Ciutats fosques vomiten llum.
Pedres apilades que enlluernen als somnàmbuls
mentre escanyen un grapat de cors.
Veus demanant aigua i colors
que acaben per beure lleixiu
mentre escullen un seguit de parèntesi
i interrogants dins de les ombres.
Desert àrid. Trepitjades adolorides.
Dunes altes que s’estiren com desert.
Empremtes perdudes i plors.
Pell cremada damunt les dunes
que eren antic verger.
Agafant-se de la mà…
¡Condició humana i contradicció!
Natura contra natura.
Natura contra natura. Sigue leyendo
Archivos de autor
Ojos
Enamorado de cualquier forma,
ya viéndolas desde una atalaya,
contemplándolas de frente
o disfrutándolas de perfil.
Enamorado
de la polifonía actual que ellas sustentan,
y también, como vidente, de su porvenir.
Enamorado del existir
adosado al haz rectilíneo e inmutable
y de la gracia curva que sisea respondona.
Enamorado de su ser cuando está volador,
de su exquisita plástica natatoria
y de la serenidad que albergan bajo un yo
cordialmente estoico.
Enamorado de la transformación
que les corresponderá y con la que crecerán.
Cada forma me ofrece y baraja
el propio mercurio que constituye un termómetro
cual me concede fiebre y vibraciones,
reflexión y pulso.
Sujeto el orden humano -casi inevitable-
de la graduación visual
-ya me gratifique o diérame holocausto-
jamás renuncio a esa lectura lumínica
que inunda de electricidad y fantasía
la personalidad de un corazón
y le regala ideas al mismo cerebro.
Soy devoto de la orden del mirar.
Paseo dentro del erotismo de un bosque
hecho con formas variadas.
Disfruto siendo adicto fiel
del impulso ocular imprevisto,
que me espera y empuja y excita,
para darme ingenio y orgasmo
como amantes y musas.
318-omu G.S. (bcn. 2015)
En manos de autistas
Cafés a cincuenta céntimos
y copas del mejor alcohol a tan solo dos euros.
Sillones acogiendo personajes ausentes
o descaradamente dormitando sempiternos.
Ridiculez.
Desfachatez.
Aplausos de feria.
Dos mil euros de paga
por ir a jugar partidas en la tablet
dentro de la sala del congreso.
Atacar al oponente directo
hasta desbancarlo y darle entierro.
Desmenuzar ideas
de forma incongruente,
poco práctica, rocambolesca.
Dividir en vez de aunar.
Servirse sordos según convenga.
Desmerecer las propuestas de otros
que comparten y alternan estrado,
porque sus siglas no concuerdan
con la elección preferente e interesada
que se hizo para el casamiento.
______
Elecciones a tocar. Cotorras repitiendo un discurso de prosperidad venidera repleto de falsedad. Una Venecia que carece de calidad y antigüedad artística; una Venecia falta de canales y góndolas. Y, nosotros, OBREROS asalariados, sujetos a sueldos mínimos, padeciendo restricciones, asumiendo pagar la deuda de las empresas privadas que por incompetencia e inoperancia, deambulan medio fallecidas. Sigue leyendo
ID (de diario)
«Prometo que…
Así como todo empieza,
todo también termina
cerrando con vuelta completa.
Prometo renunciar a cualquier fe
-incluso a la de ateo-
si al siglo veintiuno le crecen los besos
y nace un nuevo manual
que apareciendo inspirado bien cambia
las riendas y las ruedas de tantos vehículos
que entorpeciendo el paso adecuado,
quedaron más que viejos.»
Retroceder hasta las sombras (notas del llanto de Cupido VI)
Duele arrastrarse
cuando hemos caminado erguidos.
Duele, contemplar gastadas las suelas
de unos espléndidos zapatos
que nos han regalado mundo.
Duele abandonarnos a la distancia,
perder los abrazos;
dejar de sentir mariposas
estando juntos.
Duele, sujetar la fuerza de la costumbre
sabiendo al amor sentenciado y antiguo;
lapidado, bajo un cielo donde sólo revolotean
plumas rotas y buitres.
Duele, escuchar amar sin exclamación
y decir amar
con voz pequeña y dubitativa
y desangelada y contradictoria.
Duele
releer un amar retraído,
el amar pronunciado con letras borrosas
y buenas dosis de miedo.
Duele, reconocer un amar de comodidad
(de cuenta bancaria y sillón),
o, el amar confuso que perpetra el fracaso
y le rebate al corazón
los latidos presentes y siguientes de una vida.
Dolor de amar,
mientras divagamos presos
de una voluntad débil
y las arrugas crueles
que de nadie se apiadan.
