo.

 

318-omu G.S. (Bcn. 2014)

-acentos activos-