Una mañana por venir

2013-10-16-765 

Aunque no quisiera

habrá un mañana en que retornaré

a las entrañas de este universo;

siendo retablo del sol,

hijo esperado por fuego;

y acogiéndome a la memoria de la ceniza

regaré algún pedazo de tierra

o inundaré el corazón de quién me quiso

como un soplo penetrante y sorpresivo

que pasa raudo y ligero.

 

Recuperaré una parte de la voz

por unos instantes perdida,

ahondaré mediante el vuelo,

por aquellos confines exentos

de ridículos obstáculos

y entorpecedores extremos.

 

No completaré la travesía, ¡no!,

la recortaré quedando menos,

pues todavía beberé por mucho tiempo

del oficio de mis ancestros,

esos que invisibles perduran por mis adentros,

que ya son navegantes faltos de edad,

una suma segura para los tripulantes venideros.

 

Procuraré calmar mi sed de saber

prescindiendo de ataduras,

renovaré mis perspectivas

igual que lo haré con mi atuendo.

 

Tal vez desleído en el viento; recitaré,

o, asomando como pluma que levita; me auparé

hasta alcanzar el inmaculado brillo

que aún dan tras la muerte todas ellas.

 

Mañana renaceré alejado de este corto diccionario;

actuaré olvidado de vocablos complicados,

desentendido de nocivas picarescas,

de medir a medias la fuerza solvente de la naturaleza

o asomar ante otros oídos con mensajes ambiguos.

Mañana actuaré servil, rezando mudo.

 

Apareciendo como ausencia

caeré como hace la almendra al ser vareada.

Caeré sobre un lecho, para mi hoy,

de invisibles formas prolongadas.

 

Pero aquí hoy…

disfruto el paso de las horas;

remiro las que tengo

y llamo a las que esperan.

Dando un paso adelante

advierto como se realzan los paisajes

cuando avanzo sin demora.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

Una mirada alrededor siempre descubre adentros

07112011371

 

«El hombre, de a poco, aprende

a escuchar la voz de los días

y éstos, animosos, transcurren y pasan.

 

Como así mismo ocurre

con las hojas de un libro

que tras un impulso, ágiles saltan.

Reposando este libro

posado sobre un improvisado atril,

cuando sujeto por las manos de un lector

muestra los ventanales inmensos

que sus disciplinadas tapas resguardan.

 

Maneras y perspectivas

cuales le piden, incitantes, al lector,

para que descorriendo otra página

responda a su llamada.

Invitándole a degustar los pasajes que esconde,

las vivencias desgranadas

o la más inverosímil de las ficciones:

las deletreadas lecciones que cualquier libro ampara.

 

Sucede así, cuando el lector ansía

y ávido de instruirse o dispuesto a distraerse

colma una parte de su intelecto lleno de ganas.»

 

          ***   ***   ***

 

Una tarde antecede a la noche.

Cualquier tarde, como si fuera una madre,

acuna a la luz, cuidadosa la mece.

Hasta lograr que descansen,

que entre sueño dormiten

esos tantos hilos de ella

cuales al enhebrarse en los cuerpos,

haciéndolos cantores; realzándolos ensalza.

 

Es la noche dama agradecida

que a la tarde saluda

mientras a ella se hermana.

Y esto sucede al unirse,

al perecer y nacer

al son del mismo alternante

y luminoso compás.

Por reverdecer ambas bajo la tutela

de esa creativa cotidianidad

que, melodiosa, incansable prosigue;

luna tras sol y frío tras calor,

seguidamente; con cada jornada.

 

La noche es una hada que nos sorprende,

en la nada oscura pinta constelaciones,

al extraer de su somnolienta chistera;

prodigios, laboriosas luciérnagas

que a los hombres solitarios embelesan

y a los encandilados amantes imantan.

 

No falte, moje el rocío,

añádanse amaneceres.

Puedan respirar mis ojos,

de la luz sus frutos: colores.

Que el negro asomará seguro

cuando, de viaje, quede dormido,

así alargándose mi horizonte.

 

Ya luzca la mañana

o roce la tarde o caiga la noche,

respetuosos sean mis pasos

cuando el camino recorran

y de esta vida degusten

sus pampas y selvas,

sus llanos y cerros,

sus polos distantes;

su infinidad de cuestiones.

