La voz de un hoy pedigüeño

 el parrizal

Permíteme recorrer los pasillos de tu laberinto.

Cruzar el portal que separa tu imagen pasajera

de ese interior, aparentemente insondable,

con sus desniveles y recovecos.

 

Permíteme seguir paseando a tu lado

para descubrir los secretos que resguardas

en el cofre de tus adentros.

 

Permíteme deleitarme

con el arte polifacético de tus decorados

y observar que tu mundo crece y se abre,

como en Mayo, de la flor sus pétalos.

 

Concédeme un baile y envuélveme con tus hechizos.

Al subir las escaleras de tu campanario

o trepar por tus trenzadas enredaderas

consigo ver llanos hasta los precipicios.

 

Escúchame confesar

que tu melodía me lleva en volandas

hasta una panorámica que quita mi hipo.

Que desde tus ventanales no contemplo la edad

y asomándome en cualquiera de tus balcones

sólo se sumarle belleza a este mundo.

 

Invítame a descorrer

los visillos y cortinajes de tus salones,

para que así reluzcan con todo su brillo

también para los demás,

los tantos colores que por mi amor avisto.

 

Permítele a tu egoísta soledad

que se reúna con la mía propia,

que acepte compartir su habla y silencios,

sus personales certezas

y sus desequilibrantes dudas…

y hasta aquellos miedos

que cuándo nos agarran y atrapan,

no queriéndonos soltar, causan penumbra.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

Por una hora sin ayer

dali-31[1]

 

Muy lejos queda nuestro tiempo,

en la trastienda;

tras remojones, bañadores y estufas,

tras abrigos, mantas,

pantalones cortos y faldas;

tras un largo pasillo;

tras descansos y correrías.

 

Lejano advierto nuestro tiempo,

pero aún puedo…

oír la musicalidad de tus llaves

y sintiéndote llegar,

de nuevo degustar

la consistencia de tu compañía,

la perennidad de tu barro.

 

Si fuese sueño

escojo soñar;

no importa si vivo

con mis ojos abiertos o con mis ojos cerrados;

sueño es buena parte de nuestra realidad

y, por supuesto,

de mil formas distintas se prolonga la vida,

no creo que exista

un precipicio absolutista que finita

ni un paralizante letargo

donde sólo la negación se vomita.

 

Aunque muchas esferas estuvieran ya recorridas,

alimonados sabores

junto a humeantes inciensos y sedosa vainilla,

hacen aparecer, dentro y frente a mí;

un carrusel de versos

aleccionados por tu sonrisa y figura.

 

Todavía soy capaz de contemplar tu cuerpo cálido

y ese rostro tuyo que, limpio de maquillajes,

se acerca ofrecido

prendido de vida y encanto.

 

Se aproxima para prender los besos que,

de mi boca salidos,

resucitan las horas,

así ya olvidados de solitarias esperas,

de los dónde, los porqué y los cuándo.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

La recolecta (muchos hilos darán buena costura)

FILS 

Escuchar con atención,

posicionar la información y contrastar.

No quedarnos dentro de una caja de cerillas cuando valoremos.

Encontrar la mejor perspectiva,

la conjunción exacta que nos haga avanzar.

***   ***   ***

¡Qué los años no nos hagan tan viejos como sordos!.

Que la mucha vitalidad que salpica a nuestra juventud,

no nos haga tan engreídos y vanidosos

como para coronarnos altivos

y al resto de seres desdeñar.

Creerlos poco, contemplarlos como ignorantes,

verlos tan minúsculamente insignificantes;

como para desmerecerlos y sentenciarles.

 

Dilucidan mejor dos mentes que una,

quedando claro que el saber se multiplica

cuando estás mentes son diversas

y sus ideas aúnan.

 

Bien cabe respetar

la hierba que crece en la orilla ajena.

El agua surgida desde multitud de fuentes.

El expresar variopinto de cualquier especie.

La sangre que corretea por otras venas.

 

Pues, tan buena es la sombra de un enorme y recio roble

como la proporcionada por un endeble y diminuto arbusto

al cual la lluvia dobla y el aire balancea.

