«…Se acuerde todo ocaso de darnos madrugada, así como el fracaso verter lección preciada, y luzca a cada paso mi vida aleccionada, por joya que es acaso, incluso la pisada, cual deja llanto en vaso, si triste es la jornada.»
Burgueses y realeza. Lacayos y bufones, saltimbanquis y plebeyos; precariedad junto a excesos ¡descompensación! Manjares y vino. Música y danza junto a orgías y borracheras, todo ello, dando juego a unos pocos invitados, comensales que disfrutan del banquete siendo seres distinguidos dentro de la perdición.
Molino que trilla la harina de trigo, luego, cocida tras ser amasada ¡sudor tras sudor! Agua hirviendo en el caldero con unos pocos huesos y despojos. Ropa roída y mendigos hambrientos, faltos de hogar y cariño, de atención y de miembros, esperando misericordia en las calles, a los pies de la exuberante escalinata de una iglesia ostentosa, y… pasando frente a ellos, leyes estrictas e intimidadoras, -humillaciones y vejación- trajes y túnicas despreocupadas del destino que les regalan con su actuación.Sigue leyendo →
El otro día, durante el trayecto que hay desde mi casa hasta el gimnasio, vi cruzarse ante mí a cuatro muchachos de apenas quince años, se perseguían y empujaban mientras reían, jugaban presos de una complicidad que, trayéndome gratos recuerdos, se me apareció simple y vital, complicidad que, por deliciosa, me transportó en el tiempo anotando en mi corazón un apunte de nostalgia. Sus palabras, alzándose sobre un agudo hilo de voz, todavía evidenciaban aquella infancia que cuestiona y descubre, pregunta tras pregunta, delataban aquel jolgorio que sólo ampara la inocencia. Dentro de la fina musicalidad de sus voces ya se percibía el inicio de la edad adulta, hecho que se hacía presente, al intercalarse y mediar un tono grueso que acometía descontrolado e inexperto y orquestaba de imprevisto como instrumento desafinado. Cuanta magia inmersa dentro de dichos cambios. La infancia -oval de seda- acepta el trueque; la vida humana transforma músculos frágiles en fuertes, se extienden las cuerdas vocales y el sonido cambia, los tamaños mutan así como el tacto de las pieles, cuando los niños nos dirigimos hacia ser hombres y estamos, inevitablemente, a lomos de un caballo llamado pubertad. Me alegró constatar, que aun habiendo crecido, que aun con el pasar de los años, aún mi niño vivía.
(I) Fitxa d’un joc que en si mateixa és un joc atraient però sense manual. Fitxa que omplint espais buits els hi dóna sentit, que regala i necessita escales i atreviment, mans, xarxes i afició, atenció i complements que la facin avançar posicions per tal de aprendre tant a perdre com a guanyar a viure la partida !Sigue leyendo →
«Ni más ni menos» Aguafuerte de Francisco de Goya, estampa 41 de la serie de «los caprichos» publicada en 1799.
Opiniones propias que poco o nada cortejan, que encontraron la libertad escogiendo esa soltería que poco beneficia a la parte personal y solitaria cual pretende riquezas: Letras atrevidas que relatan sucesos asediando con brevedad condenatoria; con razón como bisturí señalando el tumor. Gráficos explícitos que asoman humorísticos teniendo trazos con lengua, rechazando la mudez monótona así como la sumisión. Reflexión aguda que no precisa de morir ni de perdón. Sigue leyendo →
» Soy uno más del coro resumido como nota cuando escucho y mientras sueno. Sueno mucho mejor cerca de ti.»
*** Recorro tu ser y apuesto a confiar. Sólo cabe esa manera si pretendo conocerte y conocerme; descubrir, componer y completarme, perfeccionar el engranaje dentro del círculo. Acepto mi fe: recibo el bautismo con cada uno de los aceites que desprendes. Sin buscar encuentro; de tus poros brota el agua que difumina contratiempos, silencia estribillos repetitivos y anulando vocablos complicados aproxima hasta enlazar lo extraño con lo común, aparentes contrincantes que sólo por mera imagen -pasajera- eran opuestos.