 

Porqué son tan emocionantes y tentadoras

las esencias que aguardan,

de esta vida sus piruetas y dones,

que se asemejan a la golosina que lame el niño

mientras no ceja de descubrir y al hacerlo engarza,

las ilusiones más entrañables

sobre la realidad más humana.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

 

Tan sols en sé d’una – Tan sólo sé de una

delta de l'Ebre

 

«Per molt que fos llarga,

el temps bufa fort, xiula impertèrrit.

Disposant d’unes esmolades tisores

                                                                                         aquesta vida humana ens retalla.

                                                                                         I el que semblava molt tros i destí llunyà;

                                                                                         lleva com curt i prop, queda escurçat aviat.»

 

             ***

Més val tindre en compte el camí que ens espera,

deixar de banda el pes que suposen

insofribles successos avui vestits de record.

 

Millor és aprendre a nadar i gaudir de les aigües.

Fugir d’enfonsar-nos enredats per errades.

Marxar de circumstancials qüestions

que ens emmanillen i aturen

donant presidi i sent ancora.

 

M’esperen raons importants

i aquestes m’ompliran de prou forces;

per estripar les xarxes

que trenades per el desconeixement

arrapant-se m’ofeguen.

I llimar fins esmicolar

els barrots de les gàbies

que, dissimuladament disposades,

com a trampa em pretenen.

 

Cerco i recerco motius tacats de plaer

i tants ni han que no pot enfonsar-me el dolor,

i tants ni han que ja son dolces les llàgrimes

i esborrades moren les penes.

 

És per això que, ajuntant-se prop meu,

s’enlairen tantes copes,

que el so del cristall ens fa l’ullet

quan marejades per l’escuma

les mateixes sonen melodioses.

Quan els pensaments apunten somrients

al disfressar-se la esperança de bombolles.

 

Hi han estones lluminoses que em sembla estar despert,

i dintre d’aquests trossets de temps;

volo i pujo, pujo i rodo… com una ona.

Aprenc a ajupir-me, humilment,

i m’aixeco tants cops com calgui.

Sempre torno i torno, incansable,

per repetir-li, agraint-li a la mar,

cadascun dels petons que, generosa, ella em porta.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

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(castellano)

 

«Por mucho que fuera larga,

el tiempo sopla fuerte, silba impertérrito.

Disponiendo de unas afiladas tijeras

esta vida humana nos recorta.

Y lo que parecía mucho trozo y destino lejano;

leva como corto y cerca, queda acortado pronto.»

 

          ***   ***

 

Más vale tener en cuenta el camino que nos espera,

dejar de banda el peso que suponen

insufribles sucesos hoy vestidos de recuerdo.

 

Mejor es aprender a nadar y disfrutar de las aguas.

Huir de hundirnos enredados por errores.

Marchar de circunstanciales cuestiones

que nos esposan y paran

dando presidio, siendo ancla.

 

Me esperan razones importantes

y estas me llenarán de suficientes fuerzas;

para desgarrar las redes

que trenzadas por el desconocimiento

agarrándose me ahogan.

Y limar hasta desmenuzar

los barrotes de las jaulas

que, disimuladamente dispuestas,

como trampa me pretenden.

 

Busco y rebusco motivos manchados de placer

y tantos ni han que no puede hundirme el dolor,

y tantos ni han que ya sueño dulces las lágrimas

y borradas mueren las penas.

 

Es por eso que, juntándose cerca mío,

se elevan tantas copas,

que el sonido del cristal nos hace un guiño

cuando mareadas por la espuma

las mismas suenan melodiosas.

Cuando los pensamientos apuntan sonrientes

al disfrazarse la esperanza de burbujas.

 

Hay ratos luminosos que me parece estar despierto,

y dentro de estos trocitos de tiempos;

vuelo y subo, subo y ruedo… como una ola.

Aprendo a agacharme, humildemente,

y me levanto tantas veces como haga falta.

Siempre vuelvo y vuelvo, incansable,

para repetirle, agradeciéndole a la mar,

cada uno de los besos que, generosa, ella me trae.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

Una baqueta per al timbal / Una baqueta para el timbal

adn_metilacion[1]

 

El meu pit s’infla immens.

