Apuesto a vivir

Escojo ser aventura.
Darme a la vida sin guardarme nada
y atreviéndome a conocer:

Las letras del alma pendientes de descubrir,
las que quedando dentro de un sobre cerrado,
jamás se recibieron, nunca se enviaron.
Aquellas ideas livianas,
(de aparente poca importancia), que son capaces
de calzarle al barco hundido unas alas
y reflotarlo para navegar.
O, la travesura inesperada,
tras colgar un teléfono sin despedirme
presentarme como amante enamorado;
ante ti; sonriente y desnudo.

Reclamo poder saber (aunque me pesara más tarde),
que aguarda tras el telón intrigante que suspende cualquier decir
conviniendo en plantar…
tres puntos suspensivos.

(Pretendo degustar cada hoja escrita que pinzas con tu boca) Sigue leyendo

De frente

De frente.
Te miro y sonrío
mientras te subo la falda
y rompiéndote las medias
aprieto con mis dedos
tu colmo placentero.
Muy cerca y de frente.
Te toco,
te miro y sonrío.
Impregnándome de tu piel
saboreo tu carne;
la punta de mi lengua
recorre lentamente el largo de tu cuello,
y aprovecho este momento
para susurrar donde encontrarnos
y gemirte perdiciones.

(Declaro ser rehén de tus encantos:
candil encendido despuntando deseo).

Mi fuego está
-de visita-
tensado por la temperatura
y dentro.

Te quiero lo mismo que el bandido a su guarida.
Quiero que me aproximes la lumbre.
Quiero verte trotar
y sentir que eres mi leño.
Quiero recordarte como agua
y sin pensarlo ni un instante
incendiarme a tu verita sin dudarlo.

Ahora ¿cómo?
siendo dos sumamos uno.
Sólo juntos somos un mundo preñado
repartiendo tentaciones…
estallamos a la par
y consigo comprenderlo.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Uno, dos y tres

cel nubolat a collserola BO(1)
-Llama(da), potro en camino-

El hambre y la sed de los cuerpos
convienen en ser llama encendida.
Uno más uno…
Dos retozan unidos
con sendos pezones tensos
y un miembro con su carácter erguido
abanderando a la piel deshuesada.

Uno y dos.
Toc, toc, toc… recibimiento.
Dos.
Bravura y suavidad.
Oleaje penetrante y perfumado.
Dos,
asidos al presente que no requiere de demandas. Sigue leyendo

Dejada de cuerpo

la vi...La vi despegar.
La vi reconocer a la simpleza
despidiéndose de apegos,
agarrar del hombro a la gratitud
que sabe deberse a cada uno de los restos.
La vi volverse aire,
y besando el fuego y al agua y al viento,
coincidir con ellos en un deseo y volar.

La vi reír.
La escuché trinar.
La vi abrazada a un árbol.
Repartir tréboles de cuatro hojas
desnuda entre mil te quieros.
La vi tan radiante y bien entera
como para anegar de luz
cualquier pozo en el que cupiese
la oscuridad.

La vi
pellizcar al sol
y morder un lleno de la luna,
ofrecer su piel tersa
y transformándose en clave oportuna
brotar como una estela
pero dejándose tocar.

La vi
resucitar flores decrépitas,
completar un puzle con encajes eflúvicos.
La vi,
aun digiriendo esta gravedad insoportable,
mostrar un tapete inacabable de juegos sencillos
alzarse y levitar.

318-omu G.S. (bcn. 2015)

Viernes creativo de «escribe fino» -16 enero 2015-

gookeyes-detail (Timothy Hyunsoo Lee)
A razón de una imagen, captar una historia y plasmarla como pequeño apunte literario. Propuesta que nos llega de la mano de Fernando Vicente y el blog «escribe fino».

Las miradas nos hacen humanos… ¿Qué es lo que te sugieren estas miradas, detalle de una obra del artista Timothy Hyunsoo Lee?

P.D. Verónica me llevo hasta allí.

***
Papel.
Piel blanca donde cabe
el agua y la llama.
Madera que espera
la abraces con letras
comunicando,
que la dibujes dejando
un rastro emotivo
de un instante de tu existir. Sigue leyendo

Pocos pelos

POCOS PELOS

Por calvo.
Gano tiempo cada mañana
y ahorro dinero,
no gasto en champú
ni tampoco me peino.
No visito ni pago
por un corte o lavado
a ningún peluquero.

Por calvo.
No recuento, entristecido,
cuantos de menos.
Paso los días despreocupado
por esa caída que comporta
desasosiego
y por la sequedad o la grasa
que da tiricia y segregan
-hormonadamente excitados-
todos los cabellos.

