Acunado en matriz de terciopelo aprendió a usar y expresarse en esperanto. Leyendo la esencia ancestral del firmamento bordó un mantel con hilo fino; gracias al azar generoso que trasquilando contratiempos, concede perderse y encontrarse paseando por un vergel repleto de semillas, hecho de estrellas y destino mezclado con lindos sueños.
Pidió alimentarse como un árbol o la hierba, como piedra o como arroyo, de la luminosidad de las mariposas y su seda, y de un concierto de luciérnagas expertas que descartan alumbrar aquel carbón, que fuera tan oscuro como el del negro austero y trágico de los malos pensamientos.Sigue leyendo →
La vi despegar.
La vi reconocer a la simpleza
despidiéndose de apegos,
agarrar del hombro a la gratitud
que sabe deberse a cada uno de los restos.
La vi volverse aire,
y besando el fuego y al agua y al viento,
coincidir con ellos en un deseo y volar.
La vi reír.
La escuché trinar.
La vi abrazada a un árbol.
Repartir tréboles de cuatro hojas
desnuda entre mil te quieros.
La vi tan radiante y bien entera
como para anegar de luz
cualquier pozo en el que cupiese
la oscuridad.
La vi
pellizcar al sol
y morder un lleno de la luna,
ofrecer su piel tersa
y transformándose en clave oportuna
brotar como una estela
pero dejándose tocar.
La vi
resucitar flores decrépitas,
completar un puzle con encajes eflúvicos.
La vi,
aun digiriendo esta gravedad insoportable,
mostrar un tapete inacabable de juegos sencillos
alzarse y levitar.
Puedo, por suerte, respirar mirando al sol, siendo capaz de comparar la eterna e inconmensurable amplitud del universo con mi enorme insignificancia.
Debo, sin dudar, eliminar aquellos restos cuales tengo adheridos a mis pasos y a mi alma, los que sólo reparten y me reportan dificultades; bruma densa, frío y tinieblas.
Reconozco la hipocresía y sopeso las trabas propias, renuncio del perfil guerrero y de las mascaradas, pretendo forjar la paz, usando así los actos como las palabras.Sigue leyendo →
Velas, remos y galeras. Sol adusto y sed insaciable ¡latigazos y sudor de tragedia y distancia sumándose al mar! El ahogo de pieles requemadas dentro de las bodegas vuelca sangre y miedo salpicando la historia ¡ vierte vinagre y sal ! El mar llora teñido de pena y de rojo, perdona… pero no alcanza el olvido.
Días largos de injusta amargura trajo la esclavitud; para hombres inocentes la condena al destierro.
«…Se acuerde todo ocaso de darnos madrugada, así como el fracaso verter lección preciada, y luzca a cada paso mi vida aleccionada, por joya que es acaso, incluso la pisada, cual deja llanto en vaso, si triste es la jornada.»
Burgueses y realeza. Lacayos y bufones, saltimbanquis y plebeyos; precariedad junto a excesos ¡descompensación! Manjares y vino. Música y danza junto a orgías y borracheras, todo ello, dando juego a unos pocos invitados, comensales que disfrutan del banquete siendo seres distinguidos dentro de la perdición.
Molino que trilla la harina de trigo, luego, cocida tras ser amasada ¡sudor tras sudor! Agua hirviendo en el caldero con unos pocos huesos y despojos. Ropa roída y mendigos hambrientos, faltos de hogar y cariño, de atención y de miembros, esperando misericordia en las calles, a los pies de la exuberante escalinata de una iglesia ostentosa, y… pasando frente a ellos, leyes estrictas e intimidadoras, -humillaciones y vejación- trajes y túnicas despreocupadas del destino que les regalan con su actuación.Sigue leyendo →
A razón de una imagen, captar una historia y plasmarla como pequeño apunte literario. Propuesta que nos llega de la mano de Fernando Vicente y el blog «escribe fino».
Las miradas nos hacen humanos… ¿Qué es lo que te sugieren estas miradas, detalle de una obra del artista Timothy Hyunsoo Lee?
P.D. Verónica me llevo hasta allí.
*** Papel. Piel blanca donde cabe el agua y la llama. Madera que espera la abraces con letras comunicando, que la dibujes dejando un rastro emotivo de un instante de tu existir.Sigue leyendo →
» Soy uno más del coro resumido como nota cuando escucho y mientras sueno. Sueno mucho mejor cerca de ti.»