Dins d’ell es recull un tresor

que enlluerna arreu, aquí, amb batecs;

més enllà de la sang que canvia i els pulmons,

més enllà del respir o del dol,

més enllà d’aquesta terra esmicolada i efímera

o de prenyar-se d’inútils vergonyes

o sentir por en veure de prop a la mort,

no tan sols contemplant-la per una finestra.

 

El meu pit i el seu tresor, (en moltes ocasions),

es mostra tan tovament confortable com un coixí.

 

El meu pit gaudeix guarnit

amb la resposta honesta.

Dins d’ell es troba la veu sincera;

com així mateix, la clau que m’obre el món.

 

Per aquesta joia.

Per aquest motor.

Per tots aquests batecs

i aquesta voluntat que ve agafada al millor esperit…

el meu pit es presta com ajuda

i dóna suport al cap cansat

dels éssers estimats i fins i tot dels estranys;

fa batuts, regala vitamines; (reconstituents i naturals)

a les ànimes, avui, febles.

 

També s’ofereix com a pont

per arribar d’una a l’altra riba;

davant les inclemències,

quan plovent a bots i barrals creix el riu

i es fa difícil escoltar…

i és suïcidi, nadar…

i la quietud asfixiant es propera.

 

Algunes vegades el meu pit es contrau

i em sento tan lliure com un esclau.

Al saber-me envaït pel costat invers

a on la impassivitat es desfà en un monòleg,

i el neguit, l’angoixa i el rebuig

assoleixen tot el territori

tallant qualsevol conversa.

 

A força de donar tombs i rebre cops,

el meu pit guarnit es torna fred i acer,

mastega menjars passats

i sentint-se indisposat esdevé endurit.

 

Trist, el tresor: un cor sencer,

si s’aferrés al pas inexorable del calendari.

Si obsessionat i oblidat del present,

mires córrer les manetes del rellotge

just veient la pols de l’armari.

 

El meu pit i el seu tresor;

recolzen la pau,

ofereixen alè al decaigut,

així com ànims i empentes

als esgotats vianants

que vénen o fugen descoratjats.

 

Tots dos demanen flors

mentre fent de tisores

poden tantes males herbes.

Tots dos conrreen el bon temps,

confien en qué aviat apareguin;

fruiters paisatges, noves primaveres.

 

318-omu G.S. (B    cn-2013)

 

***   ***   ***

(castellano)

 

 

Mi pecho se hincha inmenso.

Dentro de él se recoge un tesoro

que deslumbra por todas partes, aquí, con latidos;

más allá de la sangre que cambia y los pulmones,

más allá del respiro o del luto,

más allá de esta tierra desmenuzada y efímera

o de preñarse de inútiles vergüenzas

o sentir miedo al ver de cerca a la muerte,

no tan sólo contemplándola por una ventana.

 

Mi pecho y su tesoro, (en muchas ocasiones),

se muestran tan blandamente confortables como una almohada.

 

Mi pecho disfruta guarnido

con la respuesta honesta.

Dentro de él se encuentra la voz sincera;

cómo así mismo, la llave que me abre el mundo.

 

Por esta joya.

Por este motor.

Por todos estos latidos

y esta voluntad que viene cogida al mejor espíritu…

mi pecho se presta como ayuda

y da apoyo a la cabeza cansada

de los seres queridos e incluso de los extraños,

hace batidos, regala vitaminas; (reconstituyentes y naturales)

a las almas, hoy, débiles.

 

También se ofrece como puente

para llegar de una a la otra orilla;

ante las inclemencias,

cuando lloviendo a cántaros crece el río

y se hace difícil escuchar…

y es suicidio, nadar…

y la quietud asfixiante es cercana.

 

Algunas veces mi pecho se contrae

y me siento tan libre como un esclavo.

Al saberme invadido por el lado inverso

donde la impasividad se deshace en un monólogo,

y la desazón, la angustia y el rechazo

logran todo el territorio

cortando cualquier conversación.

 

A base de dar tumbos y recibir golpes,

mi pecho guarnido se vuelve frío y acero,

mastica comidas pasadas

y sintiéndose indispuesto acontece endurecido.