 

Al enlazarse esparcidos pocos,

el acierto resulta tanto que parecemos adivinos.

Porque tal hecho es portador de dicha,

nos trae una llave maestra: duchas respuestas

que se asemejan a la sabiduría.

 

Me asomo ante el futuro y deseo ver;

una vereda limpia y con menos estorbos

… entonces escucho proyectos tan claros

como pañuelos sin lágrimas.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

Amante y dueña de su destino

 

callejas árabesPresumidamente roja ¡como el fuego!.

Por insaciable era hambre

devorando infatigable;

dulces moras que colgaban en los bosques

e inocentes y prematuras flores esparcidas por campiñas.

De los mares y ríos, grandes peces; magníficos ejemplares.

Como, así mismo, cazaba excelentes venados,

apostada en cualquier risco de esa sierra

que, tan bien, ella conocía.

 

Presumía de autosuficiencia.

Utilizaba a su antojo

prescindiendo de sujetarse a alguien.

Se salvaba de compartir miedos y dudas,

tampoco precisaba sentirse cuidada,

ni reposar tranquilamente

y apoyando su vida y la cabeza

atisbar la confianza.

 

Ella se desentendió de soñar junto a nadie,

hubo sido como solitaria la elección de su suerte.

Paseaba sola aún acompañada,

sola descansaba y sola decidía

cuando iba y venía.

(Cada palabra de su diccionario

nunca pretendió tener más que un significado).

 

Altanera: Al saberse mirada

más aún se erguía su porte, así ensalzando su cuerpo;

desdén servía con este acto,

jamás se giraba su cuello.

(Diosa de un onirismo olímpico

vestía perfectas proporciones,

y al tiempo esclava,

sellada impenetrablemente

por unas formas exclusivas y limitadas).

 

Selectiva: Elegía escrupulosa los manjares,

nunca se prestaba a tener un dueño;

concurriendo en el festín convenía,

en cómo y cuándo, en el quiero o no quiero.

(Conociendo sus dotes

era sabia en maneras).

 

Pero hollín acaba siendo

todo lo que antes quemó como leña.

Los otoños resultan muy crudos

si a estos no les esperas.

Y más triste es oír crujir el hielo

cuando el amor no es escucha ni abrigo

asomando tan lejos y a mano

como a nuestra vera.

 

Y de imprevisto… se hizo noche la mañana.

No aguardó ni al influjo de la luna, (hasta eludió ser marea).

No esperó ni a aquella imantante ensoñación

que portan las estrellas.

 

Y el triunfo que le otorgaron cientos de amantes,

quedó relegado, resultó ser ahora;

un pasaje banal, ansiedad y desdicha.

 

Ya dejó de saciarla el canibalismo sujeto a una cama,

el alocado e improvisado desparpajo de conciertos.

El lujo de las cenas erotizadas con billetes

o los palcos de tantos exultantes teatros

en donde ningún verso romántico reposaba.

 

Ella… ella añoró lo que nunca tuvo.

Recordó palabras hermanas

y le embargo una extraña nostalgia.

 

Ella, indigesta de juegos triviales,

de champagne, cocktails y buenos vinos,

¡al fin rompió el libreto!,

cedió la plaza ocupada.

Dando un paso adelante,

borró una cuenta pendiente y perdió esa ignorancia.

Opto por, gozosa, amarrarse a una pareja.

 

Sabedora del sublime ardor

que arroja toda famélica pasión

y hace desbordar el líquido de las copas;

añadió, no renunció ni perdió

ni un pellizco de su fuego.

 

Descubrió nuevas gracias añadidas

a aquella de quemar y nunca ser dañada.

Miró a su alrededor y pudo ver.

Aprendió a recolectar otros muchos colores

que dentro de ella también tintinaban.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

 

Dícese de un pulpo cósmico

Del amor… cuando la suma asoma como un par:
Confianza y complicidad.
Creer a ciegas y respetar los espacios.
Compartiendo los minutos encontrar al verdadero individuo;
el equilibrio entre los pronombres,
un pulso a la integridad.