(El Om, la Luna y la Cruz, junto a otros magníficos y prósperos signos aunándose nos alumbran, pues más raíz que diferencias todos ellos auspician ¡ CONSTRUCCIÓN !).
No sufro de ceguera: Me sumerjo para reconocer las profundidades humanas y celestiales que cobijas… Sé como inevitable, tropezar con el vértice acusado de alguna de tus espinas; deseo la prolongación de sangrar; pacto contigo contando las estrellas mientras nos bebemos el sudor que significa aprovechar todas las partes.
(El oráculo habló: Contó que también nací para ejercer de curandero; no conozco dentro de esta vida terrenal ninguna alegría que trascendiera sin antes haber recogido instantes de llanto).
Quiero conocer tanto el paraíso que sujetas como la prisión que soportas. El auxilio de tus oídos, de tus manos y de tu boca. Los alimentos que precisas para clamar bien alto «viva la madre victoriosa que esparce existencia» y ser sabedor de tus remedios predilectos y de tus heridas. Deseo comprender, el porque de la ausencia que te cubre en ocasiones dándote fuga, evasión o exilio.
Sonrío al deslizarme por tu ser. Cuando tengo que descender a tus abismos personales, aprovecho el carbón que encuentro para dibujar planos y escribir mensajes que te faciliten enviar a tus fantasmas, a tus bestias o demonios a un largo viaje… … hacia el olvido.
Me adentro. Reclamas que mi yo aventurero indague tus necesidades, te brinde soluciones y posea. Me adentro para comprender la mecánica natural que te hace atrayentemente irresistible. Para hallar e instruirme sobre los huecos del alma y la dicción del placer; resigo tu estela, releo tus curvas… descifro la clave que muestra la diagonal precisa que me aproxima hasta la oración ¡gracias a la vida!
Contemplo -soy un voyeur; un ser que se recrea con la infinidad de maneras y formas que convienen como erotismo sutil y sublime- Observo, desvergonzadamente, los sensuales movimientos excitantes -bandera del trópico- que derriten glaciares, los mismos cuales rezumando lava expeditiva se disponen como talismán valioso y caliente.
Perdido, a propósito y con gusto, dentro de esas justas proporciones femeninas ¡solo tuyas!, que comunican, paso tras paso, con voz corpórea y exclusiva » Dios existe… De seguro vendrá más vida» dicen entre rítmicos contorneos cuales imantan hasta a la madera al corregirle su serenidad, además de aportarle a mi corazón de simple hombre, aquella taquicardia que despierta adormiladas varitas mágicas al librarlas de la fantasía inconsistente, crecida y sustentada a base de sueños irrecordables y del apocamiento e insulso letargo alejado de los placeres táctiles y de la multiplicación que estriba en la aceptación de una sexualidad libre con sus mil juegos.
***
Te conozco; tribal y cosmopolita: fusionada. Retraída y soluble: mixta. Vestida con la desnudez políglota que no perdona expresión ni palabra. Te conozco; redonda, mimosa y acogedora. Devoradora e insaciable pero acertada y comprensiva.
También te conozco, medio arropada por esa timidez que nos recoge dentro de un pequeño habitáculo y nos torna mudos. Así como medio arropada con una elegante lencería que, bien escogida, denota tu clara tendencia a la sencillez, por la inclinación que sueles sentir hacia los colores lisos, igual que por escoger la transparencia que deja entrever, que poco tapa, la cual me lleva a acuchillar a mi paciencia hasta matarla —los encajes y el colorido alborotado de los estampados, ya me hiciste saber que te empalagan—.
***
Al ser tu cuerpo una llamada que incita a avanzar y hasta incluso quemar los veleros… Playa tentadora donde se alterna el ejercicio y el descanso con grandes dosis de olvido, es por ello que te desvisto, para leer tu agenda al completo.