 

Triste, el tesoro: un corazón entero,

si se aferrara al paso inexorable del calendario.

Si obsesionado y olvidado del presente,

mirara correr las manecillas del reloj

justo viendo el polvo del armario.

 

Mi pecho y su tesoro;

apoyan la paz,

ofrecen aliento al decaído,

así como ánimos y empujones

a los agotados peatones

que vienen o huyen desalentados.

 

Los dos piden flores

mientras haciendo de tijeras

podan tantas malas hierbas.

Los dos cultivan el buen tiempo,

confían en que pronto aparezcan;

frutales paisajes, nuevas primaveras.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

 

 

Quién tiene la llave de los principios poéticos…

 

Ya llegado el siglo veintiuno, no creo que nadie pueda ni deba encasillar dentro de ninguna regla, a un término tan incesantemente innovador, creativo y extenso; como es el de la poética.

Deberíamos abandonar la arrogancia a la hora de valorar el decir poético de otros, cada cual tiene su propio expresar y aunque no comulguemos con las maneras o con la exposición habida, la reflexión sobre unas circunstancias junto al peso de unas emociones en esas letras habita. (Sería bueno que nuestra lectura se arropara de humildad).

En diversas ocasiones he coincidido, tanto en foros como en blogs, con gente que delata esa arrogancia que menciono junto a un enorme menosprecio. Si la poesía tuviera una verdad única y absoluta, a mi ver, ya no estaría dentro del saco de mis predilecciones, ya no la consideraría poesía.

Quién es tan prepotente para encasillar dentro de un determinado orden, de exclusivas palabras, de estrictos numéricos o de encorsetadoras reglas, el mundo que decide como poético alguien; ese prisma o perspectiva, esa posible puntilla al respecto de una noticia, de unas vivencias, al respecto de los asuntos socio políticos o sobre temas surrealistas o claramente banales.

Quién es capaz de erigirse, hoy, en este siglo veintiuno; como un Dios crítico que sentencia lo que es vanguardia poética o lo que es irreverente o está caduco.

Cada cual tiene sus posibilidades, capacidades y maneras, y nos pueden gustar o no gustar las de otros, pero me resulta de un asco anormal, utilizar nuestras letras para despreciar, aquel decir escribiente que, seguro, con suma buena intención y máximo esmero y voluntad, hacen tecleando unos tantos otros.

 

«La humanidad refleja la situación de su actual identidad en pequeños detalles. Un individuo marca el paso… y cuando su paso repite y repite, da la sensación de que tal paso sigue el camino adecuado; así acabando por servir como ejemplo viviente. Cabe la posibilidad de que aún preñado de desatino, el acto, debido a su reiteración; adopte fieles, se formalice y haga cotidiano.»

 

omu G.S. (2013)

Polisemia

reflejo

 

 

 

 

 

 

 

Solo, sólo aquí siendo:

sólo un simple trino que acompaña.

Sólo un gesto inherente del pasado.

Sólo un fugaz acento del presente.

Sólo un leve soplo para el mañana.

 

Solo.

Creo que sólo eludo

la razón de los tiempos,

para con absoluta seguridad

llegar a predecir;

la existencia continua,

a esta vigilia eterna que me aguarda.

 

«Solo auguro mis propios pasos

y me embarga la compañía,

al hallar los de muchos otros

ceñidos a mi suerte misma.»

 

Tan solo necesito del descanso

para poder seguir sembrando cada una de las semillas

cuales resultan ser todos mis actos.

 

Sólo quiero soñar para resultar cabal.

Sólo preciso errar para ser perfecto.

Pues debe de tener una mácula el blanco

para que el «taijitu» deviniera completo.

 

Aquí converso con un compendio de lenguas bífidas.

Aquí contemplo el blanco y los negros;

la salud enrarecida por los vicios

y la virtud desencallada mediante el mal.

 

(Desde el circunstancial de las experiencias

amanece el saber que auspicia a los conocimientos.)

 

Solo, sólo aquí siendo;

un simple hombre imperfecto,

un hombre con alguna virtud,

porteando más de algún defecto.