Por el amor… derrotar los difíciles obstáculos.
Saltar los porvenires que pudieran asomarse como epitafios.
Barrer las barreras.
Resolver los enigmas presentes y los antidiluvianos.
Desenredar algunos ovillos
que quedaron en el trastero abandonados.
Ser capaces de comprender los malos días de otros,
y también, sus buenos silencios.

El amor: joya que todo lo ensalza
y brinda brío a cada uno de los sentidos.
La alianza precisa;
como si fuera sortija: un acertado compromiso.

(Basta oír la viva voz
de unos ojos que al mirarse se besan y sonríen
porque se corresponden).

No existe metal, ni piedra, ni fósil
que por valor pueda compararse
al de la sangre que corre amando,
que vive rojamente apasionada
y perdidamente enamorada;
le da impulso a los sentires,
consistencia a las arenas movedizas
y fundamento a cualquiera de los actos.

Del amor provienen
aquellos hombres que desinteresados
se prestan a ser apoyo
y el abrazo que ante el frío abriga.
El pañuelo cual apacigua el crudo sollozo
hasta que éste se apaga.

Gráfica pintura, la del amor:
Unos dedos dispuestos a anudarse a otros dedos como cordaje.
Una extensa secuencia de sudorosos fotogramas.
Angelicales caricias que perdieron sus alas.
El apriete que rezuma jugoso
desentendido de deberes y relojes,
Así delatando la deliciosa perdición cabida
que conlleva el deseo.

                                        ***

Porque, el amor, llena las manos vacías sin reclamar,
procuro ser digno de Él, nunca lo rechazo.
Porque, el amor, salva cualquier distancia
y es gravemente ingrávido.
Porque franquea e ilumina las sombras
y desbanca cualquiera de los miedos supuestos como infranqueables.

Amo sin reparos, amo sin cuestionarlo.

Porque elabora eficientemente y extiende robustos puentes
donde se encontraban abruptos y desafiantes acantilados y barrancos;
vetándome el avance,
barrando mi camino
y retándome a parar.
Porque sobrevive por los siglos y sobrevive artísticamente pluriforme
con sus ecos infinitos,
simple, pero desentendido de valores superfluos.

Por ello toma significado el «por siempre»,
«por siempre» amaré.

Al no perecer como cambio de ninguna fría moneda,
al desconocer la suspicacia de intereses
y respetar, igualmente, la cultura de muchos o pocos,
el grado de inteligencia o la maestría,
o de los cuerpos, sus formas,
o de una piel, sus tonos, los colores.
Al desestimar simbologías que separan:
Religiones contradictorias que omiten la ciencia
y excomulgan a la misma antropología que los secretos desgrana.
Rezos oligárquicos.
Patrias absolutas.
Uniformes que encasillan
y los alambres cuales delimitan cuando ondean las banderas.

Debido a todo esto y todavía más que me dejo en el tintero:
El amar es y proseguirá siendo
la tabla perfecta donde se acomodan mis mandamientos.

318-omu G.S. (Bcn. 2013)

Polisemia

reflejo

 

 

 

 

 

 

 

Solo, sólo aquí siendo:

sólo un simple trino que acompaña.

Sólo un gesto inherente del pasado.

Sólo un fugaz acento del presente.

Sólo un leve soplo para el mañana.

 

Solo.

Creo que sólo eludo

la razón de los tiempos,

para con absoluta seguridad

llegar a predecir;

la existencia continua,

a esta vigilia eterna que me aguarda.

 

«Solo auguro mis propios pasos

y me embarga la compañía,

al hallar los de muchos otros

ceñidos a mi suerte misma.»

 

Tan solo necesito del descanso

para poder seguir sembrando cada una de las semillas

cuales resultan ser todos mis actos.

 

Sólo quiero soñar para resultar cabal.

Sólo preciso errar para ser perfecto.

Pues debe de tener una mácula el blanco

para que el «taijitu» deviniera completo.

 

Aquí converso con un compendio de lenguas bífidas.