Te desvisto; antes, durante y después de la cena, para caer en la invitación de lamer tu piel sin dejarle costado. Para agarrar tu cintura y saber sobre la humedad que albergan cada uno de tus poros. Te agarro, con pasional fuerza de apriete, y mordiéndote el cuello te huelo la espalda y ensalzo, satisfactoriamente, hasta rasgarle la virginidad a tu negación. Logro penetrarte porque me permites —iría atrás si no fuera así— penetrarte tras levantar esa pierna derecha —última traba— que se procuraba vergüenza y persistía en serle fiel a ese inútil pudor, que delimita fronteras cuando marca cómos o fechas (más tarde pudimos confesarnos: nos susurramos al oído que no podríamos habernos sentido completos sin entregarnos a la fricción y al golpeteo que ya no precisa de ninguna demanda).
… Todo esto, en ocasiones, soy capaz de lograrlo sin necesidad de tocarte; imaginando despierto eres mía al tiempo que me entrego.
Tienes la capacidad de regirarme el intelecto, una y otra vez, logras que se ausente, expidiéndole un pasaporte le das viaje.
Puedes convertirme en un poseso. En un Baco vicioso persiguiendo a su ninfa preferida. Puedes pautarme remedio siendo doctora, recomendarme el desenfreno de la sangre: un bombeo que torna la flacidez en dureza, que te place porqué visita y le sirve a la del centro —cual se ríe, como energía, de la nuclear— a esa del centro de entre todas mis extremidades.
***
Cualquier gesto tuyo me atrapa. Dispones del carácter hipnótico que me empuja hacia un pasaje de sexo voraz y primitivo.
Mi suerte está en poder disfrutar de una mesa presidida por la sabiduría de tu sonrisa, tus noventa exactos de pecho y tus ojos color caramelo que ante cualquier propuesta de juego siempre afirman.
Te veo relamer la cucharilla; como al apretar tus labios contra ella, al comerte el postre, ellos, tentadoramente carnosos, adquieren mayor rojez igual que se pliegan rugosos. Los considero, al insinuarse provocativos, claramente cómplices del más tarde carnal, sudoroso y humedecido que nos dará cita.
Percibo como se hinchan mis ganas al estar próximo a ti. Estas ganas son semilla que al centrarse en la dicha rebotan dando procreación —dos recipientes ovalados contribuyen, no contemplan retenerse, piden y piden con la justa demora— piden ya vengan los compases eléctricos junto a la explosión…
Por calvo. Gano tiempo cada mañana y ahorro dinero, no gasto en champú ni tampoco me peino. No visito ni pago por un corte o lavado a ningún peluquero.
Por calvo. No recuento, entristecido, cuantos de menos. Paso los días despreocupado por esa caída que comporta desasosiego y por la sequedad o la grasa que da tiricia y segregan -hormonadamente excitados- todos los cabellos.
Por calvo refresco las ideas cuando me lavo, disfruto del bautismo del agua sobre la piel de mi craneo cayendo directo.
Política d’estats: ball de bastons fet amb joc de paraules. Imatges escollides i primmirades proposant els millors rostres per seduir quan pertoqui posar les paperetes. Formes i vestits estudiades i elegants servits per portar fins al fi cadascun dels tants enganys. Poques veritats, gens de rubor i molta merda. Polítics ejecutant malament la seva feina per resoldre’s el avenir. Lleis a mitges, a propòsit, inacabades, que donen pas a un seguit de robatoris, a profitoses fuites de capital; a saltar-se els prohibits davant de penes insignificants; de poc pesar i minsa durada. Burocràcia política arrapada a la hipocresia extrema: Beneficis sense límits. Èxit vomitiu i diners aconseguits darrera de delictes de guant blanc; d’estafes i concessions a tant per cent i manipulació de dades. Política d’estat: Discursos i gestos ben mesurats. Amagar la roba bruta al mateix temps que cada dia les llars dels ciutadans s’omplen de desordre i aquell pudor penetrant que a molts porta fins a la bogeria. Política perfecta per extorquir, i escopir, sense vergonya, damunt dels febles. Polítics ensinistrats per girar cua quan convingui i mirar cap a un altre costat, desentenent-se de ser culpables Polítics i partits -tant es val de quina banda- doncs tots acaben podrits i esgarrapant, sent una repetició del poder indesitjable, que malmet de nosaltres la confiança. Personatges escollits pels ciutadans que fan feina mirant pels interessos de les privades. Que engabiant al seu poble, converteixen tantes llars polides només que en quadres, demostrant -al no preveure el futur- la seva poca saviesa i el seu important egoisme; una detestable i miserable ignorància.