 

A merced de los astros,

a merced de los cielos,

yo igualmente cabalgo,

tan locamente lúcido,

como juiciosamente preso.

 

Entre la dualidad que rezuma,

(cual la misma habida en fruta madura

que dulcemente se agría),

este hospitalario planeta.

Dualidad que despierta dudas

y solivianta reflexiones,

que al someternos a cuestiones, innova.

 

Tan solo como una gota de lluvia dentro del mar.

(Nunca quieto).

Inmóvil y estéril…

al ser atenazado por mis propios miedos,

Próspero y fecundo…

si cuando escucho atiendo,

y cuando atiendo sopeso.

 

(Prefiero que se pose mi esperanza en la carcajada.

Escojo tener limpio el saludo de mi pañuelo.)

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

Dos parts d’un / Dos partes de uno

instinto y razónPer la sang en regar el fetge:

els crits a destemps

i els cops agressius;

les ones més altes

i un vent que arrossega teulades

quan creua bufant.

 

Pel seny guardat en el cap:

els nombres adients

i els nusos ben fets;

paraules i lletres entre elles trenant-se,

obrint el si del diàleg,

a bones raons fent-lis costat.

 

Mentre la sang corri per dintre les venes,

i el somni perpetu es desentengui de mi;

serà abocada un corrent d’idees,

un munt d’invents estaran assolits.

Inesgotables, els pensaments i el seu engranatge,

afegiran nova vida des del meu cap.

 

El fetge es troba molt amagat.

El fetge, sorgeix des de dintre

i alça l’instint,

dóna corda als impulsos.

Em fa reconèixer, de l’home que sóc,

el primitiu i ferotge animal

que sota el raciocini es recull.

 

El fetge ens fa saltar.

D’imprevist… omple al reste de petons,

abraça impetuós i acarona;

com igual es gira sense pietat;

desgavella incontrolat

i tanta feina esmicola.

 

El cap remena les eines,

treballa i s’esforça.

I quan fila el seny tocant a la serenitat;

escull el millor pas;

tenint respostes ens ajuda.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

 

                             ***

instinto y razón-2

(castellano)

Por la sangre al regar el hígado:

los gritos a destiempo

y los golpes agresivos;

las olas más altas

y un viento que arrastra tejados

cuando cruza soplando.

 

Por la cordura guardada en la cabeza:

los números adecuados

y los nudos bien hechos;

palabras y letras entre ellas trenzándose,

abriendo el sí del diálogo,

a buenas razones haciéndoles costado.

 

Mientras la sangre corra por dentro las venas,

y el sueño perpetuo se desentienda de mí;

será abocada una corriente de ideas,

un montón de inventos estarán logrados.

Inagotables, los pensamientos y su engranaje,

añadirán nueva vida desde mi cabeza.

 

El hígado se encuentra muy escondido.

El hígado, surge desde dentro

y alza al instinto,

da cuerda a los impulsos.

Me hace reconocer, del hombre que soy,

el primitivo y feroz animal

que bajo el raciocinio se recoge.

 

El hígado nos hace saltar.

De imprevisto… llena al resto de besos,

saluda impetuoso, abraza y mima;

cómo igual se gira sin piedad;

desordena incontrolado

y tanto trabajo desmenuza.

 

La cabeza remueve las herramientas,

trabaja y se esfuerza.

Y cuando hila la cordura tocando a la serenidad;

escoge el mejor paso;

teniendo respuestas nos ayuda.

 

318-omu G.S. (Bcn-2013)

 

I una flor per cada branca / Y una flor por cada rama

arbre vestit

«Abans dels estats

que ens foren, (amb sang i lluites), imposats;

d’uns estats que dominen esclavitzant-nos,

que fent servir un munt d’enganys,

i un grapat de mentides afegeixen lleis injustes.

 

Abans de tants estats

que dominen i escurcen

fins aconseguir abolir

els fruits de la llibertat.

 

Abans dels països i les fronteres

i de qualsevol condició interessada.

Abans de tants cops incoherents

que assasinen la fèrtil fusió; el futur!,

en aixafar l’adobada cultura de tants homes.

 

Abans dels regnes, països i estats…

Va existir un net somriure

fet amb cor i ple de cants.