Aquí contemplo el blanco y los negros;

la salud enrarecida por los vicios

y la virtud desencallada mediante el mal.

 

(Desde el circunstancial de las experiencias

amanece el saber que auspicia a los conocimientos.)

 

Solo, sólo aquí siendo;

un simple hombre imperfecto,

un hombre con alguna virtud,

porteando más de algún defecto.

 

A merced de los astros,

a merced de los cielos,

yo igualmente cabalgo,

tan locamente lúcido,

como juiciosamente preso.

 

Entre la dualidad que rezuma,

(cual la misma habida en fruta madura

que dulcemente se agría),

este hospitalario planeta.

Dualidad que despierta dudas

y solivianta reflexiones,

que al someternos a cuestiones, innova.

 

Tan solo como una gota de lluvia dentro del mar.

(Nunca quieto).

Inmóvil y estéril…

al ser atenazado por mis propios miedos,

Próspero y fecundo…

si cuando escucho atiendo,

y cuando atiendo sopeso.

 

(Prefiero que se pose mi esperanza en la carcajada.

Escojo tener limpio el saludo de mi pañuelo.)

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

Raíz

raíz 

» Quedándome desnudo encontré;

un gran reloj parado,

la tinta y los ropajes,

la hora quieta y exacta,

la escritura adecuada,

el tallaje perfecto,

a mi abrigo en los otros.»

 

Yendo mas allá de mi mismo,

cruzando el solitario umbral del ego y el mito,

de Narciso y el agua.

 

Cambié el desfase de mis lentes

por la consistencia de unas ricas zanahorias.

(Sustituí la limitación cual emborrona mi vista,

tornándola de fragilidad esquiva,

por ilustrativas perspectivas que asomaban).

 

Retrocedí hasta reunirme…

Advirtiéndome como hermano del resto

por tantas y tantas razones:

 

Más allá de las diferencias;

de la cultura o de la piel,

del tractor o de la azada,

del hormigón o de la paja,

del radiador o de los leños.

Más allá de la inteligencia;

del saber dado en las escuelas

o de las calles embarradas

que asoman oliendo a estiércol.

Más allá del próximo gen;

de unos motivos que maniaten

o de la dicha intrínseca

que aportan los conocimientos.

Más allá de características;

de una destreza exultante

o la exquisita imaginación

que otorga relevante ingenio.

Más allá de los movimientos

de pasajeras doctrinas;

de la escritura que se olvida

o de cambiantes pensamientos.

Más allá de los contrapuestos;

de la verborrea inagotable

o la parquedad en palabras,

de la claridad absoluta

o de enredarnos con el negro.

De infinidad de hábiles citas

o de los absurdos improperios.

De la infructuosa necedad

o un sinfín de sabios proverbios.

 

(Existen tantísimas razones…

que la palabra hermandad queda sabiendo a poco.)

 

La evidencia del vínculo encontraremos,

cuando dentro de nuestro pecho ya no suene

el rítmico tambor que marca el propio tiempo.

 

Y los duros huesos sean blandos

y nuestro suelo sea el cielo.

Y el infierno quede en los libros,

y cualquier libro rece siendo…

papel en blanco, sólo invierno.

 

Cuando los sentidos, (por completo extintos),

fueran fecha pasada y no el habla. 

 

Evidente es el vínculo si observamos atentos,

el color que apuntilla tras una amplia sonrisa;

de una boca, los dientes; blanquecino, su nácar.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

Al fresco de tu abanico

 pétalos colores

http://youtu.be/dX4Yw17BH0g 

Todavía converso con tus pasos,

cuando tus pies, deshechos, ya se han ido.

Y acontecen repletos mis respiros,

tanto de la salud que me brindaste con tu trato;

como de los inmensos valores que me enseñaste,

siendo dulce y amable;

al asir al amor por sonido.

 

Valiosos suelen ser aquellos recuerdos,

que venciendo al reloj y a la ceniza,

al polvo de la tierra y al ineludible fuego,

perduran indelebles, ¡imborrables!.

Aún tras la inesperada marcha y viaje.