318-omu G.S. (bcn. 2015)
___________ (castellano)
Política de estados: baile de bastones hecho con juego de palabras. Imágenes escogidas y remiradas proponiendo los mejores rostros para seducir cuando corresponda poner las papeletas. Formas y vestidos estudiadas y elegantes servidos para llevar hasta el fin cada uno de los tantos engaños. Pocas verdades, nada de rubor y mucha mierda. Políticos ejecutando mal su trabajo para resolverse el porvenir. Leyes a medias, a propósito, inacabadas, que dan paso a un seguido de robos y provechosos escapes de capital; a saltarse los prohibidos ante penas insignificantes; de poco pesar y escasa duración. Burocracia política agarrada a la hipocresía extrema: Beneficios sin límites. Éxito vomitivo y dinero conseguido detrás de delitos de guante blanco; de estafas y concesiones a tanto por ciento y manipulación de datos. Política de estado: Discursos y gestos bien medidos. Esconder la ropa sucia al mismo tiempo que cada día los hogares de los ciudadanos se llenan de desorden y aquel hedor penetrante que a muchos lleva hasta la locura. Política perfecta para extorsionar, y escupir, sin vergüenza, sobre los débiles. Políticos adiestrados para girar cola cuando convenga y mirar hacia otro lado, desentendiéndose de ser culpables Políticos y partidos -tanto se vale de qué banda- pues todos acaban pudridos y arañando, siendo una repetición del poder indeseable, que malogra de nosotros la confianza. Personajes escogidos por los ciudadanos que hacen trabajo mirando por los intereses de las privadas. Que enjaulando a su pueblo, convierten tantos hogares pulcros nada más que en cuadras, demostrando -al no prever el futuro- su poca sabiduría y su enorme egoísmo, una detestable y miserable ignorancia.
Esmicolo interrogants per desfer-me d’embolics: matalàs, coixí i llençols, em demano una estona per dormir; vull descansar traient profit… del matalàs, dels llençols i del coixí. I en despertar, ja recuperades les forces perdudes, enfrontar-me -només- a les decisions que prenc en cadascun dels meus passos; sense pors que em facin la traveta, amb l’atreviment capaç de moure muntanyes en proveir-se de judici. Sense escuts i sense armes. Saludant als companys de viatge amb el cap alçat per l’honradesa i la mirada al capdavant, pregant per l’avanç, com em va parir ma mare ! tot nu.
318-omu G.S. (bcn. 2014)
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(castellano)
Desmenuzo interrogantes para deshacerme de líos: colchón, almohada y sábanas, me pido un rato para dormir; quiero descansar sacando provecho… del colchón, de las sábanas y de la almohada. Y al despertar, ya recuperadas las fuerzas perdidas, enfrentarme -sólo- a las decisiones que tomo en cada uno de mis pasos; sin miedos que me hagan la zancadilla, con el atrevimiento capaz de mover montañas al proveerse de juicio. Sin escudos y sin armas. Saludando a los compañeros de viaje con la cabeza levantada por la honradez y la mirada al frente, rogando por el avance, ¡ cómo me parió mi madre ! todo desnudo.
Diario digital que nace con la vocación de informar sobre Jaca, Jacetania, Alto Gállego y los valles de Tena y del Aragón, reflejando con fidelidad y objetividad todo lo que sucede e interesa a sus gentes. Editado por la periodista Rebeca Ruiz
Este blog es únicamente para mayores de edad. Relata la vida de sumisión de una chica que se adentra en el mundo del BDSM casi por casualidad, sin saber muy bien ni qué significan esas letras.