Varen existir mil fonts, mil formes;

la llum d’uns homes

que, junts, cuinaven com poble,

que gaudien sense vergonya

de la claror blava del cel,

quan anaven amb els seus caps ben alçats,

sense deixar de caminar, cap a endavant.»

 

(I)

 

Com puc esperar avançar

quan em retenen pres,

si em mantenen engabiat,

si em trobés impedit; invàlid: coix.

Atrapat per uns filferros,

o obligat a coneixer, (irremeiablement),

el soroll estrident de les rodes,

d’un carro atrotinat, lleig i vell.

Com puc avançar si és que estiguessin, d’arrel,

les meves dues cames, ambdues tallades.

 

No puc avançar en sostenir

aquell patir que va amarrat

al nus asfixiant,

al curt enteniment,

a la foscor que retalla en viure,

molt a prop de mi i dins d’uns altres.

 

(II)

 

Per guardar dintre meu;

una empenta, un vaixell,

una adreça, un alé,

la millor ajuda: un cop de mà,

immensos i veritables motius,

prou forces i fortes ganes.

Per guardar dintre de mi tot això…

d’un fil de veu trec un gran tro;

com així mateix succeeix

que de l’aparent feble blat que escolta el vent

ballant amb els seus sons,

del blat espigolat i callat,

del blat dòcil i lleuger,

surt el pa que enlluerna en les nostres taules,

el pa germà que ens dóna l’escriure inteligent,

que ens regala també el pensar,

i fins i tot, un torrent de paraules.

 

(III)

 

Ja avanço. No m’adormo.

Avanço il·lusionat.

Avanço a voltes de somnis.

 

Només avanço

perquè sé del esforç,

de cert sé del treball,

el que és lluitar.

 

I també…

ara avanço perquè reconec com tova la por al dolor,

i la por a morir.

en saber realment el que és morir, el que és patir,

encara disposant d’aquest aire terrenal,

encara amb cos aquí respirant; aquí vivint.

 

Sé el que és morir;

en estar-me quiet i amagat,

incapaç de moure un dit

o demanar amb un fort crit,

el que és just i em falta.

 

El pitjor que em pot passar, és;

viure dormint, i al dormir ni somniar-la,

veure al meu abast a la llibertat;

com un gelat replet de secrets,

com una canya de sucre plena de dolçor,

i estar-me quiet, i no anar a llepar-la.

 

El pitjor que em pot passar, és:

reconèixer un munt de vida i no gaudir-la,

quedar-me quiet, sense anar a agafar-la.

318-omu G.S. (Bcn-2013)

***   ***

(castellano)

 

«Antes de los estados

que nos fueran, (con sangre y luchas), impuestos;

de unos estados que dominan esclavizándonos,

que usando un montón de engaños,

y un puñado de mentiras, añaden leyes injustas.

 

Antes de tantos estados

que dominan y acortan

hasta conseguir abolir

los frutos de la libertad.

 

Antes de los países y las fronteras

y de cualquier condición interesada.

Antes de tantos golpes incoherentes

que asesinan la fértil fusión; ¡el futuro!,

al aplastar la curtida cultura de tantos hombres.

 

Antes de los reinos, países y estados…

Existió una limpia sonrisa

hecha con corazón y llena de cantos.

Existieron mil fuentes, mil formas;

la luz de unos hombres

que, juntos, cocinaban como pueblo,

que disfrutaban sin vergüenza

de la claridad azul del cielo,

cuando iban con sus cabezas bien alzadas,

sin dejar de andar, hacia adelante.»

 

(I)

 

Cómo puedo esperar avanzar

cuando me retienen tomado,

si me mantienen enjaulado,

si me encontrara impedido; inválido: cojo.

Atrapado por unos alambres,

o obligado a conocer, (irremediablemente),

el ruido estridente de las ruedas,

de un carro destartalado, feo y viejo.

Como puedo avanzar si es tuvieran, de raíz,

mis dos piernas, ambas cortadas.

 

No puedo avanzar al sostener

aquel sufrir que va amarrado

al nudo asfixiante,

al corto entendimiento,

a la oscuridad que recorta al vivir,

muy cerca de mí y dentro de otros.