Aunque devenga hurtada la alegría,

cuando el mayor y más solemne de los adioses,

ataviara los cuerpos al acudir de visita.

 

Todavía converso con tus pasos,

sobreviviste al más austero de los epílogos.

 

Al tan desconocido e infatigable sueño

que achicando hasta la nada la luz de unos ojos

nubla con una amarga y profunda tristeza

que riega humedeciendo los de otros.

 

En esa hora precisa

desisten de acudir los argumentos.

Compungido, padece el corazón.

Por completo ennegrecen mis sentidos

al escuchar tu falta.

 

Pudieron tus acciones, ¡se doblegó!,

el filo terco y frío; el celo de guadaña.

No pudo ésta segar, romper, cortar;

el hilo que nos une

más allá de fronteras y distancias;

del vientre de mujer,

de la inhóspita muerte,

o de la terrenal fertilidad.

 

Jamás puede el metal, una guadaña,

vencer a la robusta delgadez

de una preciosa tela,

si es que ésta con esmero, ella abrigara.

 

Siempre perdurará la tuya impronta,

dentro de mí; tu prolífica huella.

Y aquí dejo constancia, he de decir,

que el tan enorme hueco que dejaste

reclamo, por derecho, como mío.

 

Nunca permitiré que se adormezca

la tinta con que escribiste.

Hoy sirve de semilla y han de servir sus frutos,

al ser didácticos e irreprochables.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

Dos parts d’un / Dos partes de uno

instinto y razónPer la sang en regar el fetge:

els crits a destemps

i els cops agressius;

les ones més altes

i un vent que arrossega teulades

quan creua bufant.

 

Pel seny guardat en el cap:

els nombres adients

i els nusos ben fets;

paraules i lletres entre elles trenant-se,

obrint el si del diàleg,

a bones raons fent-lis costat.

 

Mentre la sang corri per dintre les venes,

i el somni perpetu es desentengui de mi;

serà abocada un corrent d’idees,

un munt d’invents estaran assolits.

Inesgotables, els pensaments i el seu engranatge,

afegiran nova vida des del meu cap.

 

El fetge es troba molt amagat.

El fetge, sorgeix des de dintre

i alça l’instint,

dóna corda als impulsos.

Em fa reconèixer, de l’home que sóc,

el primitiu i ferotge animal

que sota el raciocini es recull.

 

El fetge ens fa saltar.

D’imprevist… omple al reste de petons,

abraça impetuós i acarona;

com igual es gira sense pietat;

desgavella incontrolat

i tanta feina esmicola.

 

El cap remena les eines,

treballa i s’esforça.

I quan fila el seny tocant a la serenitat;

escull el millor pas;

tenint respostes ens ajuda.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

 

                             ***

instinto y razón-2

(castellano)

Por la sangre al regar el hígado:

los gritos a destiempo

y los golpes agresivos;

las olas más altas

y un viento que arrastra tejados

cuando cruza soplando.

 

Por la cordura guardada en la cabeza:

los números adecuados

y los nudos bien hechos;

palabras y letras entre ellas trenzándose,

abriendo el sí del diálogo,

a buenas razones haciéndoles costado.

 

Mientras la sangre corra por dentro las venas,

y el sueño perpetuo se desentienda de mí;

será abocada una corriente de ideas,

un montón de inventos estarán logrados.

Inagotables, los pensamientos y su engranaje,

añadirán nueva vida desde mi cabeza.

 

El hígado se encuentra muy escondido.

El hígado, surge desde dentro

y alza al instinto,

da cuerda a los impulsos.

Me hace reconocer, del hombre que soy,

el primitivo y feroz animal

que bajo el raciocinio se recoge.

 

El hígado nos hace saltar.

De imprevisto… llena al resto de besos,

saluda impetuoso, abraza y mima;

cómo igual se gira sin piedad;

desordena incontrolado

y tanto trabajo desmenuza.

 

La cabeza remueve las herramientas,

trabaja y se esfuerza.

Y cuando hila la cordura tocando a la serenidad;

escoge el mejor paso;

teniendo respuestas nos ayuda.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)