Amar lejos de amar (océano y puerto).
Un amar de pasar los años
sintiéndose incompleto.
Vagar perdido dentro de la mentira
conviviendo con un amor decrépito,
faltándonos la ternura, el diálogo y la pasión
junto a una buena pizca de lascivia.
Duele ver como se rompe esa copa donde se talló,
mediando el tiempo, la complicidad cual como magia es remedio.
Una copa (hermosamente traslúcida, de sincero cristal),
reconocida como frágil, pero de temple auténtico.
Copa caída,
hecha añicos
¡ya irreconocible!
destruida por la desidia fatal,
por un descuido imperdonable.
318-omu G.S. (bcn. 2015)
Escalonado
Nací preconcebido para el rastreo,
resumido como ser de explorador.
Predispuesto para abrir el abanico
que ventea descubrimientos,
escarbo entre la maleza densa y austera
o desvelo la grandilocuencia de lo ya sembrado,
e incluso me embriago al palpar el polvo
y las telarañas pegajosas que se esconden
-dentro de los huecos y por los rincones-
de la verdad delatora que enclava
con certeza ocular y lumínica.
Nací para morir seguido
preparándome para no desfallecer.
Muero embargado por aquel cansancio
construido a base de pautas y griteríos vacíos.
Perezco -otras veces-
ante los gases embaucadores
que irrespetuosamente esparce la monotonía.
Nací.
Para descubrir.
Para morir.
Para ser inacabable
e instructivamente renacer sin demora.
Renazco
por creer en la audacia y en quimeras.
Renazco cuando encuentro espacios
repletos de sonoridades novedosas que sorprenderían a cualquiera.
Renazco y estallo a la par
-como navegante-
que ambidiestras burbujas
cuales mientras se engrandecen y deforman
y danzan y flotan,
alcanzan el sentir de la unidad de tantos mundos
al renunciar a las limitaciones y a las sombras.
318-omu G.S. (bcn. 2015)
Estampida de colores
Desbancas al desconocimiento…
(me descubres virgen).
Tu esencia;
atrayente,
exclusiva,
sólo tuya.
Vida dinámica.
Vida irrenunciable.
Vida explícita.
Vida imposible de rechazar;
al completarme desvirga
a mi yo más íntimo y recóndito;
lo aúpa para ayudarle
a reconocerse,
a perder la vergüenza y a transitar.
318-omu G.S. (bcn. 2015)
Como…
Puedo sentir como tus gemidos
le cortan el flequillo al mismo firmamento;
como el sudor de tu frente
le gana al cuerpo su transparencia;
como se abren los huecos cerrados desde siempre
al ser descerrajados todos los candados;
como me saludan cada uno de los poros
de tus piernas, de tus brazos y de tu espalda
mientras te conviertes en mi diosa preferida.
Pero, prefiero omitirte
la magnitud de la sentencia
que aquí brindo cual secreto:
«le prometo fidelidad a tus senos,
a tu sexo y a tus labios
(y a esos rasgos
y a esos ojos de princesa
que rogándome más y más
aciertan de pleno cuando aman.»
… creo que a cada instante sonamos sinfónicos;
como sonata y adagio y scherzo y allegro,
pero sepas como importante
que eres mi fuente además de mi fuga.
318-omu G.S. (bcn. 2015)
Desde la indigestión
Como eco empalagoso e indigesto,
resuena, incansable, la cantinela del voto.
Mientras…
se ríe de nosotros la verdadera democracia.
El circo está repleto de fieras
que no son más que tristes payasos
y especialistas del camuflaje
que poco saben
del vínculo inapelable que da vida eterna.
El circo está lleno
de actores que aferrándose a los instintos más bajos
convienen en darle vida a la hipocresía
a la vez que apuestan por la muerte
cuando tiran sus dados.
318-omu G.S. (bcn. 2015)
Arena
¿Quién grita desde el silencio invisible
y derrumba parte de la fortaleza;
cerros y cimas que forman cordilleras?
Aun pareciendo frágiles ¡son vencedoras!
la ventisca y la lluvia descomponen
palabras rotundas y frases complicadas
de la misma naturaleza.
Las desnudan y dejan
como inconmensurables onomatopeyas;
como meras letras que aúllan esparciendo
extraordinaria simpleza
que toca el límite de los cuerpos
al tomar la forma de una playa.
ARENA.
La arena de una playa;
como guardiana de las poses nocturnas de la luna
y de los manantiales del sol: del amanecer.
La arena es huevo,
retiene, acuna y proyecta pisadas.
Frontera.
Nivel y punto intermedio que quiso ser alfombra
tras nadar por los ríos
descendiendo desde las montañas. Sigue leyendo