 

(II)

 

Para guardar dentro mío;

un empujón, un barco,

una dirección, un aliento,

la mejor ayuda: un golpe de mano,

inmensos y verdaderos motivos,

suficientes fuerzas y fuertes ganas.

Por guardar dentro de mí todo esto…

de un hilo de voz saco un gran trueno;

cómo así mismo sucede

que del aparente débil trigo que escucha el viento

bailando con sus sonidos,

del trigo espigado y callado,

del trigo dócil y ligero,

sale el pan que deslumbra en nuestras mesas,

el pan hermano que nos da el escribir inteligente,

que nos regala también el pensar,

e incluso, un torrente de palabras.

 

(III)

 

Ya avanzo. No me duermo.

Avanzo ilusionado.

Avanzo a vueltas de sueños.

 

Sólo avanzo

porque sé del esfuerzo,

de cierto sé del trabajo,

lo que es luchar.

 

Y también…

ahora avanzo porque reconozco como blando el miedo al dolor,

i el miedo a morir.

Al saber realmente el que es morir, el que es sufrir,

todavía disponiendo de este aire terrenal,

todavía con cuerpo aquí respirando; aquí viviendo.

 

Sé el que es morir;

al estarme quieto y escondido,

incapaz de mover un dedo

o pedir con un fuerte grito,

el que es justo y me falta.

 

Lo peor que me puede pasar, es;

vivir durmiendo, y al dormir ni soñarla.

Ver a mi alcance a la libertad;

como un helado repleto de secretos,

como una caña de azúcar llena de dulzura,

y estarme quieto, y no ir a lamerla.

 

Lo peor que me puede pasar, es:

reconocer un montón de vida y no disfrutarla,

quedarme quieto, sin ir a cogerla.

318-omu G.S. (Bcn-2013)

simplicitat

Camaleónico aliento

Geranis

(I)
Y aparcado en este solitario vagón
aguardo la llegada de un revitalizante verano;
alcanzo el alivio,
en un peldaño a la esperanza, y…
espero…

Y acompañado de un único instrumento
raspo las cuerdas de mi violín, y…
espero…

A una voz que quiera darme,
aunar al mío, su sonido,
para así formar un lindo dueto.

No me sirven los recuerdos.
Resultan en algunas ocasiones:
sólo pasado son recuerdos.
Hay tantos de ingratos, de torpes e inhóspitos,
sabiendo inclusive peor,
que los indeseables e inútiles silencios.

(II)

Un «NO» a cualquier tipo de maltrato.
Un «NO» a cualquier humillación.
Abogo por el entente y la bondad en el trato.
Respaldo el diálogo beneficioso y productivo
que siempre resguarda el máximo respeto
rechazando al mal de los rencores.
Respaldo a la comunicación que amamanta,
(tantas veces acogida por relojes,
por las aspas y segundos de algún tiempo),
a la comprensión que contrae casorio
con el más sincero perdón.

Y ante las aptitudes o hechos
que desdigan lo arriba expuesto:
telón corrido o telón bajado,
sea como fuera… telón cerrado.

Telón que separa con tela
(gruesos y rudos tejidos son tantas veces los pensamientos).
Hay veces que es tan recia la tela,
que se asemeja a un muro,
a un muro duro y terco, duro y seco.

El público a un lado, y al otro…
un escenario ya plegado, y yo como actor.
Y queda el silencio.
Y el silencio habla,
se sumerge invadiendo el ambiente con su hábito de callado,
se reparte por los objetos y se sienta en las butacas.
El silencio cubre la platea, el gallinero y los anfiteatros.
El silencio tiene un peso tan denso
que acalla la voz de los futuros contenidos,
y hasta al mismísimo compacto e invisible espacio.

No caben en esta hora ni los aplausos ni los alabos.
Confieso que me apena enormemente saborear
el fin de la escenificación,
el término de una obra.

(III)
El juego terrenal y de parejas no se acomoda,
suele desentenderse de la esclavitud de lo eterno.
Pero, aún adivinándolo y sabiéndolo;
duele decir adiós,
(como duele inmensamente llorar
en un futuro próximo por antiguos pasados),
aunque tras este adiós amaneciera otro «¡hola!».

318-omu G.S. (Bcn-2013)