*** Recorro tu ser y apuesto a confiar. Sólo cabe esa manera si pretendo conocerte y conocerme; descubrir, componer y completarme, perfeccionar el engranaje dentro del círculo. Acepto mi fe: recibo el bautismo con cada uno de los aceites que desprendes. Sin buscar encuentro; de tus poros brota el agua que difumina contratiempos, silencia estribillos repetitivos y anulando vocablos complicados aproxima hasta enlazar lo extraño con lo común, aparentes contrincantes que sólo por mera imagen -pasajera- eran opuestos.
(El Om, la Luna y la Cruz, junto a otros magníficos y prósperos signos aunándose nos alumbran, pues más raíz que diferencias todos ellos auspician ¡ CONSTRUCCIÓN !).
No sufro de ceguera: Me sumerjo para reconocer las profundidades humanas y celestiales que cobijas… Sé como inevitable, tropezar con el vértice acusado de alguna de tus espinas; deseo la prolongación de sangrar; pacto contigo contando las estrellas mientras nos bebemos el sudor que significa aprovechar todas las partes.
(El oráculo habló: Contó que también nací para ejercer de curandero; no conozco dentro de esta vida terrenal ninguna alegría que trascendiera sin antes haber recogido instantes de llanto).
Quiero conocer tanto el paraíso que sujetas como la prisión que soportas. El auxilio de tus oídos, de tus manos y de tu boca. Los alimentos que precisas para clamar bien alto «viva la madre victoriosa que esparce existencia» y ser sabedor de tus remedios predilectos y de tus heridas. Deseo comprender, el porque de la ausencia que te cubre en ocasiones dándote fuga, evasión o exilio.
Sonrío al deslizarme por tu ser. Cuando tengo que descender a tus abismos personales, aprovecho el carbón que encuentro para dibujar planos y escribir mensajes que te faciliten enviar a tus fantasmas, a tus bestias o demonios a un largo viaje… … hacia el olvido.
Me adentro. Reclamas que mi yo aventurero indague tus necesidades, te brinde soluciones y posea. Me adentro para comprender la mecánica natural que te hace atrayentemente irresistible. Para hallar e instruirme sobre los huecos del alma y la dicción del placer; resigo tu estela, releo tus curvas… descifro la clave que muestra la diagonal precisa que me aproxima hasta la oración ¡gracias a la vida!
Por calvo. Gano tiempo cada mañana y ahorro dinero, no gasto en champú ni tampoco me peino. No visito ni pago por un corte o lavado a ningún peluquero.
Por calvo. No recuento, entristecido, cuantos de menos. Paso los días despreocupado por esa caída que comporta desasosiego y por la sequedad o la grasa que da tiricia y segregan -hormonadamente excitados- todos los cabellos.
Por calvo refresco las ideas cuando me lavo, disfruto del bautismo del agua sobre la piel de mi craneo cayendo directo.
Una línea muy delgada donde se encuentran confinados tres puntos seguidos; millares de suposiciones y una intrigante incógnita; hasta esa hora exacta… sólo conjeturas. ¿ Qué será ? ¿ Qué vendrá ? Quizás una luz intensa críe como madre y coseche poderosa; repose dentro del telón supuesto como oscuro. ¿Quién habrá? ¡ lugar y prenda ! Puede ser que alguien nos aguarde con un interminable calendario donde fuera alargada la cuenta de los meses, combinación perfecta de un gélido Febrero y un bronceado Julio. Tal vez nos espere, instruida por los siglos que nunca nacerán, aquella templanza serena que sabe crear y utilizar lo que conviniera. Seguro que hemos de encontrar; soplos nuevos. Pasos adelante.
Nada temeroso; cruzaré el umbral y contemplaré… si tras el ventanal -hoy, para mí, tapiado- existe mejor visión que la de ahora, o un limbo donde se me niega el tacto, o un encierro plagado de ceguera.
Si he de escoger ¡ yo elijo ! que a ti te abrazaré, que pronto nos veremos, ya desaparecidos los puntos suspensivos…
Diario digital que nace con la vocación de informar sobre Jaca, Jacetania, Alto Gállego y los valles de Tena y del Aragón, reflejando con fidelidad y objetividad todo lo que sucede e interesa a sus gentes. Editado por la periodista Rebeca Ruiz
Este blog es únicamente para mayores de edad. Relata la vida de sumisión de una chica que se adentra en el mundo del BDSM casi por casualidad, sin saber muy bien ni qué significan esas letras.