Por calvo
refresco las ideas
cuando me lavo,
disfruto del bautismo del agua
sobre la piel de mi craneo
cayendo directo.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Boomerang

boomerang

De vuelta. Ya cansado.
Necesitó marchar. Vagó y volvió
con el alma y los pies endurecidos;
tras andar entre lobos y corderos
y, esquilando a ambos,
con su pelo y lana
hilar y hacer ovillos.
Retornó. Tras exorcizar asfixias
y con paciencia tejer aquel calor
que pudiera darle a él
y luego a otros,
aliento próspero y abrigo.
Se me acercó tras largo tiempo
-le eché en falta-
después de emborracharse repetidamente
y confesar su verdad a un montón de extraños
eludiendo tapar miserias y escondrijos;
en medio de la ciudad
sentado en bancos públicos,
o perdido dentro de antros laberínticos,
contándole a tantos otros hombres
que padecían de su misma sordera;
ociosa o enfermiza,
adictiva, viciosa y etílica,
los porqués de sus circunstancias y cojera.
Antes de hoy -hoy de un él que conversa con voz propia-
hizo hervir, congeló sus sentimientos
y encubrió sus emociones.
Removió alimentos y basuras
y limpió la grasa incrustada
en su vida y utensilios.
Visitó los abismos más profundos
y le hurtó el tridente al mismo diablo.
Aleteó con ganas,
intentó palpar la virginidad
que copulaba con los ángeles,
la que enredada con la creación,
aguardaba doblada en, del firmamento,
uno de sus bolsillos.
Retornó a mí.
Volvió a su hogar con buena vista,
al fin aprendió a ver y leer
lo tanto de simple, cercano e inmenso.
Retornó con el saber de haber vivido,
de llevar, en esa hora a cuestas,
mil libros excelentes aún ni escritos.
Retornó.
Tras despilfarrar y pedir limosna.
Tras malbaratar lo de los demás y lo suyo.
Tras pisar blandiendo la crueldad y el sarcasmo
abanderando al egoísmo.
Tras desplomarse, estando a solas,
ante el cristal delator de algún espejo,
al reconocerse; rufián, traidor y malherido;
una figura geométrica fugitiva del conjunto.
Hoy me encuentro con él
y al observarlo siento,
que esa ausencia que lo retuvo
y mantuvo alejado…
nunca más lo apartará,
ya jamás ha de volver.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Interminable

Logré vivir
apartado del influjo soporífero de Morfeo,
alejado de aquel morir dictatorial
cual enjuicia y sentencia
con cierto menosprecio.

Logré vivir ahuyentando el son pretérito,
asiendo cada giro de la vida con amor,
y negándole a Cronos;
el pulso de mi vejez -la cual pretendía-
la caducidad universal…

Escondiéndole la arena de las playas y desiertos
dentro de tantos latidos auténticos
que todavía, hoy, él desconoce.
Cerrándole -con vueltas virginales-
el cofre de los números;
ocultándole la cultura de las matemáticas
en que se afianza,
con la que nos araña y destruye cuando cuenta.
Tapándole las sombras que pronostican
arrimándose a la luz del sol,
o el arte estrellado del firmamento
con sus delatadoras constelaciones.

Logré detenerme, recordar y sobrevivir,
desgrané un principio sin final,
recuperé la esencia más longeva
¡la inmortal!
esa que, por derecho natural,
asignada por la misma existencia,
a todo enamorado de la vida le corresponde.

318-omu G.S. (bcn. 2014)

Bb

En mi hogar vive un duende
que al comer sus papillas
utiliza el babero
y al mascar el chupete
caza pronto los sueños.

Mis jornadas se llenan
con la inmensa fortuna
que me mira vital
mientras lustra los suelos,
que usa pies y rodillas
y los pies y sus manos
cuando avanza en gateo.

Aunque muerda mi brazo
o estirase mi pelo,
no me daña, él me sana,
orquestando una magia
que a tantos mundos vacïos
los convierte en completos.

Huelo cerca esa gracia
de la gloria nacida
que alimenta mi casa
y fue soplo del cielo,
cual, risueña, regala,
la fragancia traviesa
y el amor inocente
que por siempre es eterno.

318-omu G.S. (bcn.2014)

Sumas seguidas

 

“Doce arcos posee un año,
más de trescientas flechas
le sirven al caballero.
Él porta cuatro estandartes
que con su gracia cambiante
pintan la faz de su reino.

Visto con ojos de hombre,
a esta tierra le agradezco,
igual su tacto políglota
como la voz de los sueños.”

***
Yo soy Sancho: un vulgar escudero;
caminante que indaga y aprende,
tanto del verde que viste los montes
como del áspero sol del desierto.
Como del pan que reparte el diálogo,
y del que esparce, callado, el silencio.

Aquí me encuentro, ¡buscando!
y por conciencia, ¡deseo!
que hundan semillas mis pasos,
y crezcan vastos sembrados
dando fecundos proyectos.
Que se complete mi esencia,
viendo a sus dos hemisferios;
el uno, etéreo, mi espíritu,
sólido, el otro, mi cuerpo.

Pido perezcan mis deudas,
pido belleza por dentro,
pues es la imagen caduca
y vive perenne aquello,
que es impagable y perdura
valiendo el decir eterno.

Si religiones lastraran,
reniego de cualquier credo,
avance busco y no lastre
que reste vigor a mi vuelo.
Que sea remo el pasado,
y no plomo, un duro peso,
cual confunde y resta brío
cuando se cubre el trayecto.
Reconozco tantos símiles,
que a tocar tengo lo ajeno,
las distancias son caducas
al beber del mismo seno.

Ando y persigo a mi sombra,
siempre es más rauda que yo.
Debo encontrarme a mí mismo
leyendo allá donde voy,
apuntes que me describen
y cabe mejoren mi hoy.

318-omu G.S. (bcn. 2014)